Las tormentas son uno de los fenómenos meteorológicos más impredecibles de la naturaleza. En cuestión de minutos pueden pasar de una lluvia moderada a un episodio de fuertes vientos, descargas eléctricas y precipitaciones intensas capaces de causar graves daños en viviendas, infraestructura y espacios públicos.Entidades meteorológicas y estudios advierten que el cambio climático está favoreciendo eventos climáticos cada vez más extremos y frecuentes en distintas regiones del mundo.El aumento de la temperatura global incrementa la energía disponible en la atmósfera, lo que puede traducirse en tormentas más intensas, lluvias torrenciales y ráfagas de viento con mayor capacidad destructiva.Violenta tormenta causa destrozos en el noroeste de MéxicoUna violenta tormenta sorprendió a los habitantes de Hermosillo, en el estado de Sonora, al noroeste de México, donde las intensas lluvias y las ráfagas de viento, que superaron los 100 kilómetros por hora, provocaron importantes daños materiales en distintos sectores de la ciudad.Uno de los momentos más impactantes fue captado por ciudadanos que se encontraban en un hotel de la zona. En las imágenes, que rápidamente se difundieron en redes sociales, se observa cómo la fuerza del viento rompe los grandes cristales de la recepción del establecimiento, mientras las personas que estaban en el lugar buscan protegerse sin encontrar un sitio seguro donde resguardarse.En la grabación también se observa a un hombre intentando cerrar las puertas de la recepción, pero la fuerza de las ráfagas de viento se lo impide. Al mismo tiempo, en otra parte del establecimiento, varias ventanas aparecen completamente destrozadas, mientras las cortinas se agitan con intensidad por el aire que ingresa desde el exterior.A pesar de la magnitud del fenómeno y de los daños ocasionados por los fuertes vientos, las autoridades no reportaron personas heridas como consecuencia de estos hechos.Ante este tipo de situaciones, las autoridades recomiendan seguir las indicaciones de los organismos de emergencia y buscar refugio en un lugar seguro y resistente. Además, recuerdan que las tormentas pueden intensificarse de forma repentina y alcanzar un poder destructivo difícil de prever, por lo que actuar con precaución es fundamental.Momento en que el viento destrozó la recepción de un hotel
Colombia enfrenta un escenario de vigilancia climática ante la alta probabilidad de que el fenómeno de El Niño se consolide durante el segundo semestre del año. De acuerdo con el Instituto de Hidrología, Meteorología y Estudios Ambientales (Ideam), la posibilidad supera el 90 %, una condición que podría traducirse en temperaturas más altas, disminución de las lluvias y un aumento del riesgo de incendios forestales y de presión sobre las fuentes hídricas en varias regiones del país.La advertencia ha llevado a las autoridades ambientales a insistir en la preparación más que en la preocupación. El llamado se centra en adoptar medidas preventivas desde los hogares, las comunidades y los sectores productivos para reducir los efectos que podría generar un periodo prolongado de condiciones secas.El Ideam ha explicado que El Niño hace parte del ciclo climático natural conocido como ENOS (El Niño-Oscilación del Sur), caracterizado por el calentamiento anómalo de las aguas superficiales del océano Pacífico ecuatorial. Ese cambio modifica los patrones de circulación atmosférica y, en el caso de Colombia, suele asociarse con una reducción de las precipitaciones en amplias zonas del territorio y un incremento de las temperaturas. Su fase opuesta es La Niña, que generalmente favorece lluvias por encima de los promedios históricos.Además de las proyecciones nacionales, organismos internacionales de monitoreo climático han señalado que este evento podría alcanzar una intensidad importante. Algunos expertos utilizan de manera coloquial el término "súper El Niño" para describir episodios excepcionalmente fuertes, aunque no corresponde a una categoría oficial. Históricamente, los eventos más intensos han tenido repercusiones sobre la disponibilidad de agua, la producción agrícola, la generación de energía y los ecosistemas.Ante este panorama, las recomendaciones apuntan a fortalecer la cultura de prevención. Ahorrar agua, utilizar de forma eficiente la energía, evitar las quemas y proteger las fuentes hídricas son algunas de las acciones promovidas por las autoridades para disminuir la presión sobre los recursos naturales en caso de que las condiciones secas se prolonguen.Una campaña desarrollada por Blu Radio en alianza con Wero que busca precisamente reforzar ese mensaje de preparación. La iniciativa promueve acciones cotidianas enfocadas en el cuidado del agua, la protección del entorno y el uso responsable de los recursos, recordando que la adaptación al clima también depende de decisiones individuales que contribuyen a enfrentar los desafíos asociados a la variabilidad climática.
