Un enorme rubí de 11.000 quilates fue hallado en Birmania, uno de los más grandes jamás encontrados en este país, indicaron el viernes medios oficiales.Extraído de la región de Mogok, en el norte, este rubí es "excepcionalmente grande, raro y difícil de encontrar", indicó en un comunicado el nuevo gobierno birmano, respaldado por el ejército."El rubí gigante presenta un color rojo púrpura, con matices amarillentos, y se considera de una alta calidad cromática", añadió.Aunque es más pequeño que un rubí similar de 21.450 quilates descubierto en la misma zona en 1996, esta piedra es más valiosa "debido a su color superior, su claridad y su calidad general", afirmó el gobierno, sin dar un valor exacto.Emperadores, reyes y organizaciones armadas se han disputado durante mucho tiempo el valle de Mogok, en la región de Mandalay, donde se esconden notables rubíes conocidos como "sangre de paloma".Estas piedras están entre las más caras del mundo. Las joyas de la más alta calidad pueden alcanzar varios millones de dólares.
El 28 de marzo se registró uno de los eventos sísmicos más impresionantes jamás captados en video: un terremoto de magnitud 7.7 en Birmania (Myanmar) que causó aproximadamente 5,500 víctimas mortales. Lo extraordinario de este caso no fue solo la potencia del sismo, sino la inusual filmación que muestra cómo se abrió la corteza terrestre en tiempo real.El video del terremotoEl material, subido a Facebook por el ingeniero singapurense Htin Aung, fue grabado en la granja solar Thapyawa de GP Energy Myanmar, cerca del pueblo de Thazi. Las imágenes muestran con claridad espeluznante:Un portón de metal y concreto que comienza a vibrar violentamenteA los 14 segundos del video, el suelo literalmente se parte en dosUna grieta que se extiende rápidamente por el patio y camino de entradaEl movimiento lateral característico de una falla transformante"Es realmente inquietante", admitió John Vidale, sismólogo de la Universidad del Sur de California, destacando la rareza de este tipo de registros visuales.Explicación científica: por qué se partió el sueloLa Falla de Sagaing: El Origen del TerremotoEl sismo ocurrió en la Falla de Sagaing, que separa dos placas tectónicas menores:Placa de BirmaniaPlaca de SundaEsta falla atraviesa Myanmar central de norte a sur y presenta características similares a la famosa Falla de San Andrés en California:CaracterísticaFalla de SagaingFalla de San AndrésTipoTransformanteTransformanteMovimientoLateral (deslizante)Lateral (deslizante)Longitud~1200 km~1300 kmMecánica del Ruptura SuperficialEl epicentro se ubicó al norte del lugar del video, cerca de Mandalay. La ruptura se propagó en ambas direcciones:Propagación bilateral: El daño se extendió tanto al norte como al surVelocidad de ruptura: Aproximadamente 3 km por segundoDesplazamiento máximo: Se estima hasta 2 metros en algunas zonasImpacto y Consecuencias del TerremotoEfectos Inmediatos5,500 fallecidos confirmadosEdificios colapsados en un radio de 200 kmRéplicas de hasta magnitud 6.0El sismo se sintió hasta TailandiaImportancia Científica del VideoExpertos como Rick Aster, geofísico de la Universidad Estatal de Colorado, destacan que este es "el mejor video que tenemos de una ruptura superficial completa de un terremoto muy grande". Su valor radica en:Mostrar la dinámica real de una ruptura activaPermitir estudiar la velocidad de propagaciónEvidenciar los efectos en infraestructuraLecciones para Zonas SísmicasEste evento nos deja importantes enseñanzas:Las fallas transformantes pueden producir rupturas superficiales visiblesLa planificación urbana debe considerar mapas de fallas activasLos sistemas de alerta temprana son vitales en regiones con este tipo de geología
Un terremoto de magnitud 5,5 sacudió este domingo la región centro-norte de Birmania (Myanmar), según informó el Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS), mientras el país continúa afrontando las secuelas del devastador sismo de magnitud 7,7 ocurrido el pasado 28 de marzo, que dejó más de 3.600 muertos.El nuevo temblor se produjo a las 8:54 hora local (2:24 GMT), a una profundidad de aproximadamente 7,7 kilómetros. Su epicentro se localizó a unos cien kilómetros al sur de Mandalay, la segunda ciudad más importante del país y una de las más afectadas por el fuerte terremoto registrado dos semanas atrás.Hasta el momento no se han reportado nuevas víctimas ni daños materiales a causa de este reciente movimiento telúrico. No obstante, miles de personas continúan durmiendo a la intemperie en las zonas devastadas, donde numerosas edificaciones quedaron reducidas a escombros tras el sismo del 28 de marzo.De acuerdo con el más reciente balance de la junta militar, el terremoto anterior dejó al menos 3.600 fallecidos y más de 5.000 heridos graves. La situación humanitaria se ve agravada por problemas logísticos y la limitada disponibilidad de ayuda.Como respuesta a la catástrofe, tanto las fuerzas golpistas como los principales grupos de oposición armada y otras guerrillas étnicas acordaron una tregua temporal para facilitar el reparto de ayuda humanitaria. Sin embargo, pese al alto el fuego declarado, se han denunciado más de 60 ataques aéreos y bombardeos desde entonces por parte del régimen.En las labores de búsqueda y rescate participan equipos internacionales, incluidos especialistas de países como Estados Unidos y Japón. Este domingo, el gobierno japonés envió un segundo contingente de 37 rescatistas para continuar con la remoción de escombros y la localización de personas desaparecidas.
