Una operación conjunta de la Policía Nacional, la Fiscalía General de la Nación y la Fuerza Aeroespacial Colombiana dejó como resultado la muerte de ocho integrantes de la subestructura criminal “Ferney Antonio López Polo” del Clan del Golfo, en zona rural del municipio de Ocaña, Norte de Santander.Según las autoridades, el operativo tenía como objetivo principal hacer efectiva la captura de alias “Walter”, señalado como segundo cabecilla de esta organización criminal. Durante el desarrollo de las diligencias judiciales se registraron intensos combates, tras los cuales fueron abatidos ocho integrantes del grupo armado.En la zona fueron incautados nueve fusiles, 17 proveedores, 967 cartuchos de diferentes calibres, equipos de comunicación y material logístico alusivo a la organización, elementos que serán fundamentales para el avance de las investigaciones.Según la Policía Nacional, esta estructura era señalada de promover homicidios selectivos, desplazamientos forzados y disputas armadas por el control de corredores del narcotráfico en municipios de Norte de Santander y Cesar, afectando la seguridad de la región.Durante la operación falleció el patrullero Francisco Javier Jaimes Angarita, integrante del Grupo de Operaciones Especiales Rurales (GOER), quien recibió impactos de fusil mientras enfrentaba a los integrantes del grupo armado.La institución rindió homenaje a su memoria y destacó su valentía en cumplimiento del deber.
Un integrante de la Policía Nacional perdió la vida en medio de una operación adelantada contra integrantes de la subestructura Ferney Antonio López del Clan del Golfo, en zona rural del municipio de Ocaña, en Norte de Santander.De acuerdo con la información preliminar, el hecho se registró hacia las 6:40 de la mañana durante el desarrollo de la operación denominada “Gevurah”, que se ejecuta en el marco de la Operación Esparta, en la vereda Pueblo Nuevo.La víctima fue identificada como Francisco Javier Jaimes Angarita, integrante del Grupo de Operaciones Especiales Rurales (GOER), quien falleció mientras participaba en las maniobras operacionales dirigidas contra miembros de la estructura armada ilegal.En medio de este operativo, tres integrantes del grupo armado fueron dados de baja y las acciones continúan en ese territorio por parte de las autoridades.Jaimes Angarita era oriundo del corregimiento de Las Palmeras, Norte de Santander; llevaba cuatro años de servicio en la Institución y deja esposa y dos hijos. Las autoridades expresaron sus condolencias a los familiares, compañeros y allegados del uniformado, mientras continúan las operaciones en la zona para contrarrestar el accionar de los grupos armados ilegales que delinquen en la región.
Después de algunas horas, se conocieron las primeras imágenes de cómo quedó el avión de la Policía que resultó atacado a disparos cuando despegó del aeropuerto Aguas Claras del municipio de Ocaña, Norte de Santander.En las imágenes se puede observar las afectaciones que causaron las ráfagas de fusil en la aeronave. Uno de los impactos fue en el panorámico donde se ubica el piloto, así como en los costados del avión.Además, una de las llantas de aterrizaje quedó destruida.De hecho, otra de las fotografías muestra la bota de uno de los policías con una leve perforación, así como en el interior de la aeronave por los impactos.¿Cómo sucedió el ataque?El ataque ocurrió este viernes, 22 de mayo, hacia las 12:55 del mediodía, cuando el avión cubría la ruta entre Ocaña y Bogotá.De acuerdo con la información oficial, la aeronave recibió múltiples disparos mientras iniciaba su trayecto hacia la capital del país. En medio de la emergencia, la rápida reacción y la experiencia de la tripulación permitieron mantener el control del avión y continuar el vuelo sin mayores consecuencias.La Policía informó que, pese al ataque armado, la aeronave logró aterrizar de manera segura en el aeropuerto El Dorado de Bogotá. En total, dentro del avión viajaban 14 funcionarios de la institución: cuatro tripulantes y diez pasajeros.Como consecuencia de la acción criminal, tres uniformados resultaron lesionados. Sin embargo, las autoridades precisaron que las heridas no revisten gravedad. Los policías afectados fueron trasladados a un centro médico para valoración y actualmente permanecen estables. El resto de ocupantes fue revisado por personal de salud y se encuentra ileso.Tras el aterrizaje, equipos técnicos y de policía judicial iniciaron las inspecciones para determinar las afectaciones ocasionadas a la aeronave y establecer cómo se produjo exactamente el ataque. Asimismo, la Dirección General de la Policía ordenó activar todas las capacidades operativas, investigativas y de inteligencia con el fin de identificar y capturar a los responsables.
