En el Norte antioqueño hay tristeza por la muerte de una bebé que era transportada en un camión, mismo que habría sufrido fallas técnicas que provocaron que el vehículo cayera por esta zona de difícil acceso en el municipio de Yarumal.La información que se ha conocido hasta el momento es que el camión tuvo problemas en las últimas horas en vías terciarias del corregimiento Loma del Llano de Ochalí, en donde los habitantes del sector deben, incluso, usar una garrucha para movilizarse más fácil.Sin embargo, el viaje de la bebé de 18 meses, su mamá y un mujer más terminó en tragedia luego de que vehículo fallara, generando la caída de las personas en esta zona limítrofe con San Andrés de Cuerquia.El alcalde de Yarumal, Cristián Cespedes, mencionó que antes de ocurrido el accidente ya las autoridades estaban en la construcción de un puente para evitar el uso de la garrucha y así mejor el tránsito por la zona."De hecho, en este momento se está construyendo un puente por parte de la Alcaldía Municipal porque el único medio de acceso es una garrucha", manifestó el mandatario.Por ahora se ha conocido que una de las mujeres heridas es atendida en un centro asistencial de Yarumal, mientras que la otra persona herida se espera sea trasladada en las próximas horas a la ciudad de Medellín debido a la complejidad de sus lesiones.
El reciente crimen del periodista Mateo Pérez en el municipio de Briceño, volvió a encender las alarmas sobre la grave crisis humanitaria que afronta el Norte de Antioquia y que no es ajena para su natal Yarumal donde en las últimas horas su alcalde Cristian Céspedes, se pronunció.El mandatario local afirmó que siguen sin ser resueltas condiciones de fondo que han generado conflicto en el territorio y que han llevado a la persistencia de acciones violentas por parte de grupos armados que se disputan el control del territorio y las rentas criminales como el Clan del Golfo, las disidencias de las Farc y la guerrilla del ELN.Céspedes afirmó que, en varias oportunidades, ha solicitado a entidades nacionales como el Ministerio de Defensa una presencia decidida y sostenida de la fuerza pública en el territorio, sin hasta ahora encontrar respuestas claras."Llevo más de 2 años solicitando que las fuerzas militares y de policía garanticen condiciones reales de seguridad en toda nuestra jurisdicción, y también en los municipios vecinos. Y aunque reconocemos la operatividad y acompañamiento de nuestras fuerzas, la realidad es que seguimos perdiendo la guerra con quienes disputan el control del territorio", indicó.No obstante, el alcalde aclaró que no solo es un asunto de seguridad. Mencionó que en Yarumal se requiere fortalecer la educación superior, la ampliación del hospital regional para convertirlo en uno de tercer nivel, así como concretar proyectos de infraestructura y movilidad que promuevan la competitividad de la zona.Por eso, solicitó a la Nación y al gobierno departamental trabajar de manera articulada para atender las necesidades del municipio y la subregión en general que vive una de las crisis humanitarias y de seguridad más graves de los últimos años."Que escuchen a este territorio y construyamos juntos una ruta de trabajo seria y permanente para resolver los males estructurales que nos aquejan. En Yarumal, no queremos más muertos. Reclamamos desarrollo económico y social", apuntó. El conflicto armado en Yarumal se concentra principalmente en zonas rurales como el corregimiento de Ochalí y sectores como La Loma de Ochalí, donde grupos armados ilegales mantienen disputas por el control territorial y corredores estratégicos que conectan con otras localidades como Valdivia y Briceño.Los enfrentamientos, la presencia de explosivos, las amenazas y los desplazamientos han convertido la zona en uno de los principales focos de violencia en el Norte de Antioquia.
Luego del sufrimiento por la desaparición de Mateo Pérez Rueda y tras confirmarse la trágica noticia de su asesinato en el Norte antioqueño, el cuerpo del joven periodista ya se encuentra en su natal Yarumal en donde su familia le está dando un último adiós en el pueblo que lo vio crecer.El joven, que estaba a menos de un mes de cumplir 25 años, quedó en manos de sus familia en la noche de este sábado y, de manera inmediata, el cuerpo fue trasladado al Norte antioqueño, en donde cientos de personas despiden al periodista que encontró la muerte tratando de entender el conflicto armado en esta zona del departamento.Su familia confirmó que el deseo siempre fue que Mateo descansará en Yarumal, por lo que inmediatamente que llegaron al municipio, sobre la medianoche, el cuerpo del joven periodista fue puesto en velación en donde se mantendrá hasta el mediodía de este domingo.Lo que se ha podido confirmar es que, en el transcurso de la mañana, el gobernador de Antioquia, Andrés Julián Rendón, viajará hasta el Norte antioqueño para acompañar a la familia Pérez Rueda y de ahí a las 2:30 de la tarde será el último adiós en la Parroquia Nuestra Señora de la Merced en donde se espera la asistencia masiva de personas.Hay que mencionar que, en la noche del sábado, y mientras se hacía el traslado del cuerpo de Mateo Pérez Rueda, en el parque principal de Yarumal se hizo una velatón para pedir justicia por el periodista asesinado en zona rural de Briceño por disidentes vinculados con alias 'Chala' por el que se ofrece una recompensa de hasta 500 millones de pesos.
La tragedia de la familia Pérez en Yarumal, Antioquia, ha conmovido a la opinión pública tras conocerse los detalles de la desaparición y presunta muerte de Mateo Pérez, un estudiante de Ciencias Políticas de la Universidad Nacional.En diálogo con Mañanas Blu, Carlos Pérez, padre del joven, relató cómo intentó evitar que su hijo viajara al municipio de Briceño para realizar un trabajo periodístico en una zona de alto riesgo. El último consejo de un padreDon Carlos recordó con tristeza la última conversación que sostuvo con su hijo antes de que este emprendiera el viaje que terminó en tragedia. Al ser la única persona con la que Mateo habló antes de partir, don Carlos le aconsejó que no fuera a ese lugar por el peligro que representaba. Sin embargo, el joven, confiado en la seguridad del Estado, desestimó la advertencia: “Él dijo que que él tenía que ir, que porque la policía estaba allá el ejército y que el ejército protegía”.Esta confianza en la protección institucional chocó con la cruda realidad de la zona, donde incluso las autoridades han impedido el ingreso de la familia para buscarlo.Según relató el padre, les advirtieron que intentar entrar a Briceño por su cuenta representaría un riesgo inminente: “si nosotros íbamos era otro problema para ellos porque corríamos mucho peligro”, por lo cual les indicaron que “hacíamos más quedándonos aquí que yendo allá”.La pérdida de la esperanzaEl dolor de la familia se ha transformado en una resignación amarga ante la falta de noticias positivas. Al ser consultado sobre si aún albergaba la esperanza de encontrar a Mateo con vida, don Carlos fue tajante y profundamente conmovido: “La verdad sí, señor. La verdad sí”, afirmó al confirmar que ya no espera encontrarlo vivo.A pesar de este panorama, las pertenencias del joven fueron recuperadas gracias a una comisión en la que participó la Iglesia Católica y el reconocido fotógrafo Jesús Abad Colorado. Estas personas se pusieron a disposición de la familia y acudieron al hotel donde Mateo se había hospedado en Briceño para traer sus objetos personales de vuelta a Yarumal.Un joven "inquieto" y apasionado por el servicioMateo Pérez es recordado por su padre como un joven sumamente activo que no se quedaba "de balde" mientras esperaba el inicio de sus prácticas profesionales en la universidad. A falta de un empleo formal en su área, el estudiante mostró su faceta emprendedora en su propia casa: “En el garaje puso una mesa y como aquí al frente hay una escuela, empezó a vender ensaladas de frutas y todas esas cositas y todo se bandeaba”.Escuche aquí la entrevista:
La incertidumbre y el dolor embargan a la familia Pérez en el municipio de Yarumal, Antioquia, tras la desaparición de Mateo Pérez, un joven estudiante de Ciencias Políticas de la Universidad Nacional que se desplazó hacia el municipio de Briceño para realizar un trabajo periodístico. En diálogo con Mañanas Blu, su padre, don Carlos Pérez, compartió el desolador panorama que enfrenta la familia ante la falta de noticias positivas sobre el paradero de su hijo.Al ser consultado sobre si aún guardaba el anhelo de ver a su hijo regresar a casa o si ya había perdido la esperanza, la respuesta fue contundente y cargada de tristeza: “La verdad sí, señor. La verdad sí”, afirmó al confirmar que ha perdido la esperanza de encontrar a Mateo con vidaEsta declaración surge en un contexto de alta peligrosidad en la zona, donde las autoridades han restringido el acceso incluso a la familia. “Lo que nos han dicho todos es que no vean, que no pueden, que no pueden entrar a la zona”, explicó el padre, añadiendo que les advirtieron que intentar ir por su cuenta sería “otro problema para ellos porque corríamos mucho peligro”. Un joven apasionado por el servicio y el periodismoMateo Pérez no era solo un estudiante; era un líder activo en su comunidad. A la espera de que la Universidad Nacional le confirmara sus prácticas profesionales, el joven no se quedó de brazos cruzados. Fundó un periódico llamado El Confidente, donde realizaba reportes y artículos de corte político sobre la gestión local y los pueblos vecinos. Su padre lo describe como un joven sumamente inquieto y trabajador: “En el garaje puso una mesa y como aquí al frente hay una escuela, empezó a vender ensaladas de frutas y todas esas cositas y todo se bandeaba”.Además, trabajaba como mensajero en una empresa local aprovechando que tenía una motocicleta, siempre con el objetivo de mantenerse activo mientras llegaba el mes de abril, fecha en la que esperaba iniciar sus prácticas académicas.Aunque su primera opción fue el periodismo, se apasionó por las Ciencias Políticas, planeando terminar esta carrera para luego cursar la de comunicación.La advertencia de un padre y la respuesta oficialAntes de partir hacia Briceño, Mateo tuvo una última conversación con su padre. Don Carlos, con el instinto protector de un progenitor, le aconsejó que no fuera a esa zona. Sin embargo, Mateo, confiado en la presencia institucional, le respondió: “Él dijo que que él tenía que ir, que porque la policía estaba allá el ejército y que el ejército protegido”.A pesar de la tragedia, la familia ha recibido apoyo de diversas entidades. Pérez mencionó que la Fiscalía, la Defensoría del Pueblo y la Policía han estado en contacto constante. Incluso, el ministro de Defensa se comunicó con Julián, el hijo mayor de la familia, para informar sobre los avances del caso. La recuperación de sus pertenenciasUn pequeño consuelo en medio de la tragedia fue la recuperación de los objetos personales de Mateo. Gracias a la gestión de una comisión que incluyó a la Iglesia Católica y al reconocido fotógrafo Jesús Abad Color, la familia ya tiene en su poder las cosas que el joven dejó en un hotel.“Ese señor [Jesús Abad] fue con con otras personas... nosotros le dijimos que teníamos información que en un hotel allá él se había esperado”, relató don Carlos. Actualmente, la familia Pérez permanece en Yarumal, aguardando cualquier información oficial que permita cerrar este doloroso capítulo. “Estamos esperanzados con todos los las la información y todo lo que nos han dicho, que de pronto hoy pueda ocurrir algo, alguna noticia buena o mala, pero que que resulte alguna noticia hoy”, concluyó el padre con la voz quebrantada. Escuche aquí la entrevista:
La incertidumbre y el dolor embargan a la familia del periodista Mateo Pérez, desaparecido en zona rural de Briceño, Antioquia, mientras realizaba su labor informativa. Jorge Rueda, primo del comunicador, relató en una entrevista con Noticias Caracol los angustiantes detalles que han recibido de la comunidad, los cuales sugieren un desenlace trágico que aún no ha sido confirmado oficialmente por las autoridades. Mateo, reconocido por su trabajo en el medio digital El Confidente en Yarumal, se encontraba realizando un reportaje cuando fue interceptado por actores armados. El último trayecto hacia PalmichalEl recorrido de Mateo comenzó en la zona rural de Briceño, donde buscaba llegar a una vereda específica para cumplir con su labor periodística. Según relata su primo, "Mateo entra a la zona rural él entra a una vereda antes de Palmichal preguntando dónde está Palmichal y cuál es la vía para llegar esa gente de esa comunidad esa vereda lo pueden ubicar lo pueden ver". Tras recibir indicaciones de los lugareños, el periodista continuó su camino, pero a pocos minutos de llegar a su destino fue abordado por hombres armados que "lo obligan a bajarse