El presidente Gustavo Petro volvió a lanzar fuertes cuestionamientos contra la Junta Directiva del Banco de la República y reabrió el debate sobre una eventual Asamblea Nacional Constituyente, en medio de la creciente tensión entre el Gobierno y esa entidad.
A través de un extenso mensaje publicado en su cuenta de X, el mandatario calificó a la Junta como “duquista” y aseguró que perdió su independencia, al considerar que sus decisiones responden a intereses políticos y no técnicos. En particular, criticó el reciente incremento de 100 puntos básicos en la tasa de interés, decisión que, según dijo, constituye “la peor torpeza económica”.
Petro argumentó que esta medida va en contravía de las decisiones adoptadas por otros bancos centrales en el mundo y advirtió que podría generar efectos negativos sobre la economía colombiana, como una revaluación del peso y un impacto en la actividad productiva.
En su pronunciamiento, el jefe de Estado también cuestionó que la Junta no esté actuando conforme a lo establecido en la Constitución de 1991, al señalar que no existe coordinación con el Gobierno. En ese contexto, insistió en la necesidad de abrir un debate público que, en su opinión, debería conducir a una Asamblea Nacional Constituyente.
“Debe iniciarse un debate que termine en una constituyente del pueblo”, afirmó el mandatario, quien además sostuvo que las decisiones del emisor tienen un trasfondo electoral.
En la misma línea, el ministro de Trabajo, Antonio Sanguino, respaldó la postura del presidente y aseguró que cuatro miembros de la Junta estarían imponiendo decisiones en contra de la política económica del Gobierno, planteando también la posibilidad de una constituyente.
Estos pronunciamientos se dan en medio de un fuerte choque institucional que se intensificó el pasado 31 de marzo, cuando el ministro de Hacienda, Germán Ávila, abandonó una sesión de la Junta del Banco de la República tras calificar como “desproporcionado” el aumento en las tasas de interés.
La decisión marcó un hecho sin precedentes y derivó en el anuncio de un distanciamiento entre el Gobierno y el banco central, lo que ha generado preocupación en distintos sectores económicos.
Por su parte, el gerente del Banco de la República, Leonardo Villar, desde el 31 de marzo ha defendido la independencia de la entidad y aseguró que las decisiones se toman con criterios técnicos y en cumplimiento del mandato constitucional de mantener el poder adquisitivo de la moneda.