El presidente ruso, Vladímir Putin, aceptó este miércoles reanudar en noviembre las negociaciones de paz en Ucrania con mediación estadounidense, estancadas desde febrero debido a la guerra en Irán, durante las consultas mantenidas este miércoles con el emisario de la Casa Blanca, Steve Witkoff.Además, Putin se mostró dispuesto a celebrar una reunión tripartita con los presidentes de EE.UU., Donald Trump, y China, Xi Jinping, en el marco de la cumbre de la APEC, que se celebrará el 18 y 19 de noviembre en el gigante asiático.Volver a sentarse con Ucrania"El presidente informó a Witkoff de que, en principio, estamos dispuestos a reanudar las negociaciones tripartitas en torno al 10 de noviembre sobre el asunto más importante: la creación de un sistema de seguridad para Rusia y Ucrania al término del conflicto", dijo Yuri Ushakov, asesor de Política Internacional del Kremlin, en rueda de prensa telefónica.Añadió que Witkoff replicó que "esto será recibido, sin lugar a dudas, con gran satisfacción por el presidente estadounidense".Witkoff, que ya se ha reunido con el líder ruso en nueve ocasiones desde que Trump regresara al poder en enero de 2025, le había pedido encarecidamente a Putin al comienzo del encuentro transmitido por la televisión que regresara a la mesa de negociaciones, aunque sea a nivel técnico.Precisamente, las garantías de seguridad es uno de los asuntos que se abordaron el martes en Oslo entre los países europeos, el presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, y Witkoff, quien llegó hoy al Palacio de Constantino, la residencia de verano del jefe del Kremlin en San Petersburgo, directamente desde la capital noruega.Sin novedades en el frentePutin escuchó las "nuevas posturas e ideas" consensuadas por Kiev y los europeos, y prometió que estudiaría "los documentos" que le entregó su interlocutor, quien destacó que se han creado "las bases" para un cese definitivo de las hostilidades."Aunque, en el contexto del proceso en arreglo Ucrania, no había muchas cosas útiles", admitió a la prensa Ushakov, quien no precisó a qué se refería.Rusia, que rechaza categóricamente un posible alto el fuego y ha intensificado los bombardeos en las últimas semanas, ya dijo la víspera que no hará "concesiones" ni políticas ni territoriales, tanto respecto a su aspiración a conquistar todo el Donbás como a la creación de una franja de seguridad en las regiones de Járkov y Sumi.Zelenski se mostró dispuesto hoy a congelar la línea del frente, algo que Putin no ve con buenos ojos hasta que tome toda la región de Donetsk, donde los ucranianos aún controlan más de 5.300 kilómetros cuadrados, según el Instituto para el Estudio de la Guerra, o 2.748 kilómetros cuadrados, según los cálculos del Kremlin."En este momento debemos congelar (el mapa de Ucrania), creo que esa es la forma real de poner fin a esta guerra", afirmó Zelenski e insistió en que sería "como lo denominó el presidente Trump: 'congelar y parar'".Al respecto, según la prensa estadounidense, Trump se dispone a presionar a Ucrania en los próximos meses con el fin de firmar un acuerdo de paz durante la cumbre del G20, que se celebrará en diciembre en Florida.Una cumbre a tres bandasA su vez, Putin propuso hoy al enviado de Trump abordar la celebración de una posible cumbre a tres bandas en la ciudad china de Shenzhen."Nuestros amigos chinos, anfitriones de la cumbre de la APEC, ya la están preparando. Y si las circunstancias son favorables, sin duda, incluirán esta reunión en el programa de eventos de Shenzhen", resaltó Ushakov.La parte rusa expuso algunas "consideraciones prácticas" en relación con el posible contenido de dicho encuentro, visto con recelo por Kiev y los europeos. Más tarde, en declaraciones a la televisión pública, Ushakov precisó que los tres líderes "han confirmado su disposición" a reunirse."Ahora es necesario que todos los líderes estén en el mismo lugar al mismo tiempo", indicó y subrayó que en caso de celebrarse, sería "la primera vez que se reúnen los líderes de países tan grandes".Mientras Pekín mantiene silencio, Trump expresó esta semana su disposición a participar en dicha cumbre. Eso sí, Trump aseguró que la reunión debería estar centrada en la reanudación de las negociaciones de desarme nuclear con participación china y no tanto en el arreglo en Ucrania.El Kremlin respaldó la propuesta de Trump y la necesidad de firmar un nuevo tratado de desarme, pero no mencionó el arsenal chino y sí el de Francia y el Reino Unido.Sea como sea, Ushakov aseguró que "incluso si la reunión se prolonga durante una, dos o cinco horas, de todas formas, no se pueden solucionar todo los problemas del mundo".