El Ministerio de Educación Nacional encendió las alertas ante la posible llegada del fenómeno de El Niño durante el segundo semestre de 2026 e instó a las Secretarías de Educación y a los establecimientos educativos del país a fortalecer sus planes de preparación, prevención y respuesta para minimizar los impactos que podría generar este evento climático sobre la comunidad educativa.La advertencia se produce luego de que el Ideam estimara una probabilidad del 61 % de que se consolide el fenómeno, escenario que podría provocar una reducción significativa de las lluvias, aumento de las temperaturas y un mayor riesgo de sequías, incendios forestales, desabastecimiento de agua y afectaciones en la prestación del servicio educativo.Frente a este panorama, la cartera de Educación recomendó a las Entidades Territoriales Certificadas revisar y actualizar los Planes Territoriales de Gestión Integral del Riesgo Escolar, además de acompañar a las instituciones educativas en el fortalecimiento de sus planes institucionales, con énfasis en la identificación de amenazas, la reducción de vulnerabilidades y la capacidad de respuesta ante posibles emergencias.Entre las medidas prioritarias se encuentra la identificación de las sedes con mayor exposición a las altas temperaturas o a la escasez de agua, la evaluación de riesgos asociados a incendios forestales, el transporte escolar y el suministro del Programa de Alimentación Escolar (PAE), así como la implementación de estrategias que garanticen el acceso al agua potable, una adecuada ventilación en las aulas y protocolos efectivos de comunicación con las comunidades educativas.El Ministerio también hizo un llamado a promover campañas de autocuidado entre estudiantes, docentes y personal administrativo, incentivando la hidratación constante, el uso de espacios con sombra, la disminución de actividades físicas durante las horas de mayor radiación solar y la identificación temprana de síntomas relacionados con golpes de calor y deshidratación.Como parte de la preparación, las instituciones educativas deberán actualizar sus planes de contingencia, fortalecer las rutas de evacuación, realizar simulacros, verificar el funcionamiento de los equipos de emergencia y capacitar al personal en primeros auxilios, gestión del riesgo y atención de emergencias.Adicionalmente, la cartera señaló que las instituciones podrán evaluar ajustes en las jornadas escolares y aplicar estrategias de flexibilización curricular que permitan garantizar la continuidad de los procesos pedagógicos si las condiciones climáticas afectan el desarrollo normal de las actividades académicas.Estas acciones hacen parte de la implementación de la Política de Gestión Integral del Riesgo Escolar (GIRE), con la que el Gobierno busca consolidar instituciones educativas más seguras y resilientes frente a los efectos de la variabilidad climática. El Ministerio recordó que la gestión del riesgo es una responsabilidad compartida entre las autoridades educativas, las entidades territoriales, las instituciones y las comunidades, e insistió en la importancia de seguir de manera permanente los reportes oficiales del Ideam y de la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres para adoptar decisiones oportunas.
La llegada de una ola de calor a Estados Unidos el fin de semana provocará un ascenso de temperaturas que coloca la final del Mundial 2026 en riesgo de calor extremo, según un informe de la Secretaría para el Cambio Climático de la Organización de las Naciones Unidas (ONU).El cambio climático, señala el organismo, está provocando "fenómenos meteorológicos extremos y olas de calor en todo el mundo" cuyos efectos se han hecho patentes durante la fase de grupos del Mundial.Entre los efectos más destacables, dos partidos disputados (Arabia Saudí-Uruguay y Suecia-Túnez), con temperaturas que superaron los 28 grados, umbral a partir del cual la FIFPRO, el sindicato de futbolistas profesionales, recomienda que se aplacen o retrasen los partidos.También la suspensión durante dos horas del duelo entre Francia e Irak en fase de grupos debido a una tormenta eléctrica: primera vez que el clima afectó al normal desarrollo de un Mundial desde 1974.La final, en riesgo por calorLa ONU expone que no es un calor "normal", porque hay que tener en cuenta más factores, por lo que maneja la temperatura de bulbo húmedo global (índice WBGT, por sus siglas en inglés), indicador que mide el estrés térmico real en el ser humano, combinando la temperatura, humedad, viento y radiación solar.De los disputados hasta el momento, veinticinco partidos se jugaron en días en los que el cambio climático aumentaba la probabilidad de que se registrara una temperatura de bulbo húmedo "elevada".De hecho, la ola de calor que entrará este fin de semana en Estados Unidos, alerta el informe, pondrá en riesgo la final del torneo (Nueva York/Nueva Jersey) dos partidos de cuartos de final y el tercer puesto por las elevadas temperaturas de bulbo húmedo.La ONU insiste en que al menos un cuarto de los partidos del torneo, 26 de 104 encuentros, están previstos para disputarse en condiciones "de calor extremo".Y que 97 de los 104 partidos programados se enfrentan a una mayor probabilidad de encontrarse con "condiciones que afecten al rendimiento".El calor no solo afecta a futbolistasEl cambio climático, señala la ONU, está haciendo que el calor extremo sea más frecuente, más intenso y peligroso debido principalmente a la quema continua de carbón, petróleo y gas, que añade a la atmósfera contaminación que retiene el calor.Solo el día de la inauguración más de cien personas necesitaron atención médica por dolencias relacionadas con el calor y cuatro de ellas fueron hospitalizadas.Los jugadores, señala el informe, cuentan con la atención de un equipo médico en todo momento, mientras los aficionados lidian con temperaturas extremas, aglomeraciones fuera de los estadios y en el transporte público.Las ciudades anfitrionas del sur y del interior de EE. UU. y México están, en general, más expuestas, y los recintos al aire libre como Miami, Kansas y Filadelfia muestran un fuerte aumento en la probabilidad de que se alcancen umbrales de calor peligrosos, lo que también provoca desigualdades para los equipos en su recorrido deportivo.
