Tras el ataque del ELN en Ocaña, Norte de Santander, que dejó tres militares asesinados en el cantón militar El Trapiche, el alcalde Emiro Cañizares pidió al Gobierno Nacional replantear la estrategia de seguridad para enfrentar las nuevas modalidades de violencia, entre ellas el uso de drones por parte de grupos armados ilegales.El ataque ocurrió el pasado viernes en el oriente del país y también generó afectaciones y zozobra entre la población civil debido a la cercanía del cantón militar con la Universidad Francisco de Paula Santander. Ante la situación, la Fuerza Pública desplegó operaciones por tierra y aire para responder a la ofensiva.En diálogo con Mañanas Blu, Cañizares advirtió que el uso de drones representa un nuevo desafío para las autoridades y obliga a revisar las capacidades de defensa en regiones como el Catatumbo.“Esta situación de los drones no existía hace algunos años y nos lleva, seguramente el Estado colombiano va a tener que repensar la forma de actuar frente a estos nuevos hechos que se están presentando”, afirmó el alcalde de Ocaña.Alcalde de Ocaña pide fortalecer la seguridadLuego del atentado del ELN, el mandatario local pidió aumentar las capacidades de seguridad, inteligencia y reacción de la Fuerza Pública en Ocaña, una ciudad considerada estratégica por su ubicación y cercanía con el Catatumbo.El Gobierno Nacional hizo presencia en la zona con el ministro de Defensa y la cúpula militar, mientras las autoridades avanzan en la evaluación de las medidas necesarias para responder a las nuevas dinámicas del conflicto armado. Para Cañizares, Ocaña requiere un fortalecimiento especial de las instituciones de seguridad debido a las problemáticas que enfrenta la región.“Ocaña es una ciudad que debería tener un distrito especial de Policía que debería tener mayores capacidades en materia de inteligencia y demás”, puntualizó el funcionario.Preocupación por la población civilUno de los principales llamados del alcalde está relacionado con la protección de los habitantes de Ocaña, especialmente porque los enfrentamientos y operaciones militares pueden desarrollarse cerca de zonas residenciales, instituciones educativas y sectores comerciales.Cañizares señaló que la reacción de la Fuerza Pública es necesaria para responder a los ataques de los grupos armados, pero insistió en que las autoridades deben garantizar la protección de los civiles que quedan en medio de estas situaciones. “Es un momento difícil, complejo. Está la sociedad civil de por medio, que no es usual que una persona vea escenas como las que se presenciaron”, explicó.El mandatario también hizo referencia al impacto que tuvieron los sobrevuelos de aeronaves militares durante la respuesta al ataque. “Desde luego, la reacción que tuvo que hacer la Fuerza Pública para la defensa es entendible, pero es complejo para menores de edad, para la población civil, escuchar un helicóptero, escuchar un avión actuando”, agregó.Economías ilegales, en el centro del conflictoMás allá de las acciones militares, el alcalde de Ocaña sostuvo que la estrategia del Estado frente a la violencia en el Catatumbo debe abordar las causas económicas que permiten la permanencia de los grupos armados ilegales. Cañizares señaló que, después de años de diferentes intentos de pacificación en la región, se requiere una estrategia integral que combine seguridad, desarrollo económico y fortalecimiento institucional.“Cualquier intervención del Estado en territorios no solamente como nosotros, también en el Bajo Cauca, en Caquetá, en Putumayo, deben tener una estrategia de integralidad, de integralidad que permita que estos desarrollos se potencien como nodos de desarrollo”, sostuvo.El alcalde insistió en que las economías ilegales son uno de los principales factores que alimentan la violencia y permiten la financiación de las estructuras armadas: “Cuál es la columna vertebral del problema: las economías ilegales. El día que se desmonten, dejaríamos de estar hablando de estos temas”, concluyó.
