El presidente chino, Xi Jinping, que llegó a Washington este miércoles, llamó a Estados Unidos a construir una relación en la que ambos países sean "socios" y no "rivales", según declaraciones a la agencia oficial china Xhinhua."China y Estados Unidos deben ser socios, no rivales", dijo Xi en un mensaje escrito dirigido al pueblo estadounidense a su llegada a Washington, donde fue recibido personalmente por el presidente Donald Trump y la primera dama, Melania Trump, en la base aérea Andrews, en el inicio de su viaje de Estado que se extenderá durante tres días en la capital estadounidense.El mandatario chino añadió que la "gran revitalización de la nación china" y el objetivo de Trump de "hacer grande de nuevo a Estados Unidos" pueden avanzar en paralelo, reforzarse mutuamente y beneficiar al mundo, de acuerdo con la agencia china.Minutos antes del arribo de Xi a Washington, el secretario del Tesoro de Estados Unidos, Scott Bessent anunció en una entrevista con la cadena Fox que acordaron con China ampliar su tregua comercial hasta el 10 de enero, cuando esta estaba prevista a expirar el 10 de noviembre próximo.El anuncio se produjo después de una nueva reunión entre Bessent y el viceprimer ministro chino He Lifeng, que encabezaron las negociaciones económicas de sus respectivos países antes del encuentro entre Trump y Xi.La de esta semana es la primera visita de Estado de Xi a Washington desde 2015, cuando fue recibido por el entonces presidente Barack Obama, y supone el tercer encuentro presencial entre ambos mandatarios desde el regreso de Trump a la Casa Blanca.La jornada central será este jueves, cuando Trump y Xi se reunirán en la Casa Blanca y participarán en una ceremonia formal de bienvenida, seguida de una cena de Estado en la residencia presidencial.El objetivo es rebajar las tensiones en una relación marcada por disputas comerciales, tecnológicas y geopolíticas, desde los aranceles y las tierras raras hasta la guerra de Irán, Taiwán y la carrera por la inteligencia artificial (IA).
China confirmó este lunes que el presidente Xi Jinping viajará del 23 al 25 de septiembre a Estados Unidos para realizar una visita de Estado por invitación de su homólogo estadounidense, Donald Trump, un desplazamiento que Washington ya había anunciado pero que Pekín todavía no había oficializado.La confirmación fue difundida en un breve despacho por la agencia estatal Xinhua, y posteriormente detallada por el portavoz del Ministerio chino de Exteriores Guo Jiakun, quien indicó que ambos mandatarios mantendrán un "profundo" intercambio de opiniones sobre cuestiones bilaterales, así como sobre la paz y el desarrollo mundiales.Será el segundo encuentro entre Xi y Trump este año, después de la visita que el mandatario estadounidense realizó a Pekín el pasado mayo, cuando ambos Gobiernos acordaron, entre otras cuestiones, establecer un canal de diálogo intergubernamental sobre inteligencia artificial.Guo subrayó que el hecho de que los jefes de Estado de ambos países realicen visitas mutuas en un plazo de medio año entraña un "significado histórico" y "de hito"."China está dispuesta a trabajar junto con Estados Unidos para enriquecer el contenido de una relación bilateral constructiva y estable, reforzar el diálogo y la cooperación, gestionar adecuadamente las diferencias, y seguir aumentando el bienestar de los pueblos de ambos países, promoviendo así la paz, la estabilidad y la prosperidad del mundo", afirmó el vocero.La visita se producirá pocos días después de las negociaciones mantenidas en Nueva York entre el secretario del Tesoro estadounidense, Scott Bessent, y el viceprimer ministro chino, He Lifeng, y se espera que tenga sobre la mesa asuntos como la guerra en Irán, la inteligencia artificial, la tregua arancelaria próxima a expirar o Taiwán, la isla autogobernada cuya soberanía reclama Pekín.Según la agenda anunciada por Washington, Xi llegará el miércoles a Estados Unidos y será recibido al día siguiente junto a su esposa, Peng Liyuan, por Trump y la primera dama, Melania Trump, en la Casa Blanca, donde están previstas una ceremonia de bienvenida, una reunión entre ambos mandatarios y una cena de Estado.En el plano comercial, ambos países mantienen desde octubre de 2025 una tregua arancelaria que expira el próximo 10 de noviembre y que suspendió parte de los gravámenes y restricciones adoptados durante meses de escalada, incluidos algunos controles chinos a la exportación de tierras raras.Las conversaciones de este domingo entre He y Bessent abordaron precisamente la aplicación de los acuerdos alcanzados en anteriores rondas, el comercio y la inversión bilateral, y también incluyeron un diálogo sobre inteligencia artificial, que ambas partes prevén continuar.
La reciente reunión entre Donald Trump y Xi Jinping volvió a poner sobre la mesa la compleja relación entre Estados Unidos y China, las dos mayores economías del mundo. Para el profesor Rafael Piñeros, analista y docente de la Universidad Externado de Colombia, el encuentro dejó resultados positivos para ambos líderes, especialmente en materia económica y de estabilidad política.Según explicó Piñeros en entrevista con Sala de Prensa Blu, Trump buscó demostrar capacidad de negociación y efectos concretos para la economía estadounidense. “A Donald Trump le gusta mostrar que es capaz de lograr acuerdos efectivos”, afirmó el académico, quien destacó anuncios relacionados con Boeing, NVIDIA y el sector agroindustrial.El experto señaló que la posible reactivación de ventas de aviones Boeing y la autorización para comercializar chips y microchips representan señales favorables para empresas de Estados Unidos. Además, resaltó el impacto del mercado de la soya en la relación bilateral. “La producción de los EE.UU. se diseñó hace al menos unas dos o tres décadas para suplir al mercado de ese país”, explicó.No obstante, advirtió que los efectos reales de estos acuerdos dependerán de su implementación. “Una cosa es a veces lo que se anuncia, otra lo que se firma, y otra lo que realmente se empieza a implementar”, sostuvo.Taiwán sigue siendo el principal punto de tensiónUno de los temas centrales de la conversación entre ambos gobiernos fue Taiwán. Piñeros indicó que este asunto continúa siendo una “línea roja” para Beijing y un punto estratégico para Washington.“Desde Beijing se observa a Taiwán como una provincia relativamente rebelde, pero no como un estado independiente”, explicó el profesor. También recordó que China ha trabajado diplomáticamente para reducir el número de países que reconocen a Taiwán como Estado soberano.El analista consideró que no existe una solución definitiva cercana para este conflicto. “No va a haber un tratado, no va a haber un acuerdo, pero van a seguir insistiendo cada uno por su lado”, afirmó.China evita compromisos sobre IránDurante la entrevista también se abordó la posición china frente a Irán y las tensiones en Medio Oriente. Piñeros consideró improbable que Beijing asuma un rol de presión directa sobre Teherán.“China necesita del petróleo iraní. Y mientras Irán siga proveyendo, creo que no le conviene comprometerse”, señaló. Además, indicó que el gobierno chino evita actuar como mediador en conflictos internacionales para no poner en riesgo relaciones estratégicas.Competencia y cooperación entre Estados Unidos y ChinaSobre la frase de Xi Jinping acerca de que ambos países deberían ser “socios y no competidores”, Piñeros afirmó que la relación bilateral combina rivalidad económica y necesidad de cooperación.“También son rivales, también son competencia”, dijo el experto, quien destacó que sectores como inteligencia artificial, tecnología y comercio seguirán marcando la disputa entre ambas potencias.Sin embargo, concluyó que la estabilidad continuará siendo un objetivo compartido. “La relación es diversa, es amplia, es compleja, y seguirá habiendo puntos en los cuales habrá diferencias”, puntualizó.Escuche la entrevista completa acá:
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, negó este viernes haber hablado sobre aranceles con su homólogo chino, Xi Jinping, durante su viaje a Pekín, a pesar de la guerra comercial entre ambas potencias."No hablamos de aranceles. Quiero decir, están pagando aranceles. Están pagando aranceles sustanciales, pero no hablamos de eso", respondió Trump a la prensa a bordo del avión presidencial Air Force One.Según el mandatario, este asunto "no se mencionó" a pesar de que ha marcado la relación entre ambas superpotencias desde que Trump regresó al poder en 2025 e impuso una batería de aranceles a China y a buena parte de países del mundo.La cumbre de Pekín entre los presidentes estuvo precedida el miércoles por una reunión en Seúl entre el secretario del Tesoro estadounidense, Scott Bessent, y el viceprimer ministro chino, He Lifeng, para mantener negociaciones comerciales.La última reunión entre Trump y Xi, celebrada en Corea del Sur en octubre del año pasado, sirvió para aliviar tensiones entre ambas potencias, con la reducción de algunos aranceles y el levantamiento de algunas restricciones sobre tierras raras y productos agrícolas.Un fallo del Tribunal Supremo de Estados Unidos de febrero pasado que invalidó parte de los aranceles de Trump abrió una nueva fase en la guerra comercial.El representante de Comercio de Estados Unidos, Jamieson Greer, aseguró este viernes que Washington espera cerrar con China un acuerdo para compras agrícolas por valor de "decenas de miles de millones de dólares" anuales durante los próximos tres años, además de avances en ventas de aviones Boeing y soja.
El Air Force One despegó este viernes de Pekín con el presidente estadounidense, Donald Trump, a bordo, poniendo fin así a una visita de Estado de menos de 48 horas a China, la segunda que realiza al país asiático desde 2017.El ministro chino de Exteriores, Wang Yi, acudió al aeropuerto para despedir al mandatario estadounidense, quien mantuvo durante su estancia dos reuniones con su homólogo chino, Xi Jinping, centradas en comercio, Taiwán, tecnología e Irán.La despedida tuvo un formato similar al de la llegada del miércoles por la noche, con una alfombra roja flanqueada por soldados y un grupo de jóvenes uniformados que portaban pequeñas banderas de China y Estados Unidos.Trump se despidió de las autoridades chinas y estadounidenses presentes en la pista y, después de subir las escaleras del Air Force One, se giró para hacer su característico gesto con el puño cerrado antes de entrar en la aeronave.Antes de abandonar Pekín, Trump mantuvo este viernes una reunión en formato reducido con Xi en Zhongnanhai, el complejo situado junto a la Ciudad Prohibida y en el que reside la cúpula dirigente del Partido Comunista Chino (PCCh), donde, según la agencia estatal Xinhua, calificó su visita de "muy exitosa" e "inolvidable".De acuerdo con el comunicado chino, el mandatario estadounidense afirmó que ambas partes alcanzaron "una serie de consensos importantes", lograron "múltiples acuerdos" y resolvieron "no pocos problemas".Xi, por su parte, calificó la visita de "histórica" y "emblemática", y sostuvo que ambos líderes fijaron una nueva orientación para la relación bilateral como una "relación de estabilidad estratégica constructiva China-EE. UU.", llamada, según Pekín, a guiar los vínculos durante los próximos "tres años o más".La jornada central de la visita tuvo lugar el jueves, cuando Xi recibió a Trump con honores en el Gran Palacio del Pueblo, donde ambos mantuvieron una reunión de más de dos horas antes de visitar juntos el Templo del Cielo y asistir a un banquete de Estado.En ese primer encuentro, Xi advirtió sobre el riesgo de "choque" o incluso "conflicto" si se gestiona mal la cuestión de Taiwán y defendió que "no hay ganadores" en una guerra comercial, mientras que Trump subrayó su buena relación personal con el líder chino.
El presidente estadounidense, Donald Trump, y su homólogo chino, Xi Jinping, coincidieron en que Irán no puede tener "nunca" armas nucleares y en la necesidad reabrir el estrecho de Ormuz al tráfico de hidrocarburos sin que se cobre por derechos de paso, según un comunicado sobre el contenido de la primera reunión del la cumbre bilateral de Pekín difundido por la Casa Blanca."Ambas partes acordaron que el estrecho de Ormuz debe seguir abierto para sostener el libre flujo de energía. El presidente Xi dejo clara la oposición de China a la militarización del estrecho y cualquier esfuerzo para cobrar un peaje por su uso", indicó el comunicado.Según la Casa Blanca, en el encuentro del Gran Palacio del Pueblo, Xi "expresó su interés" en adquirir más crudo estadounidense para reducir la dependencia de China al petróleo proveniente del Golfo Pérsico.Asimismo, el escueto comunicado asegura que "ambos países están de acuerdo en que Irán no puede tener nunca un arma nuclear".Ambos países se comprometen a aumentar la cooperación económica y a "expandir el acceso al mercado chino para las empresas estadounidenses e incrementar las inversiones chinas en nuestra industria", apuntó la Casa Blanca.El equipo de Trump confirmó que a la reunión de trabajo entre Xi y Trump, que contó con la plana mayor de ambos gabinetes de Gobierno, se sumaron durante una parte los líderes de algunas de las principales empresas estadounidenses.No obstante, fueron los consejeros delegados de Apple (Tim Cook), Nvidia (Jensen Huang) y Tesla (Elon Musk), los que tuvieron un papel central en la comitiva de Trump, ya que asistieron desde el comienzo a la ceremonia de bienvenida con honores militares en las escalinatas del Gran Palacio de Pueblo.Trump pidió a Xi seguir trabajando para contener el flujo de los precursores del fentanilo que acaba en los Estados Unidos y pidió que Pekín aumente las compras de producto agrícolas estadounidenses.La reunión de trabajo en este primer día de la visita de Trump a Pekín duró algo más de dos horas y no se saldó con grandes anuncios o acuerdos a la espera de que mañana se cierre una cumbre que Trump ha dicho que será "la más importante de la historia".