El estudio del centro de educación superior británica no solo mide las temperaturas, sino que las cruza con la vulnerabilidad social, económica y demográfica de cada población para calcular su riesgo real. Aunque Medellín es la cuarta ciudad colombiana en esta escala, su posición en el panorama global representa una alerta ineludible.Daniel Ruiz Carrascal, coordinador del Sistema de Alerta Temprana de Medellín y el Valle de Aburrá (SIATA) explicó lo que viene para la capital de Antioquia con la llegada del fenómeno de ‘El Niño’.“Lo que le pedimos a la comunidad es que, primero, estén informados, y estén continuamente verificando la información que ponemos a disponibilidad de todos a través de nuestros canales oficiales para entender los impactos que podría tener para el territorio la afectación del niño en los dos meses”, señaló Ruiz Carrascal.El aumento de las temperaturas en Medellín, que ha marcado récords por encima de los 33 grados centígrados desde mayo, no afecta a todos sus habitantes por igual, y se debe al “efecto isla de calor”, fenómeno térmico, en el cual, el exceso de urbanización, los materiales deficientes de las viviendas, la ubicación y la falta de zonas verdes crean “burbujas” de calor donde la temperatura es muy superior al promedio de la ciudad.El informe académico también resalta la tesis que los científicos llevan años repitiendo, y es que el calor extremo mata más cuando coincide con pobreza, infraestructura débil y población envejecida. Análisis oficiales de 2023 señalaron que Medellín tiene 14 barrios de seis comunas con riesgo alto por las altas temperaturas.
La Fundación Rockefeller presentó este jueves en Bogotá su Informe de Impacto 2025, en el que expuso los principales resultados de sus inversiones globales y los retos que enfrentará durante 2026, con especial énfasis en el desarrollo de sistemas de alertas tempranas para enfrentar los efectos del cambio climático y la aparición de nuevas epidemias.En entrevista con Blu Radio, la vicepresidenta para América Latina y el Caribe de la fundación, Liana Latorre, explicó que uno de los mayores desafíos actuales es que fenómenos como las inundaciones, las olas de calor y los cambios extremos del clima están modificando los mapas tradicionales de riesgo sanitario en distintos países.“Estamos viendo que estos cambios climáticos y los estreses de calor están trayendo nuevas epidemias, nuevos brotes y nuevas complejidades a la salud que antes no estaban mapeadas”, afirmó Latorre.Frente a este panorama, la fundación anunció que uno de sus principales enfoques será fortalecer herramientas tecnológicas que permitan anticipar emergencias sanitarias y climáticas mediante sistemas de monitoreo y alertas tempranas.Según el informe, la organización invirtió durante 2025 cerca de 350 millones de dólares a nivel global, recursos con los que logró impactar a 731 millones de personas en diferentes regiones del mundo. En América Latina y el Caribe, la inversión alcanzó los 59 millones de dólares para apoyar iniciativas relacionadas con salud, energía y alimentación.La directiva aseguró que, aunque en países como Colombia persisten profundas brechas sociales en salud y educación, la fundación ve estos escenarios como oportunidades para impulsar soluciones innovadoras. En ese sentido, destacó que el acceso universal a la energía también será prioritario, al considerarlo un elemento clave para el desarrollo y la prosperidad de las comunidades.Otro de los frentes estratégicos será el fortalecimiento de sistemas de alimentación escolar nutritiva y sostenible. La meta de la organización es llegar a 10 millones de niños adicionales en el mundo durante los próximos cinco años con programas que mejoren la nutrición y promuevan prácticas agrícolas regenerativas.De cara a 2026, Latorre señaló que el principal reto para la oficina regional será consolidar el trabajo que la fundación viene desarrollando en Colombia y otros países de América Latina, especialmente en iniciativas tecnológicas orientadas a reducir los riesgos derivados de la crisis climática y las nuevas amenazas sanitarias.
Cuidar el medio ambiente ya no es solo una opción, es una necesidad. Cada vez es más evidente que lo que hace el ser humano, desde reciclar en casa hasta cómo producen las empresas, tiene un impacto directo en el planeta. Problemas como el cambio climático o la contaminación no se solucionan solos, y por eso es clave que tanto personas como organizaciones tomen decisiones más responsables.En ese sentido, existen herramientas que ayudan a hacerlo mejor, y una de las más importantes acaba de actualizarse según la ISO.Actualizan una de las normas ambientales más usadas en el mundoLa Organización Internacional de Normalización (ISO) anunció la actualización de la norma ISO 14001, que es una de las guías más usadas por empresas en todo el mundo para manejar su impacto ambiental. Más de 670.000 organizaciones la usan, y en Colombia también está vigente a través del Icontec.¿Cuál es la actualización de la norma?La nueva versión de la ISO 14001 ahora pone más atención en temas urgentes como el cambio climático y la biodiversidad. Esto significa que las empresas que la usen tendrán una guía más clara para cuidar mejor el medio ambiente y adaptarse a los retos actuales.También se hizo más fácil de aplicar y de combinar con otras normas, lo que ayuda a que más empresas, sin importar su tamaño, puedan usarla sin complicarse tanto.Además, hay datos que respaldan su importancia. Un estudio del Consejo de Normas de Canadá, que revisó información de 83 países, encontró que las empresas que aplican esta norma suelen mejorar su desempeño ambiental. Incluso, se observó que cuando aumentan las certificaciones de ISO 14001, bajan las emisiones de gases de efecto invernadero.“El estudio concluyó que aumentar en un 1% las certificaciones de ISO 14001 tiene una incidencia en la disminución del 0,14% en las emisiones de GEI por unidad de producto interno bruto (PIB)”, explicó el Icontec en un comunicado.En palabras simples, esta norma ayuda a que las empresas pasen del discurso a la acción cuando se trata de cuidar el planeta. Y con esta actualización, se vuelve una herramienta aún más útil para lograrlo.“La 14001 es la norma por excelencia para orientar técnicamente la gestión ambiental de la actividad productiva…() Esta actualización, además de facilitar la implementación e integrarse con otras normas, impacta la competitividad y la credibilidad”, manifestó Daniel Trillos, director de Normalización de Icontec.
La Defensoría del Pueblo lanzó una alerta por la “insuficiente comunicación” del riesgo frente a nuevos fenómenos climáticos que podrían afectar a distintas regiones del país en las próximas semanas.La entidad recordó que departamentos como La Guajira, Arauca, Norte de Santander, Boyacá, Vichada, Meta y Guaviare han sido afectados en el pasado por el polvo del Sahara, un fenómeno que deteriora la calidad del aire y afecta especialmente a niños, mujeres gestantes, adultos mayores y personas con enfermedades respiratorias.“Sumado a lo anterior, el nuevo frente frío ocasionaría lluvias intensas, descensos de temperatura y eventuales emergencias asociadas a deslizamientos e inundaciones. Estos eventos, que se presentan cuando aún son recientes las afectaciones ocasionadas por las lluvias en distintos territorios, incrementan la vulnerabilidad de la población y profundizan los riesgos existentes; por lo que es clave una respuesta articulada, preventiva y basada en información clara y oportuna para la ciudadanía”, señala la Defensoría en un comunicado.Por lo anterior, hicieron un llamado a las entidades que integran el Sistema Nacional de Gestión del Riesgo de Desastres para que activen planes de prevención. “Fortalecer la comunicación pública del riesgo, emitir lineamientos precisos y oportunos, así como orientar las comunidades sobre acciones de cuidado y prevención”.“La gestión adecuada del riesgo no es solo una obligación institucional, sino una condición fundamental para asegurar los derechos a la salud, a la vida digna y al acceso a información clara. Además, exige acciones inmediatas, coordinadas y eficaces de las autoridades competentes”, concluyó la Defensoría.
El año 2025 fue el tercero más cálido registrado jamás, si bien desde 2023 es la primera vez que en un periodo de tres años las temperaturas mundiales superan de media 1,5 °C en comparación con el nivel preindustrial, el umbral fijado en el Acuerdo de París para limitar el calentamiento global a largo plazo.El año pasado fue solo 0,01 °C más frío que 2023 y 0,13 °C más templado que 2024, el ejercicio más cálido registrado a nivel global, según el informe anual publicado este miércoles por el Centro Europeo de Previsiones Meteorológicas a Plazo Medio (CEPMPM), que gestiona los Servicios de Cambio Climático (C3S) y de Vigilancia Atmosférica (CAMS) de Copernicus (C3S) para la Comisión Europea (CE).En concreto, la temperatura media mundial en 2025 fue de 14,97 °C, 0,59 °C por encima del promedio del periodo de referencia 1991-2020.El tercer año más cálido también para EuropaPara Europa 2025 fue también el tercer año más cálido, con una temperatura media de 10,41 °C, 0,30 °C