Momentos de tensión se vivieron en el aeropuerto Aguas Claras, en el municipio de Ocaña, Norte de Santander, luego de que hombres armados atacaran a disparos una aeronave de la Policía Nacional cuando despegaba tras cumplir una operación de relevo de personal en esa región del país.De acuerdo con la información preliminar, el avión acababa de dejar varios uniformados en la zona en una labor de relevo y emprendía vuelo de regreso a Bogotá cuando fue impactado en repetidas ocasiones por proyectiles. Los disparos alcanzaron algunas de las ventanas de la aeronave, provocando que fragmentos de vidrio lesionaran a tres policías que se encontraban a bordo.Aunque el ataque generó momentos de alarma dentro del avión, el piloto mantuvo el control de la situación y continuó el trayecto hasta Bogotá, donde la aeronave aterrizó sin mayores contratiempos. Los tres uniformados heridos presentan lesiones superficiales por esquirlas y, según confirmó la Policía Nacional, se encuentran fuera de peligro."En la aeronave se movilizaban 14 funcionarios de la Institución, correspondientes a 4 tripulantes y 10 pasajeros. Los demás ocupantes fueron verificados por personal médico y se encuentran ilesos", detalló la Policía en un comunicado.Tras el aterrizaje en la capital del país, de adelanta una inspección técnica para establecer el nivel de afectación causado por los impactos de bala. Hasta el lugar llegaron tanto el ministro de Defensa, Pedro Sánchez, como el director de la Policía Nacional, general William Rincón, para verificar la situación y hacer seguimiento a las investigaciones.La institución informó además que fue necesario reforzar las medidas de seguridad en la zona de Ocaña ante la gravedad del ataque armado, mientras avanzan las labores para identificar y ubicar a los responsables de la acción violenta contra la aeronave oficial.
En máxima alerta están las autoridades en la región del Catatumbo tras el asesinato de seis personas: dos mujeres y cuatro hombres, que se movilizaban en una camioneta adscrita a la Unidad Nacional de Protección (UNP).El hecho violento se registró en el sector conocido como Oropoma, donde hombres armados interceptaron una camioneta marca Mitsubishi, de placas JVV-240, y posteriormente abrieron fuego con armas de largo alcance contra sus ocupantes.El vehículo quedó a un costado de la vía, cerca de una estación de servicio y un hotel de la zona. Según las primeras versiones, la camioneta presenta impactos de bala en todas las llantas, así como en los vidrios y puertas, evidenciando la intensidad del ataque armado.En el lugar de los hechos murieron seis personas. Tres de las víctimas quedaron al interior del automotor, otras dos a pocos metros del vehículo y una más fue hallada en una de las alcantarillas del sector. De acuerdo con información preliminar, el esquema de seguridad pertenecería a Freiman David Velásquez, integrante de la Asociación por la Unidad Campesina (Asuncat).El protegido ya había sido víctima de un atentado en enero de 2026, cuando se movilizaba por la vía que comunica al municipio de Tibú con la ciudad de Cúcuta. Ese 12 de enero, hombres armados lo interceptaron y, junto a su esquema de seguridad, lo obligaron a bajar del automotor. En el sitio donde ocurrieron los hechos los dejaron amarrados y se marcharon. Además, la víctima venía siendo objeto de amenazas e intimidaciones por actores armados en el territorio.Las autoridades adelantan las investigaciones para establecer la autoría de este múltiple homicidio. En la zona donde ocurrió el ataque delinquen estructuras de la guerrilla del ELN y disidencias de las FARC, grupos armados que mantienen presencia en varios corredores del Catatumbo.
