El aumento del turismo y el crecimiento de las viviendas de renta corta están generando inconformidad en Medellín. Habitantes denuncian que el costo de vida, especialmente en arriendos, se ha elevado hasta niveles que califican como “invivibles”.
Según la Lonja de Propiedad Raíz, en la ciudad hay más de 12.000 inmuebles destinados a renta corta, una cifra que sigue en aumento y que estaría impactando el mercado tradicional de vivienda.
En redes sociales, cada vez son más frecuentes las denuncias de ciudadanos por el alto costo de los arriendos, incluso en estratos medios y bajos.
“Los arriendos en los estratos 1, 2 y 3, sin mencionar los de ahí para arriba, están exageradísimos”, señala un usuario en redes.
Otro ciudadano resume el sentir general con una frase contundente: “Medellín está invivible”.
Las quejas apuntan a que los precios han alcanzado cifras que superan los 5 millones de pesos, especialmente en zonas como Laureles, hoy una de las más costosas de la ciudad.
Además del costo, los habitantes cuestionan la relación entre precio y calidad de los inmuebles.
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“Para vivir en una vivienda de tres habitaciones necesito mínimo 5 millones 500 mil… para un apartamento”, denuncia una usuaria.
A esto se suma el mal estado de algunas propiedades. “No son apartamentos de lujo. Encuentras viviendas viejas, sin ascensor, sin portería 24 horas y sin remodelar, y aun así piden 5 millones 500 mil”, agrega.
Desde los barrios más impactados, también se percibe un cambio en la dinámica social.
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“Estamos llenos de extranjeros. Uno camina por Laureles y lo único que ve es extranjero”, afirma Manuela Rendón, habitante del sector.
El auge de plataformas de alquiler temporal estaría detrás de este fenómeno. De acuerdo con la Lonja, el número de viviendas turísticas sigue creciendo.
“Hay 12.675 inmuebles en oferta para vivienda turística. Esto significa un 5 % más que hace un año”, explicó Federico Estrada, gerente del gremio.
Sin embargo, el experto advierte que el impacto no es homogéneo en toda la ciudad.
“No podemos generalizar que el incremento de los arriendos sea exclusivamente por la vivienda turística. Hay sectores donde el impacto ha sido mayor, pero no es un fenómeno general”, precisó.
El incremento del turismo también estaría presionando otros precios en la economía local. En 2025, Medellín recibió más de un millón de visitantes, un aumento del 11 % frente al año anterior.
“Mucho turista, mucho Airbnb… eso encarece la comida, la vivienda, todo”, señala Carlos Mario Alzate, residente en la ciudad.
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Ante este panorama, analistas plantean revisar el Plan de Ordenamiento Territorial (POT) como una posible solución para regular las rentas cortas en zonas residenciales.
El objetivo sería evitar fenómenos como la gentrificación y recuperar el equilibrio en el acceso a la vivienda para los habitantes locales.