de la moto y a irse hasta a un monte cercano donde había comunidad donde había gente".En el lugar de la interceptación, las evidencias encontradas refuerzan la tesis de un acto violentoSu motocicleta fue hallada tirada a un lado de la vía, junto con su billetera, llaves y teléfono celular. "La moto estaba violentada algo raro en la moto estaba tirada sobre la vía a un lado de la vía", explicó Rueda, señalando que estos objetos son pistas claras de que Mateo no desapareció por voluntad propia."Fue agredido": testimonios de maltratoLa información recolectada por la familia a través de habitantes de la zona es desgarradora. Testigos presenciales habrían observado cómo los captores hicieron caso omiso a la identificación de Mateo como reportero. "Algunas personas de la comunidad pudieron evidenciar cómo Mateo fue maltratado él se identificó como periodista varias veces hicieron caso omiso los actores armados y parece que acabaron con su vida", lamentó su primo durante la entrevista.Los relatos sugieren que el ensañamiento contra el comunicador fue severo antes de su presunto asesinato. Rueda enfatizó que la comunidad ha reportado actos de extrema violencia: "Lo que hemos recibido de la comunidad de la zona es bastante triste bastante preocupante porque no se habla solo de su asesinato sino también de tortura que Mateo fue muy agredido y muy bueno que fue muy agredido por su labor periodística en el lugar".Su primo lo define como un periodista "supremamente entregado a su medio de comunicación muy entregado de la de lo que nosotros llamamos la vieja guardia él iba donde estaba la noticia iba donde estaba el conflicto".El clamor por la recuperación del cuerpoA pesar de que la comunidad asegura conocer la ubicación del cuerpo, la familia denuncia un vacío institucional que impide su recuperación. Hasta el momento, ninguna autoridad ha ingresado a la zona de conflicto por motivos de seguridad."Es muy triste que en el país todavía tengamos lugares donde hoy un periodista desaparecido sabemos dónde está la comunidad sabe dónde está y nadie puede ingresar por él", denunció Rueda con frustración.
La incertidumbre rodea el caso del periodista Mateo Pérez, desaparecido en el departamento de Antioquia mientras cumplía con su labor informativa. Aunque las autoridades mantienen el estatus de desaparición, Jorge Rueda, primo del comunicador, entregó detalles desgarradores en entrevista para Noticias Caracol sobre los hallazgos realizados en la zona rural del municipio de Briceño.Hallazgos en la vía y testimonios de la comunidadSegún el relato de la familia, en una carretera que conduce a la vereda Palmichal se encontraron las pertenencias personales del periodista. "Se encontraron algunas cosas personales de Mateo como su moto, su billetera y sus llaves y su teléfono; esto nos da pistas de lo que pensábamos que pasó y es que Mateo perdió la vida", expresó Rueda.La motocicleta fue hallada a un lado del camino y, según el testimonio familiar, presentaba signos de haber sido "violentada".La información recabada por los allegados no proviene de fuentes oficiales, sino de los propios habitantes de la región, quienes habrían presenciado el momento en que Pérez fue abordado por sujetos desconocidos."La información que hemos tenido de algunos habitantes de la zona... es que Mateo fue interceptado por hombres armados en ese lugar... ahí lo hicieron bajar de la moto y les pidieron que lo acompañaran hasta un lugar cercano a la vereda", relató el primo del periodista."Mateo era un periodista supremamente entregado a su medio de comunicación... de lo que nosotros llamamos la vieja guardia; él iba donde estaba la noticia, iba donde estaba el conflicto", destacó Jorge RuedaObstáculos para la recuperación del cuerpoPese a los testimonios que indican que el periodista fue torturado y asesinado, la familia denuncia una preocupante inacción estatal debido a la peligrosidad de la zona. Rueda señaló que entidades como el Ejército, la Policía y la Cruz Roja han manifestado la imposibilidad de ingresar al lugar sin un permiso previo debido al conflicto armado."Es muy triste que en el país todavía tengamos lugares donde hoy un periodista desaparecido, sabemos dónde está, la comunidad sabe dónde está y nadie puede ingresar por él", lamentó Rueda.El temor principal de sus seres queridos es que, ante la demora de las autoridades, los responsables desaparezcan el cuerpo definitivamente, impidiendo que la familia pueda darle una sepultura digna y conocer la verdad de lo ocurrido.
