Desde Corferias, en Bogotá, la jueza escrutadora número 1, María Isabel Ferrer, explicó en detalle cómo se desarrolla el proceso de revisión y validación de los resultados electorales tras la segunda vuelta presidencial, un procedimiento que, según enfatizó, comienza mucho antes de que las urnas lleguen a las comisiones escrutadoras.
La funcionaria aclaró que el escrutinio no inicia cuando las mesas son abiertas por los jueces, sino desde el mismo momento en que se desarrolla la jornada electoral. “Lo primero que quiero aclarar es que el escrutinio empieza desde el momento de la votación”, afirmó.
Según explicó, la Registraduría designa de manera aleatoria seis jurados de votación para cada mesa. Una vez finaliza la jornada, estas personas realizan el conteo de los sufragios y registran los resultados en el formulario E-14, mientras que la cantidad de ciudadanos que ejercieron su derecho al voto queda consignada en el formulario E-11.
“Ellos, una vez culminan las votaciones, plasman los resultados en un formulario que es el E-14 y también hacen el conteo de los ciudadanos que han votado en un formulario que es el E-11”, señaló Ferrer.
Primer filtro: verificar la llegada y custodia del material electoral
Al llegar el material a las comisiones escrutadoras, se realiza una primera revisión relacionada con los tiempos de entrega. La jueza explicó que uno de los aspectos fundamentales es comprobar que la documentación electoral no haya ingresado después de la medianoche. “Cuando llega acá a la mesa escrutadora, lo primero que se debe verificar es que no ingrese después de las 12 de la noche”, indicó.
En el caso de la comisión que presidió, aseguró que todos los puestos de votación entregaron el material dentro de los tiempos establecidos. Posteriormente entra en escena la labor de los claveros, funcionarios encargados de custodiar el material electoral. Ellos verifican que las bolsas que contienen los documentos y los votos no presenten alteraciones. “Los claveros verifican que las bolsas no vengan rotas ni se haya alterado ninguna de las bolsas”, explicó.
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Además, el procedimiento se realiza de manera pública frente a los testigos electorales acreditados por las campañas. “El juez escrutador les dice a los claveros que muestren públicamente a los testigos electorales las bolsas para que ellos mismos verifiquen que no vienen rotas”, agregó.
#VideoBlu ¿Cómo se realiza el escrutinio de los votos? La jueza escrutadora María Isabel Ferrer explicó que el proceso incluye la verificación de que las bolsas electorales lleguen selladas y sin alteraciones, la revisión de los formularios E-14 y E-11, la validación de firmas,… pic.twitter.com/rz9jQFX8gL
— BluRadio Colombia (@BluRadioCo) June 22, 2026
La revisión de formularios y la validación de los votos
Una vez abiertas las bolsas, la comisión examina cuidadosamente los formularios E-14 y E-11 para establecer que exista plena concordancia entre el número de sufragantes y la cantidad de votos depositados. “El juez corrobora que, en efecto, los votos sufragados no superen a los ciudadanos que estaban aptos para votar en esa mesa”, manifestó Ferrer.
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La revisión también incluye la verificación de las firmas y huellas de los votantes consignadas en los documentos electorales, así como la búsqueda de posibles inconsistencias. “Se verifica en el E-14 que no hayan tachaduras, enmendaduras y que, obviamente, no superen los ciudadanos que ingresaron a votar”, explicó.
La jueza señaló que, cuando excepcionalmente aparece un voto adicional frente al número de sufragantes registrados, la normatividad establece un procedimiento específico.
“Cuando superan los votos, por alguna circunstancia, se incinera de manera aleatoria un voto”, indicó, aunque aclaró que en la comisión bajo su responsabilidad no se presentó ningún caso de ese tipo.
Las reclamaciones de los testigos electorales
Durante el escrutinio, los testigos electorales tienen la facultad de presentar reclamaciones cuando detectan situaciones contempladas por la ley. Ferrer explicó que estas causales están establecidas en distintos artículos del Código Electoral y permiten solicitar una revisión más profunda de la documentación electoral.
Entre las principales razones para reclamar se encuentran la existencia de más votos que sufragantes, la presencia de tachaduras o enmendaduras en los formularios E-14, la ausencia de firmas en los formularios E-11 o que los documentos hayan sido firmados por tres o menos jurados de votación.
“Básicamente son las siguientes circunstancias: que hayan más votos que sufragantes; que presenten tachaduras o enmendaduras en el E-14; que no estén todas las firmas en el E-11; o que los formularios hayan sido suscritos por tres o menos jurados de votación”, precisó.
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Según el balance entregado por la jueza, en la mesa escrutadora que lideró solo se presentó una reclamación formal.
Apertura de mesas y revisión oficiosa
Además de las reclamaciones presentadas por los testigos, las comisiones escrutadoras tienen la facultad de actuar de oficio cuando encuentran alguna situación que genere dudas sobre la votación. “La comisión también puede, de manera oficiosa, cuando advierte alguna duda sobre la votación”, explicó Ferrer.
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En este caso, la comisión decidió abrir cuatro mesas para realizar verificaciones adicionales. Sin embargo, tras la revisión detallada del material electoral, no encontraron irregularidades. “De las cuatro mesas que se advirtieron, estaban bien los votos, no había ninguna circunstancia que permitiera inferir que hubo un fraude o algo”, aseguró.
El papel del software en el escrutinio
La jueza también se refirió al sistema tecnológico utilizado durante el proceso, desmintiendo cualquier posibilidad de alteración de los resultados mediante el software empleado para consolidar la información. “El software en ningún momento se altera, el software va contando en el momento que se hace la observación”, sostuvo.
Añadió que la plataforma únicamente recibe datos numéricos relacionados con los resultados electorales y no almacena información personal de los votantes. “En el software se meten solamente datos, no cédulas, nada de eso va en el software”, afirmó.
Finalmente, destacó el buen funcionamiento de la herramienta tecnológica y la rapidez con la que avanzó el proceso de revisión en su comisión. “Acá el software funcionó súper bien, al punto que terminamos el escrutinio el día de ayer”, concluyó Ferrer, al entregar un balance positivo del proceso de escrutinio desarrollado en Corferias tras la segunda vuelta presidencial.