El presidente Abelardo De La Espriella le dio fin a todos los procesos de negociación con grupos armados que se dieron durante el Gobierno Petro. También revocó las mesas de diálogo con las bandas de Medellín, Buenaventura y Quibdó.
Con otras resoluciones el mandatario finalizó con las designaciones de negociadores que se le otorgaron a diferentes personas para que representaran al Gobierno en dichos proceso.
"Durante el cuatrienio anterior se erogaron más de $7.000 millones destinados exclusivamente a la asignación de honorarios para voceros, representantes y negociadores, cifra que no contempla los rubros asociados a esquemas de seguridad, viáticos, zonas de ubicación y demás gastos sufragados por el erario"; señaló De La Espriella.
Es importante recordar que el Gobierno Petro adelantó negociaciones con el ELN, las Disidencias de las Farc, el Clan del Golfo y tuvo acercamientos con las Autodefensas Conquistadoras de la Sierra Nevada. En el mismo sentido hubo diálogos con bandas en Medellín, Quibdó y Buenaventura. Para todos estos proceso se designaron negociadores tanto por parte de las estructuras como del Gobierno.
"El Gobierno nacional no mantendrá escenarios institucionales que sean instrumentalizados para prolongar el accionar delictivo, obtener beneficios procesales o evadir el imperio de la ley. Quienes expresen una voluntad real de dejar las armas deberán someterse a la justicia; en contraste, quienes persistan en perpetrar actos de violencia contra la población civil serán enfrentados con toda la capacidad legal y legítima de la fuerza pública", agregó el presidente De La Espriella por medio de un comunicado.