Con el fuerte impacto que ha tenido el turismo en Colombia, varios destinos del país se han potenciado como destinos a visitar sea por su rica oferta cultural o las diversas actividades que pueden ofrecer para ser un sitio ideal para desconexión, entre otras cosas. Ahora, la aerolínea Satena resaltó como "destino ideal" para el mes de mayo al colorido y acogedor pueblo de Ocaña, Norte de Santander, debido a su "importante patrimonio arquitectónico en su centro histórico". A esto se suma su tradición religiosa, con referentes como el Santuario de la Virgen de Torcoroma, uno de los más visitados de la región.“Ocaña representa lo que buscamos como aerolínea: conectar territorios con alto valor cultural y social que requieren soluciones reales de movilidad. Este destino no solo acerca a las regiones, también abre oportunidades para el turismo, el comercio y el desarrollo local”, dijeron.¿Qué actividades hay en Ocaña, Norte de Santander?Visitar Área Natural Única Los EstoraquesRecorrer el centro histórico de OcañaSubir al Cristo Rey de OcañaConocer el Complejo Histórico de la Gran ConvenciónProbar comida típica como el pan ocañero¿Dónde queda ubicado este pueblo?¿Cómo se puede llegar?Los interesados en conocer este pueblo en Norte de Santander solo tienen dos opciones: bus o avión, sin embargo, solo la aerolínea mencionada tiene vuelos directos desde ciudades como Medellín o Bogotá hasta este destino. En total, se disponen 12 vuelos semanales diseñados para responder a la demanda actual y optimizar los tiempos de desplazamiento de los viajeros. Las tarifas en la ruta Ocaña–Medellín están disponibles desde $286.700, mientras que Ocaña–Cúcuta se ofrece desde $209.350.En bus también se pueden hacer recorridos directos desde cualquier zona del país para que las personas puedan conocer de este sitio, que, según opiniones, puede ser ideal para compartir en familia.
La Defensoría del Pueblo rechazó el ataque contra el Batallón de Infantería N.º 15 General Francisco de Paula Santander, ubicado en el municipio de Ocaña (Norte de Santander), y advirtió que este hecho representa un escalamiento de la violencia en la región del Catatumbo, que mantiene altos niveles de confrontación entre grupos armados ilegales y la fuerza pública.Según el reporte oficial, la acción fue ejecutada mediante el lanzamiento de artefactos explosivos acondicionados en una volqueta, estacionada a corta distancia de las instalaciones militares, lo que provocó detonaciones en las inmediaciones de la unidad.Las autoridades atribuyen este ataque a presuntos integrantes del Frente Carlos Armando Cacua Guerrero del Ejército de Liberación Nacional (ELN), en lo que sería una "retaliación directa" por las recientes operaciones militares en municipios como Tibú, donde las fuerzas del Estado han adelantado ofensivas contra grupos armados."Este escalamiento de la violencia en la región del Catatumbo aumenta el sufrimiento de sus habitantes, intensifican el temor y la zozobra en una población agobiada y agotada por las hostilidades, por vivir en medio del conflicto armado", dijo la Defensoría.Las explosiones dejaron varios uniformados heridos, quienes fueron atendidos de urgencia y trasladados a un centro asistencial en Ocaña, detallaron las autoridades militares. Tras la acción, las tropas desplegaron un operativo que permitió la neutralización de uno de los presuntos autores del atentado y la captura de otro individuo vinculado, mientras equipos especializados realizan labores de verificación en el área para descartar artefactos sin detonar.La Defensoría subrayó que hechos como este intensifican el temor y la zozobra de la población civil, que vive en medio del conflicto armado y sus efectos sobre la seguridad cotidiana. El organismo insistió en la importancia del cumplimiento del derecho internacional humanitario, y en la necesidad de fortalecer condiciones que faciliten el camino hacia la paz, en lugar de profundizar la confrontación."Hemos dicho y reiteramos: el cumplimiento del DIH es vital. Pero se trata, además, de construir condiciones que permitan escalar la paz, en vez de la guerra. En la guerra todas las personas sufren, todos perdemos", señaló.