Tras pasar cinco días sepultado bajo los escombros de un hostal cercano al epicentro del terremoto en Birmania, Tin Maung Htwe, un maestro de primaria de 47 años, relató que logró sobrevivir gracias a una medida extrema: beber su propia orina.El docente se encontraba en Sagaing, a unos diez kilómetros del epicentro del sismo de magnitud 7,7, asistiendo a un curso de formación cuando ocurrió el temblor. Su reacción inmediata fue refugiarse bajo la cama. “Todo el hotel se vino abajo (…) lo único que podía hacer era gritar: ‘¡Sálvenme!’”, recuerda.Del edificio en el que se alojaba solo quedan montones de ladrillos y estructuras metálicas retorcidas. Tin Maung Htwe se hallaba en una habitación en la planta baja, justo debajo de donde colapsó el piso superior.“Sentía como si estuviera en el infierno”, dijo. “Mi cuerpo ardía y lo único que necesitaba era agua”, explica. Ante la falta de líquidos, se vio obligado a hidratarse con su propia orina para mantenerse con vida.La destrucción en Sagaing ha sido mucho más severa que en Mandalay, la segunda ciudad más grande del país. Se estima que un 80 % de las edificaciones resultaron afectadas, y la mitad de ellas presentan daños graves. Según Titon Mitra, representante del Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) en Birmania, los suministros médicos disponibles son insuficientes.Además, la principal vía de acceso a Sagaing está seriamente dañada, dificultando la llegada de ayuda humanitaria. El puente Ava, que conecta la ciudad con Mandalay sobre el río Irawadi, colapsó por completo.El rescate de Tin Maung Htwe fue inesperado. Varias personas creían que nadie podía haber sobrevivido tanto tiempo bajo los escombros. Sin embargo, un equipo de rescatistas malasios logró encontrarlo con vida. Su hermana, Nan Yone, de 50 años, presenció el momento. “Bailaba, lloraba y me golpeaba el pecho de la emoción”, relata.Ya en el hospital principal de Sagaing, el maestro logró levantar el pulgar y decirle a su hermana: “Estoy muy bien”. Nan Yone atribuye su supervivencia a su fortaleza de espíritu. “Tiene una voluntad muy fuerte, por eso logró resistir”, afirma mientras su hermano es atendido en una camilla improvisada fuera del centro médico, ante el temor de réplicas sísmicas.“Me alegra estar libre”, dice Tin Maung Htwe. “No morí, así que ahora puedo hacer lo que quiera”. Aunque desea regresar a la docencia, su experiencia cercana a la muerte lo hizo replantearse su camino: “Estoy considerando convertirme en monje budista”.
La junta militar birmana elevó este miércoles a 2.886 el número de muertos y a 4.639 los heridos por el terremoto que golpeó hace cinco días la región centro-norte de Birmania (Myanmar), donde continúa la búsqueda de supervivientes entre miles de edificios derruidos.El portavoz de la junta, el general Zaw Min Tun, confirmó las cifras en un mensaje de telefonía móvil, mientras se reduce la posibilidad de encontrar a supervivientes bajo los escombros de viviendas, colegios y templos afectados por el temblor de magnitud 7,7, el más violento en las últimas décadas en el país.Las autoridades castrenses señalaron que hay desplegados en el país al menos 1.485 rescatistas de 15 países, entre ellos China, India, Rusia, Singapur, Tailandia, Vietnam, Malasia, Emiratos Árabes Unidos, Laos, Bielorrusia, Turquía, Bután, Filipinas, Bangladés e Indonesia.La junta, que tomó el poder tras dar un golpe en febrero de 2021, dijo que estos equipos, además de ayudar con las labores de remoción de escombros y búsqueda de supervivientes, trajeron medicamentos y otros materiales que están siendo entregados en algunas regiones, si bien la ayuda internacional no ha llegado a todas las zonas afectadas.El pasado fin de semana, la junta indicó que más de 2.600 edificios, incluidas viviendas, iglesias, colegios y pagodas, colapsaron por el seísmo y las réplicas, mientras que la Oficina de Naciones Unidas para la Coordinación de Asuntos Humanitarios (OCHA) señaló que solo en Naipyidó hay más de 10.000 edificaciones derruidas o con daños graves.En este país del Sudeste Asiático, sumido en un conflicto bélico que agrava la situación y obstaculiza las labores humanitarias, la oposición democrática, que controla partes del país, estima que 8,5 millones de personas se vieron "directamente afectadas" por el terremoto.
La junta militar, que detenta el poder en Birmania desde el golpe de Estado de 2021, subió este martes a 2.719 los fallecidos y a 4.521 los heridos por el terremoto de magnitud 7,7 que sacudió el viernes el centro-norte del país, según dijo a EFE el portavoz del régimen, Zaw Min Tun.El régimen castrense había cifrado la víspera en más de 2.000 los fallecidos. Por su parte, el prodemocrático Gobierno de Unidad Nacional (NUG), opuesto a la junta y que controla partes del país, dijo este martes que 8,5 millones de personas se han visto «directamente afectadas» por el terremoto.Cuatro días después, un terremoto de magnitud 5 golpeó de nuevo este martes cerca de la ciudad de Mandalay, uno de los lugares más afectados por el devastador seísmo del viernes, informó el Servicio Geológico de Estados Unidos.El temblor se registró a las 17:31 hora local (11:01 GMT) a 10 kilómetros de profundidad en la región de Sagaing y unos 15 kilómeros al noroeste de Mandalay, la segunda ciudad del país con unos 1,5 millones de habitantes, precisó la agencia estadounidense, que mide la actividad sísmica en todo el mundo.Agencias de Naciones Unidas y la organización Médicos sin Fronteras (MSF) subrayaron hoy que la falta de agua potable amenaza con empeorar la situación en Birmania, con miles de personas durmiendo a la intemperie cerca de cadáveres que siguen en las calles, lo que implica riesgos de propagación de infecciones y enfermedades.Los equipos de rescate trabajan contra reloj para llevar ayuda y salvar a víctimas de los escombros con serias limitaciones logísticas y con el riesgo añadido del conflicto entre el Ejército y guerrillas étnicas y grupos prodemocráticos en algunas zonas afectadas.El seísmo del viernes, uno de los más graves en las últimas décadas en Birmania, también afectó a Tailandia, donde causó al menos 20 muertos, la mayoría en un rascacielos en obras que se derrumbó, donde continúan desaparecidas unas 70 personas.
El número de fallecidos por el terremoto de magnitud 7,7 que sacudió Birmania el pasado viernes ha superado los 2.000, según cifras oficiales de la junta militar y del Gobierno de Unidad Nacional (NUG), opositor al régimen. Mientras las labores de rescate avanzan con dificultades, en medio del desastre ha ocurrido un hecho esperanzador: una mujer fue rescatada con vida tras pasar 91 horas atrapada bajo los escombros.Cifras alarmantes y obstáculos en la ayuda humanitariaEl portavoz de la junta militar, Zaw Min Tun, informó que hasta este lunes el número de víctimas mortales ascendió a 2.056 y que más de 3.900 personas han resultado heridas. Por su parte, el NUG, que controla algunas zonas del país, elevó la cifra a 2.418 fallecidos y advirtió que aún hay muchas personas desaparecidas. Medios independientes, como el portal Mizzima, incluso reportan que el número de muertos podría superar los 3.000.Las labores de rescate se han visto entorpecidas por el difícil acceso a las zonas más afectadas, especialmente en las regiones de Sagaing y Mandalay, donde las infraestructuras han colapsado. A esto se suman los conflictos armados en el país, que han complicado aún más el envío de ayuda humanitaria.El milagroso rescate de una mujer tras 91 horas atrapadaEn medio de la devastación, el rescate de una mujer que logró sobrevivir 91 horas bajo los escombros ha dado un rayo de esperanza. Los equipos de búsqueda y rescate, con el apoyo de rescatistas chinos y rusos, han trabajado sin descanso para encontrar a más sobrevivientes entre los escombros de edificios derrumbados en Mandalay.Este lunes, equipos de rescate chinos lograron salvar a cuatro personas, entre ellas un niño de cinco años y una mujer embarazada. Paralelamente, los rescatistas rusos han comenzado a instalar refugios temporales cerca del estadio Mingalar Thiri para asistir a los damnificados.Dificultades para la asistencia humanitariaLa situación en Birmania sigue siendo crítica. La destrucción de carreteras, el cierre de aeropuertos y los continuos enfrentamientos entre las fuerzas armadas y las guerrillas han obstaculizado el acceso a las zonas más afectadas. A pesar de la catástrofe, el NUG denunció que los bombardeos militares continúan, con al menos 11 ataques desde el sismo que han cobrado la vida de 10 personas más.Ante la crisis, la enviada especial de la ONU para Birmania, Julie Bishop, ha instado a un cese de hostilidades para permitir la llegada de ayuda humanitaria. Mientras tanto, actores humanitarios han solicitado a la junta militar que agilice la emisión de visados para personal especializado en emergencias, insistiendo en que "cada hora es crucial". No obstante, el régimen militar ha denegado la entrada de prensa extranjera para cubrir el desastre, lo que ha limitado la información sobre la magnitud real de la tragedia y la respuesta oficial.Un país en crisis y una comunidad en luchaA pesar de la devastación, el pueblo birmano sigue resistiendo y apoyando las labores de rescate. El hallazgo de sobrevivientes, como la mujer rescatada tras 91 horas atrapada, renueva la esperanza de que más personas puedan ser encontradas con vida en medio del desastre. Sin embargo, el país enfrenta una emergencia sin precedentes, donde la respuesta humanitaria es vital para evitar que la tragedia cobre aún más víctimas.
Las tareas de rescate en Birmania (Myanmar) entraron este lunes en un periodo crítico para encontrar supervivientes 72 horas después del terremoto que sacudió el centro-norte del país el viernes, con alrededor de 2.000 fallecidos según la junta militar, mientras medios independientes estiman unos 3.000.El régimen castrense, que detenta el poder desde el golpe militar de 2021, dijo este lunes a través del canal de radio y televisión MRTV, bajo control militar, que un equipo chino rescató a un niño de cinco años, a una mujer embarazada y a otra de 29 años de un edificio en ruinas en Mandalay, la segunda mayor ciudad del país.Los rescatados habían permanecido atrapados durante más de 60 horas y fueron trasladados al hospital, añadieron.Poco antes también rescataron a otra mujer en el hotel Great Hall de la ciudad, indicaron.Se trata de uno los escasos comunicados de la junta sobre la situación en Birmania en el cuarto día de las tareas de rescate, tras el fuerte sismo ocurrido el viernes a mediodía en la región de Sagaing, con docenas de réplicas de menor magnitud desde entonces.El jefe de la junta, Min Aung Hlaing, dijo la víspera en una llamada con el primer ministro malasio que la cifra de fallecidos es de alrededor de 1.700, además de unos 3.400 heridos.Por su parte, medios locales independientes como la agencia de noticias Mizzima suben la cifra a 3.000 fallecidos, con datos recabados por su cuenta, y denuncian que la ayuda por parte del régimen castrense es insuficiente.ONG de ayuda internacional han informado de la dificultad para llegar a las zonas más afectadas, con Mandalay y Sagaing como las dos ciudades más cercanas al epicentro, a unos 17 kilómetros ambas.Los aeropuertos de Mandalay y Naipyidó se encuentran cerrados por el impacto del terremoto, que destruyó infraestructura clave.Se prevé que Mandalay sea uno de los lugares más perjudicados, si bien el difícil acceso y los cortes de internet y telefonía complican saber aún el alcance de la tragedia. La junta dijo el sábado que había cerca de 700 fallecidos en la urbe tras una visita.La situación en Sagaing, cuya región homónima es feudo de grupos rebeldes, es más incierta, y la Cruz Roja de Birmania dijo la víspera que alrededor del 70% de la ciudad está destruida.La junta no controla gran parte del territorio birmano, en pleno conflicto entre el Ejército y guerrillas de minorías étnicas y prodemocráticas.El Gobierno de Unidad Nacional (NUG), que defiende la restauración de la democracia en Birmania tras el golpe y se declara la autoridad legítima del país, dijo este lunes que las fuerzas armadas han llevado a cabo 11 bombardeos en varias zonas del país desde el terremoto. El NUG ofreció una tregua tras el temblor.El terremoto, el mayor en décadas en sacudir Birmania, se percibió con intensidad en Bangkok, donde al menos 18 personas han muerto principalmente por el derrumbamiento de un rascacielos en obras, con aún decenas de desaparecidos, y en la provincia meridional china de Yunnan, entre otros lugares.
