A dos semanas de la segunda vuelta presidencial, la contienda entre Abelardo De La Espriella e Iván Cepeda continúa redefiniéndose en medio de una campaña marcada por la polarización, los errores estratégicos y la incertidumbre sobre el comportamiento de los votantes de centro.
Así lo plantearon el director de la Fundación para el Estado de Derecho, Andrés Caro, y el empresario y columnista Thierry Ways, quienes coincidieron en señalar que la campaña del candidato respaldado por el Gobierno ha enfrentado dificultades que podrían estar ampliando la ventaja de su rival.
En entrevista en Sala de Prensa, Caro calificó la actual coyuntura electoral como “muy extraña” y aseguró que el escenario ha evolucionado de manera distinta a lo que muchos analistas anticipaban tras la primera vuelta presidencial.
Según explicó, la expectativa era que De la Espriella, como candidato emergente, concentrara sus esfuerzos en reducir la distancia frente al aspirante de la izquierda. Sin embargo, sostiene que ha ocurrido lo contrario: “El segundo terminó siendo Iván Cepeda y es él quien ha cometido una serie de errores que hoy lo tienen en una posición más difícil”.
Entre esos errores, Caro destacó la reacción inicial frente a los resultados electorales. A su juicio, los cuestionamientos hechos por sectores del petrismo a las elecciones terminaron debilitando el discurso institucional que posteriormente ha intentado defender la campaña de Cepeda.
“Es difícil presentarse como defensor de las instituciones cuando se ha atacado a la Registraduría o cuando desde el propio Gobierno se han cuestionado las reglas de juego”, afirmó.
El analista también atribuyó parte del crecimiento de De la Espriella al desgaste acumulado por el Gobierno nacional. En su opinión, la estrategia discursiva basada en la confrontación entre sectores sociales ha terminado fortaleciendo un mensaje nacionalista impulsado por la campaña del candidato opositor.
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“Cuando un Gobierno populista busca dividir a la sociedad entre buenos y malos, termina generando una reacción que favorece discursos más nacionalistas y de identidad”, explicó.
Por su parte, Thierry Ways coincidió en que uno de los principales desaciertos del oficialismo fue haber transmitido una sensación de inconformidad con los resultados de la primera vuelta.
El columnista considera que este tipo de mensajes generan desconfianza precisamente entre los votantes moderados que serán decisivos en la definición presidencial.
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“Los electores de centro son particularmente sensibles a cualquier señal que sugiera desconocer las instituciones democráticas”, señaló.
Ways también afirmó que el anuncio de abandonar la propuesta de una Asamblea Constituyente llegó tarde y no logró generar el impacto esperado entre los sectores indecisos.
A pesar de ello, advirtió que la elección aún no está definida. Según explicó, existe un amplio universo de ciudadanos que no participaron en la primera vuelta y que podrían ser determinantes en el resultado final.
“En Colombia hemos visto segundas vueltas en las que aparecen más de dos millones de votantes adicionales. Esa sigue siendo una posibilidad real para ambas campañas”, sostuvo.
Los dos analistas coincidieron además en que los próximos días serán fundamentales para observar si los candidatos logran atraer a los sectores de centro y, especialmente, si consiguen presentar propuestas concretas frente a problemas urgentes como la crisis energética, la situación fiscal, la seguridad y las dificultades del sistema de salud.
Mientras la batalla política continúa librándose en redes sociales y escenarios públicos, ambos advirtieron que el desafío para quien llegue a la Casa de Nariño será responder a las demandas de un país que espera soluciones más allá de la confrontación electoral.