Hacia las 11:24 de la noche comenzó el ataque perpetrado por la guerrilla del ELN en contra del Batallón de Infantería N.º 15, General Francisco de Paula Santander, ubicado en Ocaña, en el departamento de Norte de Santander. Varios explosivos fueron lanzados contra la unidad militar desde un vehículo tipo volqueta, que fue ubicado en la vía nacional que comunica esa ciudad con los municipios de Ábrego y Cúcuta.En total, cuatro suboficiales, entre ellos tres hombres y una mujer, resultaron heridos y fueron trasladados al hospital Emiro Quintero Cañizares. Además, uno de los responsables del lanzamiento de los explosivos fue dado de baja y otro más resultó herido y fue capturado.Tras la revisión minuciosa realizada por las autoridades y los organismos de socorro, se constató que varios artefactos explosivos quedaron sin detonar al interior de la unidad militar. Ahora se espera que un grupo experto en explosivos adelante los protocolos necesarios para retirarlos del sitio.El ataque también dejó sin servicio de energía eléctrica a gran parte del municipio de Ocaña. Las imágenes que comenzaron a circular minutos después del atentado reflejan que la afectación principal se presentó en el Casino de Suboficiales y en instalaciones aledañas a este lugar. En ese sector también se encuentran varias casas fiscales.Este es el segundo ataque de esta índole que se presenta contra el Batallón Santander. El último de ellos causó afectaciones en el helipuerto y, de manera simultánea, fueron atacadas varias estaciones de Policía en el Catatumbo. Los responsables son integrantes de la guerrilla del ELN, como retaliación al último bombardeo realizado por las Fuerzas Militares en zona rural entre los municipios de Tibú y El Tarra.
La tensa situación de orden público en el departamento de Norte de Santander registró un nuevo episodio de violencia este viernes 6 de febrero de 2026. El Comando de la Trigésima Brigada del Ejército Nacional confirmó un ataque indiscriminado contra las instalaciones del Batallón de Infantería Liviana N.º 15 General Francisco de Paula Santander, ubicado en el municipio de Ocaña.Según el reporte oficial, el ataque fue ejecutado mediante el lanzamiento de artefactos explosivos acondicionados en un una volqueta, ubicada a unos 1.200 metros de las instalaciones. Los proyectiles impactaron en las inmediaciones de la unidad militar y causaron heridas a dos uniformados. Los militares afectados presentan lesiones por esquirlas y fueron trasladados de urgencia al Hospital Emiro Quintero Cañizares en Ocaña, donde reciben atención médica especializada.Tras las detonaciones, las tropas reaccionaron de forma inmediata, logrando la neutralización de uno de los presuntos autores del atentado. Asimismo, se reportó la captura de otro individuo perteneciente al ELN, quien intentaba huir del lugar tras la acción criminal, de acuerdo con el comunicado del Ejército.La inteligencia militar atribuye este acto terrorista al Frente Carlos Armando Cauca Guerrero del ELN. De acuerdo con el comunicado de prensa, esta acción sería una "retaliación" directa por las constantes operaciones militares que se han adelantado recientemente en el municipio de Tibú contra las estructuras financieras y operativas de dicha organización ilegal.En la zona del incidente, el Grupo de Manejo de Artefactos Explosivos (MARTE) se encuentra realizando labores de verificación y barrido técnico. El objetivo es descartar la presencia de cargas adicionales o artefactos que no hayan detonado y que puedan representar un peligro para la comunidad o para el personal militar que transita por el sector.Por su parte, la Trigésima Brigada anunció que un equipo interdisciplinario ya se encuentra brindando apoyo psicosocial y jurídico a los afectados. Además, se confirmó que se interpondrán las denuncias correspondientes ante las autoridades competentes para judicializar a los responsables.
