Blu Radio revela los detalles de la investigación disciplinaria de la Procuraduría contra el general del Ejército Walther Adrián Giraldo Jiménez, contra dos coroneles, un capitán, un teniente y otros tres militares por la masacre de 11 civiles en la vereda Alto Remanso del municipio de Puerto Leguízamo, Putumayo, el 28 de marzo de 2022.El general Giraldo es el actual comandante de la Fuerza de Tarea Quirón del Ejército, con jurisdicción en varios municipios y corregimientos de Arauca, Boyacá y Norte de Santander. Según la Procuraduría, la operación militar tenía como objetivo dar de baja a alias 'Bruno', cabecilla de comisión de las disidencias autodenominadas como Comandos de Frontera.De acuerdo con las investigaciones de la Procuraduría, a las 7:13 de la mañana del 28 de marzo de 2022, “los soldados en el área de operaciones, previa autorización del mando, entraron en combate con GAO-r 48”.En este punto viene la clave de la investigación disciplinaria, pues según el Ministerio Público, los soldados entraron en ese combate “sin discriminar los blancos”, produciendo la muerte de 11 civiles y causando heridas a otros cinco, “afectados por el actuar del Ejército Nacional”.Lo que sigue es grave, porque de acuerdo con los investigadores del Ministerio Público, “una vez culminado el enfrentamiento”, los militares “procedieron a modificar la escena del crimen agregando material de guerra, tales como armas y chalecos de uso militar a varios de los civiles dados de baja durante la operación”.De igual forma, el Ministerio Público encontró que los militares que participaron en la operación, “trasladaron los cuerpos de su posición, previo al respectivo estudio por parte de la policía judicial”.Dentro de las pruebas que ordena practicar la Procuraduría para adelantar la investigación, está el informe que en su momento le pidió el entonces comandante de las Fuerzas Militares, general Luis Fernando Navarro, al general Carlos Iván Moreno, sobre lo sucedido.Además, la Procuraduría ordenó escuchar en declaración juramentada al general Juan Carlos Correa Consuegra, actual inspector general del Ejército y quien en su momento había defendido el operativo llevado a cabo en Putumayo.En su momento, el entonces ministro de Defensa, Diego Molano, incluso tuvo que defenderse en el Congreso en un debate de moción de censura, en el que ratificó la legalidad de la operación y dijo que las 11 personas muertas fallecieron en una operación contra el narcotráfico.Incluso, en Twitter, el entonces ministro Diego Molano le respondió a Gustavo Petro: “@COL_EJERCITO informa: operativo no fue contra campesinos, sino disidencias Farc. No fue contra inocentes indígenas, sino narcococaleros. No fue en bazar, sino contra criminales que atacaron soldados. Defendemos a colombianos. #PetroEmbustero de qué lado está? #OperacionLegitima”
El exjugador de la Selección Colombia Carlos Daniel Hidalgo relató en Blog Deportivo los momentos de angustia e incertidumbre que vivió durante el terremoto cuando se encontraba en Cali, ya que es el actual director técnico del equipo Sub-17 del Deportivo Pasto y en esa ciudad iban a disputar un partido de categorías menores.El exdelantero contó que se encontraba con el equipo hospedado en un hotel de seis pisos cuando comenzó el fuerte movimiento telúrico y, mientras sus jugadores estaban en el primer piso, él permanecía en una de las habitaciones debido a un malestar que le había impedido bajar a desayunar.Hidalgo explicó que estaba durmiendo cuando comenzó el terremoto y decidió salir rápidamente del hotel. Sin embargo, durante el descenso desde el quinto piso se encontró con una situación que puso en riesgo su vida, pues las escaleras y parte de la estructura comenzaron a colapsar.