En pleno centro de la capital, el Parque Santander fue durante meses uno de los puntos utilizados por una organización delincuencial para la comercialización de estupefacientes. Tras más de un año de investigación, la Policía logró desarticular este grupo, conocido como Cats, capturando a 13 de sus presuntos integrantes, señalados de dedicarse al tráfico de drogas en la zona.
La operación fue desarrollada por la Seccional de Investigación Judicial (SIJIN) de la Policía Metropolitana de Bogotá en el marco de la estrategia de seguridad denominada “Seguridad, Dignidad y Democracia”. Gracias a interceptaciones de 20 líneas telefónicas, labores de inteligencia y la infiltración de un agente encubierto durante 13 meses, las autoridades lograron reunir pruebas suficientes para solicitar órdenes judiciales y adelantar el operativo que terminó con la captura de ocho hombres y cinco mujeres, uno de ellos en flagrancia.
De acuerdo con la investigación, los integrantes de esta estructura utilizaban diferentes espacios del parque para ocultar la droga y evitar los controles policiales. Las sustancias eran escondidas en sillas, árboles, ropa, paredes cercanas a la iglesia del sector e incluso en una chaza de dulces, lo que les permitía mantener un flujo constante de ventas en este concurrido punto del centro de Bogotá.
Las autoridades también establecieron que la droga era transportada desde el municipio de Soacha hacia el centro de la ciudad, utilizando bicicletas o el sistema de transporte masivo TransMilenio. Para no levantar sospechas, algunos integrantes del grupo se desplazaban con sus hijos menores de edad, simulando actividades familiares mientras llevaban las sustancias para su distribución.
Entre los capturados se encuentran alias El Viejo, señalado como cabecilla y encargado de coordinar el transporte de los estupefacientes, y alias Anuel, quien administraba la red y entregaba la droga dosificada a los expendedores. Según la Policía, dos mujeres identificadas como alias La Ñata y La Flaca instrumentalizaban a sus hijos de tres y siete años para generar confianza entre los transeúntes y evitar alertar a las patrullas que vigilaban el sector.
Durante el operativo se realizaron nueve diligencias de registro y allanamiento en Bogotá y en Soacha. En estos procedimientos se incautaron dos armas de fuego con munición, varias dosis de estupefacientes y más de un millón de pesos en efectivo, dinero que, según las autoridades, sería producto de la comercialización de marihuana y clorhidrato de cocaína.
Las investigaciones señalan que esta organización obtenía rentas criminales cercanas a los 80 millones de pesos mensuales. Tras su captura, un juez de la República impuso medida de aseguramiento en centro carcelario a ocho de los detenidos, mientras que otros cuatro recibieron detención domiciliaria.
Con este resultado, la Policía destaca que se trata del tercer grupo delincuencial desarticulado que operaba en este sector del centro de Bogotá, luego de las estructuras conocidas como Los Tigres en 2022 y Santander en 2024. Según el balance de las autoridades, en lo corrido del año se han incautado más de media tonelada de estupefacientes y se han afectado al menos 41 grupos criminales en la ciudad.