La tragedia aérea ocurrida en el Catatumbo, tras el accidente de un avión Beechcraft 1900 de la empresa Searca, alquilado a Satena, dejó una profunda huella en el país. La aeronave, que cubría la ruta Cúcuta–Ocaña, se accidentó en zona rural del municipio de La Playa de Belén, Norte de Santander, causando la muerte de las 15 personas que iban a bordo. No hubo sobrevivientes.Uno de los primeros en llegar al lugar fue Sael Páez, Vocal de la Cruz Roja Colombiana en Ocaña, quien relató en El Radar las complejas condiciones en las que se desarrollaron las labores de búsqueda y rescate. “Estamos consternados con esta triste noticia que enluta al municipio de Ocaña y a toda la región del Catatumbo con este siniestro”, afirmó.Páez explicó que durante varias horas no se conoció con certeza el paradero de la aeronave. “Se hablaba de secuestro, de un posible aterrizaje de emergencia en Ábrego o en zona rural de Acarí, y eso complicó la salida de los grupos de emergencia”, señaló. Solo hacia las 4:00 de la tarde se autorizó el desplazamiento hacia La Playa de Belén, donde finalmente fue hallado el avión.Una zona de difícil accesoEl sitio del accidente se ubicó en la vereda Curasica, en un terreno montañoso y de acceso limitado. “Los vehículos llegan hasta cierto punto y luego tuvimos que caminar cerca de una hora, hora y media para poder llegar”, relató Páez, quien describió el panorama como “bastante desalentador”.Al llegar, los organismos de socorro encontraron la aeronave severamente afectada por el impacto. Páez aseguró que fue necesario organizar el lugar, ya que algunas personas estaban retirando objetos del avión. “Empezamos a buscar cada uno de los cuerpos; en ocasiones nos tocó buscar partes porque algunos se desmembraron por el impacto”, explicó.Cierre de las labores y entrega de las cajas negrasLas labores concluyeron cerca de las 10:00 de la noche, luego de recuperar todos los cuerpos y descender por el terreno, que provocó incluso caídas entre voluntarios. Páez confirmó que las cajas negras fueron rescatadas y entregadas a la Aeronáutica Civil para la investigación. “Esperábamos encontrar personas con vida, pero lamentablemente no fue así”, concluyó.Escuche la entrevista completa acá:
La situación en el departamento de Risaralda es sumamente crítica tras el reciente movimiento telúrico. El gobernador del departamento, Juan Diego Patiño, calificó las horas posteriores al sismo como un escenario devastador que afecta no solo a la capital, Pereira, sino a la totalidad de los 14 municipios de la región, con especial gravedad en el municipio vecino de Dosquebradas. Las afectaciones incluyen colapsos residenciales, daños severos en sedes institucionales y una saturación sin precedentes de la red hospitalaria.Devastación sin distinción de estratos y colapso institucionalA diferencia de otras emergencias, los daños estructurales se registraron de manera generalizada en toda la escala socioeconómica, debido a la antigüedad de las construcciones y a los nulos refuerzos aplicados tras el histórico terremoto de 1999.Al respecto, el gobernador Patiño detalló el impacto en las zonas residenciales: "Todo todos los estratos socioeconómicos, le quiero decir, incluso el estrato 6 de Pereira, que hablamos de los barrios Álamos, Pinares, tuvo colapso de estructuras completas y los barrios también populares". El mandatario también describió la destrucción de fachadas y viviendas enteras en sectores populares como la comuna Cuba y Perla del Sur.La magnitud del sismo no dio tregua a las sedes de gobierno, obligando a la evacuación inmediata de los funcionarios públicos. El mandatario relató que "infraestructuras como la gobernación de Risaralda, en este momento se encuentra eh impedido el el acceso a la gente. Nosotros tenemos que desde el primer día tuvimos que sacar a toda la gente y estamos atendiendo la administración departamental en entidades descentralizadas".Asimismo, la infraestructura de la Alcaldía de Pereira sufrió daños estructurales significativos.Alerta roja en la red hospitalaria y parálisis de serviciosLa emergencia sanitaria es uno de los frentes más complejos. El municipio de Dos Quebradas, habitado por más de 200,000 personas, reporta ya más de ocho fallecidos, cientos de heridos atendidos en el Hospital Santa Mónica y la pérdida total de servicios esenciales como gas, agua y electricidad en gran parte del territorio durante las primeras 24 horas. Para evitar un colapso inminente de la capacidad médica regional, la administración departamental ha tenido que tomar medidas de choque: "Hemos tenido en el municipio de Pereira que evacuar dos infraestructuras hospitalarias privadas... Estamos con alerta roja hospitalaria atendiendo solamente... urgencias vitales en los hospitales públicos y privados de todo el departamento de Risaralda".A raíz de esto, todos los procedimientos médicos programados han sido suspendidos temporalmente.Búsqueda implacable de sobrevivientesA pesar de las dificultades operativas y las réplicas, la prioridad absoluta sigue concentrada en rescatar a las personas atrapadas bajo los escombros. Equipos especializados de rescate de los cuerpos de bomberos de Bogotá, Envigado y otras regiones se han movilizado hacia el departamento. "En este momento hay un despliegue de más de 400 hombres y mujeres que están rescatando vidas todavía", destacó Patiño, compartiendo un mensaje de esperanza tras el rescate con vida de Daniela Largo, una joven de 32 años extraída de los escombros en Pereira al finalizar la jornada previa.
En medio de la compleja situación que viven miles de personas en varias regiones del país tras el fuerte terremoto, los paisas han dicho presentes con donaciones monetarias y físicas que ayudarán a miles de familias que hoy lo necesitan más que nunca.Uno de los anuncios más recientes es un concierto solidario que se hará en La Macarena y en donde el valor de la boleta, que la podrá adquirir en la página web de la Corporación Presentes, irá a los más necesitados en Chocó, Valle del Cauca y el Eje Cafetero.Entre los artistas invitados están Luis Alfonso, Pipe Bueno, Felipe Peláez, Kapo, Andy Rivera, Pasabordo, Heberth Vargas y muchos más. Además, harán presencia diferentes influencers como Westcol o Pelicanger, entre otros.Pero hablando de ayudas, una de las opciones que más facilidades le da a las personas es a través de la Corporación Presentes en donde se pueden hacer transferencias usadas para ayudar a los más afectados.“Nuevamente hago ese llamado a la solidaridad. Gracias a todas las personas que se han activado alrededor de la campaña Colombia se levanta. Nuestra plataforma de donaciones individuales ya superó las 5000 donaciones de personas naturales. Esto es un número récord en nuestra historia además de 60 campañas de solidaridad. Sobre las cifras hasta este momento la directora Ana Cristina Moreno.Hay que mencionar que en Medellín hay decenas de puestos de recolección dispuestos en diferentes partes de la ciudad como lo son las bibliotecas públicas en donde llegan alimentos y kits de aseo para enviar a Quibdó, Pereira, Manizales o Cali.El director de Cáritas Arquidiocesana de Medellín, Edwin Ruiz, le pidió a la ciudadanía ponerse la mano en el corazón para poder recoger las ayudas humanitarias que terminarán beneficiando a miles de personas necesitadas.
En la noche de este martes 11 de agosto, el presidente Abelardo De La Espriella firmó el decreto 1171 de 2026, declarando oficialmente la Situación de Desastre de Carácter Nacional tras el potente sismo de magnitud 7.4 que sacudió al país el pasado 10 de agosto.La medida busca activar un régimen especial para atender la emergencia que, según informes técnicos, ha superado la capacidad de respuesta de las administraciones locales y departamentales.“En este momento, aquí, en la sede de la UNGRD en Bogotá, estoy firmando el decreto a través del cual se declara el desastre de carácter nacional. Me encuentro acompañado por el secretario jurídico de la Presidencia y el señor ministro de Hacienda. Este instrumento jurídico nos va a permitir atender la tragedia de la mejor manera”, dijo el presidente De La Espriella en un video publicado en sus redes sociales.Con este decreto, el Gobierno podrá adoptar diferentes medidas entre las que está la redistribución de partidas presupuestales, adoptar un plan de acción, canalizar recursos mediante la subcuenta SISMO 2026, realizar contratación directa para la rehabilitación y reconstrucción, habilitar medidas de protección a usuarios del sistema financiero, permitiendo alivios en créditos y suspensión de procesos ejecutivos para los damnificados registrados, entre otros.
