Mejía, que proviene del club Atlético Nacional se convierte en el décimo refuerzo embajador, mientras que Estrada vestirá nuevamente la camiseta con la cual llegó a la fase semifinal de la Copa Sudamericana en 2007 (Lea también: Jonathan Estrada regresaría a Millonarios). Millonarios enfrentará el próximo año los rentados locales, esperando lograr su quinceavo título y clasificarse a torneos internacionales.
Un mes después del sismo que sacudió la región el pasado 10 de agosto, el municipio de Sevilla, Valle del Cauca, afronta una crítica situación de emergencia habitacional y económica. Ubicado en el nororiente del departamento y considerado por ley la capital cafetera del país, esta localidad de sexta categoría registra graves afectaciones que comprometen a cerca del 35% de su infraestructura urbana y rural.Magnitud de la tragedia: miles de viviendas impactadasDe acuerdo con los censos oficiales de la alcaldía, los daños ocasionados por el movimiento telúrico son alarmantes. En entrevista radial, el alcalde municipal, Manuel Felipe Quintero, detalló la gravedad de la catástrofe: "Hoy en el reporte nosotros tenemos en datos oficiales lastimosamente 5492 viviendas afectadas. De esas, tristemente 416 presentan colapso total".Adicionalmente, la administración local ha identificado 921 edificaciones que representan un peligro muy alto, en las cuales se concentran las labores prioritarias para evitar pérdidas humanas o daños mayores. El mandatario precisó que la destrucción no se limitó al casco urbano, sino que se dispersó por la amplia zona rural del sexto municipio más extenso del Valle del Cauca, afectando a viviendas situadas a tres y cuatro horas de distancia.Gestión de recursos y reorientación presupuestalAnte las limitaciones presupuestales propias de un municipio de sexta categoría, la Alcaldía de Sevilla ha activado gestiones con el gobierno departamental y nacional. Con la gobernadora del Valle, Dilian Francisca Toro, se concretó el compromiso para entregar kits de mejoramiento de vivienda y evaluar la asignación de soluciones habitacionales nuevas para quienes lo perdieron todo.Asimismo, el alcalde Quintero busca aprovechar los decretos de emergencia nacional para reorientar partidas del Sistema General de Participaciones (SGP)."Estamos buscando que ahora pues los decretos proferidos por el gobierno nacional donde se hablan de una serie de márgenes de maniobra (...) nos permitan orientarlos a la adquisición de materiales para nosotros llegar hoy a las viviendas".Esta medida permitiría adquirir cubiertas, hojas de Eternit y cerchas metálicas para reparar estructuras recuperables. Paralelamente, se plantean alivios tributarios para comerciantes y familias golpeadas por la crisis.El crítico desafío de las demoliciones y los escombrosUno de los puntos más complejos de la atención posterior al terremoto es el manejo de residuos de construcción y la demolición de estructuras inestables. A la fecha, el municipio ha retirado más de 1.700 toneladas de escombros, contando con un punto de acopio transitorio avalado por la CVC. Sin embargo, existen edificaciones de tres y cuatro niveles que requieren ser demolidas por dictamen de ingeniería estructural.La normativa jurídica vigente establece que el costo de demolición recae sobre los propietarios, lo que representa una barrera insuperable para familias que perdieron su vivienda y su sustento. Ante esto, el alcalde hizo un llamado vehemente al gobierno nacional: "Hay que entrar a ayudar a familias que dicen: 'Y si mi casa hay que demolerla, yo no tengo ni para construirla, ni siquiera para tumbarla'".La intención de la administración municipal es lograr que el Estado asuma dichos costos para evitar un perjuicio adicional a los damnificados.Escuche aquí la entrevista:
"No entendíamos qué estaba pasando", fueron las palabras de Giannina Brusatin, una caleña que estudiaba en Nueva York el 11 de septiembre de 2001 y que contó en Mañanas Blu con Ricardo Ospina cómo presenció el colapso del World Trade Center, las dos semanas de aislamiento obligado en Brooklyn y las secuelas emocionales de una tragedia que cambió el mundo.Un estruendo bajo Wall Street y la llegada al salón de clasesLa mañana del 11 de septiembre de 2001, Giannina abordó el metro en Manhattan para dirigirse a su universidad en Brooklyn. Mientras el convoy transitaba cerca de la estación de Wall Street, ocurrió un evento inusual bajo tierra: "Ese día sí recuerdo que hubo un estruendo muy fuerte. Ahí paró y se apaga como toda la luz, pero el metro sigue", contó Yanina. Sin sospechar lo que ocurría en la superficie, llegó tarde a su clase, pasadas las 9:00 de la mañana, encontrándose con un ambiente de absoluta incertidumbre. Todos sus compañeros estaban pegados a los ventanales que tenían una vista panorámica directa hacia el skyline del bajo Manhattan, mientras su profesor entraba y salía consternado intentando ubicar a un familiar que trabajaba en las torres.El impacto de