El presidente de la Cámara Colombiana de la Construcción (Camacol), Guillermo Herrera, responsabilizó al gobierno de Gustavo Petro por la crisis del sector de la vivienda. Lo hizo durante una entrevista con Mañanas Blu, en el marco del Congreso Colombiano de la Construcción, que se desarrolla en Cartagena. Según el dirigente gremial, el sector sigue sufriendo las consecuencias de decisiones adoptadas por la administración anterior, entre ellas el desmonte de programas de subsidio como Mi Casa Ya.“Seguimos pagando los platos rotos de las malas decisiones del gobierno Petro”, afirmó Herrera. A su juicio, esa administración se dedicó a atacar al empresariado en general y a la construcción en particular. Aseguró que Mi Casa Ya había beneficiado a más de 380.000 familias y que su interrupción fue abrupta.Una recesión de 13 trimestres en el sector de la construcciónHerrera sostuvo que la salida de la vivienda de la estrategia económica fue el mayor error del gobierno anterior. “Tal vez lo peor que hizo el gobierno anterior fue sacar a la vivienda de la agenda de crecimiento económico”, declaró.Según sus cifras, el PIB de edificaciones acumula 13 trimestres consecutivos de caída. Calificó esa situación como una recesión “demasiado larga”, cuyo efecto ya se refleja en la pérdida de empleo del sector. Explicó además que, durante los 20 años previos a la pandemia, la inversión del sector rondaba el 5 % del PIB, y que el gobierno pasado la dejó en 2,8 %. Agregó que las ventas de vivienda en el país se redujeron 40 % en ese periodo. El presidente de Camacol atribuyó esa situación a motivos políticos. “Es lamentable que por condiciones ideológicas hayan postrado algo que es de interés para la economía nacional”, dijo.Más de 120.000 familias desistieron de comprar viviendaHerrera advirtió que la crisis también tiene un costo social. Según explicó, más de 120.000 familias que ya pagaban su cuota inicial debieron abandonar el proceso de compra cuando el programa se interrumpió. Pidió que el análisis incluya “la sensibilidad social, la cara de las personas”, y se refirió a los hogares que hicieron un gran esfuerzo y vieron frustrado su sueño de tener casa propia. Concluyó: “Esa es la realidad que heredamos del gobierno Petro”.Estrechez fiscal y subsidios de vivienda en 2027El dirigente gremial señaló que el Gobierno actual enfrenta dos desastres: el natural, por el terremoto, y el fiscal, que según él dejó la administración anterior. Indicó que esa estrechez se refleja en el presupuesto de inversión, de 95 billones de pesos, del cual solo unos 12 o 13 billones no están comprometidos. Precisó que el presupuesto de Fonvivienda para el próximo año es de algo más de 700.000 millones de pesos.Herrera dijo que el sector acompaña la decisión del Gobierno de ordenar primero las cuentas públicas. “No sería responsable salir a decir, oiga, denos plata para subsidios, cuando realmente la estrechez fiscal no alcanza para todas las necesidades que tiene el país”, afirmó. Aclaró que esto no significa renunciar a una política de subsidios, que según él debe retomarse cuando las condiciones fiscales lo permitan.También advirtió sobre el rezago en la oferta. Cada año se forman 250.000 hogares en las ciudades colombianas, mientras que apenas se inicia la construcción de entre 100.000 y 110.000 viviendas. Según Herrera, esa brecha agravará el déficit habitacional si no se atiende a tiempo.Nuevas fuentes de financiación para la viviendaSobre la posibilidad de que los hogares compren vivienda, Herrera reconoció la dificultad actual. “Hoy es un momento muy difícil para comprar, muy difícil”, dijo. Con Mi Casa Ya, 7 de cada 10 familias con dificultades para reunir la cuota inicial podían acceder a una vivienda, mientras que hoy lo logran cerca de 4 de cada 10, según explicó.Destacó el papel de alcaldes como Carlos Fernando Galán, Federico Gutiérrez y Alejandro Char, que han asumido subsidios locales. De las 74.000 viviendas de interés social entregadas en el último año, la mitad se concentró en Bogotá, Medellín y Barranquilla. Propuso buscar otras fuentes, como regalías y recursos de las cajas de compensación, y mencionó el antecedente de Elsa Noguera, hoy ministra de Transporte, quien siendo gobernadora usó regalías para apoyar Mi Casa Ya. “Esto nos obliga a innovar, en fuentes de recursos”, afirmó.