El Ejército Nacional confirmó este sábado la muerte del soldado profesional Jhon Carlos Marrugo Manjarrez luego del ataque perpetrado con drones cargados de explosivos contra el cantón militar El Trapiche, en Ocaña, Norte de Santander."A su familia y seres queridos extendemos nuestra solidaridad y nuestro más sentido pésame en este difícil momento. Como institución, hemos dispuesto un equipo humano para brindar acompañamiento integral a sus familiares", indicó la Segunda División del Ejército en su cuenta de X.El militar permanecía bajo atención médica tras resultar herido en este hecho, pero falleció pese a los esfuerzos del personal de salud que atendía su condición.Vale recordar que este ataque, en la noche del viernes, había dejado dos militares muertos y otros cinco lesionados. Ahora asciende a tres los fallecidos y cuatro los que permanecen heridos, intentado recuperarse de este ataque que del cual el ELN es el señalado responsable.Este atentado ocurrió alrededor de las 7:20 de la noche y las autoridades lo atribuyeron al Frente Camilo Torres Restrepo del ELN.Las explosiones también afectaron una aeronave de la Fuerza Aérea y parte de la infraestructura militar. El Ejército activó sus protocolos de seguridad y adelanta la evaluación de los daños.Ante el ataque, el presidente Abelardo De La Espriella expresó solidaridad con las familias de las víctimas y anunció una nueva estrategia de seguridad para el Catatumbo, enfocada en combatir las estructuras, cabecillas, finanzas y economías ilícitas de los grupos armados que operan en la región."Voy a diseñar, junto con la cúpula militar y de Policía, una nueva estrategia para el Catatumbo. Vamos a golpear sus estructuras, sus cabecillas, sus finanzas y las economías ilícitas que alimentan su maquinaria criminal", señaló el mandatario en su cuenta de X.Por este ataque se decretó el toque de queda en Ocaña para evitar otro atentado que pudiera afectar a la fuerza pública o a la población civil.
Momentos de angustia vivieron cerca de 800 estudiantes y docentes de la Universidad Francisco de Paula Santander, seccional Ocaña, durante el ataque con drones cargados con explosivos contra el cantón militar El Trapiche. Vale recordar que la institución educativa está ubicada muy cerca de la unidad militar, por lo que quienes se encontraban en clase tuvieron que permanecer dentro de los salones y buscar refugio ante las detonaciones y los disparos.En medio del temor, varios estudiantes se protegieron debajo de los pupitres, mientras intentaban resguardarse de los efectos del ataque ocurrido en horas de la noche. Un video conocido durante la noche del viernes evidencia la tensión que se vivió dentro de las aulas, mientras los jóvenes permanecían agachados y buscaban mantenerse a salvo ante la situación de orden público.El ataque comenzó alrededor de las 7:15 de la noche contra el cantón militar El Trapiche, ubicado en las afueras de Ocaña, sobre la vía que conduce hacia Ábrego y Cúcuta. De acuerdo con el informe radial, al menos 16 drones cargados con explosivos fueron utilizados contra la unidad militar, ocasionando daños en diferentes instalaciones y dejando cinco militares heridos. Posteriormente, se registraron combates en una zona rural cercana entre integrantes del ELN y las Fuerzas Militares.No hay clases este sábadoLa cercanía del campus universitario con el batallón llevó a las directivas de la Universidad Francisco de Paula Santander a suspender las clases durante este sábado. El director de la institución, Edwin Espinel, tomó la decisión junto con las directivas con el propósito de proteger a estudiantes y docentes, teniendo en cuenta además los controles de seguridad desplegados en las vías de acceso a la zona.La situación también generó preocupación por la ubicación de otras infraestructuras consideradas importantes para Ocaña. En inmediaciones del Batallón Santander se encuentran una subestación eléctrica que permite suministrar energía al municipio y a la provincia, además de la planta de captación de agua potable que abastece a la población. Por esta razón, las autoridades mantienen vigilancia sobre el sector mientras avanzan las verificaciones tras el ataque.El hecho dejó dos militares muertos, el capitán Marco David Parajón Montezuma y el soldado profesional Joel Alberto Jiménez Jaramillo, además de cinco uniformados heridos. Mientras las autoridades atribuyeron el ataque al Frente Camilo Torres Restrepo del ELN, la Gobernación de Norte de Santander anunció una recompensa de hasta 100 millones de pesos por información que permita identificar a los responsables y esclarecer lo ocurrido. Entre tanto, Ocaña permanece bajo medidas especiales de seguridad y con una comunidad todavía afectada por la zozobra provocada por la violencia.