los aviones y el colapso en directoDesde el aula, la perspectiva hacia las Torres Gemelas era frontal. Lo que inicialmente parecía un incendio o una explosión en la primera torre tomó un giro trágico ante los ojos de los alumnos: Minutos más tarde, el estupor se apoderó del salón al observar cómo la estructura del World Trade Center se desmoronaba envolviendo la zona en una nube de escombros. "Se empezaron a caer el edificio del lado derecho y luego el del lado izquierdo y no entendíamos qué estaba pasando, porque era una estructura tan emblemática que uno veía siempre y contaba con esa vista y se empezaron a caer", contó la caleña.Aislada en Brooklyn: Un refugio entre extranjerosTras el atentado, la ciudad quedó sumida en el pánico y clausurada por completo. "Fue horrible, porque yo venía de Manhattan y la universidad es en Brooklyn, y yo no pude volver a Manhattan como en casi dos semanas porque todo Nueva York cerró", dijo. Ante la imposibilidad de regresar a su apartamento, Giannina se refugió a dos cuadras de la institución en la vivienda de una amiga venezolana, compartiendo estancia junto a otro compañero proveniente de San Diego. Le puede interesar: William Jimeno, el policía que sobrevivió 13 horas bajo las Torres Gemelas: “Vi a Jesús”Ninguno de ellos era nativo de Nueva York. En medio de las limitaciones de comunicación de la época, utilizaba un teléfono móvil básico, el célebre Nokia 1100 o "panelita", y racionaba tarjetas de llamadas internacionales para contactar a sus padres en Londres, quienes cuidaban a su sobrino de cinco meses de nacido.Transcurrida una semana y media de confinamiento, decidieron cruzar caminando el puente de Brooklyn para retornar a Manhattan, evitando el transporte subterráneo, debido al temor generalizado. "El aire era diferente", afirmó. Al ingresar finalmente a su residencia, se encontró con una escena impactante en el teléfono fijo: "Cuando llegué al apartamento me acuerdo que tenía la más cantidad de mensajes que he recibido yo en la vida, eran como 53, una cosa así", expresó.Se trataba de grabaciones acumuladas de familiares y amigos de su colegio en Cali, quienes buscaban desesperadamente confirmar que se encontraba con vida.Escuche la entrevista aquí:
Un sismo de magnitud 4,5 se registró este viernes 11 de septiembre de 2026 en el departamento del Chocó, según el reporte actualizado del Servicio Geológico Colombiano (SGC). El evento sísmico ocurrió a las 11:42 de la mañana y tuvo como epicentro al municipio de Istmina. De acuerdo con el boletín emitido por el SGC, el epicentro del sismo en Chocó fue localizado a 27 kilómetros del municipio de Sipí, en el departamento del Chocó. El movimiento telúrico tuvo una profundidad de 41 kilómetros.Datos del temblor registrado en ChocóLos principales datos entregados por el SGC son:Fecha: 11 de septiembre de 2026.Hora: 11:42 a. m., hora local.Magnitud: 4,5.Referencia: Istmina, Chocó, Colombia.Ubicación del epicentro: 27 kilómetros de Sipí, Chocó.Profundidad: 41 kilómetros.Latitud: 4,42°.Longitud: -76,72°.El mapa publicado por la entidad ubica el epicentro al occidente de la cordillera de los Andes y dentro del territorio del Chocó. La información corresponde a un boletín actualizado, por lo que algunos de los parámetros técnicos del evento podrían ser ajustados posteriormente a medida que avance el procesamiento de los registros obtenidos por las estaciones sismológicas.El sismo se sintió en el occidente del país y en el Eje Cafetero El temblor también fue percibido en zonas del Valle del Cauca, Risaralda, Quindío y otras áreas del Eje Cafetero, según los testimonios recibidos durante la transmisión de Mañanas BluEn Cali, varios oyentes reportaron que el movimiento se sintió con fuerza, especialmente en edificaciones altas. Durante la emisión se indicó que, pese a la percepción del temblor, no se habían reportado novedades o daños relacionados con el movimiento telúrico hasta ese momento. En Pereira también se registró una percepción fuerte y de corta duración. El periodista Christian Zuluaga informó durante la emisión que el movimiento fue sentido principalmente en la zona céntrica de la ciudad.La situación generó especial atención en esa ciudad debido a que algunas edificaciones del centro permanecen afectadas por el sismo ocurrido el pasado 10 de agosto, que tuvo una magnitud superior y dejó daños en diferentes zonas del suroccidente colombiano.Además de Pereira, se recibieron reportes desde otros municipios de Risaralda, entre ellos Dosquebradas, La Virginia y Santa Rosa de Cabal. De acuerdo con la información entregada durante la transmisión, el movimiento fue percibido como corto pero fuerte. Sin embargo, hasta ese momento no se registraban daños importantes ni personas afectadas como consecuencia del nuevo sismo.También hubo reportes de personas que sintieron el movimiento en Palmira, Jamundí, Armenia y Buga, mientras que, en San José del Palmar, Chocó, la percepción habría sido más leve.
El domingo la Comisión Nacional del Servicio Civil a aplicará la prueba a quienes aspiran a una de las 1.096 vacantes para hacer parte del Sistema General de Carrera Administrativa.Estamos hablando de los aspirantes inscritos al concurso integrado por cinco entidades del orden nacional y una Corporación Autónoma Regional, entre las que están la Agencia para la Reincorporación y la Normalización, la Agencia Presidencial de Cooperación Internacional de Colombia, la Autoridad Nacional de Licencias Ambientales, la Unidad de Planeación de Infraestructura de Transporte y Corpomojana.La prueba, que será escrita, se aplicará el próximo domingo 13 de septiembre de 2026 en Cali, Bogotá, Apartadó, Medellín, Cartagena, Valledupar, Montería, Santa Marta, Villavicencio, Pasto, Bucaramanga, Ibagué y Mocoa, garantizando igualdad, publicidad y mérito.Frente a las zonas afectadas por el terremoto, como la capital del Valle del Cauca, la Comisión hizo junto a autoridades locales una revisión del estado físico de la infraestructura y están dispuestas para el examen.Justamente hace un mes, la CNSC decidió reprogramar la aplicación de las pruebas para verificar las condiciones de la infraestructura y si era viable el acceso a ellas para llevar a cabo la jornada garantizando la participación de los aspirantes en condiciones.
A 25 años de los atentados del 11 de septiembre de 2001, las historias de quienes vivieron aquella jornada siguen reconstruyendo uno de los episodios que transformó la política y la seguridad mundial. Luis Alberto Moreno, entonces embajador de Colombia en Estados Unidos, recordó que vio desde un aeropuerto en Panamá las imágenes de los aviones impactando las Torres Gemelas.En entrevista con Mañanas Blu, Moreno aseguró que la magnitud de lo ocurrido hizo que ese día quedara grabado en la memoria de millones de personas. “Yo creo que a mí me pasa lo que a todo el mundo y todos nos acordamos dónde estábamos hace 25 años, porque fue un hecho que sacudió al mundo”, recordó.Moreno contó que había viajado hacia Colombia y que el 10 de septiembre su avión fue desviado a Panamá. Allí se encontraba cuando comenzaron a transmitirse las imágenes desde Nueva York.“Recuerdo estar en el aeropuerto de Panamá y ver cuando entró el primer avión y después todo el mundo mirando los televisores en las distintas pantallas que hay en los aeropuertos. Y de golpe después ver otro avión justo cuando se estrella”, relató.Colin Powell tenía previsto viajar a BogotáEl entonces embajador explicó que su desplazamiento se debió a una visita que el secretario de Estado de Estados Unidos, Colin Powell, tenía prevista para Colombia el mismo 11 de septiembre.Powell se encontraba en Lima participando en una Asamblea de la Organización de Estados Americanos y, según Moreno, posteriormente debía viajar a Bogotá para reunirse con el entonces presidente Andrés Pastrana. “Colin Powell, cuando se entera de lo que pasa en Nueva York, estaba en Lima esa mañana. Debía salir de Lima hacia Bogotá a eso de las 11 de la mañana para llegar a un almuerzo y toda una reunión con el presidente Pastrana y su equipo el resto del día. Obviamente tuvo que cancelar”, explicó.La reunión tenía entre sus objetivos continuar afinando la implementación del Plan Colombia, una estrategia que ya contaba con apoyo estadounidense y que inicialmente tenía un importante componente de lucha contra el narcotráfico.¿Cómo cambió el 11-S la relación entre Colombia y Estados Unidos?Moreno explicó que después de los atentados la lucha contra el terrorismo pasó a ocupar un lugar central dentro de la política exterior estadounidense y también tuvo consecuencias sobre la cooperación con Colombia.Para ese entonces, las Farc ya habían sido designadas por Estados Unidos como una organización terrorista antes de los ataques, pero el nuevo escenario internacional obligó ampliar posteriormente el alcance de la asistencia estadounidense.“Se plantea la posibilidad de que aquí hay un grupo terrorista en Colombia y que hay que fortalecer mucho más al Estado colombiano para tener las herramientas y la capacidad para derrotarlo”, señaló.El exembajador aseguró que este proceso comenzó primero durante el Gobierno de Andrés Pastrana y se profundizó posteriormente con la llegada de Álvaro Uribe a la Presidencia.“Llegamos a tener cerca de 700 oficiales americanos haciendo cursos de entrenamiento y presencia en temas de inteligencia y logística. La capacidad que ganaron las Fuerzas Militares de Colombia, la Policía, el Ejército, la Armada, la Fuerza Aérea, los equipos de movilidad y las plataformas de inteligencia, todo esto fue fruto de la aceleración de la ayuda de los Estados Unidos después del 11 de septiembre”, afirmó.Posteriormente, en 2002, el Congreso de ese país amplió las facultades para que equipos y recursos originalmente destinados a programas antinarcóticos pudieran utilizarse también en operaciones contra organizaciones terroristas en Colombia.Para el exembajador, el 11S además de transformar la seguridad interna de Estados Unidos y su política internacional, fue un punto de inflexión en la cooperación militar y de inteligencia con Colombia, cuyos efectos se extendieron durante los años siguientes.Escuche aquí la entrevista: