Los comerciantes del barrio San Fernando, al sur de Cali, se encuentran atemorizados ante las recientes extorsiones que delincuentes han realizado a propietarios de varios negocios.
Las víctimas denuncian que únicamente esta semana, tres locales de venta de insumos médicos, ubicados sobre la calle Quinta, fueron atacados como represalia ante la negativa del pago.
Dos de estos locales fueron rociados con gasolina y la intervención de la comunidad evitó que el delincuente lograra la afectación total, sin embargo, horas después, la fachada de otro negocio fue incinerada.
"Esta persona nos escribe a uno de los números de la familia, diciéndole que a él le están pagando 5 millones por hacer este daño, que si le dábamos a él 2 millones de pesos, pues él paraba la cosa y ya, que no pasaba nada. Nosotros obviamente no accedimos a esto porque son unos criminales, y a las 2:00 de la mañana nos dimos cuenta que estaban quemando efectivamente el local", señaló la dueña de uno de estos locales, quien pidió la reserva de su identidad por seguridad.
Lo que mayor preocupación genera para los comerciantes es la falta de vigilancia que hay en el sector, pues temen que el resto de locales también sean vandalizados y destruidos. Hasta el momento, todavía no se tiene calculado el valor del daño que generó este primer ataque.
"Los daños sí son bastantes porque nosotros no podemos vender equipos contaminados con humo, porque todo es para la salud de los pacientes. Entonces estamos revisando los equipos biomédicos y estamos esperando pues que nos digan la cifra exacta para poder saber de cuánto fue la magnitud de este daño", aseguró.
Las víctimas señalan que la situación ya fue puesta en conocimiento de las autoridades, quienes ya se encuentran adelantando las respectivas investigaciones, recolectando pistas, videos y testimonios. La comunidad del sector exige que haya un despliegue de seguridad constante en la calle Quinta, teniendo en cuenta que es uno de los corredores más transitados de la ciudad.