José Peregrino llegó a las clínicas Sonría con solo 11 de sus 32 dientes, habiendo perdido con los años no solo la capacidad de hacer actividades cotidianas como masticar, sino también la confianza para sonreír. Para devolverle la salud y funcionalidad a su boca, el equipo médico de Sonría inició una rehabilitación integral retirando tres piezas que ya no cumplían su función, logrando un primer paso exitoso.
Tras la intervención, José y su familia recibieron el plan de recuperación para esta etapa inicial, que incluye reposo, compresas frías y dieta blanda. En medio del proceso, su hijo resumió el propósito de este acompañamiento con una emotiva frase: "Hoy le vamos a devolver la sonrisa a mi papito, aunque nunca se le ha ido".
Este inicio de tratamiento refleja el compromiso de Sonría por ir más allá de lo clínico. Con este primer paso, la clínica empieza a devolverle a un adulto mayor la salud, la funcionalidad y la oportunidad de volver a sonreír sin complejos.