La defensora del Pueblo, Iris Marín, lanzó una nueva alerta sobre el impacto de la violencia en la población joven de Colombia. Reveló que la tasa de homicidios entre personas de 18 a 28 años durante 2025 alcanzó los 57,61 casos por cada 100.000 habitantes, una cifra por encima del doble de la tasa general del país, ubicada en 23,08.
La funcionaria dio a conocer estas cifras en medio de la conmoción por recientes casos de asesinatos y desapariciones de jóvenes en distintas regiones del país, entre ellos el del periodista Mateo Pérez Rueda, asesinado en Briceño, Antioquia, y el del estudiante Gabriel Arenas Erazo, encontrado muerto en Caucasia luego de haber sido reportado como desaparecido.
A través de su cuenta de X, Marín aseguró que estos hechos reflejan el alto impacto de la violencia armada y criminal sobre la juventud colombiana y pidió que el sufrimiento de las víctimas no siga profundizando las divisiones políticas y sociales en el país.
“Que nos una el dolor”, escribió la defensora, al tiempo que recordó que detrás de las cifras existen historias de jóvenes asesinados en medio de distintas dinámicas de violencia.
Que nos una el dolor.
— Iris Marín Ortiz (@MarnIris) May 9, 2026
Mientras esperamos la identificación del cuerpo, el doloroso caso de Mateo Pérez Rueda, periodista de 23 años, nos recuerda el alto impacto de la violencia en contra de los jóvenes en nuestro país.
La tasa de homicidios en Colombia en 2025 fue de 23,08… https://t.co/m5aOROC2rk
En su mensaje, también mencionó a “los muchachos de Jamundí” y a cientos de jóvenes que, según dijo, “no escaparon a la muerte” en diferentes circunstancias relacionadas con el conflicto y la criminalidad.
Uno de los casos que motivó el pronunciamiento fue el de Mateo Pérez Rueda, periodista de 23 años asesinado en el municipio de Briceño, Antioquia. La defensora señaló que, mientras se espera la identificación oficial del cuerpo, el caso se convirtió en un nuevo símbolo de los riesgos que enfrentan los jóvenes y los comunicadores en varias zonas del país.
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Marín también se refirió al asesinato de Gabriel Arenas Erazo, estudiante de Ingeniería Agropecuaria de la Universidad de Antioquia. El joven había sido reportado como desaparecido desde el pasado 30 de abril en Caucasia y, cinco días después, Medicina Legal confirmó la identidad de un cuerpo hallado sin vida cerca del caño El Silencio.
La defensora advirtió que los jóvenes están siendo víctimas tanto de grupos armados que participan en procesos de negociación con el Gobierno como de organizaciones ilegales que permanecen por fuera de esos diálogos.
“A los jóvenes los matan grupos en procesos de negociación y grupos que no lo están”, afirmó Marín, quien insistió en que la protección de la vida debe convertirse en una prioridad nacional.
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Además del mensaje publicado en redes sociales, la defensora difundió un video en el que hizo un llamado directo a los actores armados ilegales. Allí exigió respeto por la vida, la dignidad de la población civil y la libertad de prensa.
“Les exigimos respeto por la vida, la dignidad de la población civil y por la libertad de prensa”, señaló la funcionaria, quien también pidió a estas estructuras permitir el trabajo de las misiones humanitarias en las regiones afectadas por la violencia.
En su declaración, Iris Marín dirigió otro mensaje a los sectores políticos e institucionales del país. La defensora pidió que las víctimas y sus familias sean tratadas con respeto y humanidad, y advirtió que su sufrimiento no puede convertirse en escenario de disputas partidistas. “Colombia necesita poner la vida y la dignidad humana por encima de las diferencias”, afirmó.