Equipos de rescate trabajan a contrarreloj en Birmania tras el devastador terremoto de magnitud 7,7 que sacudió el centro-norte del país el viernes. En una región ya golpeada por el conflicto armado, la situación es crítica, con miles de muertos y desaparecidos mientras las organizaciones humanitarias intentan llevar ayuda.Una tragedia en aumentoEl sismo, registrado a las 12:50 hora local (6:20 GMT) en la región de Sagaing, tuvo su epicentro entre las ciudades de Sagaing y Mandalay, a unos 17 kilómetros de ambas y a una profundidad de 10 kilómetros, según el Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS).Hasta el momento, la junta militar birmana ha confirmado 1.644 muertos, 3.408 heridos y 139 desaparecidos. Sin embargo, los rescatistas en la zona advierten que la cifra podría aumentar.Rescate entre escombros y el drama de los sobrevivientes"Llevamos más gente al cementerio que al hospital", relató a EFE un trabajador humanitario en Mandalay, una de las regiones más afectadas. Según su testimonio, solo un equipo de rescate recuperó 30 cadáveres en un día. Además, unas 300 personas de su organización trabajan en diversas zonas de la ciudad, la segunda más grande del país con 1,5 millones de habitantes.El Ejército birmano ha declarado el estado de emergencia en seis regiones: Sagaing, Mandalay, Magway, Shan, Naipyidó y Bago. La combinación del conflicto armado con la destrucción provocada por el terremoto ha complicado gravemente las labores de rescate y la entrega de ayuda humanitaria."El daño es muy grande y necesitamos más manos", afirmó otro rescatista, quien confirmó que están movilizando voluntarios desde otras regiones.Crisis humanitaria y llamado de auxilioTrevor Clark, consejero de emergencia regional de UNICEF para Asia Pacífico, advirtió sobre el impacto devastador del terremoto en los niños y destacó la complejidad de la crisis en Birmania, que ya enfrentaba una severa crisis política y humanitaria tras el golpe de Estado de 2021.Ante la magnitud de la tragedia, la junta militar ha realizado un inusual llamado a la comunidad internacional para recibir ayuda. China, India y Rusia han sido de los primeros países en responder.Por su parte, la ONU anunció que destinará 5 millones de dólares en apoyo humanitario, mientras que la Unión Europea ha prometido 2,5 millones de euros. Organizaciones como World Vision y Médicos Sin Fronteras también han comenzado a movilizarse en el terreno para brindar asistencia.A pesar de estos esfuerzos, los equipos de rescate locales afirman que aún no han visto a los grupos internacionales en las zonas más afectadas. "Solo vemos a las organizaciones birmanas trabajando", lamentó un trabajador humanitario en Mandalay.Infraestructura colapsada y dificultades en las comunicacionesEl terremoto ha dejado severos daños en la infraestructura, dificultando aún más los rescates. A esto se suman cortes en las telecomunicaciones, ya que el Ejército ha sido acusado de restringir las conexiones en zonas rebeldes.Mientras la desesperación crece entre los sobrevivientes y los rescatistas, la comunidad internacional sigue evaluando la mejor forma de llevar ayuda a un país donde la crisis política y el desastre natural se han combinado en un escenario devastador.Las próximas horas serán cruciales para encontrar más supervivientes y evitar que la tragedia humanitaria siga en aumento.
La junta militar birmana cifró este viernes en al menos 200 muertos y 730 heridos las víctimas debido al terremoto de magnitud 7,7 que ha causado graves daños en el centro-norte del país, donde se decretó el estado de emergencia.El portavoz de la junta, Zaw Min Tun, informó a EFE de estas cifras en por mensajería móvil tras realizar un raro llamamiento a la ayuda internacional por el fuerte seísmo, que también ha causado fallecidos y daños en la vecina Tailandia.La junta militar birmana pide ayuda internacional ante el terremoto de magnitud 7,7La junta militar birmana hizo este viernes un inusual llamamiento de ayuda internacional ante un terremoto de magnitud 7,7 en la zona centro-norte del país tras decretar el estado de emergencia ante los daños causados.Así lo confirmó el portavoz de la junta, Zaw Min Tun, en un breve mensaje por telefonía móvil, mientras que la ONU precisa que, según medios locales, puede haber cientos de muertos por el seísmo, que causó daños en Birmania y en la vecina Tailandia.La junta militar cifró ya en 200 muertos y 700 heridos las víctimas por el terremoto, en su último balance.El temblor se registró a las 12:50 hora local (6:20 GMT) a 10 kilómetros de profundidad en la región birmana de Sagaing y el epicentro se situó a unos 17 kilómetros de Mandalay, la segunda ciudad del país asiático con 1,2 millones de habitantes, informó el Servicio Geológico de Estados Unidos, que mide la actividad sísmica en todo el mundo.Este organismo dijo hoy que estima que el sismo ha dejado cientos de fallecidos y que hay una "alerta naranja (la segunda más grave tras la roja) por muertes y pérdidas económicas relacionadas con el temblor".El jefe de la Oficina de las Naciones Unidas para la Coordinación de Asuntos Humanitarios (OCHA), Tom Fletcher, afirmó en X que los equipos de crisis de la agencia "están respondiendo rápidamente" al terremoto, en medio de las cifras de cientos de muertos reportadas por medios locales.Otras agencias de la ONU y ONG como World Vision y Christian Aid también se están movilizando en el terreno para llegar a las víctimas.
Un juez de control de garantías impuso medida de aseguramiento en centro carcelario contra Jhonatan Steven Villalobos Aguilón, alias 'Tom', y Yeiner Enrique Freyde Tolimán, alias 'Trenzas', señalados de integrar una red de apoyo de la estructura Jaime Martínez de las disidencias de las Farc y de participar presuntamente en el atentado terrorista perpetrado contra el cantón militar Pichincha, en Cali ,Valle del Cauca, el pasado 24 de abril, ataque que dejó dos mujeres heridas y ocasionó cuantiosos daños materiales.De acuerdo con la investigación de la Fiscalía, las evidencias recopiladas indican que alias 'Tom' habría adquirido por 20 millones de pesos la buseta escolar que posteriormente fue utilizada en el atentado. Según el ente acusador, además de realizar el trámite de traspaso del vehículo, lo habría puesto a disposición de otros integrantes de la organización para acondicionarlo con cilindros bomba que posteriormente fueron activados en las inmediaciones de la instalación militar.Por su parte, alias 'Trenzas' es investigado por, presuntamente, movilizarse en una motocicleta de su propiedad para alertar sobre la presencia de controles de la fuerza pública y facilitar el recorrido de la buseta hasta el lugar donde fueron detonados los artefactos explosivos improvisados.Los dos procesados fueron capturados durante diligencias de registro y allanamiento adelantadas de manera conjunta por funcionarios del Cuerpo Técnico de Investigación (CTI) de la Fiscalía y unidades de la Policía Nacional en las comunas 3, 13 y 15 de Cali. Durante los operativos fueron incautadas varias bolsas con pentolita, teléfonos celulares, cordón detonante, cartillas y material impreso alusivo a las disidencias de las Farc, además de una motocicleta que haría parte de los elementos de prueba dentro de la investigación.Un fiscal especializado contra el Crimen Organizado imputó a los capturados, de acuerdo con su presunta participación individual, los delitos de concierto para delinquir agravado, homicidio en grado de tentativa, terrorismo, daño en bien ajeno y fabricación, tráfico y porte de armas, municiones de uso restringido, de uso privativo de las Fuerzas Armadas o explosivos.Durante las audiencias preliminares, ninguno de los dos procesados aceptó los cargos formulados por la Fiscalía. No obstante, el juez consideró procedente imponerles medida de aseguramiento privativa de la libertad en establecimiento carcelario mientras avanzan las investigaciones por su presunta participación en el atentado contra el Cantón Militar Pichincha de Cali.
El presidente electo, Abelardo De La Espriella, anunció este viernes el primer integrante de su gabinete ministerial. A través de sus redes sociales confirmó que Rodrigo Lara será el nuevo ministro del Interior, el primer nombre oficial de su equipo de gobierno.En la publicación, De La Espriella destacó la trayectoria política y profesional de Lara, a quien describió como "emprendedor, abogado, docente universitario, senador de la República, presidente de la Cámara de Representantes y zar anticorrupción". Además, resaltó que "nunca, a pesar de haber sido víctima de la violencia, dejó de trabajar por su patria", y aseguró que "nunca renunció a sus principios" ni dejó de legislar "para las madres, los estudiantes y los pacientes que esperaban una oportunidad".El mandatario electo también exaltó que Rodrigo Lara "nunca ha dejado de combatir", en un mensaje con el que presentó oficialmente al dirigente político como el encargado de liderar el Ministerio del Interior durante el próximo cuatrienio.Con este anuncio comienza la conformación del gabinete del nuevo gobierno. Se espera que en el transcurso del día el presidente electo revele nuevos nombres de quienes asumirán las diferentes carteras ministeriales y tendrán la responsabilidad de ejecutar las principales políticas de su administración.¿Quién es Rodrigo Lara Restrepo?Con una trayectoria de más de dos décadas en el sector público y la academia, Rodrigo Lara es abogado de la Universidad Externado de Colombia, especialista en el Instituto de Estudios Políticos de París y magíster de la Escuela Nacional de Administración de Francia (ENA). A lo largo de su carrera ha ocupado cargos estratégicos relacionados con la modernización del Estado, la lucha contra la corrupción y el fortalecimiento institucional.En el ámbito gubernamental, se desempeñó como asesor externo del Ministerio del Interior en temas de ordenamiento territorial y como asesor del Alto Consejero Presidencial para la Acción Social. En 2006 fue designado director del Programa Presidencial de Modernización, Eficiencia, Transparencia y Lucha contra la Corrupción, responsabilidad por la que fue reconocido como el "zar Anticorrupción" del Gobierno.Desde 2002 ha ejercido como docente e investigador de la Universidad Externado de Colombia, donde ha participado en estudios sobre reformas del Estado, fortalecimiento de los organismos de control y desarrollo de las entidades territoriales. Además, ha publicado diversos artículos especializados sobre control fiscal, regionalización, finanzas territoriales y los sistemas presidencial y parlamentario.En su carrera política, Lara asumió en abril de 2008 una curul en el Senado como vocero de Cambio Radical, en reemplazo de Germán Vargas Lleras. Posteriormente fue representante a la Cámara por Bogotá durante el periodo 2014-2018. En 2023, fue candidato a la Alcaldía de Bogotá.
