Tres personas fueron enviadas a prisión por su presunta participación en la explotación sexual de dos mujeres en un estudio clandestino de transmisiones digitales que habría funcionado entre agosto y octubre de 2025 en Villa del Rosario, Norte de Santander. Entre las víctimas se encuentra una adolescente de 16 años.
De acuerdo con la investigación de la Fiscalía, al lugar habrían sido llevadas la menor de edad y una mujer de 19 años, quienes debían cumplir horarios y atender las solicitudes de los usuarios durante las transmisiones en vivo para generar mayores ingresos. Los pagos se realizaban en dólares y eran recibidos por los administradores del establecimiento.
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Los hermanos Carlos Alberto y Carlos José Colina Herrera, ambos de nacionalidad venezolana, serían los encargados de vigilar y supervisar a las víctimas. Según las autoridades, también les imponían multas cuando presuntamente incumplían las reglas establecidas en el lugar. La investigación también involucra a la madre de la adolescente, quien, al parecer, habría permitido que su hija acudiera al estudio y fuera víctima de explotación sexual.
“Al llegar a un acuerdo con la señora, la cual la contactó a través de la plataforma, quien le realizó ofrecimientos de laborar en una página web para llevar a cabo actividades de contenido sexual con fines de pagos monetarios por medio de porcentajes según la actividad sexual realizada en las plataformas virtuales”, afirmó la fiscal del caso.
La Fiscalía imputó a los tres procesados, según su presunta responsabilidad individual, los delitos de trata de personas agravada y utilización o facilitación de medios de comunicación para ofrecer actividades sexuales con personas menores de 18 años. Los señalados no aceptaron los cargos. Sin embargo, un juez de control de garantías ordenó medida de aseguramiento en centro carcelario mientras avanza el proceso judicial.