por debajo del récord de 2024 y 1,17 °C por encima de la media.Aunque 2025 no fue el más cálido de los registros sí contribuyó a que las temperaturas globales de los últimos tres años (2023-2025) "promediaran más de 1,5 °C por encima del nivel preindustrial (1850-1900), lo que marca la primera vez que un período de tres años supera el límite de 1,5 °C", recalca el informe.Esto se debió principalmente a la acumulación de gases de efecto invernadero en la atmósfera y unas temperaturas superficiales del mar excepcionalmente altos en todo el océano, asociadas con el fenómeno de El Niño y otros factores de variabilidad oceánica, agravados por el cambio climático.El jefe de Observación de la Tierra en la CE, Mauro Facchini, señaló que "ninguno de nosotros deseaba alcanzar este hito".En 2025 la temperatura media global del aire en superficie fue 1,47 °C superior al nivel preindustrial (1850–1900), aunque inferior al nivel alcanzado en 2024 de 1,60 °C, el año más cálido registrado.El nivel actual de calentamiento global a largo plazo es de alrededor 1,4 °C superior al nivel preindustrial, por lo que el límite de 1,5 °C establecido en el Acuerdo de París "podría alcanzarse a finales de esta década, más de una década antes de lo previsto", según el ritmo de calentamiento actual.Ningún país se libra del cambio climático"El mundo se está acercando rápidamente al límite de temperatura a largo plazo establecido por el Acuerdo de París. Estamos destinados a sobrepasarlo. La elección que tenemos ahora es cómo gestionar mejor ese inevitable rebasamiento y sus consecuencias para las sociedades y los sistemas naturales", indicó director del C3S, Carlo Buontempo, que recuerda que los últimos 11 años han sido los más cálidos.El año pasado las temperaturas medias anuales alcanzaron su valor más alto en la Antártida y el segundo más alto en el Ártico.También se observaron temperaturas anuales récord en varias otras regiones, especialmente en el Pacífico noroccidental y suroccidental, el Atlántico nororiental, el extremo oriental y noroccidental de Europa y en Asia central.La responsable estratégica para el clima del C3S, Samantha Burgess, sentenció en la presentación del informe que "no hay ningún país ni ciudad que se haya librado del cambio climático".De hecho, en 2025, la mitad de la superficie terrestre mundial experimentó más días que de costumbre con un fuerte estrés térmico, definido como una sensación térmica de 32 °C o superior y reconocido por la Organización Mundial de la Salud (OMS) como la principal causa de muertes relacionadas con el clima a nivel mundial.Las altas temperaturas en áreas secas y ventosas también contribuyeron a la propagación de incendios forestales, que produjeron contaminantes atmosféricos tóxicos, como fue el caso en partes de Europa, incluida España, y América del Norte.Con todo, destacan el CEPMPM y Copernicus, es posible que 2026 se encuentre entre los cinco años más cálidos y que otro fenómeno como El Niño tenga lugar, es decir, un evento climático en el que las aguas del océano Pacífico central y oriental sufren un calentamiento anómalo y afectan a las pautas meteorológicas alrededor del mundo."Es solo cuestión de tiempo. No es cuestión de si ocurrirá, sino de cuándo, ya que podría ser a finales de este año, el año que viene o dentro de dos años", advirtió Buontempo.
Los anfitriones del Mundial 2026, programado para el verano boreal en Estados Unidos, México y Canadá, prevén altas temperaturas, un riesgo para los aficionados y los jugadores, además de un reto organizativo que aún presenta incógnitas.A principios de diciembre, en las entrañas del SoFi Stadium en Inglewood, condado de Los Ángeles, una quincena de ventiladores de más de dos metros de altura descansaban a la espera de que el recinto reciba ocho partidos de la Copa del Mundo.Si para entonces la temperatura supera los 26,7 °C, estos vaporizadores gigantes se desplegarán en el estadio.A 45 metros del césped, un techo garantiza sombra para los espectadores y el aire circula en este recinto abierto y no climatizado."Con 70.000 personas en el estadio, en estado de emoción, queremos ser capaces de responder en caso de un fuerte calor", explica a la AFP Otto Benedict, vicepresidente operacional de la sociedad que gestiona el estadio, inaugurado en 2020.Los otros 15 estadios del torneo no son igual de modernos y el sur de California no es tampoco la zona con mayor riesgo en esta competición, programada del 11 de junio al 19 de julio.Sedes de "alto riesgo" en el MundialUn estudio publicado en el "International Journal of Biometeorology" menciona una "seria preocupación por la salud de los jugadores y árbitros en el Mundial 2026 vinculada a calores extremos" e identifica seis sedes "de alto riesgo": Monterrey (México), Miami, Kansas City, Boston, Nueva York y Filadelfia.El informe "Terrenos en riesgo" de la asociación Football for Future precisa que en 2025 esas ciudades atravesaron al menos durante un día temperaturas superiores a 35 grados en termómetros de bulbo húmedo (WGBT), que tienen en cuenta temperatura y humedad, "el límite de la