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, dijo este lunes que está dispuesto a reunirse con sus homólogos de Rusia y China, Vladímir Putin y Xi Jinping, para negociar el fin de la guerra en Ucrania, en medio de los rumores sobre una posible cumbre sin el líder ucraniano, Volodímir Zelenski."Me reuniría y haría cualquier cosa que pueda para poner fin a la guerra", respondió Trump a los periodistas al salir de la Casa Blanca.La jornada estuvo marcada por los rumores sobre una posible reunión entre los tres presidentes en las próximas semanas para abordar el fin de la guerra, sin la participación de Kiev ni de sus aliados europeos. Según el diario estadounidense The Wall Street Journal, la propuesta partió del presidente ruso.El portavoz del Kremlin, Dmitri Peskov, admitió este lunes que la cuestión se abordó durante la conversación telefónica que Putin mantuvo con Trump el pasado 9 de octubre, pero negó que exista un acuerdo para celebrar el encuentro durante la cumbre de la APEC del próximo noviembre en Shenzhen (China).Zelenski rechazó la propuesta y acusó este lunes a Washington de buscar la capitulación de Ucrania al limitar supuestamente el intercambio de información de inteligencia y retrasar el suministro de misiles antibalísticos.Trump, que en las últimas semanas ha intensificado sus críticas a Zelenski y ha pedido su relevo como presidente de Ucrania, acusó al mandatario ucraniano de "no estar ayudando mucho" a poner fin al conflicto.Después de que Zelenski afirmara que Trump "no está del lado correcto de la historia" por haber permitido a Rusia exportar diésel al mercado internacional, el republicano insistió este lunes en que otro interlocutor debe asumir las negociaciones en nombre de Kiev."Zelenski no sabe de qué está hablando. Zelenski es un hombre que debería haber resuelto esta guerra hace mucho tiempo. Es hora de que alguien más negocie en nombre de Ucrania", declaró.
La visita a Washington del presidente chino, Xi Jinping, para reunirse con su homólogo estadounidense, Donald Trump, ha despertado comparaciones entre las limusinas blindadas que acompañan a los dos hombres más poderosos del mundo: 'La Bestia' de Trump y la llamada 'Bandera Roja' de Xi.Trump y la primera dama, Melania Trump, recibieron el miércoles a pie de pista, en la base aérea Andrews, a Xi y a su esposa, Peng Liyuan, y, tras la ceremonia de bienvenida, ambas parejas partieron en sus respectivos vehículos oficiales.Ambos mandatarios buscan proyectar una imagen de buena sintonía pese a las tensiones entre Washington y Pekín por asuntos como los aranceles, la guerra de Irán, el futuro de Taiwán o la carrera por la inteligencia artificial.Las características de sus limusinas, que funcionan también como símbolos de poder de Estados Unidos y China, están rodeadas de secretismo por motivos de seguridad, lo que alimenta las especulaciones sobre sus capacidades.La Bestia, un búnker sobre ruedas'La Bestia' estadounidense, uno de los grandes símbolos de la Presidencia junto al avión Air Force One, es un Cadillac, la emblemática marca de automóviles de lujo propiedad de General Motors.El actual modelo utilizado por Trump, fabricado específicamente para el presidente estadounidense, entró en servicio en 2018, con un coste estimado de 1,5 millones de dólares.Aunque el Servicio Secreto no ha difundido detalles específicos sobre sus sistemas de seguridad, medios estadounidenses estiman que pesa entre 6,8 y 9,1 toneladas y que combina rasgos de Cadillac con componentes propios de vehículos pesados.Considerada un búnker sobre ruedas, a 'La Bestia' se le atribuyen un blindaje multicapa, puertas con un peso similar al de las de un Boeing 757 y neumáticos capaces de seguir operativos tras sufrir daños, además de un habitáculo sellado con sistemas de filtración de aire para proteger al presidente frente a un ataque químico.El hermetismo del HongqiEl automóvil utilizado por Xi es un modelo N701 de la marca de lujo Hongqi (que en chino significa 'Bandera Roja') perteneciente al grupo estatal FAW que el mandatario chino utiliza en sus desplazamientos desde 2022 y cuyo precio algunas estimaciones sitúan en torno a los 700.000 dólares.El Hongqi llamó la atención en 2023 del entonces presidente estadounidense, Joe Biden, durante una reunión en San Francisco."Es un vehículo hermoso", le dijo el demócrata a Xi durante un breve intercambio en el que compararon el automóvil chino con su Cadillac, después de que el mandatario chino le explicara que era un "Hongqi, de fabricación doméstica".El N701 mantiene el icónico adorno de la bandera roja en el capó, característico de la marca, pero presenta un aspecto más alargado que los modelos tradicionales de la marca y conserva un diseño que recuerda a los automóviles de los años 50 del pasado siglo, en un guiño estético al primer Hongqi, que data de 1958.Diversos reportes sitúan su longitud por encima de los 5,5 metros y estiman su peso en unas tres toneladas, lo que lo haría considerablemente más ligero que 'La Bestia', aunque Pekín no ha hecho públicos sus datos técnicos ni sus sistemas de protección.Mientras el vehículo de Trump está diseñado para resistir un ataque directo, el Hongqi de Xi apuesta por la potencia de su motor para poder escapar a gran velocidad en caso de una emboscada.Ambas limusinas se desplazan en avión para acompañar a los presidentes en sus viajes internacionales.Pero mientras 'La Bestia' ha sido durante años objeto de cobertura mediática, el Hongqi de Xi permanece prácticamente fuera del escrutinio público, en un hermetismo que alimenta las especulaciones sobre las capacidades de la industria automovilística china.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, calificó este jueves de "gran reunión" el encuentro que mantuvo en la Casa Blanca con su homólogo chino, Xi Jinping, en un contexto de tensiones entre Washington y Pekín."Gran reunión. Gracias", dijo Trump a la prensa mientras despedía a Xi en el pórtico del Ala Oeste de la Casa Blanca sobre las 13:30 hora local (17:30 GMT) después de más de tres horas de reunión.Esta noche, el líder estadounidense y la primera dama, Melania Trump, recibirán nuevamente a Xi y a su esposa, Peng Liyuan, en una cena de Estado en la Casa Blanca.Antes de despedirse, Trump acompañó a Xi a un recorrido por los jardines de la residencia presidencial, donde le mostró el nuevo helipuerto y las obras de construcción de un gran salón de baile."Es un experto en piedra, entre muchas otras cosas, y le encanta el buen granito", dijo Trump a la prensa en alusión a Xi, quien no respondió a las preguntas de los periodistas.El mandatario chino y su esposa llegaron a la residencia presidencial sobre las 10:00 hora local (14:00 GMT), donde fueron recibidos por los Trump con una ceremonia militar y, posteriormente, los presidentes mantuvieron un encuentro a puerta cerrada en el Despacho Oval.Las esposas de los presidentes, por su parte, visitaron el Museo Nacional de Arte Asiático del Instituto Smithsonian, en Washington.La de Xi es la primera visita de Estado que lleva a cabo a la Casa Blanca desde 2015, cuando se reunió ahí con el entonces presidente Barack Obama.Se trata del segundo cara a cara entre Trump y Xi en lo que va del año, tras el viaje que el republicano hizo el pasado mayo a Pekín.El objetivo es rebajar las tensiones en una relación marcada por las disputas comerciales, tecnológicas y geopolíticas, desde los aranceles y las tierras raras hasta la guerra de Irán, la disputa con Taiwán y la carrera por la inteligencia artificial (IA).Aunque no se esperan grandes acuerdos, ambos líderes tratarán previsiblemente de preservar el tono cordial de sus anteriores encuentros y mantener abiertos los canales de diálogo.En unas palabras de bienvenida, Trump aludió a la "extraordinaria amistad" que ha forjado con Xi y señaló que ambos se reunían para abordar "asuntos urgentes" relacionados con la seguridad y la tecnología.Por su parte, Xi afirmó que ambas potencias deben evitar la confrontación, subrayó que la inteligencia artificial debe permanecer siempre "bajo control humano" y expresó su disposición a reforzar la cooperación en la lucha contra el narcotráfico.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, y la primera dama, Melania Trump, recibieron este jueves en la Casa Blanca al presidente chino, Xi Jinping, y a su esposa, Peng Liyuan, con motivo de una cena de Estado en su honor.La cena se celebra después de la reunión a puerta cerrada que ambos mandatarios mantuvieron por la mañana en el Despacho Oval para abordar las tensiones entre las dos mayores potencias del mundo, incluidos los aranceles, la guerra en Irán, el futuro de Taiwán y la inteligencia artificial.A la llegada del mandatario chino, decenas de manifestantes se concentraron frente a la Casa Blanca con pancartas y consignas como "Xi Jinping, no eres bienvenido" y "Libertad para el Tíbet".Xi y su esposa llegaron a bordo de una limusina presidencial china Hongqi N701y el mandatario vestía una chaqueta formal de color gris oscuro, de estilo Mao, mientras que Peng Liyuan lucía un vestido rojo burdeos que combinaba elementos de la tradición china con líneas sencillas, un estilo que ha elegido en otras apariciones oficiales en el extranjero.El menú, que fusiona las tradiciones culinarias de ambas naciones, consta de un primer plato de verduras, una lubina con costra de sésamo y berenjena asada con salsa verde y un postre de cremoso de vainilla y helado de miel de las colmenas de la Casa Blanca.Entre los invitados a la cena, que se celebra en el Salón Este de la Casa Blanca, hay varios líderes empresariales estadoundienses, como el de Amazon, Jeff Bezos; el de Tesla y SpaceX, Elon Musk; el de Apple, Tim Cook; el de Nvidia, Sam Altman; el de OpenAi, Sam Altman.A diferencia del viaje que llevó a cabo Trump en mayo a Pekín, Xi no viajó a Washington acompañado de una delegación de empresarios.La cena comenzará con un brindis de Schramsberg Blanc De Noir, un vino espumoso californiano de la misma bodega a la que pertenecía el vino con el que el presidente Richard Nixon y el primer ministro Zhou Enlai brindaron en 1972 en el primer viaje de un líder estadounidense a China.Aunque Trump es abstemio, el presidente estadounidense dio un sorbo a una copa como gesto de cortesía durante el banquete que Xi ofreció el pasado mayo con motivo de su visita a Pekín.Está previsto que en la cena de gala se ofrezcan varias actuaciones, entre las que destaca la del tenor Christopher Macchio, uno de los cantantes favoritos de Trump quien ya actuó en su investidura presidencial en enero de 2025.También habrá presentaciones de músicos militares del Cuerpo de Marines de los Estados Unidos y del Ejército de los Estados Unidos.La de Xi es la primera visita de Estado que lleva a cabo a la Casa Blanca desde 2015, cuando se reunió ahí con el entonces presidente Barack Obama.Se trata del segundo cara a cara entre Trump y Xi en lo que va del año, tras el viaje que el republicano hizo el pasado mayo a Pekín.
En el marco de la reunión bilateral celebrada en Washington entre el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, y el presidente de China, Xi Jinping, el diplomático y académico chileno Jorge Heine, exembajador de Chile en China, analizó el alcance de este diálogo político.En diálogo con Mañanas Blu, el especialista destacó la dimensión económica de ambos actores, recordando que "entre Estados Unidos y China representan un 44% del producto mundial"A su juicio, la reunión refleja una tregua comercial y una distensión notable entre las dos superpotencias, abriendo un espacio crucial para discutir la estabilidad internacional.Diálogo y distensión en medio de un mundo en policrisisAl abordar la coyuntura geopolítica actual, cruzada por conflictos en Europa y Medio Oriente, Heine contextualizó la importancia de la relación bilateral."Estamos viviendo en un mundo en policrisis", afirmó el exembajador, agregando que "en el corazón de todos estos conflictos está la tensión, está la pugna entre Beijín y Washington. Eso es lo que hace de motor de la política internacional hoy en día", afirmó.En ese sentido, calificó como una señal positiva la continuidad de los contactos en cumbres como la de APEC en Shenzhen y el G20 en Miami, señalando que "si estas dos potencias se ponen de acuerdo en bajar las tensiones a nivel mundial, todos nos vamos a beneficiar".Asimismo, resaltó el cambio pragmático de Washington, indicando que la Casa Blanca comprendió que "China, la verdad que es un gigante, con China no se juega y ha decidido hacer negocio".La carrera de la inteligencia artificial y el debate de regulaciónUno de los ejes clave de la conversación fue el desarrollo y la competencia en torno a la inteligencia artificial, una tecnología que, según Heine, "está tomando el mundo por asalto".El diplomático valoró el principio de acuerdo para establecer un punto de comunicación permanente que permita reaccionar ante situaciones de riesgo tecnológico.No obstante, hizo hincapié en las marcadas diferencias de enfoque entre ambas potencias al momento de ejercer control.Por un lado, las grandes tecnológicas estadounidenses plantean "introducir ciertos valores humanos a estos proyectos", mientras que la visión de Pekín consiste en "aplicar sanciones a las empresas y a los ejecutivos de ellas, si es que se pasan de la raya".América Latina frente al "no alineamiento activo"Al analizar la posición estratégica de América Latina entre la iniciativa de la Ruta de la Seda impulsada por China y los proyectos de Washington, Heine describió la vulnerabilidad de la región."América Latina en alguna medida está, como diríamos en Chile, como el jamón del sándwich en esta pugna que se está dando entre China y Estados Unidos", aseveró.Frente a esta encrucijada, el exembajador recomendó la adopción del "no alineamiento activo", postura desarrollada junto al académico Carlos Fortin."El alinearse en este momento con una de las dos grandes potencias en pugna no es una buena idea", concluyó Heine, instando a los países latinoamericanos a preservar su independencia, evaluar las oportunidades de ambas partes y actuar con base en sus propios intereses soberanos.Escuche aquí la entrevista:
El presidente chino, Xi Jinping, que llegó a Washington este miércoles, llamó a Estados Unidos a construir una relación en la que ambos países sean "socios" y no "rivales", según declaraciones a la agencia oficial china Xhinhua."China y Estados Unidos deben ser socios, no rivales", dijo Xi en un mensaje escrito dirigido al pueblo estadounidense a su llegada a Washington, donde fue recibido personalmente por el presidente Donald Trump y la primera dama, Melania Trump, en la base aérea Andrews, en el inicio de su viaje de Estado que se extenderá durante tres días en la capital estadounidense.El mandatario chino añadió que la "gran revitalización de la nación china" y el objetivo de Trump de "hacer grande de nuevo a Estados Unidos" pueden avanzar en paralelo, reforzarse mutuamente y beneficiar al mundo, de acuerdo con la agencia china.Minutos antes del arribo de Xi a Washington, el secretario del Tesoro de Estados Unidos, Scott Bessent anunció en una entrevista con la cadena Fox que acordaron con China ampliar su tregua comercial hasta el 10 de enero, cuando esta estaba prevista a expirar el 10 de noviembre próximo.El anuncio se produjo después de una nueva reunión entre Bessent y el viceprimer ministro chino He Lifeng, que encabezaron las negociaciones económicas de sus respectivos países antes del encuentro entre Trump y Xi.La de esta semana es la primera visita de Estado de Xi a Washington desde 2015, cuando fue recibido por el entonces presidente Barack Obama, y supone el tercer encuentro presencial entre ambos mandatarios desde el regreso de Trump a la Casa Blanca.La jornada central será este jueves, cuando Trump y Xi se reunirán en la Casa Blanca y participarán en una ceremonia formal de bienvenida, seguida de una cena de Estado en la residencia presidencial.El objetivo es rebajar las tensiones en una relación marcada por disputas comerciales, tecnológicas y geopolíticas, desde los aranceles y las tierras raras hasta la guerra de Irán, Taiwán y la carrera por la inteligencia artificial (IA).
China confirmó este lunes que el presidente Xi Jinping viajará del 23 al 25 de septiembre a Estados Unidos para realizar una visita de Estado por invitación de su homólogo estadounidense, Donald Trump, un desplazamiento que Washington ya había anunciado pero que Pekín todavía no había oficializado.La confirmación fue difundida en un breve despacho por la agencia estatal Xinhua, y posteriormente detallada por el portavoz del Ministerio chino de Exteriores Guo Jiakun, quien indicó que ambos mandatarios mantendrán un "profundo" intercambio de opiniones sobre cuestiones bilaterales, así como sobre la paz y el desarrollo mundiales.Será el segundo encuentro entre Xi y Trump este año, después de la visita que el mandatario estadounidense realizó a Pekín el pasado mayo, cuando ambos Gobiernos acordaron, entre otras cuestiones, establecer un canal de diálogo intergubernamental sobre inteligencia artificial.Guo subrayó que el hecho de que los jefes de Estado de ambos países realicen visitas mutuas en un plazo de medio año entraña un "significado histórico" y "de hito"."China está dispuesta a trabajar junto con Estados Unidos para enriquecer el contenido de una relación bilateral constructiva y estable, reforzar el diálogo y la cooperación, gestionar adecuadamente las diferencias, y seguir aumentando el bienestar de los pueblos de ambos países, promoviendo así la paz, la estabilidad y la prosperidad del mundo", afirmó el vocero.La visita se producirá pocos días después de las negociaciones mantenidas en Nueva York entre el secretario del Tesoro estadounidense, Scott Bessent, y el viceprimer ministro chino, He Lifeng, y se espera que tenga sobre la mesa asuntos como la guerra en Irán, la inteligencia artificial, la tregua arancelaria próxima a expirar o Taiwán, la isla autogobernada cuya soberanía reclama Pekín.Según la agenda anunciada por Washington, Xi llegará el miércoles a Estados Unidos y será recibido al día siguiente junto a su esposa, Peng Liyuan, por Trump y la primera dama, Melania Trump, en la Casa Blanca, donde están previstas una ceremonia de bienvenida, una reunión entre ambos mandatarios y una cena de Estado.En el plano comercial, ambos países mantienen desde octubre de 2025 una tregua arancelaria que expira el próximo 10 de noviembre y que suspendió parte de los gravámenes y restricciones adoptados durante meses de escalada, incluidos algunos controles chinos a la exportación de tierras raras.Las conversaciones de este domingo entre He y Bessent abordaron precisamente la aplicación de los acuerdos alcanzados en anteriores rondas, el comercio y la inversión bilateral, y también incluyeron un diálogo sobre inteligencia artificial, que ambas partes prevén continuar.
