En su reflexión dominical, el pastor Andrés Corson abordó una pregunta frecuente entre los creyentes: por qué Dios tarda en cumplir algunas de sus promesas. A partir de diferentes pasajes bíblicos, sostuvo que la espera puede estar relacionada con procesos espirituales y con la necesidad de arrepentimiento. “No es que el Señor sea lento para cumplir su promesa, como algunos piensan. Al contrario, él es paciente por amor a ustedes”, afirmó, citando 2 Pedro 3:9. Según explicó, la prioridad de Dios es la salvación de las personas, por lo que algunas promesas pueden no cumplirse de inmediato.
Corson planteó además que la espera puede tener otros propósitos, como llevar a las personas a abandonar determinadas conductas o protegerlas de situaciones que podrían resultar más perjudiciales. Para ilustrarlo, recordó el caso del apóstol Pablo y el llamado “aguijón en la carne”, sobre el cual, según el relato bíblico, pidió en varias ocasiones que fuera retirado. “Mi gracia es todo lo que necesitas, mi poder actúa mejor en la debilidad”, señaló al citar la respuesta atribuida a Dios.
Finalmente, el pastor invitó a quienes sienten que sus peticiones no han recibido respuesta a revisar sus propias acciones y su relación con Dios. En su reflexión también hizo énfasis en el arrepentimiento y la restitución cuando una persona ha causado daño mediante mentiras, acusaciones o palabras contra otros. Citando el libro de Job, destacó la importancia de reconocer las faltas y reparar el daño causado.
Escuche la reflexión completa aquí: