En plena temporada de lluvias en Medellín fortalecen sistemas de alertas tempranas sobre riesgos. Ya han instalado 29 de 40 sistemas de monitoreo en quebradas de la capital de Antioquia.
Autoridades de gestión del riesgo en Medellín y el Valle de Aburrá siguen en alerta por posibles emergencias durante la temporada de lluvias, por lo que una de las principales apuestas está enfocada en la prevención de diferentes situaciones ocasionadas por estos fenómenos.
Una de las principales tareas se centra en la protección de la población asentada en zonas adyacentes a quebradas que tienen una alta susceptibilidad a fenómenos de inundación y avenidas torrenciales.
Por eso, avanzan en la implementación de sistemas de monitoreo en los sitios donde se ha identificado mayor riesgo para la comunidad por la ocurrencia de dichos fenómenos y así tener la posibilidad de actuar oportunamente para prevenir tragedias.
Según Diego Fernando Peña, subdirector de Conocimiento y Reducción del Riesgo del Dagrd, ya hay en funcionamiento 29 de los 40 sistemas que la administración distrital se puso como meta instalar en el cuatrienio de gobierno. Varios corregimientos y zonas de ladera en el occidente y oriente de la ciudad han sido priorizadas.
“En el momento tenemos monitoreadas las principales cuencas donde históricamente se han presentado eventos recurrentes como inundaciones, avenidas torrenciales, crecientes súbitas en la Santa Elena, en el sector de Palo Blanco en la Chorrera, en la Picacha, sector La Bermejal”, aseveró.
Aunque el componente comunitario de los sistemas se encuentra en una fase básica de desarrollo, orientada a generar capacidades iniciales de respuesta ante emergencias, el funcionario indicó que esperan tener la totalidad de estos lo más pronto posible en vista también de las previsiones que indican que las lluvias serán constantes en los próximos meses.
De igual manera, hay un seguimiento constante de 26 puntos de la ciudad identificados como críticos o de especial atención donde con instrumentos como inclinómetros y diferentes sensores buscan anticiparse a cualquier escenario que pueda poner en riesgo la vida de habitantes de estas zonas.