La crisis financiera que enfrenta Canacol Energy comienza a generar preocupación en diferentes sectores económicos del país, luego de que una corte en Alberta (Canadá) autorizara, dentro del proceso de reestructuración de la compañía, la terminación anticipada de varios contratos de suministro de gas. La decisión, que aún deberá ser evaluada por la Superintendencia de Sociedades en Colombia, encendió las alarmas entre empresas e industrias que dependen del combustible para mantener sus operaciones.Una de las voces más preocupadas es la de Ricardo Gaviria, presidente de Cerro Matoso, quien advirtió en entrevista con Mañanas Blu que la continuidad de la operación de la mina de ferroníquel depende directamente del abastecimiento de gas natural y que una interrupción del suministro tendría consecuencias económicas y sociales de gran magnitud.Sin gas, Cerro Matoso tendría que detener su producciónDurante la entrevista, Gaviria fue enfático en señalar que el gas natural es un insumo indispensable para el funcionamiento de la planta industrial ubicada en Montelíbano, Córdoba."Nosotros sin gas simplemente no podemos operar y resulta que las líneas de producción se tendrían que parar. (...) La reparación de una línea sería alrededor de 450 mil millones de pesos y la otra costaría más o menos 770 mil millones de pesos", afirmó el directivo.Explicó que un eventual apagado de los hornos industriales provocaría daños irreversibles en los materiales refractarios, lo que obligaría a realizar millonarias reparaciones antes de reiniciar la producción.Además del impacto operativo, Gaviria advirtió que una suspensión de actividades pondría en riesgo el sustento de miles de familias."Somos más o menos 2.000 empleados entre directos e indirectos y alrededor de 50.000 personas dependen de la operación de Cerro Matoso en el territorio", sostuvo.La preocupación se extiende a toda la Costa CaribeEl presidente de Cerro Matoso señaló que la problemática trasciende el ámbito empresarial, pues una parte significativa del suministro de gas en la región Caribe depende de Canacol Energy.Según explicó, la eventual cancelación de contratos podría afectar tanto a grandes industrias como a usuarios residenciales, en un contexto en el que Colombia enfrenta una reducción en las reservas de gas y una creciente necesidad de importar este energético."No sería solo la demanda nuestra de Cerro Matoso, sino la demanda del 50% de las poblaciones de la Costa Caribe colombiana", indicó durante la entrevista.Esta situación se suma a las advertencias que han realizado empresas distribuidoras del servicio de gas natural sobre los riesgos que tendría una disminución en el abastecimiento nacional.Importar gas no sería una solución viableConsultado sobre posibles planes de contingencia, Gaviria reconoció que actualmente no existe una alternativa inmediata para reemplazar el suministro que entrega Canacol.Explicó que el país cuenta únicamente con una planta de regasificación en Cartagena y que depender completamente del gas importado elevaría considerablemente los costos de operación."Tendríamos que importarlo, pero además con unos costos altísimos que no harían la operación viable y sostenible desde el punto de vista financiero", aseguró.A esto se suma la limitada infraestructura disponible para atender un aumento significativo en la demanda de gas importado.Cerro Matoso apelará la decisión de la Corte canadienseEl directivo aclaró que la autorización otorgada por la Corte de Alberta no consiste en una suspensión temporal de los contratos, sino en la posibilidad de terminarlos anticipadamente, situación que considera mucho más delicada.Por ello anunció que la empresa ejercerá los recursos legales disponibles: "Tenemos 21 días para apelar este fallo y le vamos a solicitar a la Corte canadiense una segunda instancia con el fin de que se revoque esta decisión", explicó.Mientras se desarrolla ese proceso, Cerro Matoso espera que las autoridades colombianas intervengan dentro de sus competencias para proteger la estabilidad del sistema de suministro de gas.Llamado al Gobierno y a las autoridadesDurante la entrevista, Gaviria hizo un llamado a la Superintendencia de Sociedades, la Superintendencia de Servicios Públicos, la Agencia Nacional de Hidrocarburos y al Ministerio de Minas y Energía para buscar una solución que permita garantizar el abastecimiento.El directivo insistió en que una renegociación contractual es diferente a la cancelación unilateral de los acuerdos vigentes: "Tenemos que garantizar el ordenamiento jurídico y los derechos que se tienen ante estos contratos. Una cosa es renegociar un contrato y otra muy distinta es cancelarlo", manifestó.Asimismo, señaló que diferentes empresas consumidoras de gas han intentado dialogar con Canacol para encontrar mecanismos que ayuden a superar su crisis financiera sin afectar el cumplimiento de los contratos, aunque hasta ahora esas conversaciones no han prosperado.
