La situación de los incendios forestales en el Tolima comienza a mostrar señales de alivio, aunque la emergencia todavía está lejos de terminar. La gobernadora del departamento, Adriana Magaly Matiz, entregó un balance durante una entrevista en Sala de Prensa en la que destacó la reducción de los focos activos, pero también expuso las dificultades que ha enfrentado el territorio durante las últimas semanas.
La mandataria habló desde el terreno, mientras se desplazaba hacia el Puesto de Mando Unificado, después de realizar un sobrevuelo sobre las zonas afectadas. Según explicó, el departamento pasó de registrar 13 incendios en una jornada a cuatro focos activos durante el día de la entrevista.
“Hoy tengo buenas noticias y estoy muy optimista, hoy pegada de la mano de Dios”, afirmó Matiz, quien explicó que tres de los incendios restantes son de gran magnitud y están ubicados en Carmen de Apicalá, Suárez y Cunday. El cuarto foco, localizado en Armero, presentaba mejores condiciones para ser controlado.
La gobernadora destacó especialmente el trabajo de los organismos de socorro. Recordó que en uno de los momentos más críticos, el 14 de agosto, el Tolima llegó a registrar 31 incendios en 17 municipios, situación que obligó a desplegar una capacidad extraordinaria de respuesta.
“Acá hemos llegado a tener hasta 600 bomberos”, señaló, al reconocer la labor de cuerpos oficiales y voluntarios provenientes de diferentes regiones del país. Para Matiz, la magnitud de la emergencia ha dejado pérdidas y dolor, pero también ha evidenciado la capacidad de resistencia de los habitantes del departamento.
Hay algo que el fuego jamás podrá quemar, y es la fuerza, la dignidad y la esperanza que tenemos los tolimenses
¿Incendios provocados?
Uno de los puntos más delicados de la entrevista estuvo relacionado con la hipótesis de que detrás de varios incendios podrían existir acciones deliberadas. Matiz aseguró que ha identificado coincidencias entre la ocurrencia de los incendios, hechos de violencia y zonas donde existe presencia de grupos armados ilegales y minería ilegal.
Publicidad
La gobernadora cuestionó públicamente si se trata de simples coincidencias o de una estrategia organizada para afectar al departamento.
¿Son coincidencias o un plan macabro para afectar y alterar el departamento del Tolima y alterar la institucionalidad?
Matiz relató una serie de hechos registrados durante agosto, entre ellos ataques contra instalaciones policiales y públicas, amenazas contra municipios del sur del departamento, ataques con drones y la incineración de un vehículo de transporte que cubría la ruta entre Ibagué y Planadas.
Sin embargo, fue cuidadosa al referirse a la responsabilidad directa de los incendios. Ante la pregunta sobre una posible infiltración de personas para reactivar los focos, respondió: “Yo eso no lo puedo asegurar”.
Publicidad
Lo que sí afirmó es que existen elementos que, a su juicio, justifican una investigación penal. “Hay indicios serios y graves de que efectivamente estos incendios que han ocurrido en el departamento son incendios provocados”, sostuvo.
Por esta razón, la gobernadora informó que presentó una denuncia ante la Fiscalía. Además, tras la visita del presidente de la República, se conformó un grupo especializado integrado por Policía, Ejército, Fiscalía, organismos de control, Gobernación y organismos de socorro para investigar el origen de los incendios.
Entre los elementos mencionados durante la entrevista están reportes sobre recipientes con combustible encontrados en zonas afectadas y evidencias que, según organismos de emergencia, podrían indicar el uso de algún acelerante.
Amenazas contra quienes combaten el fuego
La emergencia también ha supuesto riesgos para quienes trabajan en la primera línea. Matiz reveló que integrantes de una unidad del Ejército que participaba en el control de un incendio en Suárez habrían recibido amenazas a través de sus comunicaciones.
Según el relato leído por la gobernadora, los responsables habrían advertido que conocían el número de personas que estaban trabajando en la zona y sus coordenadas, además de amenazar con enviar un dron cargado de explosivos.
Ante esta situación, los militares fueron retirados del lugar como medida preventiva.
No puede correr riesgo aquí ninguna persona, y esa ha sido una prioridad que le hemos dado a todo esto
La emergencia que viene después del fuego
Más allá del control de las llamas, la gobernadora advirtió que el Tolima enfrenta ahora el desafío de atender las consecuencias económicas, ambientales y sociales de la emergencia.
Publicidad
Matiz calificó la situación como una “macroemergencia”, teniendo en cuenta que el departamento también venía enfrentando consecuencias derivadas del terremoto.
Uno de los sectores más golpeados es el agropecuario. La gobernadora hizo un llamado urgente para conseguir alimento para 22.000 cabezas de ganado que quedaron afectadas por la pérdida de pastizales.
Aunque se contempla el envío de miles de toneladas de heno y otros materiales para alimentación animal, Matiz advirtió que los recursos disponibles no son suficientes para atender las necesidades diarias.
Hoy lo que más necesitamos es alimento para el ganado
Publicidad
La mandataria también reconoció el impacto emocional de la tragedia. Tras observar desde el aire las zonas quemadas del oriente y suroriente del departamento, aseguró: “De verdad que le duele a uno lo más profundo de su ser, le duele el alma, le duele todo”.
Un llamado a fortalecer la prevención
Al cierre de la entrevista, Matiz dejó una reflexión que trasciende la emergencia del Tolima. Para la gobernadora, los incendios demostraron tanto la solidaridad de los colombianos como las deficiencias del país para enfrentar este tipo de desastres.
Estamos muy atrás de estar preparados para contener los riesgos en el país. Sin duda, recursos, personal, tecnología, muy atrás
La gobernadora sostuvo que mejorar la capacidad de respuesta debe convertirse en una prioridad nacional y subrayó que la prevención no puede recaer únicamente en las autoridades.
También hizo un llamado a las comunidades a denunciar quemas y comportamientos que puedan provocar incendios, insistiendo en que existe una responsabilidad compartida.
Aquí no responden solamente las autoridades, aquí respondemos todos
Mientras los organismos de socorro continúan trabajando para controlar los últimos focos, el Tolima enfrenta ahora una segunda etapa: recuperar las zonas afectadas, proteger al sector productivo y garantizar asistencia a las comunidades rurales. Para Matiz, la emergencia ha dejado cenizas, pérdidas y dolor, pero también una muestra de solidaridad y resistencia que deberá convertirse en el punto de partida para la reconstrucción del departamento.