¿Le preocupa a China un Gobierno de derecha en Colombia? Esto dijo su embajador
En conversación con Blu Radio, el embajador de China en Colombia, Zhu Jingyang, habló de las expectativas sobre el próximo Gobierno y cuestionó las amenazas de EE. UU. de imponer aranceles a países que colaboren con su economía.
El embajador de China en Colombia, Zhu Jingyang, se refirió al estado actual de las relaciones bilaterales y a los principales retos y perspectivas en materia económica, política y comercial. En diálogo con Blu Radio, el diplomático trazó un panorama general marcado por el crecimiento de los vínculos y la necesidad de fortalecer el equilibrio en el intercambio.
Sobre la relación entre ambos países, el embajador explicó que esta se puede resumir en tres ejes principales: “La continuidad, la profundidad y la ampliación”. En ese sentido, destacó que “el presidente Petro hizo dos visitas para elevar las relaciones bilaterales” y que actualmente se buscan avances conjuntos. Según indicó, ya se evidencia una cooperación en expansión, especialmente en comercio: “Aumentamos la admisibilidad de exportación de productos colombianos para China, como la carne bovina, quinua, banano, flores”. Además, subrayó que “ya China es la primera fuente de importaciones en Colombia”.
Gustavo Petro y Zhu Jingyang
Foto: Twitter Zhu Jingyang
El crecimiento del intercambio, sin embargo, ha traído consigo un desafío: “Con este crecimiento surge el tema del déficit comercial y necesitamos buscar la forma de equilibrar este intercambio, no limitando las importaciones desde China, sino ampliando las importaciones colombianas a nuestro país”. Para ello, señaló que es clave la colaboración del Gobierno colombiano, especialmente en la agilización de visas para turistas y empresarios chinos.
En materia de cooperación académica y tecnológica, el embajador aseguró que se está apostando por el fortalecimiento de capacidades en Colombia: “Ofrecemos becas para alumnos para pregrado o doctorado en China en tecnología, inteligencia artificial, cuántica”, así como programas de formación multilateral.
Frente al déficit comercial, el diplomático afirmó que la participación de Colombia en la Franja y la Ruta podría ser una herramienta para mejorar la balanza: “Esto facilita las importaciones desde Colombia. Se necesitan mejores carreteras e interconexiones en líneas marítimas, transporte con menos costos”. Agregó que esta iniciativa también permitiría llevar inversión a regiones más allá de las grandes ciudades, con proyectos como granjas solares en zonas con limitaciones energéticas.
Sobre los resultados concretos de esta adhesión, indicó que no cuentan con cifras oficiales: “No tenemos un informe de estadísticas porque eso corresponde al trabajo del Dane. Tenemos ejemplos, pero sin las cifras específicas y actualizadas”.
Bandera de China y Colombia.
Foto: Grok
En el plano político, ante la posibilidad de un cambio de gobierno en Colombia, Zhu Jingyang sostuvo que la expectativa de China se basa en tres conceptos: “previsibilidad, estabilidad y ejecución”. Explicó que “cualquier buen proyecto de desarrollo necesita tiempo para rendir efectos” y advirtió sobre la importancia de evitar cambios bruscos en las políticas. También enfatizó en la necesidad de resultados concretos: “Las ideas del presidente y el Gobierno son buenas, pero tienen que estar acompañadas con medidas eficaces de ejecución”.
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En relación con las tensiones geopolíticas, el embajador cuestionó visiones que calificó como “estrategias obsoletas de siglos atrás, como resucitar la doctrina Monroe”, y defendió la presencia de China en la región: “La presencia de China en América Latina no es una imposición unilateral, es resultado de necesidades mutuas”.
En esa línea, planteó un argumento económico sobre la interdependencia comercial: “Si China deja de comprar productos como café, pierde más Colombia o China. Pues evidentemente la pérdida se sentiría en términos más fuertes en Colombia”. Añadió que “mantener esta cooperación con China es abrir nuevas ventanas, puertas”.
Finalmente, frente a las advertencias de Estados Unidos sobre los países que fortalezcan relaciones con China, el embajador cuestionó la coherencia de esa postura. “Donald Trump va a visitar China, entonces no es coherente pedir que Colombia u otras naciones de América Latina no hagan o refuercen relaciones con China cuando el propio EE. UU. viene haciéndolo”, afirmó. Incluso fue más allá al señalar que “el primer perdedor de esta actitud es Estados Unidos, no es sostenible a largo plazo porque atenta contra los intereses de los países soberanos”.