Según la investigación, los capturados contactaban a ciudadanos extranjeros en Cúcuta (Norte de Santander) e Ipiales (Nariño), a quienes ofrecían transporte y alojamiento para trasladarlos en buses de turismo hasta Necoclí (Antioquia).
Allí, los migrantes, procedentes de países como Chile, Perú y Ecuador, eran reunidos tras cruzar pasos ilegales cercanos al Puente Internacional de Rumichaca y movilizados clandestinamente por vía terrestre, según las pesquisas de la Fiscalía.
El proceso reveló que algunas víctimas fueron agredidas, amenazadas con armas de fuego y despojadas de sus pasaportes cuando no podían pagar las sumas exigidas, que oscilaban entre 150 y 200 dólares, además de otras cuotas durante el trayecto.
En diligencias realizadas en Ipiales y Medellín fueron capturados ocho presuntos integrantes de la organización, y durante los operativos se incautaron un arma de fuego, munición, dinero en efectivo y celulares.
La Fiscalía les imputó los delitos de concierto para delinquir con fines de tráfico de migrantes, y fabricación, tráfico y porte de armas de fuego de uso privativo de las Fuerzas Armadas, cargos que no fueron aceptados.
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Hasta tanto avance el proceso, los presuntos responsables de traficar personas deberán permanecer recluidos en una cárcel.