El ataque con drones cargados con explosivos contra el cantón militar El Trapiche, en Ocaña, Norte de Santander, dejó dos militares asesinados y otros cinco soldados heridos. Las víctimas mortales fueron identificadas como el capitán Marco David Pirajón Montezuma y el soldado profesional Joel Alberto Jiménez Jaramillo, quienes fallecieron durante la acción armada registrada en la noche del viernes.De acuerdo con el reporte preliminar entregado por el presidente Abelardo De La Espriella, el ataque ocurrió alrededor de las 7:20 de la noche, cuando artefactos explosivos fueron lanzados desde drones contra la guarnición militar. Además de los dos uniformados asesinados, cinco soldados profesionales resultaron heridos y una aeronave de la Fuerza Aérea fue alcanzada por esquirlas.Las autoridades atribuyeron inicialmente el atentado al Frente Camilo Torres Restrepo del Ejército de Liberación Nacional (ELN), estructura que opera en esta zona de Norte de Santander. Los explosivos impactaron diferentes puntos de la instalación militar y también afectaron un helicóptero, mientras que las autoridades avanzaban en la evaluación de los daños ocasionados en la infraestructura.Tras conocer la muerte del oficial y del soldado profesional, el mandatario expresó su solidaridad con sus familiares y destacó el servicio de los uniformados. “A las familias de nuestros dos héroes asesinados, toda mi solidaridad, mis oraciones y la gratitud de Colombia. A nuestros soldados heridos, mi deseo de pronta recuperación”, manifestó De la Espriella.Por su parte, el Ejército Nacional informó que activó los protocolos de seguridad establecidos luego del ataque y comenzó la verificación de las afectaciones provocadas por las explosiones. El presidente De La Espriella anunció, además, una nueva estrategia de seguridad para enfrentar a los grupos armados que operan en el Catatumbo.“Voy a diseñar, junto con la cúpula militar y de Policía, una nueva estrategia para el Catatumbo. Vamos a golpear sus estructuras, sus cabecillas, sus finanzas y las economías ilícitas que alimentan su maquinaria criminal”, concluyó el jefe de Estado.
Un fuerte hostigamiento contra una instalación militar en Ocaña, Norte de Santander, habría sido ejecutado con más de 16 drones, además de ataques con artillería. La situación generó afectaciones al interior del batallón y activó un amplio dispositivo de seguridad en la zona.El secretario de Gobierno de Ocaña entregó detalles de la situación en Recap Blu, de Blu Radio, y confirmó que los responsables del ataque utilizaron tecnología aérea para intentar hostigar las instalaciones del Ejército Nacional.“Al parecer fueron más de 16 drones los que utilizaron”, explicó el funcionario, quien agregó que el ataque estuvo acompañado de un ejercicio de artillería que involucró tanto a las unidades militares como a los integrantes del grupo armado que habría perpetrado el hostigamiento.La ubicación del batallón aumentó la preocupación de las autoridades, debido a que en sus inmediaciones se encuentran la Universidad Francisco de Paula Santander, instituciones educativas, infraestructura energética y otros activos considerados estratégicos para Ocaña.Hasta el momento del reporte, las autoridades indicaron que no había civiles heridos por el ataque al batallón. Los afectados eran militares, mientras equipos de emergencia adelantaban labores para establecer si había más personas lesionadas dentro de la instalación militar.La emergencia también provocó el sobrevuelo de un helicóptero de la Fuerza Aérea Colombiana sobre el sector. Según explicó el secretario de Gobierno, desde la aeronave se realizaron disparos, situación que generó preocupación entre los habitantes de esta zona de Ocaña.Ocaña decretará toque de queda tras hostigamiento al batallónComo consecuencia de la situación de orden público, las autoridades anunciaron un toque de queda en Ocaña a partir de las 10 de la noche. La medida busca reducir la circulación de personas mientras continúan las labores de seguridad y vigilancia en el municipio.“Lo importante es que la comunidad cañera entienda que se va a decretar un toque de queda y que todos, por seguridad, debemos estar en casa”, explicó el secretario de Gobierno durante la entrevista con Blu Radio.Las autoridades hicieron un llamado a los habitantes de Ocaña para permanecer en sus viviendas y evitar desplazamientos innecesarios mientras se mantiene el operativo militar y policial en diferentes sectores del municipio.Además, el municipio cuenta con sistemas antidrones destinados a reforzar la protección de puntos estratégicos. Estos dispositivos se encuentran disponibles para establecer perímetros de seguridad alrededor de instalaciones como la Policía, la Fiscalía y sectores del batallón de infantería.Más de 800 estudiantes fueron evacuados por el ataque en OcañaLa cercanía del batallón con centros educativos obligó a activar protocolos de emergencia. En medio del hostigamiento, más de 800 estudiantes de la Universidad Francisco de Paula Santander fueron evacuados para evitar que quedaran expuestos al enfrentamiento.“En ese momento más de 800 estudiantes estaban recibiendo clases en esta instalación. Tocó generar, de la mano con el director de la universidad, un protocolo de evacuación”, explicó el secretario de Gobierno de Ocaña.El procedimiento permitió evacuar rápidamente a los estudiantes que permanecían en la universidad. Las autoridades también activaron rutas para quienes se movilizaban en vehículos particulares y transporte público, con el objetivo de facilitar su regreso a casa.La medida de emergencia también se extendió a la Normal Superior de Ocaña, donde se desarrollaban actividades académicas durante la noche. Los estudiantes de esta institución igualmente pudieron ser evacuados ante la situación de seguridad registrada cerca del batallón.Según el reporte entregado por las autoridades, los estudiantes evacuados ya se encontraban en sus viviendas. La prioridad durante el hostigamiento fue proteger a la población civil que permanecía en instituciones educativas ubicadas cerca de la instalación militar.¿Por qué atacaron el batallón del Ejército en Ocaña?El secretario de Gobierno explicó que el sector donde ocurrió el ataque tiene una importancia estratégica por la concentración de infraestructura militar y servicios esenciales para el municipio de Ocaña.Dentro del terreno militar se encuentran instalaciones de la Fuerza de Despliegue Rápido y otros batallones. En los alrededores también están una subestación eléctrica, la planta de servicios públicos que suministra agua potable y la Universidad Francisco de Paula Santander.A esto se suma la ubicación geográfica del batallón, que limita con una zona montañosa que conecta con veredas cercanas al Catatumbo. Esta condición, según las autoridades, representa un desafío adicional para las labores de seguridad.“Detrás del batallón empiezan unas montañas que en un lapso de 15, 20 minutos usted ya está cerca a unas veredas que comunican con el Catatumbo”, explicó el funcionario.Las autoridades reconocen que las características del terreno dificultan la protección de toda esta zona con las capacidades actuales. Por esa razón, se viene trabajando con el Ejército para fortalecer la seguridad y responder a las acciones de los grupos armados.Gobierno analiza refuerzo de seguridad para OcañaAnte el ataque con drones contra el batallón, las autoridades locales pidieron al Gobierno Nacional adoptar nuevas medidas para reforzar la seguridad en Ocaña. La solicitud contempla tanto un aumento del pie de fuerza como el fortalecimiento de las capacidades tecnológicas.El secretario de Gobierno señaló que el alcalde de Ocaña mantiene comunicación permanente con el ministro de Defensa, quien ya tendría conocimiento de los hechos registrados en el municipio de Norte de Santander.La situación también había sido abordada durante un consejo de seguridad interregional realizado en Aguachica, donde las autoridades expusieron las dificultades de orden público que se vienen presentando en esta zona del país.“Esperamos que se tomen las medidas necesarias por parte del Gobierno Nacional para poder reforzar tanto en pie de fuerza como en temas tecnológicos”, señaló el funcionario en Recap Blu, de Blu Radio.