Cambio Radical le hizo una solicitud tanto a la Procuraduría como a la Contraloría para que se conformen unos equipos de vigilancia y control en todas las entidades del Estado. La idea, según dicen desde esta colectividad, es hacer control a los recursos públicos durante la transición al nuevo gobierno."Con la llegada del nuevo Gobierno, cuyo mandato inicia el próximo 7 de agosto, resulta imperativo que los organismo de control del Estado ejerzan una y sin concesiones sobre los procesos contractuales que se adelanten o pretendan celebrarse en todas las entidades públicas del orden nacional y territorial", dice la carta del partido.Es importante recordar que el presidente electo Abelardo De La Espriella ya está conformando sus equipos de empalme. Desde Cambio Radical le piden a la Procuraduría y Contraloría que monitoreen en tiempo real los procesos de contratación e impidan la celebración de contratos que comprometan indebidamente el presupuesto público o afecten la capacidad de gestión del gobierno entrante."El Gobierno en curso ha demostrado, a lo largo de su periodo, que la contratación pública no ha sido respetada ni protegida; las adjudicaciones irregulares, la falta de transparencia en los procesos contractuales y el detrimento del patrimonio público ha sido una constante que compromete los recursos del Estado y lesiona gravemente los intereses de los colombianos", dice Cambio Radical.
La Corte Constitucional recibió para estudio una demanda presentada contra la Ley 2578 de 2026, norma que estableció el 9 de julio como día festivo nacional en homenaje a Nuestra Señora del Rosario de Chiquinquirá. Con este proceso, el alto tribunal deberá determinar si la creación del nuevo festivo es compatible con los principios establecidos en la Constitución Política.La acción fue presentada por el ciudadano Rodrigo Ospina Ortiz, quien sostiene que la ley desconoce el principio de neutralidad religiosa que debe regir al Estado colombiano. Según expuso en la demanda, declarar un día de descanso obligatorio para rendir homenaje exclusivamente a una figura central de la religión católica podría vulnerar el carácter laico de las instituciones públicas y el principio de igualdad frente a las distintas confesiones religiosas.Además de los reparos de carácter constitucional, el demandante planteó cuestionamientos relacionados con las consecuencias económicas de la medida. En su criterio, la creación de un nuevo día festivo implica efectos sobre la planeación institucional, la organización de los turnos laborales y el incremento de costos, tanto para las entidades públicas como para el sector privado.La Ley 2578 de 2026 convirtió oficialmente el 9 de julio en día festivo nacional en conmemoración de Nuestra Señora del Rosario de Chiquinquirá, patrona de Colombia. En su contenido, la norma resalta la importancia histórica, cultural y religiosa de esta celebración, especialmente en el municipio de Chiquinquirá, en Boyacá, considerado uno de los principales centros de peregrinación del país.Con la demanda ya radicada, corresponderá ahora a la Corte Constitucional adelantar el estudio de fondo para establecer si la creación de este nuevo festivo se ajusta a los mandatos de la ley o, por el contrario, vulnera el principio de separación entre el Estado y las confesiones religiosas.Mientras se surte ese análisis constitucional y no exista una decisión definitiva del alto tribunal, la Ley 2578 de 2026 continúa vigente, por lo que el 9 de julio mantiene su condición de día festivo nacional en Colombia.