¿Su hijo no rinde en clase? Podría ser un problema de visión y así puede detectarlo
Problemas de visión no detectados afectan el aprendizaje escolar; expertos recomiendan controles visuales y hábitos para cuidar la salud ocular.
Publicidad
Publicidad
Publicidad
Publicidad
En los colegios e incluso universidades, los estudiantes normalmente enfrentan un serio problema que afecta directamente el aprendizaje y el rendimiento académico, lo que para muchas familias ha sido una preocupación, pero que en muchos casos pasan por alto. Muchos estudiantes tienen dificultades en su visión, lo que impacta su desarrollo académico; por ello, especialistas de Opticalia advierten que varios niños presentan problemas en clases sin que padres o docentes identifiquen el origen.
De hecho, expertos afirman que cerca del 80 % del proceso de aprendizaje se relaciona con lo que se percibe visualmente. Esto explica por qué algunos estudiantes pueden parecer distraídos o desinteresados, cuando en realidad tienen dificultades para ver con claridad el tablero. Por ello, el inicio del calendario escolar suele ser un momento clave para detectar estas situaciones y tomar acciones a tiempo.
El cuidado de la salud visual debe iniciar con hábitos sencillos, pero constantes. De acuerdo con los especialistas, los estudiantes suelen pasar varias horas al día leyendo o frente a un cuaderno, lo que exige un importante esfuerzo visual continuo.
Algunas recomendaciones clave incluyen:
Elkin Avellaneda, optómetra, advierte que muchos casos de bajo rendimiento escolar están asociados a problemas visuales no corregidos, lo que puede generar fatiga, dolores de cabeza o falta de concentración.
Identificar a tiempo las señales de alerta puede hacer la diferencia en el proceso de aprendizaje de un niño. Si bien, en muchos casos no es evidente, existen varios comportamientos que pueden indicar dificultades en la visión.
Entre los más comunes están:
Estas señales, según expertos, no deben pasarse por alto. En muchos casos, los niños no son conscientes de que ven mal, lo que retrasa la consulta y el diagnóstico.
Los especialistas coinciden en que una revisión visual al inicio de cada año escolar puede prevenir problemas a futuro. De hecho, algunos colegios ya solicitan certificados visuales como requisito para matricular a los jóvenes, lo que ha permitido detectar casos que llevan años sin diagnóstico.
Además, recomiendan:
Jackeline Cera, optómetra, enfatiza que detectar a tiempo estos problemas es clave para el desarrollo integral de los niños, no solo en lo académico, sino también en lo emocional y social.