El pasado lunes 25 de mayo, durante un evento político en Yopal, Casanare, la candidata vicepresidencial Aída Quilcué, fórmula de Iván Cepeda, desató una fuerte polémica tras arremeter contra los profesionales egresados de las instituciones universitarias más prestigiosas de Colombia.
En medio de un discurso ante sus simpatizantes, en el que también participó el senador Alexander López Maya, Quilcué lanzó duras acusaciones sobre el impacto de la educación superior en la ética de los dirigentes del país.
"Aprendieron fue a robar"
La afirmación central de Quilcué, que ha sido calificada por diversos sectores como sectaria y promotora del resentimiento social, cuestionó directamente la formación académica en Colombia.
Según la líder política, "aquellos que han estudiado en las mejores universidades del país lo único que nos dejaron y aprendieron fue a robarse la plata del pueblo".
Un llamado al respeto entre mujeres y a la diversidad de nuestras luchas
— Saday Aty Zarkuney (@saday_rosado) May 28, 2026
Con todo el respeto, y la admiración que le tengo
Sra. @aida_quilcue
Las mujeres no debemos jugar el juego de confrontarnos entre nosotras, ni demeritar los caminos que cada una ha elegido para resistir y… pic.twitter.com/tR7yMGmBq3
Además, añadió que el paso de estos ciudadanos por la academia solo ha resultado en "exclusión, odio y racismo" para la sociedad colombiana.
Estas palabras han generado un profundo rechazo en redes sociales y sectores académicos, especialmente al considerar que la propia Aída Quilcué no cuenta con un título profesional, lo que ha intensificado el debate sobre la validez de sus críticas hacia la educación formal.
El panorama de las "mejores universidades" en 2026
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Los cuestionamientos contra Quilcué también se fundamentan en la realidad del sistema educativo colombiano reflejada en los rankings internacionales de 2026, como QS, uniRank y Scimago.
Estas mediciones incluyen a 15 instituciones nacionales destacadas, de las cuales siete son de carácter público, lo que contradice la generalización de la candidata sobre una supuesta élite dedicada exclusivamente al saqueo del erario.
Entre las universidades públicas señaladas en estos rankings de excelencia se encuentran la Universidad Nacional de Colombia, la Universidad de Antioquia, la Universidad del Valle, la Industrial de Santander, la Distrital Francisco José de Caldas y la Universidad del Magdalena.
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Por el lado de las privadas, se destacan los Andes, la Javeriana, el Rosario, la Sabana, el Externado, la Universidad del Norte y la Universidad de la Costa, entre otras.
Paradójicamente, las críticas de Quilcué omitieron mencionar casos cercanos a la actual administración, como el de Juliana Guerrero, quien, actualmente enfrenta una imputación por falsificar títulos universitarios sin haber concluido su formación académica, lo que para muchos sectores ciudadanos representa una contradicción ética mayor que la de poseer un título legítimo de una universidad de élite.