La Sociedad Colombiana de Anestesiología y Reanimación (S.C.A.R.E.) y la Sociedad Cundinamarquesa de Anestesiología (SCA) manifestaron su preocupación por la realización de tatuajes bajo sedación en establecimientos que no cuentan con habilitación como servicios de salud, y advirtieron sobre los riesgos que esta práctica puede representar para la seguridad de las personas.
A través de un comunicado, las organizaciones respaldaron las acciones de verificación adelantadas por la Secretaría Distrital de Salud de Bogotá en establecimientos donde presuntamente se estarían realizando procedimientos de tatuaje con sedación sin cumplir con los requisitos técnicos y sanitarios exigidos por la normatividad vigente.
Las entidades recordaron que la sedación constituye una modalidad de anestesia que puede generar alteraciones en el nivel de conciencia, compromiso de la vía aérea, depresión respiratoria e incluso la necesidad de procedimientos más complejos, como la intubación. Por esta razón, indicaron que su administración requiere valoración médica previa, monitoreo continuo, capacidad de respuesta ante emergencias y la intervención de médicos especialistas en anestesiología.
Según la S.C.A.R.E. y la SCA, los estudios de tatuaje y otros espacios no habilitados como servicios de salud no reúnen las condiciones necesarias para realizar este tipo de procedimientos de manera segura. En consecuencia, insistieron en que la sedación para tatuajes debe efectuarse únicamente en entornos autorizados y bajo los estándares técnicos establecidos.
Las organizaciones también solicitaron a la Secretaría Distrital de Salud revisar posibles reportes relacionados con esta práctica y abordar el tema en el Comité Seccional para el Control del Ejercicio de la Anestesiología del Distrito, en cumplimiento de lo dispuesto por la Ley 6ª de 1991 y su reglamentación.
Finalmente, hicieron un llamado a los profesionales de la salud, a los anestesiólogos y a la ciudadanía para que cualquier procedimiento que implique sedación se realice exclusivamente en escenarios habilitados, con personal idóneo y bajo condiciones que garanticen la seguridad de los pacientes.