La reciente reunión entre Donald Trump y Xi Jinping volvió a poner sobre la mesa la compleja relación entre Estados Unidos y China, las dos mayores economías del mundo. Para el profesor Rafael Piñeros, analista y docente de la Universidad Externado de Colombia, el encuentro dejó resultados positivos para ambos líderes, especialmente en materia económica y de estabilidad política.Según explicó Piñeros en entrevista con Sala de Prensa Blu, Trump buscó demostrar capacidad de negociación y efectos concretos para la economía estadounidense. “A Donald Trump le gusta mostrar que es capaz de lograr acuerdos efectivos”, afirmó el académico, quien destacó anuncios relacionados con Boeing, NVIDIA y el sector agroindustrial.El experto señaló que la posible reactivación de ventas de aviones Boeing y la autorización para comercializar chips y microchips representan señales favorables para empresas de Estados Unidos. Además, resaltó el impacto del mercado de la soya en la relación bilateral. “La producción de los EE.UU. se diseñó hace al menos unas dos o tres décadas para suplir al mercado de ese país”, explicó.No obstante, advirtió que los efectos reales de estos acuerdos dependerán de su implementación. “Una cosa es a veces lo que se anuncia, otra lo que se firma, y otra lo que realmente se empieza a implementar”, sostuvo.Taiwán sigue siendo el principal punto de tensiónUno de los temas centrales de la conversación entre ambos gobiernos fue Taiwán. Piñeros indicó que este asunto continúa siendo una “línea roja” para Beijing y un punto estratégico para Washington.“Desde Beijing se observa a Taiwán como una provincia relativamente rebelde, pero no como un estado independiente”, explicó el profesor. También recordó que China ha trabajado diplomáticamente para reducir el número de países que reconocen a Taiwán como Estado soberano.El analista consideró que no existe una solución definitiva cercana para este conflicto. “No va a haber un tratado, no va a haber un acuerdo, pero van a seguir insistiendo cada uno por su lado”, afirmó.China evita compromisos sobre IránDurante la entrevista también se abordó la posición china frente a Irán y las tensiones en Medio Oriente. Piñeros consideró improbable que Beijing asuma un rol de presión directa sobre Teherán.“China necesita del petróleo iraní. Y mientras Irán siga proveyendo, creo que no le conviene comprometerse”, señaló. Además, indicó que el gobierno chino evita actuar como mediador en conflictos internacionales para no poner en riesgo relaciones estratégicas.Competencia y cooperación entre Estados Unidos y ChinaSobre la frase de Xi Jinping acerca de que ambos países deberían ser “socios y no competidores”, Piñeros afirmó que la relación bilateral combina rivalidad económica y necesidad de cooperación.“También son rivales, también son competencia”, dijo el experto, quien destacó que sectores como inteligencia artificial, tecnología y comercio seguirán marcando la disputa entre ambas potencias.Sin embargo, concluyó que la estabilidad continuará siendo un objetivo compartido. “La relación es diversa, es amplia, es compleja, y seguirá habiendo puntos en los cuales habrá diferencias”, puntualizó.Escuche la entrevista completa acá:
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, negó este viernes haber hablado sobre aranceles con su homólogo chino, Xi Jinping, durante su viaje a Pekín, a pesar de la guerra comercial entre ambas potencias."No hablamos de aranceles. Quiero decir, están pagando aranceles. Están pagando aranceles sustanciales, pero no hablamos de eso", respondió Trump a la prensa a bordo del avión presidencial Air Force One.Según el mandatario, este asunto "no se mencionó" a pesar de que ha marcado la relación entre ambas superpotencias desde que Trump regresó al poder en 2025 e impuso una batería de aranceles a China y a buena parte de países del mundo.La cumbre de Pekín entre los presidentes estuvo precedida el miércoles por una reunión en Seúl entre el secretario del Tesoro estadounidense, Scott Bessent, y el viceprimer ministro chino, He Lifeng, para mantener negociaciones comerciales.La última reunión entre Trump y Xi, celebrada en Corea del Sur en octubre del año pasado, sirvió para aliviar tensiones entre ambas potencias, con la reducción de algunos aranceles y el levantamiento de algunas restricciones sobre tierras raras y productos agrícolas.Un fallo del Tribunal Supremo de Estados Unidos de febrero pasado que invalidó parte de los aranceles de Trump abrió una nueva fase en la guerra comercial.El representante de Comercio de Estados Unidos, Jamieson Greer, aseguró este viernes que Washington espera cerrar con China un acuerdo para compras agrícolas por valor de "decenas de miles de millones de dólares" anuales durante los próximos tres años, además de avances en ventas de aviones Boeing y soja.