adaptación humana al calor".El sofocante Mundial de Clubes del verano de 2025 en Estados Unidos no se libró de estas condiciones a veces extremas, y la Fifa recibió críticas de jugadores y entrenadores.Por ello, la máxima autoridad del fútbol decidió instaurar pausas de hidratación en los minutos 22 y 67 de todos los partidos mundialistas, independientemente de las condiciones, una buena noticia para marcas publicitarias y difusores.Y el calendario priorizó los horarios en pleno día para los juegos en estadios climatizados (Dallas, Houston, Atlanta) y las horas más frescas de la tarde en las zonas de riesgo."Se observa claramente un esfuerzo para programar los horarios de partidos basándose en las preocupaciones vinculadas a la salud y rendimiento de los jugadores", dijo un portavoz del sindicato de jugadores FIFPro, que deseó mantenerse en el anonimato.Según él, esto sería "una consecuencia directa de las lecciones aprendidas en el Mundial de Clubes"."Partidos de riesgo" El sindicato mantiene que sigue habiendo "partidos de riesgo" y recomienda que se aplacen los encuentros cuando se superen los 28 grados WGBT.La Fifa no respondió una consulta de la AFP sobre su futuro protocolo en caso de condiciones extremas.Más allá de los jugadores, el riesgo para los espectadores en estadios o "fan-zones" ha sido "infravalorado" en muchas ocasiones, afirma Christopher Fuhrmann, director adjunto de la Oficina Nacional de Administración Oceánica y Atmosférica.Los aficionados generan calor "con sus ánimos" y, al contrario que unos jugadores en plena forma física, pueden tener "comorbilidades" que les expongan a golpes de calor potencialmente mortales.En el interior de los estadios la temperatura siempre es mayor, ya que son estructuras construidas en cemento, asfalto o metal, indica el investigador.Fuhrmann destaca además posibles problemas con "la circulación de aire", "las zonas de sombra" y la "hidratación" de los aficionados, a menudo consumidores de bebidas alcohólicas.La Fifa todavía no ha precisado a las empresas que operan los estadios si los hinchas podrán asistir con botellas recargables o si deberán pagar por el agua."Prevención"Para el meteorólogo del Servicio Nacional de Meteorología (NWS) Benjamin Schott, que ha aconsejado a la Fifa y al grupo de trabajo dedicado al Mundial, hay que insistir en la "prevención" de los espectadores, especialmente de los extranjeros, que desconocen el clima local.El NWS, que tendrá un interlocutor por ciudad sede, ejercerá una labor de alerta según las previsiones meteorológicas. La Fifa y los gobiernos locales tendrán la decisión sobre la celebración de los partidos."Trabajamos con los diferentes equipos de gestión de catástrofes (gobiernos, fuerzas del orden, bomberos, etc) para asegurar la seguridad de todos y prepararnos para cualquier cosa que nos tenga preparada la Madre Naturaleza".El meteorólogo avisa que las condiciones del Mundial de Clubes no fueron "nada excepcionales" en un país en el que los récords de temperatura se baten "cada año".
Tras el terremoto de magnitud 7,4, con epicentro en San José del Palmar, Chocó, el Instituto Nacional de Medicina Legal y Ciencias Forenses informó que ha recibido 160 cuerpos provenientes de los departamentos de Chocó, Caldas, Risaralda y Valle del Cauca.De acuerdo con el reporte entregado por el Instituto, hasta el momento han sido abordados 28 cuerpos y los equipos forenses han logrado identificar plenamente a 22 víctimas. Entre las personas identificadas figuran tres procedentes de Manizales: Fernando Alonso González, Catalina Arango Sandoval y Oscar De Jesús Henao Marín.En Pereira se concentran la mayoría de las identificaciones reportadas hasta el momento. Las víctimas plenamente identificadas en esta ciudad son Lina María Rodas Cuadros, Julián Andrés Mejía Moreno, Sandra Patricia Chica Montoya, Gilberto De Jesús Giraldo López, Pilar Jiménez Toquica, Sergiña Moncada Aguirre, María Araenzola González Gutiérrez, Paola Andrea Franco, Dargui González Guerrero, Angela María Acosta González, Juan Manuel Toro Sánchez, Wilson Largo Trejos, Luis Fernando Ossa Hernández, Pedro Nel Díaz Díaz, Aracely Daza Valencia y Roger David Ramírez Quiroz.También fueron identificadas tres personas procedentes de Buenaventura: Mabel Cristina Carvajal Posada, Martha Patricia Correa Grueso y Carlos Alberto Rosero Pretel.Medicina Legal explicó que, debido a las afectaciones registradas en la infraestructura de su sede en Cali, el Instituto trasladó temporalmente la prestación del servicio a los municipios de Palmira y Tuluá, donde cuenta con personal disponible para atender a la ciudadanía.El proceso de entrega de los cuerpos se realizará en coordinación con la Fiscalía General de la Nación y en las sedes correspondientes de cada municipio.El Instituto señaló, además, que, a través de la Dirección General y la Subdirección Forense, participa en el Puesto de Mando Unificado Nacional (PMU) instalado por el presidente de la República. Desde ese espacio, Medicina Legal coordina con las entidades que integran el PMU la información oficial relacionada con la emergencia.
