Con el paso de los días, la situación de orden público en la zona rural de Jamundí se vuelve más complicada, además de la invasión al predio La Novillera en el sector de río Claro y las intimidaciones a la población civil para expulsar a la fuerza pública de este territorio, ahora, se conoció que las disidencias de las Farc dejaron sin el servicio de agua potable a aproximadamente 5.000 familias.
Estas personas son habitantes de los consejos comunitarios de Guachinte, Varejonal y Tinajas cuyo acueducto rural fue destruido por integrantes del frente 'Jaime Martínez', que instalaron y activaron explosivos a la bocatoma, cortando por completo el suministro a estas comunidades.
"El acueducto también fue afectado y si no hay agua, la afectación va a ser social. Ahorita tenemos agua porque ha habido lluvia, pero cuando ya no tenga agua ¿qué va a hacer la gente? el agua de consumo humano es la prioridad. Se supone que están cuidando a las comunidades más afectadas, pero les estamos atacando dejándolos sin agua y sin recursos ambientales.", advirtió María Eugenia Saavedra, presidente de la Sociedad de Agricultores y Ganaderos del Valle.
Lo que más preocupa es la falta de una respuesta institucional respecto a esta problemática, pues hace que el miedo de las comunidades, y el daño en el ambiente se incremente cada vez más.
"Primero, instrumentalizan a la población civil, limitan el acceso a diferentes zonas y ahora atentan contra un servicio vital para la comunidad como es el agua. Esto no puede seguir pasando. Hago un llamado y exijo para que el Gobierno Nacional haga una intervención inmediata en esta zona. Hemos advertido cómo se presentan secuestros, atentados contra la fuerza pública y ahora lo que es más grave, atentan contra la población civil", señaló el diputado del Valle, Rafael Rodríguez.