Los mensajes de texto se han convertido en una herramienta habitual para comunicarse con bancos, comercios y otras empresas. Sin embargo, los delincuentes también aprovechan estos canales para suplantar identidades, robar información personal y acceder al dinero de sus víctimas.
Aunque algunos fraudes pueden parecer notificaciones legítimas, existen señales que permiten identificarlos antes de entregar datos confidenciales o realizar alguna transacción. Además, estas prácticas no solo afectan a los usuarios, sino que también pueden generar pérdidas económicas y daños a la reputación de las empresas.
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De acuerdo con información divulgada por Infobip, plataforma global de comunicaciones en la nube, los fraudes por mensajes de texto representan una de las amenazas de la delincuencia digital que requieren mayor atención durante 2026.
Los seis tipos de fraude por mensaje de texto
Según las modalidades identificadas, estas estafas pueden afectar directamente a los usuarios o atacar los sistemas de mensajería de las empresas. Estas son las seis prácticas que conviene conocer.
1. Smishing: mensajes falsos para robar información
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Esta modalidad consiste en suplantar la identidad de un banco o comercio mediante mensajes de texto que incluyen enlaces maliciosos. El objetivo es engañar a la víctima para que ingrese a una página falsa y entregue información confidencial, como sus claves de acceso.
Una señal de alerta son los mensajes que solicitan ingresar a enlaces para resolver supuestos problemas con una cuenta o completar procedimientos financieros. Antes de abrirlos, se recomienda verificar la información directamente con la entidad por sus canales oficiales.
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2. SMS spoofing: suplantación del remitente
En este caso, los delincuentes manipulan el remitente del mensaje para hacer creer que la comunicación proviene de una empresa reconocida.
Una de las particularidades de esta técnica es que el mensaje fraudulento puede aparecer dentro del mismo hilo de conversaciones donde anteriormente se recibieron notificaciones legítimas de una marca.
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Por eso, no basta con confiar en el nombre que aparece como remitente. Si el mensaje solicita datos personales, incluye enlaces sospechosos o exige una acción urgente, es importante comprobar su autenticidad antes de responder.
3. SIM swapping: duplicación o transferencia fraudulenta de la línea
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El SIM swapping ocurre cuando un delincuente consigue transferir el número telefónico de una víctima a otra tarjeta SIM. De esta manera, puede interceptar códigos de verificación de un solo uso, conocidos como OTP, que se utilizan para confirmar accesos o transacciones.
Una de las señales que destaca la empresa, es la pérdida repentina de señal móvil, especialmente si no existe una explicación aparente.
Ante esta situación, conviene contactar al operador de telefonía para verificar qué ocurrió con la línea y revisar la seguridad de las cuentas vinculadas al número.
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4. SMS pumping: fraude que genera costos para las empresas
A diferencia de las modalidades anteriores, el SMS pumping está dirigido principalmente contra las empresas que utilizan mensajes de texto para verificar usuarios o enviar códigos de seguridad.
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El fraude funciona mediante robots automatizados que generan grandes cantidades de solicitudes de códigos OTP hacia números internacionales, sin que correspondan a registros reales de usuarios.
Como consecuencia, la empresa puede terminar pagando facturas elevadas por el envío de mensajes que no cumplen una finalidad legítima.
Según la información, una señal de alerta es el aumento repentino del volumen de mensajes enviados, acompañado de una tasa de conversión de registros inferior al 20 %.
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5. Rutas grises: canales que afectan la entrega de mensajes
Las llamadas rutas grises son otra de las amenazas identificadas en el documento. Esta práctica afecta la calidad del servicio de mensajería y puede provocar que notificaciones importantes no lleguen a su destinatario.
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El problema puede comprometer comunicaciones que las empresas necesitan entregar de manera confiable, incluidas aquellas relacionadas con procesos de autenticación y otros avisos relevantes.
Para las organizaciones, detectar irregularidades en el recorrido de los mensajes resulta importante para mantener la calidad y la seguridad de sus comunicaciones.
6. SMS trashing y saturación mediante spam masivo
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El documento también identifica el SMS trashing y el envío masivo de spam como amenazas para las operaciones empresariales.
Estas prácticas deterioran la calidad de las comunicaciones: mientras las rutas grises pueden impedir que ciertos mensajes lleguen a su destino, el spam masivo satura las redes y perjudica la reputación de los remitentes legítimos.
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Esto puede dificultar que los usuarios reciban las notificaciones que realmente necesitan y afectar la confianza en las comunicaciones de las empresas.
¿Qué recomiendan para evitar estos fraudes?
De acuerdo con Infobip, se recomienda desconfiar de los mensajes que contienen enlaces acortados o presentan urgencias financieras repentinas.
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Para las empresas, la prevención requiere vigilar posibles suplantaciones de marca y prestar atención a las alertas de los clientes que reporten mensajes sospechosos dentro de conversaciones habituales. También es importante revisar las notificaciones falsas que aparentan provenir de áreas internas, como finanzas o tecnología.
La compañía señala que las herramientas de monitoreo automatizado en tiempo real pueden ayudar a detectar patrones anómalos antes de que generen costos o comprometan la seguridad de las organizaciones. Asimismo, destaca la importancia de implementar servicios de verificación de cambios de SIM, mediante información de identificación como el IMSI, y habilitar canales transparentes para denunciar estos casos.
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La prevención también depende de que los usuarios aprendan a reconocer las señales de alerta y verifiquen las solicitudes directamente con las entidades correspondientes, en lugar de actuar de inmediato ante mensajes que buscan generar preocupación o urgencia.