El presidente Gustavo Petro aceptó la renuncia de la viceministra de la Mujer, Támara Ospina, quien tenía alrededor de 30 denuncias en su contra al interior del Ministerio de Igualdad y Equidad por presunto acoso laboral, racismo y violencia hacia funcionarios activos o retirados de esta cartera.
Dichas acusaciones llegaron al Comité de Convivencia y algunas al área de control disciplinario. Tres de esas denuncias, consideradas de mayor gravedad y presentadas por altos directivos del viceministerio, fueron trasladadas a la Procuraduría por poder preferente.
Actualmente, hay una investigación en curso y las partes ya fueron notificadas del proceso y llamadas a dar su versión. Las denuncias en contra de esta funcionaria fueron incluso hechas en movilizaciones públicas en las que varios empleados del viceministerio salieron con pancartas a contar su situación.
El ministro de Igualdad y Equidad le solicitó a Ospina su renuncia en los primeros días de junio, luego de citarla para preguntarle por los señalamientos en su contra, ella aseguró que se trataba de una persecución y apeló a su derecho al debido proceso.
Sin embargo, presentó su carta de renuncia, y a través del decreto 0766 del 4 de julio, el presidente Gustavo Petro aceptó su retiro y designó como encargada del viceministerio de la Mujer a Olga Lucía Fuentes, quien trabaja en el Ministerio liderando uno de los programas de atención a las violencias contra las mujeres.