El chance Chontico Día es un juego de azar conocido especialmente en el Valle del Cauca. Es operado por la Lotería del Chontico y su nombre está inspirado en el chontaduro, una fruta típica de esta región.El número ganador del chance Chontico Día de este domingo 8 de noviembre de 2026 es el 9037 - 2. Los apostadores pueden verificar con su vendedor si el tiquete corresponde al resultado ganador.Número ganador: 9037Dos últimas cifras: 37Tres últimas cifras: 037La quinta: 2¿A qué hora juega Chontico Día?El sorteo de Chontico Día se realiza todos los días. Los resultados pueden consultarse después de la 1:00 p. m.¿Cómo se juega el chance?El juego cuenta con distintas modalidades de apuesta. Los premios dependen de la cantidad de cifras acertadas y del orden en que coincidan con el resultado:Cuatro cifras directo o superpleno: acertar las cuatro cifras en el orden exacto del sorteo.Combinado cuatro cifras: acertar las cuatro cifras en cualquier orden.Tres cifras directo: acertar las tres últimas cifras en el orden exacto.Combinado tres cifras: acertar las tres últimas cifras en cualquier orden.Dos cifras o pata: acertar las dos últimas cifras en el orden exacto.Una cifra o uña: acertar la última cifra.¿Cuánto cuesta apostar en Chontico Día?El valor de las apuestas tiene los siguientes límites:Valor mínimo por tiquete: $500.Valor máximo por apuesta: $10.000.¿Qué necesita para reclamar un premio de Chontico Día?Los requisitos para reclamar un premio dependen del monto obtenido. En todos los casos, se deben presentar los siguientes documentos: Tiquete original debidamente diligenciado, sin tachones ni enmendaduras.Documento de identidad original.Fotocopia legible del documento de identidad.Además, se solicitan documentos adicionales según el valor del premio, calculado en unidades de valor tributario (UVT):Premio inferior a 48 UVT: se requieren únicamente los documentos fundamentales.Premio entre 48 y 181 UVT: se debe presentar también el Formato SIPLAFT, disponible en el punto de venta (PDV).Premio superior a 182 UVT: se solicita una certificación bancaria con una antigüedad no mayor a 30 días, a nombre de la persona que diligenció el tiquete. El pago se realiza mediante transferencia bancaria en un plazo aproximado de ocho días hábiles.
En su reflexión dominical, el pastor Andrés Corson invitó a los creyentes a confiar en los propósitos de Dios, incluso cuando los sueños personales no se cumplen o las circunstancias parecen tomar un rumbo inesperado. A partir de pasajes bíblicos como el Salmo 33:10 y Jeremías 29:11, explicó que los planes del Señor no necesariamente corresponden a las expectativas individuales, sino que tienen un propósito que involucra a toda la humanidad y a la Iglesia.Durante su mensaje, Corson también hizo referencia a Romanos 8:28 para recordar que las dificultades, las injusticias y las decepciones pueden convertirse en oportunidades de crecimiento cuando se mantienen la fe y la confianza en Dios. Para ilustrarlo, mencionó la historia de José, quien, después de ser vendido por sus hermanos y enfrentar diferentes adversidades, reconoció que Dios había utilizado esas circunstancias para cumplir un propósito mayor. “Ustedes se propusieron hacerme mal, pero Dios dispuso todo para bien”, recordó.Finalmente, el líder religioso invitó a los oyentes a no alejarse de la Iglesia ni abandonar el propósito espiritual por causa de las decepciones, los conflictos o las diferencias con otras personas. A través de la historia del apóstol Pablo durante su viaje a Roma, en medio de una fuerte tormenta, explicó que las dificultades no necesariamente significan que los planes de Dios hayan fracasado. “Si usted quiere que los planes de Dios se realicen, no se baje del barco”, expresó Corson.Escuche la reflexión completa aquí:
Sofía y Antonella Petro, hijas del expresidente Gustavo Petro, publicaron una carta en la que se refirieron a las denuncias que rodean al exmandatario. En el documento, afirmaron que, como feministas, consideran que las acusaciones de las mujeres deben tomarse en serio y que las investigaciones deben avanzar con celeridad y perspectiva de género.Al mismo tiempo, expresaron su confianza en que su padre no es un hombre corrupto y señalaron que será la justicia la encargada de establecer la verdad.“Como feministas, siempre será nuestro deber hacer un llamado a tomar con seriedad las denuncias de las mujeres y pedir que sean protegidas”, señalaron las dos jóvenes. En ese sentido, rechazaron los ataques, las burlas y la revictimización contra Deicy Jiménez, sin mencionarla directamente.En la carta también pidieron que las investigaciones avancen con celeridad y que las autoridades analicen el caso desde una perspectiva de género. “El linchamiento, la burla, la revictimización y la retórica misógina contra la denunciante deben ser rechazados”, manifestaron.Sofía y Antonella, quienes se identificaron como militantes de izquierda, también plantearon reparos frente al contexto político en el que se han conocido estos señalamientos. Consideraron que algunos sectores estarían utilizando las causas feministas con fines políticos.“Estamos en el contexto de la llegada al poder de una fuerza política que prometió el aniquilamiento de la izquierda y que trabaja por el desmonte, justamente, de los avances en igualdad de género y derechos LGBTIQ”, escribieron.En esa misma línea, señalaron que es posible exigir autocrítica y activar procesos internos dentro de su movimiento político, sin desconocer los avances que, a su juicio, alcanzó el Gobierno anterior. “Un movimiento siempre será más grande que sus individuos, porque las ideas perduran más allá de sus líderes”, afirmaron.En otro apartado, las hijas del expresidente se refirieron a su relación familiar con Gustavo Petro y aseguraron que confían en que atenderá los requerimientos de las autoridades. “Como hijas, confiamos en que nuestro padre, como ya lo ha afirmado, comparecerá ante la justicia sin dilación. Esa respuesta le corresponde únicamente a él”, expresaron.También manifestaron que, aunque estarán para él como hijas, no renunciarán a sus posiciones políticas y éticas. Según señalaron, durante años han mantenido críticas frente a comportamientos machistas del exmandatario.Sobre los señalamientos de corrupción, afirmaron: “Confiamos en que Gustavo Petro no es un hombre corrupto y ha sido respetuoso con el erario público”. Sin embargo, reconocieron que su opinión no determina el resultado de las investigaciones y agregaron: “Es la justicia la encargada de determinar la verdad”.El pronunciamiento se conoce en medio de las actuaciones judiciales y disciplinarias relacionadas con las declaraciones de Deicy Jiménez, contratista de la pasada administración, quien ha denunciado una presunta red de mujeres que habrían obtenido contratos a cambio de favores sexuales.Jiménez rindió declaración ante la Corte Suprema de Justicia durante una diligencia de aproximadamente tres horas y media. En esa audiencia guardó silencio frente a varias preguntas, entre ellas algunas relacionadas con la supuesta compra de una sustancia que, según los señalamientos, habría tenido como destinatario al expresidente. La mujer se comprometió a entregar su teléfono celular para que fuera inspeccionado por la Policía Judicial.La Procuraduría General de la Nación también abrió una indagación previa para establecer si existen elementos que permitan avanzar en una eventual investigación disciplinaria por las presuntas irregularidades en la contratación y los hechos denunciados.
