El medio ecuatoriano Vistazo reveló algunos detalles de la polémica visita del presidente Petro a Manta, a la que se refirió su homólogo Daniel Noboa, insinuando que hubo reuniones con personas cercanas a José Adolfo Macías, alias Fito, el líder de la banda criminal Los Choneros. En esta publicación, aseguran que el mandatario viajó al sector de Santa Marianita, en la urbanización Marina Blue, el sábado 24 de mayo del año pasado y permaneció durante tres días allí.
“Autos con vidrios polarizados, pertenecientes a la cápsula de seguridad interna, ingresaban y salían con distintos visitantes. Un reporte de inteligencia describe, por ejemplo, que en más de una ocasión escucharon música dentro de la casa, lo que sugería que había festejos privados. Precisamente, en uno de los informes se detalla el ingreso, en varias ocasiones, de un Jeep Jetour chino, modelo 2025, con placas identificadas, que ingresaba con alimentos y bebidas. Al momento de abandonar la residencia, “Petro habría estado acompañado por mujeres que no formaban parte de su equipo de seguridad oficial”, dice este medio.
En el marco de estas revelaciones también mencionan a Mauricio Jaramillo, vicecanciller, que habría sostenido conversaciones con emisarios de Fito, por recomendación de un funcionario de la Cancillería colombiana y para una supuesta negociación.
Esta persona le habría enviado un mensaje a Jaramillo diciendo: “Estoy adelantando una tarea para la entrega del Sr. Macías a la justicia de su país; ha sido complejo porque el gobierno ecuatoriano, al parecer, tiene una posición que no les ha permitido llegar a un acuerdo”. Y le pedía atender una llamada para contextualizar con el tema.
En conversación con Blu Radio, el vicecanciller, quien se encuentra en Santa Marta por una cumbre sobre combustibles fósiles, confirmó que sí había sido contactado en una oportunidad, pero negó haber adelantado cualquier tipo de negociación. Aseguró que, cuando vio que tenía que ver con Ecuador, supuso que era un asunto bilateral y evitó responder. Agregó que no tiene conocimiento de por qué una supuesta funcionaria de Cancillería habría compartido su número para que sostuvieran conversaciones con cercanos a este criminal.