En horas de la noche de este viernes, 4 de septiembre, se reportó un ataque contra el Batallón de Infantería N.° 15 “General Francisco de Paula Santander”, ubicado en Ocaña, Norte de Santander, situación que generó preocupación y alteró la seguridad en la zona.El hecho ocurrió hacia las 7:30 de la noche. La alerta de personas que se encontraban cerca del lugar permitió activar rápidamente los protocolos de seguridad para atender la situación.Al lugar también llegaron helicópteros y más personal militar para apoyar las labores de seguridad. De manera preliminar, el ataque dos muertos, un capitán y un soldado, además dejó tres uniformados heridos, quienes fueron trasladados a un centro médico para recibir atención.“En una cobarde acción que viola de manera flagrante el Derecho Internacional Humanitario y los Derechos Humanos, se registró un ataque con aeronaves no tripuladas, acondicionadas con artefactos explosivos, contra las instalaciones del Cantón Militar Trapiche, en Ocaña”, señaló el Ejército Nacional.Videos compartidos por habitantes de la zona evidencian el momento en que se escuchan explosiones y ráfagas de fusil en inmediaciones del batallón. Ante la situación, varios uniformados llegaron al lugar para reforzar la seguridad y controlar la emergencia.Asimismo, docentes y estudiantes de instituciones educativas cercanas al batallón tuvieron que permanecer resguardados durante un tiempo, mientras esperaban instrucciones de las autoridades frente a lo ocurrido.“Ante esta situación, fueron activados los protocolos de seguridad establecidos y se está verificando las afectaciones causadas”, indicó el Ejército.Frente a las ráfagas de fusil registradas durante el ataque, se conoció que fueron efectuadas por los propios soldados, quienes reaccionaron ante la presencia de los drones con el objetivo de neutralizarlos y evitar una situación de mayor gravedad.Minutos después, además, se reportaron combates en una zona rural de Ocaña, cerca del casco urbano y del sector donde funciona el relleno sanitario. En esta área se ha identificado presencia del ELN.Este nuevo hecho se registra pocos días después de otro ataque con explosivos en la zona. Ante el incremento de estos hechos, las autoridades han desplegado diferentes operaciones de seguridad para tratar de controlar la situación y garantizar la seguridad de los habitantes de Ocaña.
Un grave enfrentamiento armado en el barrio Juan XXIII del municipio de Ocaña dejó un saldo de tres personas muertas y dos heridas. De acuerdo con la información preliminar de las autoridades, dos hombres a bordo de una motocicleta llegaron hasta una vivienda con el fin de realizar un robo, según lo confirmó la Policía. Por motivos que aún se encuentran bajo investigación, en el lugar se desató una balacera. Al arribar los uniformados de la policía para atender el caso, el fuerte cruce de disparos cobró la vida de uno de los presuntos ladrones, una mujer, identificada como Lina Marcela Bayona, quien sería víctima del hurto y un menor de 13 años, quien horas después falleció por la gravedad de sus heridas. Le puede interesar: Violento ataque armado en el sur de Bogotá: balacera en parqueadero dejó 1 muerto y 4 heridosPolicías heridos El violento hecho dejó, además, dos personas heridas, quienes serían dos agentes de la policía que atendieron la emergencia. Hay que decir que, durante el procedimiento, uno de los presuntos asaltantes fue neutralizado al interior de la vivienda. Los dos uniformados lesionados fueron trasladados al Hospital Emiro Quintero Cañizares, donde recibieron atención médica. Las autoridades adelantan las investigaciones para establecer con precisión las circunstancias de este hecho y dar con el paradero del segundo presunto asaltante.
La Fiscalía General de la Nación judicializó a nueve integrantes del Ejército Nacional, entre oficiales, suboficiales y un uniformado en retiro, señalados de presuntamente desviar más de 100 millones de pesos destinados a la alimentación de las tropas de un batallón ubicado en Ocaña, Norte de Santander.Los procesados fueron identificados como los mayores Juan Camilo Lasso Leyton, David Leandro Hernández Ramírez y Daniel Camilo Rodríguez Guerrero; los sargentos Gilberto Valencia Vargas, Jair Alberto Polo Pedraza, Richard Josué Rodríguez Pontón, Luis Carlos Tafur Tafur y Carlos Arturo Hurtado Ayala; y el suboficial en retiro Jorge Armando Mejía Quevedo.De acuerdo con la investigación, entre abril y octubre de 2024, los hoy judicializados habrían aprovechado las funciones que desempeñaban para apropiarse de recursos públicos destinados al suministro de raciones alimentarias para los soldados.La Fiscalía señala que, presuntamente, los involucrados habrían alterado documentos y suscrito planillas para intentar ocultar las irregularidades. En dichos registros se certificaba la supuesta entrega de víveres secos a seis pelotones, aunque las cantidades reportadas no corresponderían a las necesidades reales de la unidad militar.Además, según las evidencias recopiladas, en las planillas aparecían alimentos destinados a escuadras que no estaban agregadas operacionalmente al batallón. También se habrían registrado raciones para uniformados que se encontraban en novedades administrativas o adelantaban actividades de entrenamiento y reentrenamiento en Aguachica, Cesar.Por estos hechos, un fiscal de la Unidad de Administración Pública de la Seccional Norte de Santander imputó a los nueve procesados, de acuerdo con su posible participación, los delitos de peculado por apropiación y falsedad ideológica en documento público. Los cargos formulados por la Fiscalía no fueron aceptados por los involucrados.Las capturas fueron realizadas por servidores del Cuerpo Técnico de Investigación (CTI), con apoyo de la Policía Nacional, en diferentes municipios y ciudades del país: Bogotá, Cúcuta, San Vicente de Chucurí, Barrancabermeja, Fusagasugá, Nilo, Puerto Boyacá, Caucasia y Túquerres.El caso se relaciona con el manejo de recursos públicos destinados a garantizar la alimentación de los integrantes de la Fuerza Pública. La investigación busca determinar el alcance de las presuntas irregularidades y la responsabilidad individual de los nueve procesados.
Tres integrantes de la Policía Nacional fueron secuestrados cuando se movilizaban por la vía que comunica a Ocaña con Cúcuta, en inmediaciones del corregimiento de La Curva, jurisdicción de Norte de Santander.De acuerdo con la información conocida, hombres armados que se movilizaban en dos camionetas interceptaron el automóvil en el que viajaban los uniformados y los obligaron a descender. Posteriormente, los sujetos se llevaron a los policías con rumbo desconocido.El vehículo en el que se desplazaban fue dejado en el lugar y, según las primeras versiones, habría sido marcado con letreros alusivos a las FARC, situación que es materia de investigación por parte de las autoridades.Los uniformados secuestrados fueron identificados como el mayor Fredy Alexis Russi González y los patrulleros Erika Tatiana Monroy y Edison Yesid Medina Traslaviña.El presidente de la República se pronunció frente al hecho y condenó el secuestro de los tres integrantes de la Policía Nacional.“Condeno el secuestro del mayor Fredy Alexis Russi González y de los patrulleros Erika Tatiana Monroy y Edison Yesid Medina Traslaviña, integrantes de nuestra Policía Nacional”.El mandatario aseguró que ordenó desplegar todas las capacidades de la Fuerza Pública para lograr la ubicación de los uniformados y garantizar su regreso con vida.“He ordenado desplegar todas las capacidades de la fuerza pública para encontrarlos, traerlos de regreso sanos y salvos y capturar a los responsables de este acto criminal”.Finalmente, el presidente advirtió que habrá una respuesta de las autoridades frente a quienes atenten contra integrantes de la fuerza pública.Las autoridades adelantan las acciones correspondientes para establecer quiénes estarían detrás del secuestro y determinar el paradero de los tres policías.
Una operación conjunta de la Policía Nacional, la Fiscalía General de la Nación y la Fuerza Aeroespacial Colombiana dejó como resultado la muerte de ocho integrantes de la subestructura criminal “Ferney Antonio López Polo” del Clan del Golfo, en zona rural del municipio de Ocaña, Norte de Santander.Según las autoridades, el operativo tenía como objetivo principal hacer efectiva la captura de alias “Walter”, señalado como segundo cabecilla de esta organización criminal. Durante el desarrollo de las diligencias judiciales se registraron intensos combates, tras los cuales fueron abatidos ocho integrantes del grupo armado.En la zona fueron incautados nueve fusiles, 17 proveedores, 967 cartuchos de diferentes calibres, equipos de comunicación y material logístico alusivo a la organización, elementos que serán fundamentales para el avance de las investigaciones.Según la Policía Nacional, esta estructura era señalada de promover homicidios selectivos, desplazamientos forzados y disputas armadas por el control de corredores del narcotráfico en municipios de Norte de Santander y Cesar, afectando la seguridad de la región.Durante la operación falleció el patrullero Francisco Javier Jaimes Angarita, integrante del Grupo de Operaciones Especiales Rurales (GOER), quien recibió impactos de fusil mientras enfrentaba a los integrantes del grupo armado.La institución rindió homenaje a su memoria y destacó su valentía en cumplimiento del deber.
La Selección Colombia Sub-20 femenina se quedó con la medalla de bronce de la Copa Mundial Femenina Sub-20 de la FIFA Polonia 2026, luego de superar a Italia por 4-3 en la tanda de penales.El partido por el tercer lugar terminó igualado tras los 90 minutos. Italia tomó ventaja en el primer tiempo con un gol de Giada Pellegrino, quien aprovechó un mal despeje de la defensa colombiana y, al minuto 42, sacó un remate de primera que venció a Luisa Agudelo.Colombia salió al segundo tiempo en busca del empate y aumentó la presión sobre el arco italiano. La recompensa llegó al minuto 62, cuando Sintia Cabezas recibió una asistencia de Mariana Mosquera y consiguió el 1-1.Con el empate, la Tricolor mantuvo sus opciones de quedarse con el tercer puesto del campeonato. El marcador no volvió a moverse y el ganador de la medalla de bronce tuvo que definirse desde el punto penal.En la tanda, Colombia se impuso 4-3 ante Italia, resultado que le permitió quedarse con el tercer lugar del Mundial Sub-20 femenino.La selección colombiana llegó a este encuentro después de caer 3-0 frente a Corea del Sur en las semifinales. Italia, por su parte, también buscaba cerrar su participación en el torneo con la medalla de bronce.De esta manera, las dirigidas por Carlos Paniagua terminaron su participación mundialista en el podio, después de remontar ante Italia y conseguir la victoria en los penales.
Hay indignación en Medellín luego de que se conociera que un vendedor permanece en estado crítico en una Unidad de Cuidados Intensivos luego de ser golpeado en la cabeza con una piedra mientras realizaba su labor. De acuerdo con la información entregada por sus familiares, el presunto agresor fue capturado con ayuda de ciudadanos.La víctima fue identificada como Jorge Mario Restrepo de 58 años y según las versiones, el hombre se encontraba repartiendo arepas cuando se cayó en medio de una discusión entre un vigilante y un habitante de calle.En medio de la confrontación, el presunto agresor habría lanzado una piedra que terminó impactando al comerciante, todo porque supuestamente no quisieron regalarle una gorra al habitante de calle.Tras recibir el golpe, el adulto quedó inconsciente y fue auxiliado por personas que se encontraban en el sector. Aunque inicialmente fue trasladado a un centro asistencial, su familia decidió llevarlo después a la Clínica Las Américas donde permanece hospitalizado.La información que se conoce hasta ahora es que el hombre tiene una fractura de cráneo y sangrado interno, por lo que el vendedor de arepas fue sometido a una intervención quirúrgica y permanece entubado en la UCI.El presunto responsable quedó detenido en la estación de Policía de La Candelaria, mientras la familia adelanta la denuncia penal correspondiente para que se haga justicia y el supuesto agresor de Restrepo no quede libre.