“Empiezo a bajar desde el quinto piso hasta el primero para intentar salir del hotel, y ahí fue cuando el edificio y las escaleras del edificio empezaron a colapsar, a caerme encima. Yo solo veía polvo y escombros”, relató el exfutbolista, quien llegó a caerse en dos oportunidades mientras intentaba alcanzar la salida.Los impactos provocados por los escombros le ocasionaron heridas en el rostro y la cabeza, por lo que, después de conseguir salir del edificio, fue trasladado posteriormente a Pasto para recibir atención médica. “Intenté llegar lo más rápido posible hasta abajo, me caí creo que en dos oportunidades por los golpes que recibía en la cabeza, porque la verdad era bastante duro los golpes que yo recibía de los escombros”, contó. Ahora está en la capital de Nariño, en una clínica donde le practicaron tomografías y radiografías para determinar el alcance de las lesiones. Impactantes imágenes del terremotoEl regreso a Pasto también estuvo marcado por la impresión de lo que había dejado el terremoto en Cali. Durante el trayecto de regreso a Pasto, observó las consecuencias del movimiento telúrico en distintos puntos de la capital del Valle del Cauca. “Primero viendo toda la ciudad de Cali bastante afectada, muchísimos edificios derrumbados, agrietados también. En las vías no tuvimos ningún inconveniente, sí la gente bastante asustada”, manifestó. Una vez en Pasto, se comunicó con su familia y conoció que también habían sentido con fuerza el movimiento.Este momento le dejó una gran enseñanza: prestar atención a las capacitaciones de evacuaciones y así estar preparado cuando la tierra se vuelva a mover en cualquier momento.
Dos incendios forestales de grandes proporciones mantienen en alerta a organismos de socorro en Santander. Las emergencias se presentan en sectores rurales de Matanza, El Playón y Suratá, en la zona baja del páramo de Santurbán, donde las condiciones del terreno han dificultado el acceso de los equipos de emergencia y el control de las llamas.Una de las emergencias más complejas se registra en la vereda San Francisco, zona rural de Matanza. El incendio, que comenzó el pasado 10 de agosto, completa varios días activo y ya habría consumido cerca de 15 hectáreas de cobertura vegetal.La emergencia se concentra en una zona montañosa, de difícil acceso y alejada de fuentes de agua, situación que ha obligado a los organismos de socorro a enfrentar mayores dificultades para llegar hasta los puntos donde permanecen las llamas.Bomberos y personal de apoyo trabajan para contener la propagación del fuego y evitar que alcance nuevas áreas de bosque. Sin embargo, las condiciones topográficas representan uno de los principales obstáculos para las labores de extinción.Una situación similar se registra en sectores rurales de El Playón y Suratá, donde también se han reportado focos de incendio en áreas montañosas de la zona baja de Santurbán. La preocupación de las autoridades está relacionada con la posibilidad de que las llamas continúen avanzando sobre zonas de cobertura vegetal.A estas emergencias se suma un incendio reportado en zona rural de Mogotes, en inmediaciones de los sectores Vegas de Casas y Vega de Torres. Habitantes de diferentes puntos del municipio han advertido la presencia de una extensa columna de humo sobre las montañas.Por ahora, no se cuenta con información oficial sobre la magnitud de este último incendio, sus causas o la cantidad de hectáreas afectadas. Los organismos de emergencia adelantan la verificación de la situación.Las autoridades mantienen el llamado a la comunidad para reportar oportunamente cualquier columna de humo o foco de incendio, especialmente, ante las condiciones de vegetación seca y las dificultades que representa combatir incendios en zonas montañosas y alejadas de fuentes de agua.
La situación sanitaria en el departamento del Chocó ha alcanzado un punto crítico tras el devastador terremoto ocurrido este lunes. El Hospital San Francisco de Asís, en Quibdó, el único centro público de mediana complejidad en la región, se encuentra desbordado por la afluencia masiva de heridos y pacientes derivados de otros centros asistenciales.El doctor Ovidio Garrido, agente interventor de la institución, describió en Meridiano Blu la alarmante situación operativa:"A esta hora tenemos 76 personas con una sobreocupación de 245.2% en el servicio de urgencia", indicó el funcionario, quien añadió que el área de cuidados intensivos también opera al límite."En el servicio de UCI tenemos una capacidad instalada de nueve camas y las nueve camas las tenemos ocupadas, una sobreocupación del 100%", informó.Esta saturación se debe a que la red hospitalaria de Quibdó se encuentra prácticamente inhabilitada. Según Garrido, el hospital de primer nivel y la red privada "no están dando [abasto], es decir, tienen los servicios cerrados prácticamente", mientras que otras instalaciones sufrieron afectaciones estructurales, obligando a que todos los pacientes sean derivados al San Francisco de Asís.Llamado urgente al Gobierno Nacional Ante la emergencia, el interventor hizo un llamado directo al presidente y al Gobierno nacional para que se liberen recursos de un proyecto de sostenibilidad ya radicado. Estos fondos son vitales no solo para adquirir insumos, sino para cumplir con el personal:"Le debemos dos meses al personal de OPS y al personal de especialistas. A pesar de todo, ellos han dado la cara, han puesto toda la voluntad", enfatizó. Además de la crisis financiera, el hospital enfrenta un agotamiento físico de su personal de enfermería, muchas de las cuales sufrieron daños en sus propios hogares durante el sismo. Para aliviar la carga, Garrido detalló lo que se necesita urgentemente.Le puede interesar: Venezolanos en Bucaramanga recogen ayudas para damnificados por el terremoto en Colombia"Necesitamos compresas estériles, gasas hospitalarias, suturas, unidades de sangre, hemoderivados, reactivos de laboratorio, suero antiofídico", entre otros suministros médicos esenciales.Hacia una solución estructuralAunque el hospital ha recibido apoyo de médicos especialistas e intensivistas recientemente, la capacidad física sigue siendo el principal obstáculo. Garrido enfatizó que, para ampliar la atención inmediata, se requieren "más camas, más camillas y más sillas de rueda".Escuche la entrevista aquí:
Con el pasar de los años, el universo del gaming ha evolucionado a una velocidad que muchos nunca imaginaron, y es que desde la llegada de Spacewar!, el primer videojuego de computadora, que llegó en 1962, los jugadores fueron aumentando año a año, disfrutando de juegos de todo tipo, así como de una evolución no solo gráfica, sino también en historia y jugabilidad.Por eso, cada 29 de agosto se celebra el Día del Gamer y se ha transformado en una fecha para que los amantes de este tipo de entretenimiento disfruten de su hobby de la mejor manera, y es que muchos prefieren hacerlo desde su consola, desde su celular o desde su computador. Por ello, el segmento de laptops o computadores portátiles cada día deposita más esfuerzo para atrapar a los gamers más exigentes.¿Qué debe tener una laptop para jugar videojuegos según la IA?Sin duda, ya son millones las laptops que cuentan con buenas especificaciones para jugar un sinfín de entregas, ya sean Triple A o Indie. Sin embargo, cuando se habla de competir, la cosa cambia, pues solo las mejores especificaciones pueden hacer la diferencia.Y es que elegir un computador portátil no depende solo de contar con potencia bruta, sino también de tener un equilibrio perfecto entre refrigeración, velocidad de respuesta y procesamiento gráfico para asegurar la mejor experiencia al momento de enfrentar partidas extensas y competitivas.Para que una laptop responda al nivel exigido por los videojuegos actuales, debe cumplir con estas especificaciones clave:Tarjeta gráfica (GPU): Es el componente más importante; una NVIDIA RTX serie 40 o equivalente garantiza fluidez y tecnologías de escalado.Procesador (CPU): Un chip Intel Core i7 o AMD Ryzen 7 de última generación evita cuellos de botella.Pantalla rápida: Panel con una tasa de refresco de al menos 144 Hz para movimientos precisos.Memoria y almacenamiento: Mínimo 16 GB de RAM DDR5 y un disco SSD NVMe para cargas veloces.Refrigeración avanzada: Ventiladores potentes y salidas de aire eficientes para evitar caídas de rendimiento.Computadores para jugar en 2026OMEN 16 League of Legends: rendimiento para la alta competenciaPara los usuarios que buscan adentrarse en las partidas clasificatorias de títulos de alta exigencia competitiva, el mercado ofrece alternativas diseñadas específicamente para optimizar el rendimiento. Un ejemplo de esto es la HP OMEN 16 League of Legends Edición Limitada, una máquina equipada con un procesador Intel Core i7 14650HX y una tarjeta gráfica NVIDIA GeForce RTX 4070.Este hardware, respaldado por 32 GB de memoria RAM DDR5, está pensado para aprovechar tecnologías de reducción de latencia y maximización de cuadros por segundo. Sus características principales incluyen:Gestión térmica avanzada: incorpora el sistema Tempest Cooling, diseñado para evitar caídas de rendimiento por sobrecalentamiento durante jornadas extensas.Fluidez visual: cuenta con un panel de 240 Hz con resolución 2.5K (2560 x 1600), clave para detectar movimientos rápidos con precisión en juegos como Valorant o League of Legends.Estética personalizada: integra detalles visuales inspirados en el universo de Runeterra, combinando la identidad gamer con un diseño estilizado.Otras alternativas para jugar competitivamenteLa oferta para los entusiastas de la tecnología y los videojuegos es amplia, permitiendo a los usuarios elegir configuraciones que se adapten a diferentes perfiles de uso y presupuestos:Lenovo Legion Pro 5: destacada de manera constante en los análisis técnicos por su estabilidad térmica en sesiones prolongadas de juego.ASUS ROG Strix G16: una opción orientada a quienes combinan el juego competitivo con la creación de contenido digital y la transmisión en vivo.Acer Predator Helios 16: enfocada en ofrecer la máxima fidelidad de color en pantalla y potencia suficiente para ejecutar títulos AAA con configuraciones gráficas en ultra.Para el Día del Gamer, la tendencia es simple: no importa el presupuesto, no importa en qué juegue, lo importante es disfrutar de los videojuegos que más le gustan. Ante ello, los portátiles han optimizado sus prestaciones, alcanzando incluso estándares de equipos de escritorio.
La solidaridad también cruzó fronteras. Ciudadanos venezolanos residentes en Bucaramanga se sumaron a la jornada de recolección de ayudas destinada a las familias afectadas por el terremoto que dejó daños en diferentes zonas de Colombia, entre ellas Cali, Manizales y Chocó.Integrantes de la comunidad venezolana, a través de la Fundación Entre Dos Tierras, llegaron a los puntos habilitados por las autoridades en Santander con alimentos no perecederos, pañales, elementos de aseo, implementos para animales y artículos destinados a los organismos de socorro y rescatistas que atienden la emergencia.Nilda Urdaneta, integrante de la Fundación Entre Dos Tierras, aseguró que esta jornada representa una manera de devolver parte del respaldo que los venezolanos recibieron de los colombianos durante momentos difíciles.“Cuando la tierra se mueve, los venezolanos también nos movemos”, señaló Urdaneta, quien recordó que hace algunos años Bucaramanga respondió de manera masiva ante una emergencia registrada en Venezuela.Según la representante de la fundación, durante aquella jornada fueron recolectadas toneladas de ayudas que fueron enviadas al vecino país, por lo que ahora consideran que es momento de retribuir ese gesto de solidaridad.“Venezuela está aquí presente porque esta tierra nos ha abierto los brazos, nos ha dado cariño, nos ha dado un hogar y esta es la manera de retribuirle con cariño”, afirmó.La comunidad venezolana hizo además un llamado a los habitantes de Bucaramanga y Santander para que se acerquen a los puntos habilitados y aporten, de acuerdo con sus posibilidades, elementos que puedan ser utilizados de manera inmediata por las familias afectadas.Entre los productos prioritarios se encuentran agua potable, alimentos enlatados, granos y otros alimentos que no requieran refrigeración, además de elementos de aseo personal.Urdaneta también destacó la importancia de apoyar a los animales que hayan resultado afectados y de entregar implementos para los rescatistas, como cascos y guantes, debido a que estos elementos son necesarios para quienes trabajan directamente en las zonas afectadas.La jornada se convierte así en un nuevo ejemplo de solidaridad entre Colombia y Venezuela, esta vez con ciudadanos venezolanos que, desde Bucaramanga, buscan aportar a la atención de las comunidades colombianas que hoy necesitan ayuda tras el movimiento sísmico.