Los presidentes de China, Xi Jinping, y Estados Unidos, Donald Trump, concluyeron este jueves en el Gran Palacio del Pueblo la primera de sus reuniones en Pekín, que duró en torno a dos horas y cuarto y tuvo formato ampliado, con las delegaciones de ambos países presentes.Después de este primer contacto, en el que además de los saludos protocolarios tradicionales estuvo sobre la mesa la cuestión de Taiwán, está previsto que los mandatarios visiten el Templo del Cielo, uno de los principales lugares históricos de la capital china.En este primer encuentro, Xi pidió a Estados Unidos "ser socios y no rivales" porque los intereses de sus países "superan sus diferencias", mientras que el mandatario estadounidense confió que ambos gigantes tendrán un "futuro fantástico juntos", alabó a su anfitrión como "un gran líder" y vaticinó que esta será la mayor cumbre de la historia.Además, el gobernante chino sacó a colación Taiwán, para China la principal "línea roja" en su relación con EE.UU. y sobre la que advirtió a Trump del riesgo de "una mala gestión", la cual dijo que podría llevar al "choque e incluso el conflicto", a la vez que defendió que ""no hay ganadores en una guerra comercial", una frase que Pekín ha reiterado desde que comenzó este nuevo enfrentamiento.Gran parte de su gabinete gubernamental acompañó al presidente estadounidense, incluidos el secretario de Estado, Marco Rubio, y el jefe del Pentágono, Pete Hegseth, en tanto en la delegación china figuraban, entre otros, Cai Qi, miembro del todopoderoso Comité Permanente del Politburó del Partido Comunista de China (PCCh, gobernante); el ministro de Exteriores, Wang Yi; y el titular de Comercio, Wang Wentao.Una de las sorpresas de la mañana fue la presencia en la sala de la reunión bilateral de los directivos de empresas estadounidenses que se han sumado a la comitiva de Trump, entre ellos los consejeros delegados de Nvidia, Jensen Huang; Apple, Tim Cook; y Tesla, Elon Musk, algo inusual en este tipo de cumbres.Imágenes de la televisión estatal china CCTV mostraron a los ejecutivos entrando a la sala de la reunión, aunque por ahora se desconoce si participaron en ella de forma activa.Antes de reunirse, Xi recibió a Trump con honores en el Palacio del Pueblo, corazón político de China situado a un costado de la plaza de Tiananmén, y tras estrecharse las manos en un saludo prolongado pero contenido, pasaron juntos revista a las tropas.En esta primera jornada y tras la cumbre bilateral, está previsto que los presidentes visiten juntos el Palacio del Cielo de Pekín y posteriormente asistan a un banquete de Estado ofrecido por Xi en el Gran Palacio del Pueblo.