En Autos y Motos de este sábado, 26 de septiembre de 2026, estos fueron los temas:Tatiana Calderón hizo historia en NASCAR Brasil, la piloto colombiana se convirtió en la primera mujer en ganar una carrera de la categoría tras imponerse en la segunda competencia disputada en el circuito de Cristais, en Minas Gerais.JMEV lanzó en Colombia la GSX, su primera SUV 100 % eléctrica, el vehículo llega con hasta 610 kilómetros de autonomía bajo ciclo CLTC y un precio de lanzamiento desde $89.990.000. Noel Ardila, gerente general de JMC Colombia, explicó que la apuesta está en ofrecer mayor tamaño y autonomía dentro del segmento de eléctricos de entrada.Renting Colombia utiliza inteligencia artificial para anticipar accidentes de tránsito, su programa Rutas de Vida combina telemetría, cámaras y análisis de datos para detectar factores como frenadas bruscas, excesos de velocidad o microsueños. Según la compañía, la estrategia ha permitido reducir en 34 % la siniestralidad y opera con más de 20.000 vehículos conectados.Uber lanzó en Colombia una opción para que mujeres prioricen viajes con conductoras, la función Uber Mujeres comenzó a habilitarse progresivamente en Bogotá, Medellín y Cali y permite activar esta preferencia para viajes inmediatos, reservas o como configuración predeterminada.Escuche el programa completo aquí:
Estos fueron los temas tratados en Casa Blu este sábado, 26 de septiembre de 2026:Pablo Andrés Rengifo, socio fundador de Lex 42 Abogados y Asociados, explicó los derechos de quienes tienen un negocio en un local arrendado. Señaló que, cuando un comerciante ha ocupado el mismo inmueble durante más de dos años consecutivos, el Código de Comercio contempla el derecho a la renovación del contrato, salvo excepciones como el incumplimiento en el pago, que el propietario necesite el inmueble para un uso propio o que deba realizar obras que requieran desocuparlo.Aura María Mendoza Afanador, abogada laboral y pensional habló sobre los principales cambios que traerá la reforma pensional y las diferencias frente al sistema de la Ley 100. Explicó cómo se distribuirían los aportes entre Colpensiones y las administradoras del componente de ahorro individual para quienes superen determinado nivel de ingresos, así como los posibles efectos sobre el valor de la pensión. También destacó beneficios previstos para personas de menores ingresos y para mujeres con hijos, quienes podrán reducir semanas requeridas bajo determinadas condiciones.Ana María Hoyos, actriz y presentadora, presentó su libro 'Mi mamá tuvo la culpa', en el que aborda las heridas que pueden surgir de la relación entre madres e hijas y cómo experiencias de la infancia pueden reflejarse posteriormente en relaciones de pareja, familiares o laborales. Hoyos contó parte de su propia historia con su madre y explicó que su propuesta no busca asignar culpables, sino comprender lo vivido y asumir en la adultez la responsabilidad sobre la manera de relacionarse con esas heridas.Escuche el programa completo aquí:
En un caso que generó indignación en el Valle de Aburrá empieza a hacerse justicia, como en su momento lo pidieron familiares, allegados y defensores de los menores de edad. Se trata de una joven de 24 años que en las últimas horas recibió medida de aseguramiento en su domicilio tras ser judicializada por la Fiscalía General de la Nación, luego de ser señalada como presunta responsable de agredir a su hermano menor de edad, arrojándole agua caliente en el municipio de Copacabana.Los hechos ocurrieron al interior de una vivienda ubicada en el barrio El Tablazo, en donde de acuerdo con la investigación, el adolescente sufrió quemaduras de segundo grado en la espalda y en una de sus extremidades superiores, heridas que le dejaron una incapacidad médico-legal de 25 días mientras continúa bajo el cuidado de especialistas, según precisaron las autoridades.Durante las audiencias preliminares, el ente acusador le imputó el delito de violencia intrafamiliar agravada, cargo que no fue aceptado por la procesada.Por orden del juez de control de garantías, la mujer deberá cumplir la detención domiciliaria en un inmueble distinto al de la víctima para garantizar su seguridad.