Dormir menos de seis horas por noche de manera habitual podría tener consecuencias mucho más profundas que el simple cansancio del día siguiente, así lo advirtió la psicóloga y doctora en medicina del sueño Nuria Roure, quien aseguró que la falta crónica de descanso puede afectar significativamente la capacidad mental y el funcionamiento cognitivo de las personas.
La especialista explicó que el sueño insuficiente no solo genera fatiga acumulada, sino que también impacta procesos esenciales como la concentración, la memoria, la creatividad y la toma de decisiones. Según Roure, uno de los datos más preocupantes es que quienes duermen menos de seis horas de forma constante podrían experimentar una reducción de hasta el 30 % en su capacidad cognitiva.
¿Qué le pasa al cuerpo cuando se duerme menos de seis horas al día?
De acuerdo con la experta, el déficit crónico de sueño provoca alteraciones en diversas funciones cerebrales que son fundamentales para las actividades cotidianas.
Entre los principales efectos mencionados por Roure se encuentran:
- Menor capacidad de concentración.
- Dificultades para procesar información.
- Reducción de la creatividad.
- Problemas para tomar decisiones complejas.
- Mayor tendencia a comportamientos impulsivos.
La especialista señaló que muchas personas no son plenamente conscientes de estos cambios porque el deterioro ocurre de manera gradual. En numerosos casos, los síntomas suelen atribuirse al estrés laboral, las preocupaciones diarias o incluso al envejecimiento, cuando en realidad podrían estar relacionados con la falta de descanso.
¿Por qué la falta de sueño afecta el rendimiento mental?
Las advertencias de Roure coinciden con investigaciones científicas que han estudiado el impacto del sueño sobre las funciones cognitivas.
Diversos estudios han encontrado que la privación de sueño puede afectar áreas como la atención, la memoria de trabajo, la velocidad de procesamiento de información y la capacidad para resolver problemas. Asimismo, la Sleep Foundation han señalado que el descanso insuficiente suele traducirse en un deterioro del rendimiento mental durante el día.
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Según la psicóloga, uno de los aspectos más relevantes es que el cerebro no responde de la misma manera cuando acumula varias noches de sueño insuficiente. En ese escenario, disminuye la eficiencia de procesos relacionados con el razonamiento y el análisis, mientras aumentan las respuestas impulsivas.
¿Qué parte del cerebro resulta más afectada?
Roure explicó que uno de los sistemas más sensibles a la falta de sueño es la corteza prefrontal, una región cerebral vinculada con funciones ejecutivas de alto nivel.
Esta área participa en procesos como:
- La planificación.
- El control de impulsos.
- La evaluación de riesgos.
- La toma de decisiones racionales.
- La organización de tareas complejas.
Cuando el descanso es insuficiente durante períodos prolongados, estas capacidades pueden verse comprometidas. Paralelamente, otros circuitos cerebrales asociados con la recompensa inmediata adquieren mayor protagonismo, lo que favorece conductas menos reflexivas.
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La especialista indicó que esta situación puede influir tanto en el entorno laboral como en la vida cotidiana, al afectar la capacidad para analizar situaciones y valorar consecuencias.
¿Es posible acostumbrarse a dormir poco?
Uno de los puntos que destacó Roure es que muchas personas creen haberse adaptado a dormir pocas horas. Sin embargo, explicó que el organismo puede acostumbrarse a la sensación de cansancio sin que ello signifique que las funciones cognitivas hayan recuperado su nivel habitual.
La psicóloga, acreditada como Somnologist por la European Sleep Research Society y profesora de la Universidad de Lleida, sostuvo que el sueño constituye una necesidad biológica esencial para el adecuado funcionamiento físico y mental.