La producción ilegal de drogas en Colombia está dejando una marca química detectable en los sistemas de suministro de agua del país. Así lo reveló el informe "Contaminación invisible: Cocaína e insumos químicos asociados a su producción en el agua potable de Colombia", publicado por el centro de pensamiento Center for a Secure Free Society (SFS).
Según detalló la investigación, los análisis de laboratorio identificaron rastros de cocaína y de insumos químicos utilizados para su elaboración en redes de agua de consumo que abastecen a centros urbanos en el territorio nacional.
Las ciudades donde se detectaron las sustancias
Entre finales de 2025 y comienzos de 2026, el estudio tomó muestras en 12 ciudades colombianas, entre ellas Bogotá, Medellín, Cali, Cartagena y Cúcuta, las cuales representan a cerca de 17 millones de personas.
De acuerdo con el documento de SFS, la presencia de cocaína fue detectada directamente en el agua de grifo de Bogotá, Cartagena, Popayán y Quibdó, así como en las fuentes de agua que ingresan al sistema de tratamiento en la ciudad de Cali. Estas localidades suman una población superior a los 11,8 millones de habitantes.
Adicionalmente, las pruebas de laboratorio registraron la presencia de sustancias e insumos industriales como amoníaco, diésel, acetona, metanol y gasolina en múltiples puntos de muestreo.
El análisis del Center for a Secure Free Society concluye que la presencia de estos elementos refleja un proceso de contaminación difusa y persistente que se origina desde las zonas de producción y persiste tras los procesos convencionales de potabilización.
El informe explica que la fabricación del estupefaciente requiere grandes volúmenes de combustibles, solventes, ácidos y bases de doble uso. Gran parte de estas sustancias se producen legalmente a nivel global, con la República Popular China como un actor destacado en la fabricación y exportación de insumos industriales que luego son desviados hacia redes criminales a través de intermediarios, empresas fachada y rutas de reexportación.
El impacto del narcotráfico es una contaminación invisible y masiva que arrasa desde las zonas productoras hasta nuestras grandes ciudades. Su origen no solo satura el agua con precursores químicos que ningún acueducto está diseñado para procesar, sino que envenena nuestros suelos, destruyendo por completo su fertilidad. Abordar esto no es un tema de mejorar la infraestructura hídrica; combatir la producción de cocaína desde la raíz es la única forma de frenar la violencia, evitar la captura del Estado y proteger la salud integral de los colombianos
Publicidad
Aunque el reporte precisa que los niveles encontrados no constituyen por sí mismos un diagnóstico clínico ni una emergencia sanitaria aguda, la entidad advierte sobre el riesgo que representa la exposición repetida y prolongada a solventes, hidrocarburos, metanol y nitrógeno amoniacal, especialmente en niños, adultos mayores y poblaciones vulnerables.
Asimismo, el documento de SFS señala que los residuos de estas sustancias afectan los ríos, la fertilidad de los suelos y los ecosistemas, lo que podría traducirse en problemas para el desarrollo de cultivos, el rendimiento agrícola y la seguridad alimentaria en las cadenas de suministro del país.