Un incendio forestal que comenzó el pasado viernes 10 de agosto en la vereda San Francisco, zona rural de Matanza, Santander, completa cinco días activo y ha consumido entre 15 hectáreas de cobertura vegetal. La emergencia se registra en una zona montañosa de difícil acceso, donde la falta de fuentes de agua cercanas ha complicado las labores de control.Oscar Durán, comandante de Bomberos de Matanza, explicó que las llamas avanzan en un sector con abundante vegetación, árboles y una zona de bosque de pinos, además de una gran cantidad de material vegetal seco conocido como capote, que facilita la propagación del fuego.Según el reporte entregado por el organismo de socorro, la emergencia habría comenzado después del mediodía del viernes. De acuerdo con información suministrada por habitantes de la zona, existe la sospecha de que el incendio habría sido provocado de manera intencional, situación que ya es objeto de investigación por parte de las autoridades.El trabajo de los organismos de emergencia se ha extendido durante varios días y ha coincidido con la atención de otros incendios forestales en municipios cercanos. "El domingo, las llamas se reactivaron y el lunes fue necesario reforzar las labores con tres motobombas estacionarias", señaló Durán.A la emergencia también acudió durante algunas horas el Cuerpo de Bomberos Oficiales de Bucaramanga, mientras que más de 30 habitantes de la zona se han sumado a las labores para intentar contener el avance del fuego.La principal dificultad está relacionada con el acceso al agua. El incendio se encuentra en una zona alejada de los puntos de abastecimiento, por lo que los bomberos y la comunidad han tenido que instalar un sistema para llevar el líquido hasta la parte alta de la montaña."Tuvimos que instalar cerca de 300 metros de conducción hasta una primera motobomba y posteriormente otros 300 metros para lograr acercar el agua hasta el punto donde se encuentran las llamas. Desde allí, la comunidad utiliza sus propias motobombas estacionarias para intentar atacar directamente el incendio", explicó el comandante de Bomberos de Matanza.El uso de herramientas manuales y pequeñas cantidades de agua ha sido insuficiente debido a la cantidad de material vegetal presente en el terreno. Por eso, los organismos de socorro buscan ahora llevar un mayor volumen de agua hasta la parte alta para avanzar en el control del incendio.Mientras continúan las labores, la Policía Nacional acompañó las operaciones en la zona para adelantar las verificaciones correspondientes frente a los señalamientos de habitantes de la comunidad sobre las personas que presuntamente habrían iniciado el incendio.
La empresa Metrogas S.A. explicó que las medidas adoptadas por las autoridades frente a la situación del Colegio Santa Lucía de Floridablanca obedecen a criterios de seguridad y están relacionadas con obras de ampliación ejecutadas por la institución educativa sin contar, según la empresa, con las licencias urbanísticas requeridas.De acuerdo con Metrogas, algunas de las construcciones nuevas del colegio fueron realizadas sobre el corredor de la red de gas natural, situación que derivó en actuaciones de las autoridades competentes y en la determinación de una infracción urbanística asociada a dichas obras.La empresa señaló que esta situación representaba un riesgo para la seguridad, debido a que la infraestructura de gas requiere mantener libre el corredor de la red para facilitar las labores de inspección, mantenimiento preventivo y correctivo, atención de posibles emergencias y demás actividades necesarias para garantizar una operación segura.Metrogas afirmó además que el Colegio Santa Lucía tenía conocimiento de la existencia de la red de gas natural desde años atrás. Como evidencia, mencionó oficios enviados en 2020 y 2024, así como la señalización visible instalada en el corredor para advertir sobre la ubicación de la infraestructura.Ante esta situación, la empresa recordó que antes de ejecutar obras o intervenciones es necesario verificar la existencia de redes de servicios públicos y coordinar cualquier actuación con las empresas responsables de su operación.En medio de la controversia, la Alcaldía de Floridablanca ha exigido al Colegio Santa Lucía cumplir con las medidas ordenadas por la Inspección de Policía, así como con las directrices establecidas por Metrogas frente a la infraestructura de gas natural.Según la información entregada en el marco del caso, el municipio sostiene que las actuaciones deben atender las disposiciones adoptadas por las autoridades competentes, mientras se garantiza la seguridad de estudiantes, docentes, trabajadores y demás integrantes de la comunidad educativa.Por su parte, el Colegio Santa Lucía ha manifestado reparos frente a las actuaciones adelantadas por las autoridades. La institución sostiene que la administración municipal no habría tenido en cuenta un peritaje contratado por el propio colegio.Según la institución educativa, dicho estudio concluye que el plantel puede continuar operando en condiciones normales, posición que contrasta con las consideraciones de seguridad expuestas por Metrogas y las medidas ordenadas por las autoridades.De esta manera, mientras Metrogas insiste en que existe un riesgo asociado a la ocupación del corredor de seguridad de la red de gas, el colegio defiende la posibilidad de continuar con sus actividades con base en el peritaje contratado por la institución.La compañía sostuvo que su actuación en este caso se ha limitado a informar a las autoridades sobre las condiciones de riesgo identificadas, entregar los conceptos técnicos solicitados y acatar las decisiones administrativas y judiciales que han sido adoptadas.Metrogas reiteró que su prioridad es garantizar la protección de la vida y la seguridad de la comunidad educativa, así como mantener la continuidad y operación segura del servicio público esencial de gas natural.La situación del Colegio Santa Lucía está relacionada con la ejecución de obras de ampliación en un área donde se encuentra infraestructura de la red de gas natural. La controversia ha requerido la intervención de las autoridades competentes, que determinaron la existencia de una infracción urbanística, mientras Metrogas ha insistido en la necesidad de preservar el corredor de seguridad de la red para garantizar el acceso a la infraestructura y atender eventuales emergencias.La Alcaldía de Floridablanca, por su parte, exige el cumplimiento de las medidas ordenadas por la Inspección de Policía y las directrices relacionadas con la seguridad de la red. Entretanto, el Colegio Santa Lucía sostiene que un peritaje contratado por la institución establece que sus instalaciones pueden continuar operando normalmente.El caso enfrenta así dos posiciones: la de Metrogas y las autoridades, que advierten sobre condiciones de seguridad asociadas a la infraestructura de gas, y la del colegio, que cuestiona las medidas y respalda la continuidad de sus actividades con base en el estudio técnico contratado.
