Barranquillera que clamó por ayuda para su padre contagiado con coronavirus en Ecuador afirma que su ser querido murió en casa sin tener atención especializada. Ahora teme por el bienestar de su madre de 63 años y su hermana, quienes también están contagiadas con COVID-19 y hacen parte de la población vulnerable.
Pese a las súplicas que Laura Scandón hizo por redes sociales buscando un respirador artificial para su padre Johnny Scandón, quien padeció graves dificultades respiratorias como consecuencia del contagio con COVID-19, el hombre murió en su casa en la ciudad de Guayaquil, sin recibir ayuda especializada.
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“El respirador nunca llegó y nos tocó ver como mi papá se nos fue lentamente por falta de oxígeno. Toda la madrugada cuando empezó a complicarse estuve buscando una ambulancia, un médico o enfermera que nos ayudara a sacarlo de la crisis, pero no encontramos. Llamé 50 veces al 911 por una ambulancia y nunca llegó. Estuve con mi familia luchando para que no se nos fuera, pero pasó”, narró a BLU Radio la barranquillera.
Laura, ahora no solo enfrenta el dolor por la pérdida de su padre, sino la angustia por la salud de los demás miembros de su familia, quienes también están contagiados con coronavirus. Esto, debido a la crisis de salud que padece el vecino país en el cual no se encuentran recibiendo ningún tratamiento para la enfermedad.
Scandón asegura que su mamá de 63 años y su hermana, quien tiene otros problemas de salud, son los más vulnerables, por lo que clama urgente atención médica para ellas.
“Lo más preocupante es que todos en mi casa somos positivo para COVID-19 y mi mamá, por su edad y mi hermana por una operación que tiene, son las más sensibles a complicarse. Soy la única que tiene los pulmones límpidos estos momentos, según la última radiografía que nos hicimos", relató Laura.
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En este momento, lo único que pido es un médico que nos dé un tratamiento, ya sea un neumólogo que nos monitoree desde Colombia por medio de videollamada, ya que en Guayaquil no se consigue nada, clamó Lorena.
La barranquillera que lleva 12 años viviendo en Ecuador junto a su familia no ha podido sepultar el cuerpo de su padre pese a tener contratado un servicio funerario. La joven afirma que los cementerios solo reciben 50 muertos por día y el número de fallecidos supera esta cifra.
“Por más que se contrató un servicio funerario y compramos una bóveda, solo después de 24 horas de tener el cuerpo de mi papá en casa logramos que se lo llevaran, sin embargo, no hemos podido sepultarlo porque los cementerios están colapsados”, siguió relatando.
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Escuche aquí el audio completo con Laura Scandón: