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La salud nasal de los lactantes, un factor determinante para el éxito de la lactancia materna

La congestión en las fosas nasales puede dificultar las tomas de leche y alterar el descanso del bebé. Especialistas explican cómo identificar las señales.

Bebé tomando leche materna
Bebé tomando leche materna
Foto: Meta IA

Durante los primeros meses de vida, los bebés de cuatro a seis meses respiran principalmente por la nariz y no cuentan con la capacidad de alternar entre la boca y la vía nasal mientras se alimentan. Por esta razón, la salud respiratoria del lactante es un factor determinante para lograr una lactancia materna efectiva.

Según datos publicados por el International Journal of Pediatrics, cualquier obstrucción o congestión en la nariz dificulta el proceso de alimentación de los menores y altera de manera directa su descanso.

Por qué la congestión afecta la lactancia

Frecuentemente, las complicaciones al amamantar suelen atribuirse a la técnica de agarre o a los niveles de producción de leche. No obstante, la vía respiratoria cumple un rol central.

Muchas veces los padres creen que las dificultades durante la lactancia están relacionadas únicamente con el agarre o la producción de leche. Sin embargo, la congestión nasal también puede influir. Identificarla a tiempo y mantener una adecuada higiene nasal puede hacer que las tomas sean más cómodas
Explica la pediatra Pilar Hoyos.

De igual manera, una investigación divulgada en la revista científica CoDAS determinó que un flujo respiratorio nasal adecuado favorece la correcta posición de la lengua y de los labios. Dicha postura resulta indispensable para realizar la succión de forma continua y segura.

Señales de alerta en el lactante

Existen comportamientos específicos que permiten reconocer si la vía respiratoria del bebé presenta alguna obstrucción durante el amamantamiento:

  • Desprenderse del pecho de forma constante para tomar aire.
  • Hacer pausas frecuentes a lo largo de la toma.
  • Tardar más tiempo del habitual en terminar de alimentarse.
  • Mostrar irritabilidad o dificultades para conciliar el sueño.

Recomendaciones para la higiene nasal

Ante cuadros de congestión, médicos especialistas aconsejan mantener una higiene nasal constante y acudir a la consulta pediátrica en caso de que los síntomas persistan.

Un ensayo clínico publicado en el Turkish Journal of Medical Sciences señaló que el lavado o irrigación nasal utilizando agua de mar o solución salina contribuye a reducir la congestión en niños menores de dos años con infecciones respiratorias altas. De acuerdo con el estudio, esta práctica médica ayuda a mejorar la calidad de las tomas y del sueño.

En el mercado médico se encuentran disponibles productos de solución de agua de mar estéril, como Marimer Baby de Axon Pharma, entre otros, diseñados para la limpieza de las fosas nasales infantiles y para facilitar la respiración en episodios de congestión.

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