Un mes y medio después de un terrible siniestro náutico que dejó en estado crítico a un turista italiano; un día de playa volvió a terminar en tragedia para un grupo de turistas en la zona insular de Cartagena.
La víctima del accidente marítimo, cuyas circunstancias son investigados por las autoridades, es Julie Bohórquez Romero, una medica bogotana, radicada en el departamento de Caquetá, quien habría sido arrollada por una embarcación cuando disfrutaba de una actividad náutica en un sector conocido como Agua Azul, en la isla de Barú.
Según el relato de los familiares, la especialista en Ginecología y Obstetricia, había llegado a Cartagena a participar de un congreso de medicina, y el pasado domingo 15 de marzo, una vez terminada las actividades académicas, decidió ir de paseo con un tres de sus colegas médicos.
“La información que nosotros tenemos es que ella se encontraba departiendo con unos amigos y estaban haciendo uso de esta atracción que es alada por una lancha, más conocida como una dona, en la que las persona se suben, las arrastra una lancha y pues el objetivo es que las personas se vuelquen o se caigan al agua. Ella cae, junto con las otras dos personas que estaban en la atracción, y en la caída cuando regresa la lancha como a sacarlos, pues al parecer, la lancha la golpea de una forma demasiado fuerte, al parecer, de acuerdo a lo que manifiesta la otra persona que estaba allí, la lancha se acerca demasiado a ella, le corta su brazo, pero además le genera unas lesiones a nivel del tórax y del abdomen, que pues al parecer fue lo que lo que resultó determinante para su deceso”, relató en diálogo con BLU Radio, Andrea Chacón, prima de la médico fallecida.
Y aunque, la especialista de 42 años fue auxiliada por sus compañeros médicos y trasladada a un hospital de la ciudad de Cartagena, no fue posible salvarle la vida.
“Enviemos nuestra voz de condolencia a toda su familia. El reporte indica que se intervino, se aplicaron medidas como tubo de tórax, se reanimó. Salió de manera inicial de este paro cardiorrespiratorio, pero lastimosamente, falleció por las heridas múltiples que tuvo, como contusión en el tórax, traumas, heridas penetrantes en miembros superiores”, explicó el director del Departamento de Salud de Cartagena, Rafael Navarro.
Familia pide mayor regulación a actividades náuticas
En medio del dolor y mientras avanzan los trámites para trasladar el cuerpo de la médico, la familia pidió mayor regulación y control para este tipo de actividades que siguen causando accidentes fatales en la zona insular.
“Lo que se ruega es el control a este tipo de actividades, no sé la capacitación de las personas que las realizan, la conciencia frente al riesgo que se asume al ejecutar este tipo de acciones porque cuando pasan estas cosas ya no hay marcha atrás, ya el resultado se dio y ya solo nos queda el dolor de no tenerla, pero si de repente esta tragedia sirve para evitar que otras personas, pues tengan que sufrir la misma suerte o situaciones similares, pues se haga lo que corresponde”, agregó la prima de la médico.
Asimismo, aseguraron que se abrió una investigación penal que esperan tengan resultados lo más pronto posible.
“Ya hay aperturada una investigación penal por los hechos, las personas que estaban con ella ya ya han rendido, y están rindiendo sus declaraciones, y pues nosotros estamos gestionando todo lo posible para retornarla a su casa”.
Por su parte, el secretario de turismo (e), Milton Pereira, señaló que se investigan en las circunstancias en las que se dio el siniestro.
“Estamos trabajando articuladamente con Guardacostas para determinar con precisión cuáles fueron las circunstancias en que ocurrió este siniestro en la zona de Agua Azul. Preliminarmente, estamos determinando cuáles fueron las circunstancias para efectos de que el operador, que es un privado, pueda dar las explicaciones correspondientes y que la autoridad marítima determine qué sucedió en el siniestro”, dijo el funcionario.
Bohórquez Romero, quien deja dos hijas de 2 y 7 años, se desempeñó como médico de la unidad de ginecobstetricia del Hospital Departamental María Inmaculada de Caquetá durante 13 años.
La Gobernación del Caquetá lamentó fallecimiento el fallecimiento de la profesional de la salud. “Expresamos nuestras más sinceras condolencias a sus familiares, amigos, compañeros de trabajo y a todo el equipo del Hospital Departamental María Inmaculada E.S.E. elevando una oración por su eterno descanso y pidiendo fortaleza y consuelo para quienes hoy sienten su partida. Su vocación de servicio y compromiso con la vida dejarán una huella imborrable en la región”.