El Proyecto de Acuerdo 724 de 2026, con el que la Alcaldía de Bogotá presentó su iniciativa de reforma tributaria, generó reacciones en el sector financiero, especialmente porque la propuesta plantea elevar del 14 al 21 por mil la tarifa del Impuesto de Industria y Comercio (ICA) para esta actividad. Asobancaria y Colombia Fintech rechazaron la propuesta y solicitaron mantener la tarifa vigente.
Según explicaron los gremios, esta mayor carga tributaria podría encarecer el acceso al crédito y a otros productos financieros, y restringir la financiación para hogares, empresas y emprendedores, especialmente si el mayor costo termina trasladándose a los usuarios.
También advirtieron que la medida incentivaría a bancos y fintech a trasladar operaciones e inversiones a otros municipios, con el riesgo de pérdida de empleo y actividad económica para la capital. Para el sector, el incremento equivale a un alza del 50% frente a lo que se cobra actualmente por este impuesto.
El debate se produce luego de que el alcalde Carlos Fernando Galán, junto con la secretaria de Hacienda, Ana María Cadena, presentara ante el Concejo el proyecto "Bogotá Ciudad Inteligente", que busca modernizar la estructura tributaria de la ciudad. Según explicó la Alcaldía, la iniciativa está orientada a atraer inversión, simplificar tarifas y dar alivios a deudores.
Actualmente, Bogotá tiene 13 tarifas de ICA distintas según el tipo de actividad económica, con decimales que complican su cálculo. El proyecto propone reducirlas a solo 7, con números enteros y redondeados. Según la Alcaldía, ese ajuste haría que la mayoría de los sectores paguen una tarifa igual o menor a la actual. La excepción es el sector financiero, pues mientras los demás sectores bajarían o mantendrían su tarifa, a bancos y fintech les subiría casi al doble.