Una mujer fue trasladada de Yarumal a Medellín tras un presunto error médico cometido por una enfermera practicante que le inyectó un antiácido intravenoso. La mujer permanece en una UCI, mientras que el centro asistencial público anunció una investigaciónUna historia de no creer, pero que ya tiene un antecedente conocido en Antioquia, se registró en el hospital San Juan de Dios del municipio de Yarumal, donde a una mujer de 50 años de edad le aplicaron por vía intravenosa un medicamento para la acidez estomacal, el cual debe ser suministrado por vía oral.La situación, que tiene en delicado estado de salud a la adulta, se originó tras la prescripción del medicamento por parte de un galeno, instrucción que no habría sido bien entendida por parte de una enfermera practicante, señalada de haber cometido el error.Ante lo sucedido, la paciente fue remitida de urgencia al hospital San Vicente Fundación en Medellín, donde permanece en la unidad de cuidados intensivos y su estado sería delicado, mientras que al interior de la institución se abrió una investigación para determinar qué ocurrió.“La institución informa que ya se iniciaron las acciones y procesos pertinentes relacionados con la estudiante involucrada y con el personal encargado de la supervisión durante el procedimiento, conforme con los protocolos y lineamientos establecidos para este tipo de situaciones”, indicó este centro asistencial público en un comunicado.La entidad calificó lo ocurrido como un evento adverso durante un procedimiento asistencial, en el que participaba personal e información académica.“Se ha requerido al centro de formación fortalecer y garantizar un mayor seguimiento y acompañamiento a los procesos de práctica formativa desarrollados al interior de la institución. Invitamos a que la información relacionada con este caso sea tratada con responsabilidad y respeto, teniendo presente que detrás de esta situación hay una paciente, una familia y un proceso”, rezan otros apartes del comunicado.Aunque cerca de siete años después, este suceso rememora el registrado en el hospital Marco Fidel Suárez, del municipio de Bello, el 13 de marzo de 2019 cuando perdió la vida Amanda de Jesús Duque Ramírez, de 61 años, quien ingresó a ese centro asistencial para tratar los altos niveles de azúcar y terminó con un paro cardiorespiratorio, tras al parecer, un error de novata de la enfermera en práctica: inyectarle un antiácido que debía ser suministrado vía oral.
A más de 12 horas de haberse producido, autoridades en el Norte de Antioquia avanzan en las labores para lograr la captura de los responsables de perpetrar un grave hecho violento que ha generado consternación en el municipio de Yarumal.Dos hombres fueron asesinados y seis personas más, entre ellas dos mujeres, resultaron heridas tras un ataque sicarial en una discoteca del barrio La 70.El coronel Luis Fernando Muñoz, comandante de la Policía, Antioquia, indicó que, tras el hecho, estaría el Clan del Golfo en medio de disputas por rentas criminales como el microtráfico en zona urbana de la localidad.Alias 'Davinson' sería el responsable de este hecho que produjo el rechazo de la administración municipal solicitando a su vez mayor acompañamiento de la Policía y la misma administración departamental."Sería un presunto sicario del Clan del Golfo de la subestructura Julio César Vargas. Las hipótesis apuntan a un presunto ajuste de cuentas entre ilegales".La hipótesis de la fuerza pública también fue confirmada por el gobernador Andrés Julián Rendón, quien expresó su preocupación por este extenso territorio clave para la movilidad de grupos ilegales que operan en la subregión."Lo que toma lugar es, infortunadamente, de nuevo, un enfrentamiento de estructuras criminales, en este caso, por el microtráfico. También allí, Yarumal, que es un epicentro, es un municipio de los más grandes del norte de Antioquia, pues, se convierte en un corredor también fundamental para estas estructuras", afirmó Rendón.El mandatario insistió en el refuerzo de capacidades para los distintos organismos de seguridad con el fin de prevenir o esclarecer rápidamente este tipo de situaciones violentas.
Sigue la preocupación en el Norte de Antioquia por hechos violentos que no solo se registran por cuenta de grupos armados en zona rural, sino también en el área urbana de las localidades.Este es el caso del municipio de Yarumal donde en las últimas en medio de una balacera en un establecimiento comercial dos hombres que fueron identificados como Jhon Mario Eusse y Diego Edison Velásquez resultaron muertos.Videos en redes sociales han dado cuenta de los momentos de inquietud que se vivieron muy cerca del epicentro del ataque armado, mientras otras personas departían en un lugar similar del barrio La 70.Se espera que en las próximas horas se conozcan mayores detalles sobre las circunstancias del hecho violento, quiénes serían los responsables y el estado de salud de las seis personas, dos de ellas mujeres, que resultaron heridas: Manuela Muñoz Vélez, Veronica Yulieth Muñoz Rodriguez, Johnny Mauricio Ossa Zapata, Robinson Arley Preciado Rúa, José Luis Cardenas Velasquez y Juan David Palacio Betancur.
El reciente terremoto en Venezuela ha generado una profunda preocupación en el sector de las confecciones de Santander, un gremio que ve con incertidumbre el impacto que esta emergencia pueda tener en el intercambio comercial bilateral. Franklin Guevara, director del gremio textil en el departamento, manifestó la solidaridad de los empresarios locales con el pueblo venezolano, al tiempo que advirtió sobre las repercusiones económicas inmediatas y a mediano plazo para la industria santandereana.La principal preocupación radica en la proximidad de la Exposición Internacional de Moda Infantil (EIMI Colombia), considerado el evento más importante de su tipo en Latinoamérica. Para esta edición, que se celebrará del 13 al 15 de julio en Bucaramanga, ya se tenía confirmada la asistencia de ocho grandes compradores provenientes de Caracas. Sin embargo, el cierre temporal de aeropuertos y la crisis humanitaria en el vecino país ponen en duda su participación, lo que afectaría directamente los negocios proyectados para la producción del segundo semestre del año.Históricamente, Venezuela ha sido el socio comercial más importante para los confeccionistas de Santander. Aunque el comercio sufrió una fuerte contracción a partir de 2006, en los últimos meses se venía registrando una notable recuperación en las ventas. Santander lidera la producción de ropa para recién nacidos en Colombia, un producto altamente apetecido en el mercado venezolano y en Centroamérica.Guevara señaló que, por respeto a la situación, aún no se han establecido contactos directos con los empresarios afectados, pero están muy atentos a la situación del país vecino. El flujo constante de mercancías en la frontera se encuentra bajo una enorme incertidumbre debido a los problemas logísticos derivados del sismo. Los textileros santandereanos esperan una pronta estabilización de la emergencia para reanudar los despachos diarios y asegurar la continuidad de un canal comercial que es vital para la economía de la región.
La Gobernación de Caldas informó que el Pico y Placa Ambiental sobre la vía que comunica a Manizales con Murillo, pasando por inmediaciones del volcán Nevado del Ruiz, continuará aplicándose hasta el próximo 30 de junio de 2026.Recordemos que recientemente un fallo judicial ordenó suspender esta medida y dispuso que las gobernaciones de Caldas y Tolima, además del Gobierno Nacional, implementen diferentes acciones que permitan la conservación de esa zona de geoparque.La administración departamental explicó que, desde la expedición de esa determinación, las gobernaciones de Caldas y Tolima, el Gobierno Nacional y las entidades competentes mantienen un proceso de articulación interinstitucional para evaluar y definir las medidas que permitan continuar con la protección del Parque Nacional Natural Los Nevados y su zona amortiguadora.Según la Gobernación, este trabajo ha estado acompañado por acciones permanentes de conservación, educación y sensibilización ambiental, las cuales buscan fortalecer la protección de este ecosistema estratégico.La Secretaría de Medio Ambiente indicó que, una vez las autoridades definan las medidas que regirán después del 30 de junio, la información será divulgada oportunamente a través de los canales oficiales de la Gobernación de Caldas.Finalmente, la administración departamental invitó a la ciudadanía a mantener prácticas responsables y a contribuir con la conservación del Parque Nacional Natural Los Nevados y su zona amortiguadora, considerados uno de los principales patrimonios naturales del país.
El Juzgado 01 de Control de Garantías de Barranquilla negó la solicitud de sustitución de la medida de aseguramiento presentada por la defensa de Walter Francisco Martínez Martínez, procesado por su presunta participación en una red transnacional dedicada al ingreso de recursos de origen ilícito y mercancía de contrabando al país, que posteriormente era comercializada en establecimientos de Lili Pink. La defensa solicitó que la medida intramural fuera reemplazada por detención domiciliaria debido al estado de salud del procesado, quien ha comparecido a las audiencias desde una cama hospitalaria.Durante la diligencia, el abogado defensor Orlando Anaya explicó que Martínez permanece hospitalizado desde mayo y sostuvo que su condición médica no ha mejorado. “En el transcurrir de esa audiencia prácticamente desde el 1.º de mayo se encuentra en hospitales, por un delicado estado de salud, el 13 de mayo de 2026 se ordenó que el señor Walter Martínez se quedara en la clínica La Asunción por su estado de salud , A la fecha, el señor Martínez no ha superado esa situación, por lo que solicitó deberá permanecer en su hogar de residencia”, manifestó.Entre las patologías expuestas por la defensa figuran afecciones renales, cardíacas y problemas en la columna. Sin embargo, el juez concluyó que no era procedente modificar la medida de aseguramiento, al considerar que la decisión adoptada previamente por el Juzgado 62 Penal Municipal con Función de Control de Garantías de Bogotá estableció que el procesado debía permanecer en un centro hospitalario hasta que un dictamen médico certificara su recuperación.Al sustentar su decisión, el despacho señaló que carecía de competencia para modificar lo resuelto por otro juez. “Porque el mismo médico estableció que debía estar en ese tiempo, en ese centro hospitalario hasta que se acredite su recuperación , una vez se verifique mediante dictamen médico que ya el señor está recuperado, debe ser trasladado al establecimiento carcelario. En esta situación, no se ha acreditado que el señor se encuentra recuperado, y si este despacho entra a tomar una decisión distinta se estaría convirtiendo en un superior del Juzgado 62 Penal Municipal con Función de Control de Garantías de Bogotá”, indicó.El juez también descartó ordenar el traslado del procesado a su residencia, al considerar que ello podría afectar su recuperación y excedería las competencias del despacho. “Este despacho no sustituye la medida de aseguramiento intrahospitalaria especialmente con el propósito, primero, de no convertirse en un superior funcional jerárquico de esa autoridad, y segundo, de preservar el derecho a la vida de la persona que se encuentra en riesgo de muerte”, concluyó.Según la investigación de la Fiscalía, Walter Martínez habría participado en la constitución, administración y representación legal de al menos siete empresas de papel importadoras, utilizadas presuntamente para simular operaciones de comercio exterior y evadir controles aduaneros. De esa manera, se habría facilitado el ingreso al país de prendas de vestir, juguetes, cosméticos y otros productos con apariencia de legalidad.Las autoridades también establecieron que varias de las sociedades investigadas registraban direcciones inexistentes o correspondían a lotes desocupados e inmuebles residenciales sin relación con la actividad comercial reportada. Por estos hechos, la Fiscalía imputó a Martínez Martínez los delitos de concierto para delinquir con fines de contrabando, contrabando, lavado de activos y enriquecimiento ilícito a favor de terceros.
Soldados de la Décima Primera Brigada del Ejército Nacional lograron la captura de tres sujetos y la recuperación de una menor de edad, presuntamente integrantes del grupo armado organizado Cartel del Clan del Golfo.La ofensiva se produjo en la vereda Villa Severa, en jurisdicción del municipio de Zaragoza, gracias a la información aportada por la inteligencia militar. Los capturados son conocidos como alias Care Loco, Z y Boika, quienes, junto a la menor recuperada, harían parte del componente armado de la Subestructura Manuel Alexánder Ariza Rosario.El Brigadier General Óscar del Cristo Díaz, señaló que, como resultado de la acción militar, también se incautó material de guerra, intendencia y comunicaciones perteneciente a este grupo ilegal.“Con estas operaciones donde se le incauta material de guerra, comunicaciones y otros elementos de interés para la inteligencia militar, reafirmamos el compromiso con esta población civil en este sector del Bajo Cauca antioqueño. El propósito es que estas personas desplazadas puedan retornar a su territorio”, resaltó el Brigadier General.Estas personas serían responsables del cobro de extorsiones, y homicidios selectivos de civiles y miembros de la Fuerza Pública en su área de injerencia criminal.Asimismo, son señalados de participar en las recientes confrontaciones entre grupos ilegales en la subregión del Bajo Cauca antioqueño, empleando drones con explosivos como método de ataque, lo que ha generado desplazamientos masivos, afectaciones a viviendas y confinamiento en las comunidades de la zona.
La emergencia provocada por los terremotos que sacudieron al estado venezolano de La Guaira sigue dejando escenas de angustia, mientras decenas de voluntarios intentan rescatar a personas atrapadas entre estructuras colapsadas y miles de habitantes enfrentan la pérdida de sus viviendas, la interrupción de servicios básicos y la incertidumbre sobre las próximas horas.Así lo describió el diputado venezolano Jhonny Rivas durante una entrevista con Mañanas Blu 10:30, en la que aseguró que la situación sobre el terreno es más grave de lo que muestran las imágenes difundidas en redes sociales.“La situación es peor de lo que ves en los videos, de lo que está en las redes sociales”, afirmó el legislador, quien se encuentra en la zona afectada. Según explicó, el paso del tiempo aumenta la preocupación de las familias que esperan noticias de personas atrapadas bajo los escombros, debido a que las primeras horas posteriores a un terremoto son consideradas fundamentales para las labores de búsqueda y rescate.Los terremotos suelen generar el mayor número de rescates durante las primeras 24 a 72 horas. Organismos internacionales especializados en gestión de riesgos han señalado históricamente que este periodo resulta decisivo para localizar sobrevivientes en estructuras colapsadas, especialmente cuando se cuenta con equipos técnicos, maquinaria pesada y personal entrenado. Sin embargo, Rivas sostuvo que gran parte de las labores que actualmente se desarrollan en La Guaira están siendo ejecutadas por ciudadanos y grupos de voluntarios.“De cada diez personas que están tratando de ayudar, un solo bombero oficial y nueve son voluntarios trabajando sin herramientas”, señaló.Uno de los episodios que relató involucra a vecinos que lograron sacar a dos menores de entre los restos de una estructura. Según dijo, todavía habría otros niños atrapados en el lugar.“Escuchan a los otros niños pedir ayuda y están tratando de sacarlos ellos mismos”, aseguró.Viviendas destruidas y familias desplazadasEl impacto de los movimientos telúricos también habría dejado una amplia destrucción residencial en distintos sectores de La Guaira.De acuerdo con el diputado, decenas de edificaciones colapsaron tanto en el este como en el oeste del estado. “Estamos hablando de más de cincuenta o sesenta residencias que se cayeron”, afirmó.La consecuencia inmediata, según explicó, ha sido el desplazamiento de numerosas familias que hoy permanecen en espacios abiertos o buscando refugio temporal con amigos y familiares.“Hay mucha gente deambulando en las calles que no tiene para dónde ir”, dijo Rivas, quien además aseguró haber perdido su propia vivienda durante la emergencia.El temor a posibles réplicas también ha llevado a que personas cuyas casas permanecen en pie opten por pasar las noches al aire libre ante el riesgo de nuevos daños estructurales.Servicios básicos bajo presiónMás allá de los rescates, una de las principales preocupaciones gira en torno al funcionamiento de los servicios públicos.Rivas afirmó que varias zonas permanecen sin suministro eléctrico y enfrentan dificultades para acceder al agua potable. También advirtió sobre la presión que soportan los centros asistenciales.“Los hospitales están colapsados”, aseguró, al describir una red sanitaria que ya enfrentaba limitaciones antes de la emergencia.Los desastres naturales de gran magnitud suelen generar riesgos sanitarios asociados a la interrupción de servicios esenciales, la acumulación de escombros, la escasez de agua segura y la saturación de los sistemas de salud. Por esta razón, organismos humanitarios priorizan el envío de medicamentos, materiales médicos y equipos de atención de emergencia durante las primeras etapas de respuesta.Donaciones y apoyo ciudadanoAnte la magnitud de la crisis, diversas organizaciones y ciudadanos dentro y fuera de Venezuela han comenzado campañas de recolección de ayuda.Rivas indicó que parte de los insumos están siendo canalizados a través de Cáritas de Venezuela con el objetivo de facilitar una distribución organizada. Asimismo, mencionó iniciativas impulsadas desde Colombia y otras regiones para reunir alimentos, medicamentos y artículos de primera necesidad destinados a los afectados.“La preocupación nuestra en este momento es ayudar a nuestros hermanos guaireños y venezolanos que están viviendo esta tragedia”, expresó.Mientras continúan las labores de rescate, el llamado de las comunidades afectadas se centra en acelerar la llegada de equipos especializados, fortalecer la asistencia humanitaria y garantizar la atención de miles de personas que enfrentan una de las emergencias más complejas registradas recientemente en esta zona costera de Venezuela.