Una sofisticada red dedicada al fraude informático, que durante meses desvió más de 6.500 millones de pesos de reconocidas empresas de telecomunicaciones, fue desmantelada por la Dijin de la Policía tras una investigación que se extendió por cerca de un año. La operación permitió la captura de cuatro presuntos integrantes de la organización en Bogotá y Soacha, señalados de vulnerar sistemas informáticos para comercializar ilegalmente servicios de internet, televisión, telefonía y plataformas de streaming.
De acuerdo con la investigación, los capturados trabajaban como asesores comerciales de las compañías afectadas y, aprovechando ese vínculo, obtuvieron de forma ilícita datos de empleados con privilegios administrativos. Con esa información modificaban correos electrónicos y números telefónicos, tomaban el control de usuarios internos y alteraban los sistemas para crear servicios fraudulentos, borrar deudas vencidas y cambiar tarifas, ofreciendo planes con descuentos de hasta el 50% de su valor real.
Las autoridades establecieron que la organización creó cerca de 1.500 servicios ilegales, vinculados a 931 clientes, a quienes les entregaron 3.664 equipos, entre módems y decodificadores de televisión. La comercialización se realizaba mediante redes sociales, páginas web, campañas promocionales en universidades y dos establecimientos que funcionaban como fachada en el sector de San Mateo, en Soacha. Según la investigación, la demanda de estos servicios aumentó durante el Mundial de Fútbol de 2026.
Los allanamientos se realizaron en las localidades de Usaquén y Fontibón, en Bogotá, y en Soacha. Durante los operativos fueron incautados computadores, tabletas, discos de almacenamiento, celulares, memorias USB, un lector biométrico y abundante documentación que, según la DIJIN, contiene evidencia de conversaciones para el intercambio de información privilegiada entre los implicados y funcionarios técnicos y comerciales.
Además, las autoridades ocuparon con fines de decomiso un vehículo de alta gama avaluado en 180 millones de pesos y solicitaron el bloqueo de 20 cuentas bancarias que registraron movimientos superiores a 3.000 millones de pesos, recursos que presuntamente provenían de la actividad ilegal.
Los capturados fueron identificados como Jairo Gómez García, Juan Gordo Méndez, Renzo Ricaute y Wilder Gómez García. La Fiscalía les imputó cargos por concierto para delinquir, acceso abusivo a un sistema informático, daño informático, utilización ilícita de redes de comunicaciones y usurpación de derechos patrimoniales de propiedad industrial. Dos de ellos aceptaron los cargos y tres recibieron medida de aseguramiento privativa de la libertad en su lugar de residencia mientras avanza el proceso judicial.