El Ministerio de Transporte, junto con el Instituto Nacional de Vías (Invías), la Gobernación de Antioquia, la Alcaldía de Medellín, los contratistas y la interventoría, realizó una visita al Túnel del Toyo para verificar el avance en la instalación de los equipos electromecánicos.
“Una obra espectacular que vienen soñando los antioqueños desde años atrás. Esta vez, con la unión del Gobierno nacional, el Gobierno local, contratistas e interventores, la meta es que en octubre del próximo año podamos tener circulación. De tal forma que toca ponernos con mucho rigor a cumplir cada uno de nosotros lo que nos corresponde, especialmente la instalación de los equipos electromecánicos, que no había sido posible”, afirmó la ministra de Transporte, Elsa Noguera.
Los trabajos de instalación comenzaron el 8 de agosto y están a cargo del Invías. Este proceso constituye un paso indispensable para que el túnel pueda entrar en funcionamiento.
Desde el Ministerio de Transporte aseguraron que los equipos que ya se están instalando incluyen sistemas de iluminación, ventilación, suministro eléctrico, señalización, protección contra incendios y comunicaciones.
Además, explicaron que el Invías mantendrá el seguimiento de los trabajos en territorio hasta que la infraestructura esté lista para entrar en operación.
“Todos ellos son esenciales para garantizar una operación segura y eficiente del corredor”, afirmó la cartera de Transporte.
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¿Cómo será este megaproyecto?
Una de las obras más importantes del corredor que conectará a Medellín con la región de Urabá es el Túnel Guillermo Gaviria Echeverri, infraestructura que hace parte de la vía al Mar Gonzalo Mejía Trujillo.
Con aproximadamente 9,7 kilómetros de extensión, el proyecto está llamado a convertirse en el túnel vial más extenso del continente americano cuando comience a prestar servicio.
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La construcción hace parte de una apuesta de infraestructura que busca fortalecer la conexión terrestre entre el centro de Antioquia y Urabá. Entre sus principales objetivos está facilitar los desplazamientos y reducir los tiempos de viaje que actualmente requieren los recorridos por carretera.
El proyecto tiene especial importancia para Urabá debido al papel que desempeña esta zona en la economía del país. La región concentra una importante actividad agroindustrial, especialmente relacionada con la producción destinada a los mercados nacionales e internacionales, y al mismo tiempo avanza en iniciativas asociadas al desarrollo portuario.
Mientras continúa la construcción, el proyecto también ha entrado en una fase relacionada con la incorporación de la tecnología necesaria para poner en funcionamiento el túnel. Entre los trabajos contemplados se encuentra el montaje de los sistemas electromecánicos, proceso que, de acuerdo con el Invías, hace parte de las actividades necesarias antes de la apertura de la infraestructura.
La implementación de estos equipos será determinante para mantener condiciones adecuadas de operación dentro del túnel. Los sistemas permitirán supervisar lo que ocurre en su interior y facilitar la atención de posibles emergencias o situaciones que puedan interrumpir el tránsito, mediante herramientas destinadas al control, la vigilancia y la respuesta ante incidentes.