En la Comisión Segunda de la Cámara de Representantes se debatieron las medidas que adelanta el Gobierno para frenar el uso no autorizado de celulares desde las cárceles del país, especialmente por su relación con las extorsiones y otras actividades delictivas. El ministro de Justicia, Iván Cancino, y la ministra de las TIC, Alexandra Falla, expusieron las acciones que ya están en marcha y las nuevas medidas que buscan fortalecer el control de las comunicaciones dentro de los establecimientos penitenciarios.
La extorsión fue uno de los puntos centrales, el ministro de Justicia Iván Cancino aseguró que ya está actuando y que una de las principales estrategias es el traslado de detenidos a centros con mayores niveles de rigor y control.
Según el ministro, esos traslados han demostrado una reducción de más del 63% de la violencia y de las bandas criminales en Barranquilla. Además, aseguró que las personas trasladadas no han vuelto a registrar índices de extorsión ni comunicación con organizaciones delictivas.
A estas medidas se suma el fortalecimiento de los inhibidores, la construcción futura de cárceles alejadas de las ciudades para dificultar la instalación de antenas repetidoras y una doble requisa y confrontación. Esta última no solo se hará dentro de los establecimientos con el Inpec, sino también en la vía pública con la Policía. Cancino aseguró que son “muchas acciones articuladas” para enfrentar la extorsión y el delito desde las cárceles.
La ministra de las TIC, Alexandra Falla, aseguró ante la Comisión Segunda que el Gobierno trabaja con Justicia, INPEC, GAULA y los operadores para agilizar el bloqueo de señales en las cárceles y reducir los tiempos de reacción frente a las comunicaciones usadas para extorsionar.
La ministra también anunció un seguimiento permanente y mesas de trabajo semanales para evaluar la efectividad de las medidas. Según Falla, durante las inspecciones de MinTIC los inhibidores funcionan, pero dejan de hacerlo cuando los funcionarios se retiran, por lo que el Gobierno analiza medidas adicionales que no dependan únicamente de la tecnología.
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“Cuando nosotros vamos a las cárceles, los inhibidores funcionan. Pero cuando nos vamos, pues ya no funcionan. Entonces estamos viendo cómo utilizar distintos mecanismos que van más allá de los temas tecnológicos”, indicó la ministra de las TIC.
Además, explicó que también se estudian medidas adicionales, como disminuir las fuentes de energía y cambiar los bombillos para evitar que los celulares puedan recargarse en las celdas. Además, el Gobierno busca involucrar a Meta para adoptar medidas frente al uso de WhatsApp en estas actividades.
El objetivo, según los ministros, es mantener un control permanente sobre las comunicaciones y evitar que las cárceles sigan siendo utilizadas para coordinar extorsiones y otros delitos.