Las autoridades electorales en Colombia reiteraron que las diferencias entre el preconteo y el escrutinio oficial de las elecciones legislativas del pasado 8 de marzo son un fenómeno normal dentro del sistema electoral, luego de que algunos dirigentes del Pacto Histórico y miembros del Gobierno sugirieran que podrían existir variaciones significativas en la asignación de curules al Senado.
La aclaración fue hecha por Jaime Hernando Suárez, registrador delegado para Asuntos Electorales de la Registraduría Nacional del Estado Civil, quien explicó que el preconteo tiene únicamente un carácter informativo, mientras que el escrutinio es el proceso con validez jurídica que determina oficialmente los resultados de las elecciones.
“El preconteo es una labor informativa que realiza la Registraduría para mostrar la tendencia de la votación el día de las elecciones. Lo que tiene validez legal son los escrutinios”, afirmó Suárez.
Las declaraciones se producen después de que algunos dirigentes del Pacto Histórico señalaran que las diferencias entre ambas etapas del conteo podrían traducirse en un mayor número de curules para esa colectividad. Incluso el congresista Alejandro Campo aseguró en redes sociales que las variaciones entre el preconteo y el escrutinio podrían representar “varios miles de votos” que incidirían en la disputa por escaños en el Senado.
Según el funcionario electoral, las diferencias entre ambos procesos se explican por la forma en que se desarrolla el conteo oficial de votos en el país. El día de las elecciones, la Registraduría entrega el proceso electoral a los jurados de votación desde las 7:00 de la mañana, cuando se instalan las mesas en todo el territorio nacional. En los comicios legislativos de este año participaron más de 862.000 jurados de votación distribuidos en más de 125.000 mesas electorales.
A las 4:00 de la tarde, una vez finaliza la jornada, los jurados realizan el primer conteo de votos y consignan los resultados en las actas oficiales. Con base en esos datos preliminares, la Registraduría divulga el preconteo que se conoce públicamente la misma noche de las elecciones.
Posteriormente comienza el escrutinio oficial, que se desarrolla en varias etapas. Primero se realiza el conteo a nivel municipal, luego departamental, y finalmente el Consejo Nacional Electoral (CNE) consolida la información para declarar los resultados definitivos.
“Los jueces de la República revisan cada una de las actas de las más de 125.000 mesas y consolidan la información. Después los delegados del Consejo Nacional Electoral hacen el escrutinio departamental y finalmente el CNE entrega la cifra definitiva”, explicó Suárez.
En este proceso también intervienen testigos electorales y abogados de los partidos, quienes pueden presentar reclamaciones si consideran que existen inconsistencias en las actas. Para estas elecciones se acreditaron más de un millón de testigos electorales, encargados de vigilar el desarrollo del conteo.
“Es normal que durante los escrutinios los candidatos o sus abogados presenten reclamaciones. Ese es un debate jurídico que siempre se ha dado y está previsto en la legislación electoral”, señaló el registrador delegado. De acuerdo con Suárez, las variaciones entre el preconteo y el escrutinio suelen ser mínimas, aunque en ocasiones pueden modificar la asignación de algunas curules cuando la diferencia entre candidatos es muy estrecha.
“Tradicionalmente las diferencias son pequeñas, pero puede suceder que haya variación de una o dos curules. Eso ocurre cuando las disputas están a doscientos o trescientos votos”, indicó.
Hasta ahora, el Consejo Nacional Electoral continúa consolidando los resultados. Según información entregada por esa entidad, ya se han declarado elecciones de Cámara de Representantes en 19 departamentos, mientras que el escrutinio del Senado aún no ha concluido, debido a que todavía se revisan los votos de la circunscripción internacional.
En ese contexto, Suárez reiteró que todavía no es posible afirmar cuántas curules corresponden definitivamente a cada partido político. “El resultado definitivo de las curules del Senado lo dará el Consejo Nacional Electoral cuando termine el proceso de escrutinio”, puntualizó.
Mientras tanto, las autoridades electorales insistieron en que las diferencias entre el preconteo y el conteo oficial hacen parte del funcionamiento habitual del sistema electoral colombiano y no constituyen, por sí mismas, una irregularidad.