El presidente de Camacol, Guillermo Herrera, afirmó que los subsidios de vivienda pueden volver cuando el país supere la estrechez fiscal. Lo dijo en Mañanas Blu durante el Congreso Colombiano de la Construcción, en Cartagena, donde defendió que el gremio acompañe al Gobierno en la decisión de “poner primero la casa en orden”. Según Herrera, el sector de la vivienda sigue pagando las consecuencias de las decisiones del gobierno anterior y hoy enfrenta una combinación de recesión, caída del empleo y un mercado muy por debajo de las necesidades de los hogares.Subsidios de vivienda: prioridad fiscal primeroHerrera explicó que el Gobierno enfrenta dos desastres: el natural, por el terremoto, y el fiscal. Frente al segundo, indicó que del presupuesto de inversión, de 95 billones de pesos, solo unos 12 o 13 billones están libres de compromisos. En ese contexto, dijo que el gremio entiende que deban fijarse prioridades como la salud y la seguridad.“No sería responsable salir a decir, oiga, denos plata para subsidios, cuando realmente la estrechez fiscal no alcanza para todas las necesidades que tiene el país”, afirmó. El dirigente aclaró que esto no implica renunciar a una política de subsidios, que debe retomarse “cuando las condiciones fiscales vuelvan a ser oportunas”.Según Herrera, el presupuesto de Fonvivienda para el próximo año supera ligeramente los 700.000 millones de pesos, de los cuales solo 89.000 millones no están inflexibilizados. Señaló que la reducción de los subsidios ya venía ocurriendo en los últimos años y explicó que ha producido un mercado más pequeño: las ventas de vivienda se redujeron un 40 % durante el gobierno anterior, según sus cifras.Un sector con 13 trimestres de caídaEl presidente de Camacol describió el panorama del sector como una “recesión demasiado larga”. Según indicó, el PIB de edificaciones acumula 13 trimestres de caídas, lo que ya se refleja en la pérdida de empleo. Recordó que, en los 20 años previos a la pandemia, la inversión en el sector aportaba el 5 % del PIB, mientras que el gobierno pasado la dejó en 2,8 %.Herrera cuestionó el desmonte de programas como Mi Casa Ya, que, según dijo, había beneficiado a más de 380.000 familias. Afirmó que más de 120.000 hogares que ya pagaban su cuota inicial tuvieron que desistir de la compra. “Hay que ponerle la sensibilidad social, la cara de las personas”, señaló, al hablar de las familias cuyo sueño de vivienda se frustró.Reconstrucción por el terremoto y reactivación, en paraleloFrente a la emergencia por el terremoto, Herrera sostuvo que no hay que escoger entre la atención humanitaria y la reactivación del sector, sino avanzar en ambos frentes. Indicó que Camacol y el empresariado han apoyado desde el primer día la formulación de los planes de reconstrucción, que, según dijo, van avanzando.Añadió que el gremio trabaja con el Gobierno en las decisiones del Plan Nacional de Desarrollo y en la articulación con la Misión Crecer, que, a su juicio, abre de nuevo la posibilidad de incluir la vivienda en la agenda de crecimiento económico.Misión Crecer: trámites y 1.400 proyectos listosHerrera explicó que la Misión Crecer coincide con propuestas que Camacol trabajó con el Banco Interamericano de Desarrollo, Asocajas y Asobancaria desde hace casi dos años. Contó que, en una reunión con el vicepresidente el martes, se mencionó la priorización de cinco trámites que más restan al PIB: licencias ambientales, consulta previa, ICA, DIAN y el de urbanismo y construcción, que según Herrera es el que más resta.Indicó que en Colombia se requieren más de 189 trámites desde la habilitación del suelo hasta la entrega de una vivienda. Reducirlos, eliminar duplicidades y recortar costos sería, según dijo, un impulso importante para el sector. El dirigente agregó que Camacol tiene más de 1.400 proyectos formulados y listos para arrancar. Según sus cálculos, podrían generar más de 250.000 viviendas con una inversión cercana a 98 billones de pesos, entre aportes del Gobierno Nacional, las familias, los bancos y el sector privado de la construcción.Déficit habitacional: 250.000 hogares nuevos frente a 100.000 viviendasHerrera advirtió que cada año se forman 250.000 familias en las ciudades colombianas, mientras que apenas se inicia la construcción de entre 100.000 y 110.000 viviendas. A su juicio, esa brecha presiona el mercado y agravará el déficit habitacional si no se atiende. “Esto no es una decisión que se pueda aplazar por mucho tiempo”, dijo al referirse a la carrera contra la informalidad.También señaló que hoy es “un momento muy difícil para comprar” vivienda. Con Mi Casa Ya, indicó, 7 de cada 10 familias podían acceder a una vivienda, mientras que hoy la proporción es de 4 de cada 10.Alcaldías, cajas de compensación y nuevas fuentes de recursosEl presidente de Camacol reconoció el esfuerzo de alcaldes como Carlos Fernando Galán, Federico Gutiérrez y Alejandro Char, que han financiado subsidios locales. Según Herrera, de las 74.000 viviendas de interés social entregadas en el último año, la mitad se entregó en esas tres ciudades.Como alternativa, el gremio propone al Gobierno Nacional buscar otras fuentes de financiación y la concurrencia de recursos con cajas de compensación y alcaldías. Como antecedente, citó que la ministra de Transporte, Elsa Noguera, cuando era gobernadora, usó recursos de regalías para apoyar Mi Casa Ya. “Esto nos obliga a innovar”, afirmó.Tasas de interés y deuda públicaSobre el costo del crédito, Herrera indicó que la tasa del crédito hipotecario está entre 14 % y 15 %. Explicó que, más allá de la tasa del Banco de la República, el nivel de endeudamiento del país define el piso del crédito en Colombia, y recordó que la tasa de interés de la deuda pública llegó a 15 o 16 % durante el gobierno anterior, “una de las más altas del mundo”, según dijo.
"Si una familia que gana dos salarios mínimos quisiera comprar una vivienda de interés social, tendría que ahorrar todo su ingreso durante 16 años para acceder a la cuota inicial", aseguró el presidente de Camacol, Guillermo Herrera, en la apertura del Congreso Colombiano de la Construcción de 2026.La construcción de vivienda viene en caída libre en los últimos años en medio de decisiones como la terminación del programa de subsidios Mi Casa Ya. Las cifras del gremio apuntan a que se perdieron unos 47 billones de pesos en construcción de edificaciones en los últimos años y la inversión en vivienda pasó de 5 % del PIB en 2022 a 2,5 % del PIB cuatro años después, en 2026.El gobierno de Gustavo Petro primero modificó el programa Mi Casa Ya para incorporar el puntaje de Sisbén como requisito para la entrega y después cerró el programa para nuevos beneficiarios argumentando falta de recursos.Según Camacol, apenas un 10 % de la población en Colombia tiene la capacidad de comprar una vivienda sin una ayuda del gobierno. Primero hay que resolver la crisis fiscal: la respuesta sobre los subsidios de vivienda."Lo hemos hablado, lo decía el vice en las conclusiones de la mesa, resolvamos el tema fiscal y más adelante damos la discusión de subsidios. Quiero decirlo, no es que renunciemos a eso, es que tenemos que acompañar al gobierno mientras resolvemos", advirtió Herrera.El gremio le está proponiendo al gobierno alternativas como permitir que se movilice el ahorro de los colombianos en fondos voluntarios de pensiones hacia la compra de vivienda, que se den mayores beneficios tributarios para la compra de vivienda y que se den las condiciones para que el sector pueda desarrollar proyectos destinados al arrendamiento de vivienda.Entre las condiciones para incentivar la construcción de vivienda está la simplificación de trámites, algo que se abordará en una mesa especial entre los empresarios y el gobierno.Hoy en el país hay unos 1.424 proyectos de vivienda listos para iniciar construcción que podrían generar inversiones por 98 billones de pesos y unas 257 mil viviendas.
La reconstrucción de las viviendas afectadas por el terremoto tendrá nuevas alternativas para las familias damnificadas en Cali. El sector constructor anunció que pondrá a disposición unidades de vivienda ya terminadas para acelerar la reubicación de los hogares que perdieron sus inmuebles y evitar que tengan que esperar varios años mientras avanzan los procesos de reconstrucción.La directora regional de Camacol Valle, Alexandra Caña, explicó que esta estrategia se articula con el Gobierno nacional, la Gobernación del Valle y la Alcaldía de Cali, y contempla tanto viviendas disponibles como proyectos que puedan desarrollarse, posteriormente, en los sectores donde colapsaron edificaciones. “En este momento tenemos alrededor de 869 unidades de vivienda, y si eso lo ampliamos hasta junio del año entrante, podemos ingresar 1.600 unidades de vivienda, y si lo ampliamos a diciembre del año entrante, podemos estar hablando de más de 2.500 unidades de vivienda”, dijo la directora.Le puede interesar: Tres decretos buscan acelerar los trámites y la construcción de viviendas tras el terremoto en CaliDurante la Feria de la Vivienda de Camacol Valle, que se realiza desde este 2 de octubre y hasta el 4 de octubre en el Centro Comercial Jardín Plaza, 14 constructoras ofrecerán un bono solidario para las familias damnificadas. Este beneficio busca reducir el valor de la cuota inicial y puede complementarse con otros subsidios de vivienda.“Es un apoyo a la cuota inicial de la vivienda, que puede ir desde los 5 millones hasta los 20 millones de pesos, y que pueden ir de manera complementaria con lo que seguramente vamos a ver en próximos días del subsidio del Fondo Milagro, del subsidio distrital de vivienda y del subsidio de las cajas de compensación”, explicó Caña.Para acceder al bono, las familias deben presentar el RUT que recibieron durante el proceso de censo de afectados. La funcionaria señaló que en Cali unas 14.000 unidades de vivienda resultaron afectadas, mientras que en todo el Valle del Cauca se contabilizan 105.000 hogares afectados, de los cuales 26.000 presentan daños graves en sus viviendas.
El presidente de la Cámara Colombiana de la Construcción (Camacol), Guillermo Herrera, anunció la construcción y entrega de 27 viviendas para familias afectadas por el terremoto del pasado 10 de agosto en el departamento del Chocó.El proyecto será desarrollado por Camacol Bogotá y Cundinamarca, en alianza con la Corporación El Minuto de Dios, y tendrá una inversión de más de 4.500 millones de pesos.El anuncio fue realizado por Herrera, quien estuvo acompañado por la gobernadora del Chocó, Nubia Carolina Córdoba. El dirigente gremial explicó que esta iniciativa hace parte de las acciones que adelanta el sector privado para contribuir a la recuperación de las comunidades afectadas por la emergencia. “Se trata de la reconstrucción del primer barrio formal, que cumple con todos los estándares de urbanismo”, afirmó Herrera.Plantean que el desafío va más allá de reconstruir las viviendas y que también implica impulsar la reactivación económica y la recuperación del departamento.“El reto es grande, no solo con la reconstrucción sino con la reactivación y la recuperación del Chocó”, sostuvo Herrera.El presidente de Camacol destacó que la regional Bogotá y Cundinamarca comenzaron a trabajar desde los primeros días posteriores al terremoto, con el envío de profesionales encargados de evaluar las edificaciones afectadas.“Además, tendremos asistencia y supervisión técnica antes del 14 de septiembre, pues hay 28.000 viviendas averiadas y más de 5.000 destruidas”, explicó Herrera.En agosto, la regional también envió una brigada de voluntarios conformada por 48 profesionales del sector de la construcción, quienes apoyaron la evaluación de edificaciones afectadas en diferentes municipios del departamento.La alianza con la Corporación El Minuto de Dios busca combinar la experiencia de ambas organizaciones para avanzar en la construcción de las viviendas y acompañar a las familias beneficiarias durante el proceso. Edwin Chirivi, gerente de Camacol Bogotá y Cundinamarca, explicó que las 27 viviendas serán construidas en Quibdó y estarán destinadas al mismo número de familias afectadas por la emergencia.“Camacol Bogotá y Cundinamarca y la Corporación nos unimos para aportar a la reconstrucción del Chocó y acompañar a las familias afectadas por el terremoto. A la asistencia técnica que hemos venido brindando desde el gremio, hoy sumamos la construcción de estas 27 viviendas en Quibdó, que beneficiará al mismo número de familias afectadas por la emergencia”, afirmó Chirivi.El proyecto contempla viviendas unifamiliares que contarán con urbanismo, zonas de cesión y espacio público. “Con este proyecto queremos aportar de manera concreta a la recuperación de las familias y demostrar que, cuando sumamos capacidades, podemos contribuir a reconstruir las comunidades afectadas”, agregó el gerente de la regional.La iniciativa se suma a las acciones que Camacol ha desarrollado en el Chocó desde el terremoto del 10 de agosto, entre ellas la asistencia técnica y la evaluación de las edificaciones afectadas.
Tras el devastador sismo que sacudió al país, un evento de tal magnitud que, según reportes, liberó una energía equivalente a "más de 100 bombas atómicas", el presidente de la Cámara Colombiana de la Construcción (Camacol), Guillermo Herrera, entregó en Mañanas Blu, un balance detallado de su recorrido por las zonas más afectadas en Cali, Pereira, Manizales y Armenia.A pesar de los severos daños materiales reportados, el líder gremial destacó que las normativas técnicas salvaron miles de vidas.¿Cómo funciona realmente la norma de sismorresistencia?Uno de los puntos clave abordados por Herrera fue la pedagogía sobre el alcance real de las normas de construcción en el país. El directivo aclaró que el propósito de las exigencias técnicas no es evitar cualquier tipo de afectación física en las estructuras, sino salvaguardar la integridad de las personas.Al respecto, el presidente de Camacol explicó detalladamente el comportamiento esperado de una edificación bajo el código nacional: "El código tiene unos objetivos importantes que buscan reducir al mínimo la pérdida de vidas y el daño del patrimonio". Herrera precisó que, según la intensidad del movimiento, existen tres escenarios previstos por la norma: "para un temblor suave, pues dice el código, no debe haber daños. Para un temblor moderado, no. Los daños deben ser menores en elementos no estructurales. Pero para un temblor como el que tuvimos el 10 de agosto, la norma espera que las estructuras resistan. Ahora, las estructuras pueden tener daños, pero deben evitar el colapso". El balance técnico tras la tragedia es altamente positivo en términos de cumplimiento normativo: "Las edificaciones que se construyeron cumpliendo con los códigos realmente no tuvieron colapso", enfatizó Herrera, contrastando este comportamiento con el de las construcciones más antiguas de cinco y seis pisos, que concentraron los daños más severos.El drama habitacional de la clase media y la urgencia de nuevas políticasLa emergencia ha dejado al descubierto un vacío institucional para atender a los estratos medios y altos, que representan entre el 70% y el 80% de las aproximadamente 15,000 viviendas afectadas solo en Cali.Entre los damnificados se encuentran profesionales independientes y jubilados que, por su nivel de ingresos, no aplican a los subsidios tradicionales del Estado pero carecen del capital para recuperar sus patrimonios.En Cali, por ejemplo, se estima que más de 5,000 de estas viviendas dañadas pertenecían a adultos mayores.Ante esta realidad, Herrera advirtió que la oferta institucional vigente es insuficiente: "esta política, esa política convencional no va a ser suficiente para atender esta tragedia". Por ello, propuso flexibilizar las líneas de financiación estatales: "las modalidades de subsidio tienen que ajustarse a las necesidades de los daños", permitiendo el acceso a créditos subsidiados para hogares de ingresos medios.Como solución urbana innovadora, Camacol planteó aprovechar la "edificabilidad" para costear la reconstrucción. La propuesta consiste en permitir que edificios afectados puedan construir alturas adicionales, siempre que se cumpla con la capacidad de servicios públicos y sismoresistencia : "Si usted está en un edificio de tres o cuatro pisos, de pronto le pueden dar otros dos o tres pisos más y las ventas de esos pisos adicionales le puede ayudar a esos estratos de clase media, por ejemplo, a financiar parte de lo que perdieron".Límites financieros y solidaridad del gremioFrente a la petición del presidente de la República, Abelardo De La Espriella, para que las constructoras renuncien a sus utilidades en las obras de reconstrucción, Herrera pidió comprender las difíciles condiciones financieras del sector, caracterizadas por altos niveles de endeudamiento y baja liquidez.No obstante, el dirigente gremial recalcó que la solidaridad del sector privado ya está en marcha. En Cali, grandes constructoras de la región estructuraron un primer paquete de bonos solidarios por 21,000 millones de pesos para que las familias afectadas puedan financiar las cuotas iniciales de viviendas nuevas ya terminadas.Escuche aquí la entrevista:
Las edificaciones diseñadas y construidas bajo la norma de sismorresistencia NSR-10 registraron un comportamiento adecuado y resistieron el fuerte terremoto que afectó al occidente del país, según dio a conocer el presidente de la Cámara Colombiana de la Construcción (Camacol), Guillermo Herrera.De acuerdo con el dirigente gremial, las evaluaciones preliminares realizadas en conjunto con ingenieros del sector indican que las estructuras que colapsaron tras el movimiento telúrico no habrían sido desarrolladas bajo este marco normativo técnico.El comportamiento de la norma sismorresistente NSR-10El presidente de Camacol explicó que la Ley 400 y el reglamento técnico NSR-10 establecen lineamientos de diseño dirigidos a mitigar el daño patrimonial y reducir la pérdida de vidas humanas frente a eventos sísmicos de diversas magnitudes.El directivo agregó que se pudo verificar que dos construcciones pertenecientes a empresas afiliadas al gremio que cumplen dichos estándares no sufrieron colapsos estructurales durante la emergencia.Los tres objetivos de la regulación ante eventos sísmicosHerrera precisó los niveles de resistencia que exige la reglamentación colombiana a las construcciones según la intensidad del fenómeno natural:Sismo leve: la estructura debe resistir el movimiento sin presentar ningún tipo de daño.Sismo moderado: la edificación debe resistir y puede registrar daños en elementos no estructurales.Sismo de gran capacidad destructiva: la estructura debe resistir y puede sufrir daños estructurales y no estructurales, pero bajo ninguna circunstancia colapsar."Una edificación debe resistir y puede sufrir daños estructurales y no estructurales, pero no colapsar. Entonces parece ser, y la evidencia que tenemos hasta el momento, es que las edificaciones que colapsaron eran edificaciones que no estaban construidas dentro del régimen NSR-10", detalló el presidente del gremio.Camacol confirmó que acompañará las investigaciones requeridas por las autoridades locales para determinar con precisión las causas del colapso de las estructuras afectadas.De igual forma, Herrera señaló que el sector trabaja en la revisión técnica de los resultados del sismo en Cali, proceso que coincide con las labores que adelanta el país desde hace un par de años para actualizar la norma de sismorresistencia nacional.
La falta de información consolidada sobre las afectaciones que dejó el terremoto en varias regiones del país dificulta definir las inversiones necesarias para avanzar en la reconstrucción, según advirtió Eduardo Loaiza, gerente de Camacol Antioquia, en medio de Expocamacol, feria que se estará realizando en Medellín hasta el 29 de agosto.Durante el evento, el dirigente gremial señaló que la primera recomendación del sector al Gobierno del presidente Abelardo De La Espriella es contar con información confiable, debido a que, inicialmente, se presentaron diferencias en los formatos utilizados por municipios y departamentos para reportar los daños, situación que dificulta consolidar los datos."La primera recomendación del gremio es información clara, precisa, confiable. Todavía se está en ese proceso. Ha sido tan dispendioso el tema porque están, no solo en 5 departamentos concentrados, sino hay 12 departamentos afectados, que hay mucha parte rural. Todavía el país no tiene todas las cifras, se van consolidando y se van actualizando", indicó Loaiza.Según indicó, actualmente se trabaja en una metodología unificada que permita que la información sea comparable y pueda sumarse para determinar la magnitud de las necesidades. También aclaró que los datos no están siendo negados al sector, sino que se entregan y actualizan de manera permanente, aunque el proceso de consolidación todavía no ha terminado.En el caso de Antioquia, Camacol ofreció a la Gobernación un equipo de arquitectos e ingenieros, incluidos especialistas en patrimonio, para apoyar la evaluación de cerca de 70 iglesias afectadas, muchas de ellas de carácter patrimonial y con varios años de antigüedad. La propuesta busca aportar capacidades técnicas para determinar las condiciones de estas edificaciones y establecer las intervenciones necesarias."Un equipo de arquitectos e ingenieros, incluso hay doctores en patrimonio, no los tiene el resto del país puestos a disposición de las autoridades y el departamento para que los acompañen en esa evaluación", manifestó el gerente de Camacol Antioquia.Le puede interesar: Camacol pide régimen especial para afrontar crisis de vivienda por el terremotoLoaiza también destacó que la Federación de Cafeteros ha dispuesto profesionales para evaluar viviendas y edificaciones en zonas rurales, lo que se suma a los esfuerzos del gremio de la construcción, con el fin de determinar cuáles pueden ser reparadas, cuáles requieren demolición y reconstrucción y cuáles deben ser objeto de reubicación.De acuerdo con el balance a la fecha, son 12 los departamentos afectados, aunque cinco concentran buena parte de los daños; el proceso de reconstrucción podría extenderse entre tres y cuatro años y requerir inversiones cercanas a los $40 billones.Camacol también señaló que el sector privado ha ofrecido financiación, maquinaria, equipos, consultoría y capacidad técnica para apoyar las obras que liderará el Fondo Milagro, cuya cabeza es el empresario paisa Jaime Uribe Tamayo, quien finalmente no pudo asistir al evento académico en Medellín a causa de sus ocupaciones.
Con una expectativa de 53.000 visitantes profesionales y compradores procedentes de más de 50 países, inició en Medellín un nuevo encuentro de la industria de la construcción, evento que proyecta un impacto económico de 15.3 millones de dólares para la ciudad.Durante los cuatro días de la feria participan más de 500 empresas expositoras de 16 naciones, entre ellas ocho firmas de materiales, insumos y servicios apoyadas por la Alcaldía de Medellín, además de siete emprendimientos gastronómicos locales.La secretaria de Desarrollo Económico, María Fernanda Galeano Rojo, destacó que el sector constructor representa un pilar fundamental que dinamiza la economía local, al aportar más del 5 % del PIB distrital y sostener más de 162.000 empleos en la región."Expocamacol es la oportunidad para impulsar la competitividad empresarial del sector construcción, la innovación y el posicionamiento en Medellín como un destino de eventos de talla mundial y un referente internacional para los negocios. Para Medellín, el sector constructor es un pilar fundamental que dinamiza nuestra economía, aportando más del 5 por 100 del PIB distrital y sosteniendo más de 162.000 empleos en la región", afirmó.Como parte de la agenda, en alianza con la Cámara de Comercio de Medellín para Antioquia y ProColombia, se llevará a cabo una rueda de negocios con 150 compradores para superar las 2.000 citas comerciales, impulsando los insumos locales en mercados de Latinoamérica, el Caribe y Estados Unidos.
Desde Medellín, la Cámara Colombiana de la Construcción planteó al Gobierno del presidente Abelardo De la Espriella la creación de un régimen especial de vivienda para atender la emergencia causada por el terremoto del pasado 10 de agosto, que dejó miles de viviendas afectadas en diferentes regiones del país.Guillermo Herrera, presidente de Camacol, aseguró que, de acuerdo con las cifras que maneja el gremio, más de 30.000 viviendas requieren ser reconstruidas y más de 170.000 necesitan reparaciones. Ante esta magnitud, consideró que los mecanismos ordinarios de vivienda no son suficientes para atender a las familias damnificadas."Esperamos que esta también sea una oportunidad para trabajar con el gobierno nacional en políticas que permita recuperar la capacidad de producción de vivienda, porque el reto es muy grande. Son más de 30000 viviendas que hay que reconstruir, más de 170000 viviendas que hay que reparar, y, como hace la invitación del presidente Valardo La Estrella, aquí estamos listos para reconstruir a Colombia entre todos", indicó.La propuesta busca que el Estado establezca alternativas de apoyo no solo para los hogares de menores ingresos, sino también para las familias de clase media que resultaron afectadas. Herrera planteó que los subsidios y mecanismos de financiación sean definidos teniendo en cuenta tanto la capacidad económica de cada hogar como el nivel de daño registrado en la vivienda."Es importante tener un régimen especial de vivienda que permita levantar rigideces que hoy tienen las políticas de vivienda ordinarias, como la prohibición de otorgarle un 2º subsidio a los hogares que ya hubieran sido beneficiarios. Hay que redefinir el concepto de las modalidades de las líneas de financiación, de subsidio, teniendo en cuenta su nivel de ingreso, pero también la calidad del daño en sus viviendas", agregó. Durante una intervención en la Conferencia, Plan de Reconstrucción de Colombia, realizada en la capital antioqueña como parte de Expocamacol, también se expusieron entre las propuestas la creación de un banco de materiales con operación nacional y brazos regionales, con el propósito de facilitar el acceso a los insumos necesarios para las obras. El gremio planteó, además, estudiar la devolución del IVA o una exención temporal de este impuesto para los materiales destinados a reparar y reconstruir las viviendas afectadas.Herrera pidió también considerar condiciones favorables para los créditos destinados a los constructores y destacó la reducción de las tasas hipotecarias al 8 %, al considerar que puede aliviar la carga financiera de los hogares."Después de 4 años del gobierno Petro, donde deliberadamente se atacó el sector de la construcción, pues, hoy tenemos un sector que tiene los niveles de producción de vivienda más bajos en los últimos 15 años, menos de 110000 unidades se iniciaron en la construcción en en los últimos 12 meses. Adicionalmente, 418 empresas dejaron de construir vivienda en Colombia ante el año 2022, en el 2000, ya, en el 2026", aseguró. El dirigente gremial insistió en que la reconstrucción debe hacerse desde las regiones, con participación de empresarios locales y autoridades territoriales. La emergencia, según explicó, abarca más de 470 municipios en 15 departamentos, por lo que las soluciones deberán adaptarse a las condiciones particulares de cada territorio.Camacol también advirtió sobre los riesgos de la autoconstrucción sin asistencia técnica y pidió que cualquier mecanismo de este tipo sea excepcional y supervisado para garantizar el cumplimiento de las normas de sismorresistencia.
La primera gira del papa León XIV por América Latina tiene un significado que va más allá de su agenda religiosa. El recorrido de 11 días por Uruguay, Argentina y Perú representa un acercamiento del pontífice a una región con la que mantiene vínculos personales, especialmente por su trayectoria misionera en territorio peruano, pero también una oportunidad para transmitir mensajes sobre reconciliación, igualdad y atención a las poblaciones más vulnerables.Néstor Pongutá, periodista especializado en el Vaticano, explicó en entrevista en Sala de Prensa que esta visita tiene un componente especial para el pontífice, quien llegó a Perú en 1985 como misionero agustino y fue obispo de Chiclayo entre 2015 y 2023. Aunque nació en Estados Unidos, ese país latinoamericano ocupa un lugar importante en su historia personal y religiosa.La influencia del papa León XIV y su capacidad de convocatoriaUno de los aspectos que ha llamado la atención durante el recorrido es la respuesta de los fieles, incluso en países donde el catolicismo no tiene una presencia mayoritaria. En Uruguay, por ejemplo, según explicó el periodista, se agotaron en menos de 48 horas las 60.000 entradas disponibles para el encuentro del pontífice con los jóvenes.Para Pongutá, la capacidad de convocatoria de León XIV no depende necesariamente de un carisma similar al de su antecesor, el papa Francisco, sino de su experiencia de vida y cercanía con las comunidades.La gira también ha estado marcada por su dimensión política y diplomática. En Argentina, su llegada estuvo precedida por diferencias relacionadas con el protocolo que pretendía implementar el presidente Javier Milei para recibirlo. Desde el Vaticano se mantuvo el procedimiento establecido, evitando que el encuentro se convirtiera en un escenario de protagonismo político.Los mensajes que León XIV busca llevar a América LatinaMás allá de las concentraciones multitudinarias, el periodista destacó que el propósito del viaje está relacionado con los principios del Evangelio: promover la reconciliación, la igualdad y mejores condiciones de vida para las personas más necesitadas.En Argentina, el pontífice también tiene previstas visitas a una institución dedicada a la atención de personas con discapacidad y a una cárcel, en línea con el interés que manifestó Francisco por acompañar a quienes viven situaciones de vulnerabilidad.“Un papa no mueve ejércitos, no mueve sanciones económicas, no mueve inversiones, pero mueve conciencias. Y esa es la gran influencia que tiene un pontífice”, afirmó Pongutá.Finalmente, el recorrido por Perú tendrá un significado particular, especialmente durante su paso por Chiclayo, donde vivió varios años y ejerció como obispo. Allí se espera una de las mayores concentraciones de la gira, con una asistencia estimada de 1,5 millones de personas.Así, León XIV busca consolidar su propio estilo de liderazgo, sin desligarse del camino trazado por Francisco. Como concluyó el periodista, se trata de un pontificado que continúa algunos de los objetivos de su antecesor, pero con otra manera de acercarse a los fieles.
Despertar en plena noche sin poder mover un solo músculo, sentir una presión intensa sobre el pecho o percibir que alguien está dentro de la habitación son experiencias que muchas personas describen como "se me subió el muerto". Aunque algunos las relacionan con fantasmas o presencias del más allá, la ciencia tiene una explicación.Con el crecimiento de las redes sociales, cada vez más internautas comparten sus experiencias con este fenómeno y descubren que otras personas también han vivido situaciones similares. Los relatos suelen coincidir en varios detalles: incapacidad para moverse, sensación de ahogo, sonidos extraños y figuras que parecen acercarse a la cama.Estas historias suelen alimentar las conversaciones sobre lo paranormal y las creencias populares relacionadas con los íncubos y los espíritus. Sin embargo, detrás de estos episodios existe un proceso neurológico conocido como parálisis del sueño, que explica por qué el cerebro puede despertar mientras el cuerpo permanece inmóvil.¿Por qué siente que se le "sube el muerto" mientras duerme?De acuerdo con la información atribuida al Instituto Neurológico de Colombia, alrededor del 40 % de las personas en el país han experimentado estos episodios. Aunque la sensación puede ser aterradora, su origen está relacionado con un desfase entre el estado de conciencia y los mecanismos que controlan el movimiento corporal.Para entenderlo es necesario conocer una de las etapas del descanso: la fase REM, sigla en inglés de Rapid Eye Movement, que en español significa Movimiento Ocular Rápido (MOR). Durante este periodo, el cerebro permanece muy activo, mientras el cuerpo entra en un estado de inmovilidad natural.Este mecanismo cumple una función importante: evitar que las personas realicen físicamente los movimientos que experimentan mientras sueñan. Por ejemplo, si alguien sueña que está corriendo, sus músculos voluntarios permanecen bloqueados para impedir que reproduzca esa acción mientras duerme.El problema aparece cuando ocurre un desfase entre ambos procesos. La persona recupera la conciencia, pero el cuerpo continúa bajo ese bloqueo temporal, por lo que intenta moverse, hablar o levantarse sin conseguirlo.Entre las sensaciones que pueden aparecer durante estos episodios están:Presión en el pecho: puede sentirse como si alguien estuviera sentado encima o apretando el cuerpo.Dificultad para moverse: aunque la persona está consciente, no consigue controlar sus músculos voluntarios.Sensación de ahogo: la respiración continúa, pero puede percibirse como limitada o insuficiente.Presencias extrañas: algunas personas sienten que alguien está cerca de la cama o dentro de la habitación.¿Por qué aparecen sombras, figuras y sonidos aterradores?Otro de los aspectos que más miedo genera durante la parálisis del sueño es la percepción de figuras oscuras, movimientos y sonidos difíciles de identificar. Aunque algunas personas interpretan estas experiencias como señales de una presencia paranormal, también existen explicaciones relacionadas con el funcionamiento cerebral.En su sección Mente en equilibrio, de El Heraldo Radio, Mariano Salinas explicó que el cerebro tiene una necesidad constante de identificar patrones y encontrar elementos familiares incluso cuando recibe estímulos confusos: "El cerebro siempre tiene la necesidad de detectar patrones, de detectar cosas que le parezcan familiares".En este proceso aparecen dos fenómenos que ayudan a entender lo que ocurre:Pareidolia visual: cuando hay poca visibilidad, el cerebro intenta reconocer objetos, manchas y sombras. Si no consigue identificarlos, puede interpretarlos como siluetas o figuras amenazantes. La amígdala, relacionada con el procesamiento del miedo, interviene en la respuesta de alerta.Apofenia: ocurre cuando la persona conecta estímulos o acontecimientos aislados y les atribuye un significado. Por ejemplo, puede interpretar un sonido extraño o una sombra como una señal de un supuesto ataque espiritual.Así, sonidos como el viento o la estática pueden adquirir significados inquietantes, mientras que una sombra difícil de reconocer puede convertirse en una figura aterradora. La combinación de estas percepciones con la imposibilidad de moverse explica por qué la experiencia de "se me subió el muerto" resulta tan impactante.
Un total de 16 indígenas provenientes de Nuquí, Chocó, llegaron a Medellín, ocho de ellos menores de edad, luego de verse obligados a abandonar sus territorios por cuenta de los enfrentamientos entre grupos armados ilegales en esta zona del departamento.Las familias arribaron al aeropuerto Olaya Herrera, donde fueron recibidas por el Equipo de Atención y Reparación a Víctimas de la Alcaldía de Medellín. Según informó la Secretaría de Paz y Derechos Humanos, se trata de cuatro grupos familiares afectados por la situación de orden público en esa zona.La Administración Distrital confirmó que estas personas ya rindieron declaración ante la Personería de Medellín y actualmente se encuentran en albergues de la ciudad, donde reciben acompañamiento y atención humanitaria. "Debido al conflicto armado en Nuquí, habían asesinado dos indígenas y secuestrado uno y la Alcaldía de Medellín les hace toda la atención en coordinación con la Personería de Medellín donde declaran que se les brinda toda la ayuda humanitaria de albergue de protección a a esta población que viene amenazada y desplazada", indicó el secretario de Paz y Derechos Humanos, Carlos Arcila, en diálogo con BLU Radio.Este nuevo desplazamiento ocurre en medio de la grave situación humanitaria que enfrenta Nuquí. El pasado primero de noviembre, la Defensoría del Pueblo alertó sobre el desplazamiento forzado de aproximadamente 500 indígenas de la comunidad de Villa Nueva, en el corregimiento de Jurubidá, quienes abandonaron sus territorios por temor a las disputas entre el Clan del Golfo, autodenominado Ejército Gaitanista de Colombia, y el ELN.El organismo advirtió que la comunidad permanecía temporalmente en Jurubirá, sin haber podido completar su traslado hasta la cabecera municipal. Además, señaló que cerca de 300 habitantes de Puerto Indio también estarían evaluando desplazarse por las condiciones de inseguridad.La Defensoría había advertido sobre el agravamiento del riesgo en la zona tras el asesinato de dos personas y el presunto secuestro de una tercera, hechos que precedieron la salida de las familias indígenas de sus territorios.
La Sala Plena de la Corte Constitucional estudiará, como primer punto de su sesión extraordinaria del lunes 9 de noviembre, el conflicto de competencias entre la Fiscalía General de la Nación y la Comisión de Investigación y Acusación de la Cámara de Representantes.La sesión será a partir de las 9:00 de la mañana, en la que abordará como primer punto la definición de qué autoridad debe continuar con la investigación contra el expresidente Álvaro Uribe Vélez por presuntos vínculos con estructuras paramilitares: si será la Fiscalía General de la Nación o la Comisión de Investigación y Acusación de la Cámara de Representantes. El asunto corresponde al expediente CJU-7957. El magistrado ponente es Jorge Enrique Ibáñez Najar, quien tiene a su cargo estudiar el expediente y presentar a la Sala Plena una ponencia sobre cuál de las dos autoridades tiene la competencia para continuar con el proceso.La controversia se originó el 19 de agosto de 2026, cuando la Comisión de Investigación y Acusación de la Cámara de Representantes aprobó por unanimidad una proposición mediante la cual reclamó el expediente que actualmente adelanta la Fiscalía General de la Nación.El argumento de la Comisión es que algunas de las conductas investigadas, entre ellas el presunto concierto para delinquir agravado, se habrían prolongado en el tiempo hasta 2003, período durante el cual el expresidente Álvaro Uribe ejercía como jefe de Estado. Por esa razón, considera que los hechos estarían cobijados por el fuero presidencial y que, en consecuencia, la investigación debe ser asumida por el Congreso de la República.Sin embargo, la Fiscalía General de la Nación rechaza esa pretensión y sostiene que debe conservar la competencia para adelantar el proceso, debido a que los hechos objeto de investigación habrían ocurrido cuando Uribe Vélez se desempeñaba como gobernador de Antioquia, entre 1995 y 1997.Hay que precisar que esta discusión no corresponde a una decisión sobre la responsabilidad penal del expresidente, sino a la definición de quién es competente para adelantar la investigación.El segundo asunto previsto en el orden del día de la sesión extraordinaria corresponde al expediente D-16118, cuya magistrada ponente es Natalia Ángel Cabo. Se trata de una demanda de inconstitucionalidad contra el artículo 32, parcialmente, de la Ley 2294 de 2023, mediante la cual se expidió el Plan Nacional de Desarrollo 2022-2026, denominado Colombia, Potencia Mundial de la Vida, del Gobierno del ahora expresidente Gustavo Petro.La disposición demandada modificó el numeral 2 del artículo 10 de la Ley 388 de 1997 y está relacionada con, según la definición del Gobierno anterior, las áreas de especial interés para proteger el derecho humano a la alimentación de los habitantes del territorio nacional localizados en la frontera agrícola.El debate constitucional se concentra en las facultades otorgadas al Gobierno nacional, particularmente al Ministerio de Agricultura y a la Unidad de Planificación Rural Agropecuaria (UPRA), para identificar y delimitar áreas de especial interés destinadas a garantizar la producción de alimentos y proteger el suelo rural.Dentro de estas figuras se encuentran las Áreas de Protección para la Producción de Alimentos (APPA) y las Zonas de Reserva Campesina.La demanda cuestiona si estas disposiciones desconocen la autonomía territorial de los municipios y distritos, reconocida en los artículos 287 y 311 de la Constitución Política, al considerar que la intervención del Gobierno nacional podría limitar las competencias de las autoridades locales para definir y adoptar sus propios Planes de Ordenamiento Territorial (POT).Entre los argumentos expuestos por los demandantes y sectores gremiales, como la Sociedad de Agricultores de Colombia (SAC), está la preocupación por una posible afectación de las competencias municipales en materia de ordenamiento del territorio y definición de los usos del suelo.
Estos fueron los invitados en la emisión del domingo 8 de noviembre de 2026:Decoración navideña y tradiciones en el hogar: Los conductores Juan Manuel Ramírez y Tata Solarte conversaron sobre el armado del árbol de Navidad y anécdotas familiares de fin de año.Evento GovTech e innovación en el Estado: Se reseñó un encuentro organizado por emprendedores tecnológicos junto a alcaldes y expertos internacionales para abordar la modernización del gobierno digital.Experiencias personales de comercio electrónico: Los presentadores compartieron historias sobre sus hábitos cotidianos de compras en plataformas digitales locales e internacionales.Proyecto de Ley de Rescate Económico: El representante a la Cámara Julio César Triana analizó los recortes al gasto público y las discusiones sobre la reforma tributaria en el Congreso.Impuesto de IVA al comercio electrónico internacional: María Fernanda Quiñones (CCCE) detalló la propuesta de aplicar un 19% de IVA a paquetes menores a 200 dólares para equiparar condiciones con el comercio nacional.Normalización tributaria de criptoactivos: Alejandro Beltrán (Buda) explicó la iniciativa de aplicar un impuesto único del 5% a la tenencia de criptomonedas y los reportes de información ante la DIAN.