La reflexión dominical de monseñor Rafael de Brigard invita a redescubrir la importancia de la vida espiritual como fuente de paz, sentido y esperanza en medio de la vida cotidiana. En el contexto del tiempo pascual, el mensaje resalta que la resurrección de Cristo abre un camino profundo que solo puede comprenderse desde la fe. Como afirma el monseñor, “quien tiene vida espiritual tiene muchísimas posibilidades de ser una persona de paz”, subrayando que cultivar la oración, el servicio y la cercanía con Dios permite trascender las reacciones impulsivas y vivir con mayor serenidad.
El eje central de la reflexión es la fe como camino exigente pero transformador. A partir del Evangelio de Tomás, se plantea el reto de creer más allá de lo visible, recordando las palabras de Jesús: “dichosos los que crean sin haber visto”. La fe no es un simple acto emocional o imaginario, sino una capacidad espiritual dada por Dios que permite entrar en su realidad. En este sentido, el mensaje insiste en que incluso los apóstoles pidieron: “Señor, aumenta nuestra fe”, reconociendo que creer es un proceso continuo que requiere अभ्यास, apertura y humildad.
Finalmente, la enseñanza destaca que la fe auténtica se refleja en acciones concretas, especialmente en la construcción de paz y el perdón. El saludo de Jesús resucitado —“paz a vosotros”— se convierte en una misión para los creyentes en medio de una sociedad marcada por conflictos.
Escuche la reflexión completa aquí: