Los hechos ocurrieron en la institución educativa ubicada en la vereda La Palma, corregimiento de Ortega. De acuerdo con el reporte de la Vigésima Novena Brigada, los artefactos fueron ubicados por tropas del Batallón de Infantería Liviana N.º 7, que posteriormente activaron los protocolos de seguridad para evitar cualquier riesgo para los estudiantes, docentes y habitantes de la zona.
Los militares trabajaron durante más de tres horas para realizar la inspección y aplicar los procedimientos técnicos correspondientes. Finalmente, los dos dispositivos fueron destruidos de manera controlada.
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Según el Ejército, los explosivos habrían sido instalados por integrantes de la estructura Jaime Martínez de las disidencias de las Farc, y su ubicación dentro de un establecimiento educativo representaba un riesgo para los menores que permanecen allí durante su jornada académica y utilizan las instalaciones para sus actividades de descanso.
La institución señaló que la acción permitió evitar que los artefactos fueran utilizados en una eventual acción contra la población civil. El Ejército también rechazó la instalación de explosivos en espacios destinados a la educación y protección de niños, niñas y adolescentes, y pidió a organismos nacionales e internacionales de derechos humanos y de Derecho Internacional Humanitario conocer estos hechos.