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Camacol asegura que normativas de sismo resistencia salvaron miles de vidas del terremoto

A pesar de los severos daños materiales reportados, el líder gremial destacó que las normativas técnicas salvaron miles de vidas.

¿Cómo movilizarse en moto por zonas afectadas por un terremoto?
¿Cómo movilizarse en moto por zonas afectadas por un terremoto?
Foto: AFP

Tras el devastador sismo que sacudió al país, un evento de tal magnitud que, según reportes, liberó una energía equivalente a "más de 100 bombas atómicas", el presidente de la Cámara Colombiana de la Construcción (Camacol), Guillermo Herrera, entregó en Mañanas Blu, un balance detallado de su recorrido por las zonas más afectadas en Cali, Pereira, Manizales y Armenia.

A pesar de los severos daños materiales reportados, el líder gremial destacó que las normativas técnicas salvaron miles de vidas.

¿Cómo funciona realmente la norma de sismorresistencia?

Uno de los puntos clave abordados por Herrera fue la pedagogía sobre el alcance real de las normas de construcción en el país. El directivo aclaró que el propósito de las exigencias técnicas no es evitar cualquier tipo de afectación física en las estructuras, sino salvaguardar la integridad de las personas.

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Damnificados por terremoto en Colombia.
Fotos: EFE.

Al respecto, el presidente de Camacol explicó detalladamente el comportamiento esperado de una edificación bajo el código nacional: "El código tiene unos objetivos importantes que buscan reducir al mínimo la pérdida de vidas y el daño del patrimonio".

Herrera precisó que, según la intensidad del movimiento, existen tres escenarios previstos por la norma: "para un temblor suave, pues dice el código, no debe haber daños. Para un temblor moderado, no. Los daños deben ser menores en elementos no estructurales. Pero para un temblor como el que tuvimos el 10 de agosto, la norma espera que las estructuras resistan. Ahora, las estructuras pueden tener daños, pero deben evitar el colapso".

El balance técnico tras la tragedia es altamente positivo en términos de cumplimiento normativo: "Las edificaciones que se construyeron cumpliendo con los códigos realmente no tuvieron colapso", enfatizó Herrera, contrastando este comportamiento con el de las construcciones más antiguas de cinco y seis pisos, que concentraron los daños más severos.

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El drama habitacional de la clase media y la urgencia de nuevas políticas

La emergencia ha dejado al descubierto un vacío institucional para atender a los estratos medios y altos, que representan entre el 70% y el 80% de las aproximadamente 15,000 viviendas afectadas solo en Cali.

Entre los damnificados se encuentran profesionales independientes y jubilados que, por su nivel de ingresos, no aplican a los subsidios tradicionales del Estado pero carecen del capital para recuperar sus patrimonios.

Catedral de Cali y La Merced, entre los templos más afectados
Arquidiócesis de Cali

En Cali, por ejemplo, se estima que más de 5,000 de estas viviendas dañadas pertenecían a adultos mayores.

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Ante esta realidad, Herrera advirtió que la oferta institucional vigente es insuficiente: "esta política, esa política convencional no va a ser suficiente para atender esta tragedia". Por ello, propuso flexibilizar las líneas de financiación estatales: "las modalidades de subsidio tienen que ajustarse a las necesidades de los daños", permitiendo el acceso a créditos subsidiados para hogares de ingresos medios.

Como solución urbana innovadora, Camacol planteó aprovechar la "edificabilidad" para costear la reconstrucción. La propuesta consiste en permitir que edificios afectados puedan construir alturas adicionales, siempre que se cumpla con la capacidad de servicios públicos y sismoresistencia : "Si usted está en un edificio de tres o cuatro pisos, de pronto le pueden dar otros dos o tres pisos más y las ventas de esos pisos adicionales le puede ayudar a esos estratos de clase media, por ejemplo, a financiar parte de lo que perdieron".

Límites financieros y solidaridad del gremio

Frente a la petición del presidente de la República, Abelardo De La Espriella, para que las constructoras renuncien a sus utilidades en las obras de reconstrucción, Herrera pidió comprender las difíciles condiciones financieras del sector, caracterizadas por altos niveles de endeudamiento y baja liquidez.

No obstante, el dirigente gremial recalcó que la solidaridad del sector privado ya está en marcha. En Cali, grandes constructoras de la región estructuraron un primer paquete de bonos solidarios por 21,000 millones de pesos para que las familias afectadas puedan financiar las cuotas iniciales de viviendas nuevas ya terminadas.

Escuche aquí la entrevista:

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