En medio de la tensión por el terremoto, un incendio de cobertura vegetal en el municipio de Santa Fe de Antioquia, se salió de control dejando fuertes afectaciones en cultivos del Occidente antioqueño. En lo corrido del año van más de 60 incendios de este tipoLa conflagración, que habría iniciado como una quema controlada, se reportó desde la noche del lunes 10 de agosto y ha estado activo por más de 10 horas en el occidente antioqueño. Las autoridades ambientales recordaron que, en lo corrido del año, los consejos municipales de gestión del riesgo han reportado al DAGRAN un total de 306 emergencias, de las cuales 61 corresponden a incendios forestales.De acuerdo con los organismos de socorro, las labores de control se han dificultado debido a la elevada inclinación de las montañas en esta zona del cañón de Cativo, lo que impide el acceso seguro del personal de emergencia y la entrada de maquinaria pesada.Desde temprano, unidades de bomberos y la Defensa Civil trabajan de manera articulada para sofocar el incendio con máquinas extintoras y herramientas manuales, los organismos de socorro buscan contener las llamas y evitar que se extiendan hacia las viviendas de la zona rural."Se va a verificar la necesidad de apoyo por parte del departamento de la gobernación con helicópteros, pero estamos en la valoración. En este momento se encuentran los cuerpos de bomberos in situ. Ayer no se logró controlar todos los focos de los incendios. Hay un foco del incendio que se encuentra en un cañón de difícil acceso, entonces, es lo que estamos valorando en este instante", manifestó la directora del DAGRAN, Vanessa Paredes.Ante esta situación, la Gobernación de Antioquia y el DAGRAN reiteraron a la ciudadanía evitar todo tipo de quemas y no arrojar elementos inflamables en áreas verdes.
La Asociación Nacional de Empresarios de Colombia (ANDI) anunció que el Congreso Empresarial Colombiano, que se realizará en Cartagena entre el 12 y el 14 de agosto, tendrá como eje central la solidaridad con las comunidades afectadas por el terremoto de 7,4 grados, cuyo epicentro fue el municipio de San José del Palmar, en el departamento del Chocó.Durante los tres días del Congreso se desarrollará una jornada de solidaridad empresarial que buscará concretar donaciones y articular recursos para atender la emergencia. Por eso, la ANDI habilitará diferentes rutas para recibir donaciones de dinero y en especie, entre ellas alimentos, elementos de higiene y artículos de primera necesidad. También se recibirán medicamentos, insumos, dispositivos y equipos médicos, de acuerdo con las necesidades identificadas en las comunidades afectadas. Para quienes quieran aportar dinero, la ANDI estableció dos opciones. Una está destinada a la atención humanitaria inmediata de las personas damnificadas en Abaco, a través de la plataforma habilitada por la organización, y la otra corresponde a la Fundación ANDI, cuyos recursos estarán dirigidos a los procesos de reconstrucción.Para esta segunda opción, la ciudadanía puede contribuir a través de la cuenta de ahorros de Bancolombia No. 04800004794, cuyo titular es la Fundación ANDI, con NIT 811003959-3. En cuanto a las donaciones en especie, la ANDI habilitó formularios para que empresas y ciudadanos puedan reportar sus aportes de alimentos, elementos de higiene y artículos de primera necesidad, así como medicamentos, insumos, dispositivos y equipos médicos.El presidente de la ANDI, Bruce Mac Master, hizo un llamado a las empresas y a los colombianos a sumar esfuerzos para apoyar a las comunidades afectadas. “Colombia ha demostrado que la unión es su mayor fortaleza; hoy es el momento de poner nuestras capacidades al servicio de quienes más lo necesitan”, concluyó el líder gremial.