El consumo de sustancias psicoactivas puede tener consecuencias que van mucho más allá de un momento de experimentación. Dependiendo de la sustancia, la frecuencia y las condiciones de cada persona, puede afectar la salud física y mental, generar dependencia y terminar impactando las relaciones familiares, sociales y el desarrollo de la vida cotidiana.
Conocer estas consecuencias también hace parte de la prevención. Por eso, en Cundinamarca se puso en marcha una alternativa para que estudiantes de colegios públicos puedan cumplir con las horas de servicio social que necesitan para graduarse mientras se acercan a una realidad que, en muchos casos, permanece distante para los jóvenes.
Publicidad
Estudiantes conocerán de cerca los efectos de las drogas
La iniciativa se denomina Cundinamarca al Rescate y es liderada por la Secretaría de Gobierno de Cundinamarca. La propuesta combina jornadas de formación con experiencias en territorio relacionadas con la prevención del consumo de sustancias psicoactivas y la atención a personas en condición de habitabilidad en calle.
Hasta el momento, 66 estudiantes de 24 colegios públicos han escogido esta modalidad para realizar sus 80 horas de servicio social, requisito para obtener el título de bachiller.
Como parte del proceso, los estudiantes reciben formación tanto virtual como presencial en temas relacionados con derechos humanos y prevención del consumo de sustancias psicoactivas.
Publicidad
La experiencia también incluye brigadas de atención dirigidas a personas en condición de habitabilidad en calle. En estos espacios, los jóvenes tienen la posibilidad de observar de manera directa algunas de las consecuencias que puede tener el consumo de estupefacientes sobre la salud física y mental, así como sobre el entorno familiar y social de una persona.
La intención del programa no es únicamente que los estudiantes cumplan con las horas exigidas para graduarse. La experiencia busca que tengan un acercamiento directo a esta problemática y puedan comprender los riesgos relacionados con el consumo de sustancias.
Publicidad
Al finalizar las actividades, los participantes reciben una certificación como multiplicadores de prevención en sus comunidades, con la idea de que los conocimientos adquiridos durante el servicio social también puedan trasladarse a sus entornos.
El anuncio del proyecto fue hecho por el gobernador de Cundinamarca, Jorge Emilio Rey, en su cuenta de X. Allí el mandatario departamental indicó que con esto “se busca dejar en los estudiantes herramientas para reconocer los riesgos asociados al consumo de sustancias y contribuir a su prevención”.