En su reflexión dominical, monseñor Rafael de Brigard invitó a los creyentes a prepararse espiritualmente para el encuentro con Dios, sin aplazar las decisiones relacionadas con la fe, el perdón y el amor al prójimo. A partir del pasaje del Evangelio de San Mateo 25, sobre la parábola de las diez jóvenes que esperaban al novio con sus lámparas, el sacerdote recordó que nadie conoce el día ni la hora del final de su vida, por lo que es importante mantener una relación cercana con Dios. Durante su mensaje, monseñor señaló que el aceite de las lámparas representa el amor, la misericordia, el perdón y la esperanza, elementos que deben permanecer presentes en la vida cotidiana. En ese sentido, retomó una interpretación de San Agustín para explicar que la mejor manera de prepararse para el encuentro con Dios es vivir desde el amor a Él y al prójimo. “La propuesta radical de la vida cristiana” es vivir amorosamente, afirmó.Finalmente, el sacerdote recordó que la preparación espiritual no debe dejarse para los últimos momentos de la vida, sino que debe fortalecerse diariamente mediante la oración, la Santa Misa, la confesión y las obras de misericordia. Asimismo, hizo un llamado a reconocer la presencia de Dios incluso en medio de las dificultades y a mantener viva la fe. “El cristiano es un ser vigilante”, señaló, al explicar que debe estar atento tanto a las señales de Dios en la cotidianidad como a la preparación para el encuentro definitivo con Él.
Diez militares heridos durante el ataque contra integrantes del Batallón de Selva N.° 48, en Santa Rosa del Sur, Bolívar, reciben atención médica en Santander. Ocho permanecen en el Hospital Universitario de Santander (HUS), uno se encuentra en el Hospital Militar de la Segunda División del Ejército y otro recibe atención en Barrancabermeja.En el Hospital Universitario de Santander, la situación de dos pacientes genera especial preocupación. El subgerente del centro asistencial, Orlando Quintero, confirmó que los uniformados tienen entre 19 y 35 años y que dos de ellos permanecen en la Unidad de Cuidados Intensivos."Tenemos dos pacientes críticos en la Unidad de Cuidados Intensivos, sometidos a múltiples intervenciones quirúrgicas. Son pacientes con pronóstico reservado. Estamos dedicados a mantener sus condiciones vitales", explicó Quintero.Detrás de cada uno de estos pacientes hay familias que vivieron horas de incertidumbre sin poder conocer lo que ocurría con sus seres queridos. Olga Navarro, madre de uno de los soldados heridos, relató la angustia que enfrentó cuando intentaba comunicarse en medio de las lluvias y la falta de señal telefónica. Su hijo, Bera Navarro Yarur, de apenas 19 años, permanece en cuidados intensivos luego de ser sometido a una cirugía."Está entubado, estable. Tuvo cirugía del estómago hacia abajo. Está muy delicado, pero estable", contó su madre, quien recordó la desesperación que sintió mientras intentaba conocer noticias de su hijo.Varios de los uniformados presentan fracturas y otras lesiones de consideración. Además, algunos están bajo estudios médicos por posibles afectaciones en la visión y la audición, relacionadas con la onda explosiva que los alcanzó durante el ataque.Por su parte, el Hospital Universitario de Santander mantiene activo su equipo multidisciplinario y reforzó la capacidad asistencial para atender a los uniformados, varios de ellos sometidos a procedimientos quirúrgicos y seguimiento especializado.Mientras los equipos médicos concentran sus esfuerzos en la recuperación de los soldados, sus familias permanecen a la espera de noticias favorables sobre la evolución de estos jóvenes militares.