El olor a basura empieza a sentirse antes de que se vea. En barrios de Ibagué y varios municipios del Tolima, las bolsas se acumulan en las esquinas mientras los camiones recolectores permanecen detenidos.
La escena, que se repite desde hace más de 24 horas, es la consecuencia directa de un bloqueo ciudadano en el relleno sanitario La Miel, el principal punto de disposición de residuos de la región. La crisis ya no es solo operativa. Es ambiental, sanitaria y social.
La interrupción del ingreso al relleno sanitario frenó de inmediato la disposición de residuos de al menos 19 territorios: Ibagué, Cajamarca, Lérida, Santa Isabel, San Antonio, Venadillo, Anzoátegui, Alvarado, Cunday, Rovira, Suárez, Piedras, Valle de San Juan, Murillo, Ambalema, San Luis, Ortega y otros municipios que dependen de La Miel.
Las autoridades ambientales han elevado alertas a los alcaldes para evitar que la acumulación de desechos derive en una emergencia sanitaria mayor. Mientras tanto, la incertidumbre crece.
En La Miel, el bloqueo no es espontáneo. Es la respuesta de una comunidad que denuncia un incremento desproporcionado en el impuesto predial tras la actualización catastral.
Simón, habitante del sector, resume el malestar con cifras que, según dice, no tienen explicación:
“Predios que antes valían menos de 2 millones ahora están entre 28 y 30 millones. El año pasado pagué 800.000 pesos y hoy me llega con descuento por más de 79 millones y si no pago pronto, serían 98 millones”.
Reclamo no es solo económico. También es estructural
“No tenemos agua potable, no tenemos alcantarillado ni vías. La luz la hemos puesto nosotros mismos. ¿Cómo nos suben así los impuestos sin tener servicios básicos?”, cuestionó.
La protesta, entonces, mezcla indignación tributaria con abandono histórico. La respuesta institucional: diálogo y revisión técnica.
Desde la Alcaldía de Ibagué, el secretario General, Kevin Castañeda, insiste en que hay canales formales para resolver las inconformidades y defiende el proceso técnico detrás de la actualización catastral.
“Los ciudadanos pueden acercarse a la Secretaría de Hacienda, donde hay un equipo conjunto con Planeación para revisar caso por caso”, explicó el funcionario, quien confirmó además el envío de equipos técnicos al punto del bloqueo:
“Ya se desplazó personal de Catastro Multipropósito y de Hacienda con actos administrativos en mano para atender predio por predio”, dijo el funcionario.
Castañeda reconoce que puede haber ajustes en algunos casos, pero advierte que no todos procederán:
“Hay predios que podrían revisarse, pero también hay otros donde no se puede hacer nada. Existen viviendas con características de alto valor que están pagando como estrato 1, y eso también debe corregirse”.
El mensaje oficial apunta a la legalidad del proceso y a la necesidad de diálogo, aunque en el terreno la tensión persiste.
Cajamarca: el punto crítico de la contingencia
Uno de los municipios más golpeados es Cajamarca. Allí, la capacidad de respuesta es mínima. Javier Pachón, director de Uniservicios, describe un escenario límite:
“Tenemos un solo vehículo, está completamente cargado y no hemos podido ingresar al relleno. Hoy no tenemos capacidad de hacer rutas”, dijo Pachón-
El problema es estructural: el municipio no cuenta con un sitio alterno para la disposición de residuos.
“No tenemos dentro de nuestra topografía un lugar que cumpla con las condiciones para un relleno sanitario, ni siquiera un punto de disposición temporal”, explicó.
Las cifras de basuras ya son preocupantes
“Hay cerca de 26 toneladas de basura que no se han podido disponer. Ya hablamos de un retraso de 48 horas en el servicio”, explicó.
La acumulación, advierten, podría convertirse rápidamente en un foco de riesgo sanitario.
La empresa Interaseo, encargada de la disposición final, confirmó que la situación es ajena a su operación, pero impacta directamente el ciclo logístico.
En un comunicado, la compañía advirtió que cerca de 600.000 habitantes están siendo afectados y anunció medidas de contingencia:
• Se mantendrán novedades en la recolección mientras no se habilite el acceso al relleno.
• Se activó el Plan de Emergencias y Contingencias (PEC) para mitigar el impacto.
• Se pidió a la ciudadanía no sacar los residuos a la vía pública hasta que se normalice el servicio.
El gerente regional, Pablo Rico Murillo, ofreció disculpas a la comunidad y aseguró que continuarán informando sobre la evolución de la situación.
Una crisis que crece con las horas
Entre reclamos ciudadanos, argumentos técnicos y camiones detenidos, el Tolima enfrenta una crisis que no da tregua.
Cada hora sin solución significa más residuos en las calles, mayor riesgo sanitario y una presión creciente sobre las autoridades.
La pregunta ya no es solo cuándo se levantará el bloqueo, sino qué tan preparada está la región para evitar que una protesta local se convierta en una emergencia ambiental de gran escala.