Por fin el Urabá antioqueño tendrá un acueducto regional, luego de que se aprobaran $1,3 billones de vigencias futuras para iniciar la construcción de la megaobra. Aunque el expresidente Gustavo Petro habría prometido el acueducto, el proyecto será financiado con los excedentes del IDEA
El Urabá antioqueño está cada vez más cerca de contar con un sistema de abastecimiento de agua potable de carácter regional y está vez será posible luego de que la Asamblea Departamental de Antioquia aprobara vigencias futuras por 1,3 billones de pesos para financiar la primera fase del Acueducto Regional El Sable.
Aunque el megaproyecto había sido prometido por el expresidente de Colombia, Gustavo Petro, no tuvo ningún avance durante los últimos cuatro años y ahora después de mucha espera miles de habitantes se beneficiarán de las obras.
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El proyecto, que tiene un valor estimado de 1,6 billones de pesos, será financiado con excedentes financieros del Instituto para el Desarrollo de Antioquia, IDEA, provenientes principalmente de las transferencias de la Sociedad Hidroituango y son recursos que comprometen inversiones entre 2027 y 2032.
El gobernador de Antioquia, Andrés Julián Rendón, quien había asegurado que si era necesario vendía los muebles de la Administración Departamental para hacer el acueducto, celebró que se hayan aprobado las vigencias futuras.
“Pues no tuvimos que vender los muebles de la gobernación gracias a la conciliación de Hidroituango, gracias a la Asamblea Departamental para que inicialmente Carepa, Apartadó y Turbo, extensible al resto de la región tengan agua continua y potable, agua de calidad”, aseguró el mandatario de los antioqueños.
La primera etapa del Acueducto Regional El Sable beneficiará inicialmente a los municipios mencionados por el mandatario con una proyección de atender posteriormente a Chigorodó. Se estima que 288.000 personas se beneficiarán inicialmente y que el sistema tendrá capacidad para abastecer a cerca de 750.000 habitantes durante los próximos 25 años.
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Entre las obras previstas están la captación de agua en el río León, a la altura de la vereda Bocas de Chigorodó; una planta de potabilización con capacidad aproximada de dos metros cúbicos por segundo; cerca de 90 kilómetros de redes de distribución; y una infraestructura de almacenamiento.