Beijing y Washington se preparan para una de las citas diplomáticas más determinantes de los últimos años. Los próximos 14 y 15 de mayo, el presidente de los Estados Unidos se reunirá con su homólogo chino, Xi Jinping, en un encuentro donde la tecnología y los conflictos regionales serán las principales cartas de cambio. Para Nehemías Jaén, politólogo y excónsul de Panamá en Shanghái, la clave del encuentro reside en una delegación de 17 empresas tecnológicas y de aviación que acompañarán a Trump. Jaén advierte que este movimiento apunta directamente a resolver el conflicto con la gigante de las telecomunicaciones china: "Lo que va a haber es una negociación de un tema regional geopolítico con implicaciones mundiales como es el tema de Irán. Y en contra... vamos a ver entonces cómo China hace lo mejor para poder desbloquear a sus empresas de tecnología. En el caso muy específico, la empresa de Huawei". El dilema tecnológico en América LatinaUno de los puntos más críticos de la expansión china es la vulnerabilidad de los países en desarrollo ante la infraestructura digital. Según el experto, Estados Unidos teme la presencia de Huawei no solo por sus supuestos nexos con el Partido Comunista, sino por la falta de marcos legales robustos en la región."La falla principal en los países o economías en desarrollo... es que nosotros no contamos con una política o una legislación, ni normativas, en cuanto a la infraestructura digital pública".Esta carencia legislativa facilita que empresas de alta tecnología operen sin restricciones mayores en la región. Además, Jaén subraya la superioridad técnica actual del gigante asiático: "Hasta el momento no hay ninguna empresa que tenga el desarrollo tecnológico, investigación, desarrollo, manufactura y comercialización de este tipo de tecnologías. Huawei lleva, señores, la ventaja en esta arena de competencia digital".A pesar del vertiginoso avance de China en los últimos años, que le permite negociar "de tú a tú" con la potencia norteamericana, existe un punto de fricción en la responsabilidad internacional. Jaén señala que, aunque China exige ser tratada como un igual, se muestra renuente a asumir las cargas que conlleva el liderazgo mundial."China se resiste, China evita y China está rechazando cualquier rol de liderazgo a nivel de la gobernanza global. Entonces ahí vemos una contradicción de lo que China le exige a Estados Unidos de que lo vean como un par... pero al mismo tiempo Estados Unidos le exige a China tomar un rol de liderazgo".Finalmente, el análisis sugiere que la diplomacia china opera bajo una lógica de paciencia estratégica, observando los errores de la administración estadounidense, particularmente en sus decisiones respecto a Israel y el Medio Oriente. "La diplomacia y la política internacional china nada tiene que ver con las normas tradicionales... [China está viendo] al presidente Trump equivocarse y una equivocación de tan alto calado como ha sido esa entrada junto con Israel en el tema".Escuche aquí la entrevista:
La Cancillería china confirmó este lunes en un comunicado que el presidente estadounidense, Donald Trump, realizará una visita de Estado al país asiático del 13 al 15 de mayo por invitación de su homólogo chino, Xi Jinping.La confirmación oficial llega dos días antes del inicio del viaje, después de que la Casa Blanca hubiera situado la visita en torno a esas fechas y de que Pekín, como es habitual en este tipo de eventos, no la hubiese confirmado hasta esta semana.El viaje se produce tras la tregua comercial pactada por ambos líderes en octubre en la ciudad surcoreana de Busan y estará precedido por las negociaciones comerciales que el viceprimer ministro chino He Lifeng y el secretario del Tesoro estadounidense, Scott Bessent, mantendrán este miércoles en Seúl, en un contexto marcado por las tensiones arancelarias y tecnológicas, Taiwán y la guerra en Irán.La visita será la primera de un presidente estadounidense a China desde la que realizó el propio Trump en 2017, durante su primer mandato, y llega en un momento de estabilidad frágil entre las dos mayores economías del mundo, después de meses de guerra arancelaria que llegaron a equivaler a un embargo comercial 'de facto'.Trump ya había previsto viajar a China a finales de marzo, pero el desplazamiento fue aplazado después de que el mandatario afirmara que debía permanecer en Estados Unidos para gestionar la guerra lanzada por Washington e Israel contra Irán.El embajador chino ante la ONU, Fu Cong, advirtió recientemente de que, si Ormuz seguía cerrado durante la visita de Trump, ese asunto estaría "inevitablemente en el centro de las conversaciones", y el canciller iraní, Abás Araqchí, visitó la semana pasada China, donde se reunió con su homólogo Wang Yi.El propio Trump afirmó la semana pasada que hablará con Xi sobre Irán y sostuvo que el líder chino ha sido "muy amable" respecto a un conflicto que afecta directamente a las necesidades energéticas de China, dependiente en buena medida de los suministros procedentes del golfo Pérsico.Pekín, principal socio comercial de Teherán, ha condenado reiteradamente los ataques de Estados Unidos e Israel contra Irán y ha defendido una salida mediante el diálogo, aunque también ha subrayado la necesidad de respetar la soberanía y la seguridad de los países del Golfo.La agenda comercial seguirá, no obstante, en el centro de la cita, después de que la tregua de Busan rebajara parte de la presión arancelaria, permitiera reactivar compras chinas de productos agrícolas estadounidenses y aliviara parcialmente las restricciones chinas sobre tierras raras.En marzo, He y Bessent encabezaron en París una ronda "constructiva" de dos días de negociaciones comerciales en la que también participó el representante comercial estadounidense, Jamieson Greer.En aquellas conversaciones, las delegaciones abordaron las tierras raras, el déficit comercial estadounidense, posibles compras chinas de productos agrícolas, energía y aviones, y la creación de una especie de "junta de comercio" para gestionar los intercambios bilaterales.La visita también llega marcada por la rivalidad tecnológica, después de que Washington reforzara los controles a la exportación de chips avanzados empleados en inteligencia artificial y de que China acelerara sus esfuerzos de autosuficiencia en semiconductores y otros componentes críticos.A esos asuntos se suma Taiwán, cuya soberanía China reclama y que Pekín considera el núcleo de sus intereses fundamentales y la base política de la relación con Washington.El secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, adelantó recientemente que "será tema de conversación" durante la reunión entre Trump y Xi.
El presidente chino, Xi Jinping, y su par de EE.UU., Donald Trump, mantuvieron este miércoles una conversación teléfonica, según informó la Cancillería china, mientras se planea la posible visita del líder estadounidense a China en abril, después de que ambos alcanzaran una tregua comercial el pasado noviembre.Xi y Trump hablaron este miércoles por la noche de China, según informó la Cancillería en un escueto mensaje, en el que no indicó por el momento los asuntos de los que hablaron los líderes de las mayores potencias mundiales.La llamada se produce el mismo día en el que Xi mantuvo una videoconferencia con el presidente ruso, Vladímir Putin, de la que Pekín informó horas antes y durante la que abordaron la cooperación estratégica entre sus países poco antes de que expire el START III el 5 de febrero, el último tratado de desarme nuclear aún vigente entre Rusia y EE.UU.Tanto Rusia como China han llamado al presidente de EE.UU. a prolongar durante un año el cumplimiento de los límites contemplados por el START III, en línea con la propuesta de Putin.Según el Kremlin, ambos líderes abordaron, entre otros temas, la cooperación con Venezuela y Cuba y la situación en torno a Irán.Por su parte, Trump y Xi hablaron en principio por última vez el 25 de noviembre, semanas después de verse en Busan (Corea del Sur), cuando acordaron una tregua de un año de su pulso comercial, por la que se rebajaron y suspendieron aranceles, se levantaron restricciones a tierras raras por parte de China y se abogó por cooperar en el tráfico de fentanilo, entre otras medidas.Entonces Trump dijo que viajaría a China este próximo abril, si bien las fechas definitivas del viaje no han sido aún anunciadas.Desde su encuentro, las tensiones entre las potencias han continuado, por asuntos como las actuaciones de Trump con respecto a Venezuela, Cuba, Irán o Groenlandia, países en los que Pekín tiene importantes intereses, así como por el Canal de Panamá o Taiwán.Asimismo, la llamada tiene lugar en un contexto marcado por las negociaciones en torno a las cadenas de suministro y el comercio, después de que Washington convocara esta semana a socios internacionales a una reunión ministerial sobre minerales críticos con el objetivo de reducir su dependencia de China.
Estos fueron los temas tratados en Bla Bla Blu este miércoles, 23 de septiembre de 2026:El grupo de pop-rock colombiano 'Compañía Iliminata' contaron cómo nacieron algunas de sus canciones más icónicas. Además, hablaron sobre cómo su música al inicio solo sonaba en emisoras especializadas en baladas.El creador de contenido "Sin Rol Específico", Thomás Pérez, dio consejos a los oyentes sobre cómo convertir una historia de la calle en un contenido que conecte con la audiencia.
Unas 451.000 personas más podrían perder la vida a causa del calor durante los primeros nueve meses (de junio 2026 a febrero 2027 ) de El Niño a nivel mundial, en comparación con un año normal, según un informe de este miércoles del Climate Impact Lab de la Universidad de Chicago.Los científicos prevén que las temperaturas terrestres mundiales se situarán 1,2 °C por encima de lo normal en los próximos meses, debido en gran medida al actual ‘Súper El Niño’.Estas condiciones de calor anómalo se asemejarán a las temperaturas más elevadas que, según las proyecciones, traerá consigo el cambio climático dentro de 20 años y provocarán un 44 % más de días de calor extremo de lo que cabría esperar en un año normal."En la práctica, El Niño nos está empujando hacia el futuro —exponiéndonos a temperaturas que no serán la norma hasta dentro de dos décadas— antes de que tengamos tiempo de adaptarnos y protegernos", citó el estudio.Los investigadores creen que las cifras de muertes "aumenten aún más" de las 451.000, especialmente porque los efectos —como las temperaturas superiores a la media y las muertes relacionadas con el calor— se prolongarán hasta junio y julio de 2027.Los países más afectados serían Nigeria, Sudán, Níger y Chad que podrían contabilizar en conjunto más de 65.000 muertes relacionadas con el calor.Los investigadores estiman que Filipinas, Vietnam, Tailandia, Camboya e Indonesia registrarían cerca de 40.000 muertes en total, mientras que Brasil podría experimentar hasta 13.300 muertes por calor en esos nueve meses.En Estados Unidos los científicos proyectan que El Niño podría dejar hasta 3.500 fallecidos más, con el estado de Texas como el más afectado por las altas temperaturas.Colombia yVenezuela se exponen a registrar 2.200 y 2.300decesos, respectivamente a causa del fenómeno meteorológico.
Seis personas fueron presentadas ante un juez de control de garantías y judicializadas por su presunta participación en el hurto de 150 toneladas de café, transportadas en camiones entre enero de 2025 y enero de 2026.De acuerdo con la investigación, los hechos corresponden a cinco casos independientes registrados mientras los vehículos permanecían estacionados en parqueaderos de paso ubicados en Bucaramanga, Girón, Piedecuesta y Lebrija, Santander.El valor de los cargamentos hurtados fue calculado en más de $3.200 millones, según la información entregada por la Fiscalía.Los judicializados fueron identificados como Richard Orlando Laguna Lozada, José David Amorocho Romero, John Fredy Espinosa Pimiento, Fabio David Redondo Coronado, Raúl Fonseca Patiño y Luis Arturo Bnaguera Gonzales.La Fiscalía les imputó, de acuerdo con la responsabilidad individual de cada procesado, los delitos de hurto calificado y agravado y receptación. Ninguno de los seis aceptó los cargos.Como medida judicial, tres de los procesados fueron enviados a centros carcelarios, mientras que los otros tres afrontarán el proceso en libertad, aunque con medidas restrictivas.La investigación permitió establecer que los robos se concentraron en cargamentos de café que eran movilizados por carretera y que fueron saqueados cuando los vehículos realizaban paradas en parqueaderos de paso de cuatro municipios de Santander.Los cinco hechos investigados ocurrieron durante un periodo de aproximadamente un año y dejaron pérdidas estimadas en más de $3.200 millones, de acuerdo con la Fiscalía.
Una persecución por varias calles de Bogotá terminó con la captura de un taxista que, según la Policía, había amenazado a otros conductores y disparado contra uniformados en inmediaciones del aeropuerto El Dorado. El hombre fue ubicado en Teusaquillo gracias al seguimiento de las cámaras de seguridad.El hecho se registró después de las 8:00 de la noche en la entrada 4 del aeropuerto, donde dos taxistas protagonizaron una pelea por una carrera. De acuerdo con la Policía, uno de los conductores habría intentado recoger a un pasajero sin respetar la fila que realizaban los demás trabajadores.La discusión inicialmente fue verbal, pero posteriormente los dos hombres se enfrentaron a golpes. En medio de la pelea, uno de ellos habría sacado un arma traumática y comenzado a amenazar a los demás conductores.¿Por qué comenzó la persecución?La situación fue advertida por policías que se encontraban en el aeropuerto. Según explicó el brigadier general Giovanni Cristancho, comandante de la Policía Metropolitana de Bogotá, el taxista habría apuntado el arma contra los uniformados.“Los policías reaccionan, hay un intercambio de disparos, el taxista huye”, explicó el oficial a Blu Radio.Tras la huida, los uniformados activaron un plan candado para intentar ubicar al conductor. Las cámaras de seguridad del aeropuerto fueron claves para identificar el vehículo y hacer seguimiento a sus movimientos.Con la información obtenida sobre las placas del taxi, los policías lograron establecer que el conductor se había desplazado hacia el centro de Bogotá.¿Dónde capturaron al taxista?El seguimiento permitió ubicar al hombre en inmediaciones de un centro comercial de la localidad de Teusaquillo, donde finalmente fue interceptado y capturado por los uniformados.Durante el procedimiento, la Policía también encontró e incautó el arma traumática que, según la investigación, habría sido utilizada durante el enfrentamiento en el aeropuerto.De acuerdo con las autoridades, el arma había sido arrojada cerca de El Dorado durante la huida y posteriormente fue encontrada por los uniformados.El taxista capturado, el vehículo inmovilizado y los elementos incautados quedaron a disposición de la autoridad competente. El hombre será presentado ante la Fiscalía para responder por los hechos.
El presidente de Ecuador, Daniel Noboa, informó este miércoles que las Fuerzas Armadas, en coordinación con el Comando Sur de Estados Unidos, mataron a alias Charlie, calificado como supuesto "operador logístico y financiero de redes internacionales de narcotráfico"."Nuestras Fuerzas Armadas, en cooperación con el Comando Sur, ejecutaron una operación en la que fue abatido el objetivo militar alias Charlie", escribió Noboa en su cuenta de la red social X, quien se encuentra en Nueva York y minutos antes había participado en la Asamblea General de la ONU."Este es el resultado para quienes buscan amenazar a los ecuatorianos y para quienes creen que pueden financiar el crimen desde cualquier parte del mundo", escribió el mandatario en su publicación, en la que adjuntó fotografías en las que se ve en el piso los cuerpos de tres hombres asesinados.Dos de ellos están junto a una camioneta que tiene múltiples disparos.El comandante del Comando Sur de Estados Unidos, Francis L. Donovan, felicitó en X a las Fuerzas Armadas ecuatorianas y calificó la acción como una "exitosa operación contra un grupo de narcoterroristas vinculado a Los Choneros".Además, afirmó que Ecuador había demostrado "una vez más" su determinación de enfrentar a estas organizaciones "narcoterroristas violentas"."Mantenemos nuestro firme compromiso de apoyar a nuestros socios de la Coalición de las Américas contra los carteles derrotando las amenazas de terroristas transnacionales", dijo.Por su parte, el ministro de Defensa, Gian Carlo Loffredo, agregó también en X que 'Charlie' supuestamente pertenecía a Los Choneros, el grupo criminal más antiguo del país andino, y también al Frente Oliver Sinisterra, disidencia de la extinta guerrilla de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC).Además, Loffredo aseguró que el hombre también tenía nexos con el mexicano cartel Jalisco Nueva Generación, y que "su misión principal era la de sembrar terror" en el país.Según el titular de Defensa, 'Charlie', cuyo nombre real no ha sido revelado por el Gobierno, era "uno de los objetivos militares de más alto valor en suelo ecuatoriano".Las otras dos personas que también murieron en el operativo eran miembros de la seguridad de Charlie, dijo Loffredo.Minutos antes de este anuncio, Noboa reivindicó ante la ONU una mayor cooperación internacional para combatir al crimen organizado, que, dijo, ya ha dejado de ser "un asunto interno" de los países para convertirse en "una amenaza para la paz y la seguridad internacional".El Comando Sur y las Fuerzas Armadas ecuatorianas han estrechado su cooperación en los últimos meses.Un ejemplo son las operaciones que marines estadounidenses han ejecutado en el mar desde finales de agosto, en las que han bombardeado al menos ocho embarcaciones ecuatorianas.Estas embarcaciones son señaladas por reabastecer de combustible a lanchas supuestamente utilizadas para el narcotráfico por Los Choneros.Este es uno de los grupos ecuatorianos a los que el presidente Noboa les declaró la "guerra" en 2024 y pasó a denominar como "terroristas", al atribuirles la escalada de violencia sin precedentes que registra el país andino en los últimos años.En esta lista, el Gobierno de Noboa ha incluido a varios grupos internacionales, como el Frente Oliver Sinisterra.Los Choneros también han sido declarados como organización terrorista por el Gobierno estadounidense junto a Los Lobos, los Chone Killers y Los Tiguerones.