En medio de la conmemoración del Día Nacional de la Memoria y Solidaridad con las Víctimas en el Congreso de la República, víctimas lanzaron fuertes cuestionamientos por la baja asistencia de congresistas y la falta de respuestas frente a la reparación integral
La sesión, que tradicionalmente se desarrolla con la participación de víctimas de distintas regiones del país, fue levantada de manera anticipada, ya que al final del acto, solo permanecían en el salón elíptico 19 representantes a la Cámara y 8 senadores.
Desde la Mesa Nacional de Participación Efectiva de las Víctimas, Adriana Pérez calificó lo ocurrido como una falta de respeto.
“Fueron por los votos el pasado 8 de marzo al territorio, para hoy desconocer nuevamente las víctimas aquí en el Congreso. 12 años lleva esta mesa nacional viniendo al Congreso, y es primera vez que se levanta una sesión, es primera vez que un congresista solicita quórum para levantar el día de la memoria y la solidaridad con las víctimas. Eso es una falta de respeto con las víctimas que viajaron por horas para ser escuchadas acá”, recalcó.
En esa misma línea, Rubiela Benítez, coordinadora del Comité Permanente por la Defensa de los Derechos Humanos en Casanare, cuestionó la ausencia de los congresistas y advirtió sobre la persistencia de la violencia.
“Pararnos en este escenario como víctimas nos da tristeza, de ver el escenario, si ustedes ven a su alrededor un escenario vacío, que no debía estar vacío… Nos siguen asesinando, no pasa nada. Nos siguen atropellando con nuestros derechos y no pasa nada. Tenemos 995 defensores de derechos humanos asesinados y no pasa nada”, agregó Benítez.
Durante la jornada, el presidente del Congreso, Lidio García, también se refirió a la baja asistencia: “Aquí también falló el Gobierno, no veo al ministro del Interior, a quienes manejan víctimas”.
El senador reconoció además las necesidades en materia de reparación: “La realidad es que la reparación integral avanza con un rezago profundo, existe un déficit presupuestal que limita la capacidad del estado para cumplir plenamente con las obligaciones que ha asumido… aún hoy diez millones de víctimas siguen esperando una reparación efectiva”.
En el desarrollo del acto, las intervenciones coincidieron en señalar que la conmemoración no puede quedarse en un ejercicio simbólico, sino que debe traducirse en acciones concretas frente a la violencia y la reparación.
Adriana Pérez, integrante del Comité Ejecutivo de la Mesa Nacional de Participación Efectiva de las Víctimas, aseguró que las curules de paz se han convertido en el “fortín político” de partidos tradicionales.
“En algunos territorios las curules de paz elegidas para este nuevo período no estarán representando verdaderamente a las víctimas, han sido ocupadas por intereses políticos que hoy no conocen y viven nuestro dolor. Aún así, mantenemos la esperanza que quienes hoy ocuparán estos espacios entiendan la responsabilidad histórica que tendrán y que tienen con la dignidad de las víctimas”, señaló Pérez.
La conmemoración también estuvo marcada por testimonios de víctimas del conflicto armado. Deisy Guanaro relató su experiencia de reclutamiento forzado siendo menor de edad.
“Fui reclutada, siendo una niña de 11 años por los criminales de las Farc, que ahora los veo sentados como honorables congresistas. Fui arrancada de mi madre, de mi familia y de mi infancia. Fui abusada, fui torturada. Mi historia no es una no es un caso aislado, es el reflejo de 1000 de historias silenciadas en este país. Historias de niños y niñas, quienes les robaron la infancia la dignidad y la libertad”, expresó.
Además, le envió un mensaje a Sandra Ramírez, senadora del partido Comunes y hoy vicepresidenta de la Comisión de Derechos Humanos del Senado.
“Quien le habla es una de sus víctimas, senadora. Hoy le pido que acuda a la JEP, que reconozca los crímenes cometidos contra los niños de Colombia. Usted me conoce perfectamente, una víctima que hoy la mira de frente y que seguirá denunciando estos crímenes que hoy permanecen en total impunidad, porque aquí no hay instrumentalización, aquí no hay un libreto, aquí no hay víctimas impostoras, aquí hay una verdad que exige justicia. Hoy le quiero decir a los del partido comunes que ustedes pueden cambiar de discurso, pueden cambiar de escenario incluso, pero para mí y para las víctimas seguirán siendo los peores criminales de lesa humanidad que siguen en total impunidad”, agregó Guanaro.
Por su parte, la esposa del excandidato presidencial y senador Miguel Uribe, Claudia Tarazona, señaló que “somos mucho más que un pésimo Gobierno, que es indolente y cómplice del dolor, la violencia y la criminalidad a lo largo y ancho de nuestro país”.