En su reflexión dominical, el pastor Andrés Corson plantea una advertencia frente a las corrientes culturales que, desde su perspectiva, buscan modificar principios que considera establecidos en la Biblia. A partir de una entrevista de Piers Morgan a Franklin Graham, Corson sostiene que la fe cristiana no debería ajustarse a las tendencias sociales del momento, sino permanecer fundamentada en las Escrituras. “El cielo y la tierra desaparecerán, pero mis palabras no desaparecerán jamás”, recuerda al citar Mateo 24:35.
Para respaldar esta idea cita las palabras de Jesús: “No malinterpreten la razón por la cual he venido. Yo no vine para abolir la ley de Moisés o los escritos de los profetas; al contrario, vine para cumplir sus propósitos” (Mateo 5:17). También recuerda 1 Corintios 9:21: “Estoy bajo la ley de Cristo”, como fundamento de su llamado a vivir de acuerdo con las enseñanzas de Jesús.
Finalmente, Corson invita a los creyentes a examinar qué lugar ocupan la obediencia y las obras en su vida espiritual. Según su interpretación, las buenas obras no compran la salvación, pero sí evidencian una fe genuina y tendrán valor en el juicio de Cristo. “La salvación es totalmente por gracia”, afirma, mientras recuerda que las obras serán examinadas y que quienes hayan servido fielmente recibirán recompensa.