Emigrar de Colombia en busca de mejores oportunidades no garantiza por sí solo alcanzar el éxito o conseguir una mayor fortuna. Para Nicolás Mejía, director de Actívate, el resultado depende también de la preparación mental, las creencias y el propósito con el que una persona decide cambiar de lugar.
Durante una conversación en En Blu Jeans, Mejía cuestionó la idea de que las mejores oportunidades necesariamente están fuera del país y señaló que las redes sociales pueden alimentar esa percepción al mostrar destinos, estilos de vida y niveles de riqueza que no representan toda la realidad.
“Yo pienso que no es dónde estás, yo pienso es en qué estás pensando donde te pongan”, afirmó el experto.
¿Qué influye al momento de emigrar?
Para Mejía, antes de tomar la decisión de irse a otro país es necesario definir qué significa realmente la riqueza, la fama o la fortuna para cada persona.
El experto puso como ejemplo una conversación que tuvo durante una convención empresarial, en la que varias personas mencionaban ciudades como París, Barcelona, Nueva York y Sídney como algunos de los mejores lugares para vivir.
Sin embargo, uno de los asistentes planteó una perspectiva diferente: “El mejor lugar para vivir, llámese fortuna y llámese riqueza, es donde está tu familia”.
Publicidad
A partir de esa experiencia, Mejía sostuvo que la percepción sobre el éxito también está relacionada con las personas que rodean a cada individuo y no únicamente con el lugar en el que vive o con los bienes que consigue.
¿Por qué algunos colombianos deciden buscar oportunidades afuera?
El director de Actívate destacó algunas características que, según su experiencia, suelen identificar a los colombianos que emigran: resiliencia, capacidad para sobreponerse a las dificultades, disposición para trabajar y vocación de servicio.
También señaló que muchas personas salen del país con un propósito concreto, como ayudar económicamente a sus familias, comprar una vivienda o realizar inversiones en Colombia.
Publicidad
“Cuando usted tiene un propósito en mente, usted encuentra el cómo”, explicó Mejía.
No obstante, también reconoció que existen circunstancias en las que emigrar puede responder a la falta de seguridad, educación, oportunidades laborales o posibilidades para emprender en determinados lugares.
¿Qué papel tiene la preparación mental?
Uno de los principales conceptos planteados por Mejía durante la entrevista fue el de la “higiene mental”, que relacionó con la forma en que las personas trabajan sus pensamientos y creencias.
El experto explicó que muchas ideas se construyen a partir del entorno familiar y social, pero pueden ser cuestionadas con educación, lectura y nuevas experiencias.
“Tus creencias no siempre son verdades, pero están creando tu realidad”, afirmó.
Por eso, comparó la preparación para emigrar con la organización de un viaje: así como una persona prepara documentos, dinero, ropa y una ruta, también debería preparar mentalmente el cambio de entorno.
“Una mente débil en un país próspero seguirá siendo una mente débil. Una mente fuerte y resiliente que se preparó, que se alimentó de buen contenido, en un país sin recursos sale adelante”, sostuvo.
Publicidad
Para Mejía, la relación entre pensamiento y resultados puede resumirse en una fórmula que repite en sus conferencias: “Como pienso me comporto, y como me comporto son mis resultados”.