El padre Napoleón García, conocido afectuosamente como el padre “Napo”, compartió en Mañanas Blu un balance de las primeras 48 horas tras el terremoto que sacudió al Chocó. "Fue un momento estremecedor y de esas circunstancias únicas que tal vez solo se presentan en una ocasión”, destacó el religioso en Blu radio.Víctimas y destrucción materialEl párroco confirmó que, hasta el momento, se reportan 14 víctimas mortales en el departamento: 11 en Quibdó y tres en el municipio de Unión Panamericana. No obstante, advirtió que la cifra podría aumentar.Le puede interesar: Sobreocupación supera el 245% tras temblor: agente Hospital San Francisco de Asis en Quibdó"Se espera que haya todavía de pronto una media docena de cuerpos entre los restos y escombros que no se han terminado de mover”, afirmó García. Sobre los daños estructurales, el párroco señaló que el colapso más grave fue un edificio de cuatro pisos en el barrio Medrano, el cual presentaba una “construcción muy deficiente"."Fue un lugar al que le fueron añadiendo pisos y habitaciones, no resistió”, relató. El sacerdote fue enfático en que gran parte del problema radica en que “la vivienda popular no sigue normas técnicas"."La hacen albañiles, maestros de obras, sin suficiente formación técnica”, lo que provocó que decenas de casas en barrios humildes se desplomaran totalmente.Una crisis silenciosa: La salud mentalMás allá de los escombros, al padre García le preocupa la “gran afectación mental y psicológica” de los sobrevivientes. Según su relato, el nerviosismo persiste debido a las réplicas: "Una gran cantidad todavía en los barrios populares no entran a dormir en sus casas, duermen afuera, porque temen lo peor”, dijo.El vicario lamentó la falta de preparación para atender este trauma:"Tal vez no existen, en primer lugar en nuestra gente, en Chocó y en Colombia en general, mucha tradición de atención profesional para la salud mental”, dijo. Ayudas y coordinaciónActualmente, la atención se centraliza a través del Puesto de Mando Unificado y la Pastoral Social. El párroco confirmó que los heridos graves han sido trasladados a Medellín y que se están recibiendo donaciones de alimentos no perecederos, colchonetas e insumos médicos. Asimismo, mencionó que esperan los recursos anunciados por el Vaticano: “estoy seguro de que la Conferencia Episcopal enviará algunos de sus recursos a Chocó”.Finalmente, hizo un llamado a la solidaridad nacional, destacando que lo que la gente necesita con más prontitud para recuperar sus hogares son materiales de construcción.Escuche la entrevista:
El Juzgado Primero Administrativo de Bucaramanga admitió una acción de tutela en contra el Acuducto Metropolitano de Bucaramanga y la Comisión de Regulación de Agua Potable y Saneamiento Básico (CRA), por el incremento de las tarifas del servicio de acueducto que comenzará a reflejarse en los recibos de los usuarios en los próximos meses.La acción judicial cuestiona la legalidad y proporcionalidad del aumento y sostiene que el ajuste podría afectar derechos fundamentales como el debido proceso, la igualdad, la dignidad humana, el mínimo vital y el acceso a un servicio esencial como el agua potable.Uno de los principales cuestionamientos está relacionado con el incremento del componente de consumo, que, de acuerdo con la información presentada en la tutela, alcanza cerca del 37 %, mientras que el aumento promedio proyectado en la factura sería del 25,2 %. El proceso también cuestiona que los usuarios terminen asumiendo costos que, según el accionante, estarían relacionados con gastos administrativos y de funcionamiento de la empresa.La tutela además señala que el aumento podría resultar desproporcionado frente a los ingresos de los hogares y advierte sobre una eventual afectación al mínimo vital, particularmente en familias con menores ingresos.¿Por qué aumentará el agua en Bucaramanga?El Acueducto Metropolitano de Bucaramanga ha explicado que el incremento no corresponde a una decisión unilateral de la empresa ni de la administración local, sino a la aplicación del nuevo marco tarifario establecido por la CRA mediante la Resolución 1032 de 2026.El gerente del Acueducto, Juan Carlos Suárez, ha señalado que la nueva metodología busca reconocer inversiones realizadas por la empresa que, bajo el esquema tarifario anterior, no habían sido remuneradas completamente a través de las tarifas. Según la información entregada por la entidad, el Acueducto invirtió cerca de 380.000 millones de pesos, de los cuales aproximadamente 110.000 millones habían sido cubiertos mediante tarifa.La empresa proyecta que el nuevo marco tarifario genere un incremento promedio de 25,2 %. Sin embargo, el aumento será aplicado de manera gradual entre septiembre de 2026 y febrero de 2027 para evitar que el impacto llegue de una sola vez a los hogares.Según el Acueducto, mientras el cargo fijo tendrá una reducción del 22,6 %, el componente asociado al consumo tendrá un incremento del 37 %. Al combinar ambos factores se obtiene el aumento promedio proyectado en la factura.Ahora será el juez quien deberá analizar los argumentos presentados en la tutela y determinar si existe una vulneración de derechos fundamentales con la aplicación del nuevo esquema tarifario. La admisión de la acción no significa que el incremento haya sido suspendido ni que el juez haya determinado que sea ilegal.Por ahora, los usuarios deberán esperar el avance del proceso judicial mientras el nuevo esquema tarifario continúa con su aplicación gradual, salvo que dentro del trámite de la tutela se adopte alguna medida que modifique o suspenda su implementación.