En internet existen millones de aplicaciones que provienen de desarrolladores diferentes, por lo que es prácticamente imposible ejercer un control total sobre cada una de ellas. Es por eso que, de vez en cuando, un usuario puede terminar instalando, sin saberlo, aplicaciones malintencionadas (malware) que pueden terminar mostrando publicidad sin parar, consumiendo datos en segundo plano o solicitando acceso a fotografías, mensajes y otras funciones que aparentemente no necesita para funcionar.
Un análisis de ESET Latinoamérica advierte que estas aplicaciones suelen intentar pasar desapercibidas y que no existe una señal universal que permita confirmar que algo anda mal.
“Una sola señal no necesariamente significa que se trate de una aplicación maliciosa, pero la combinación de estos comportamientos extraños es lo que debería levantar sospechas”, explicó Mario Micucci, investigador de Seguridad Informática de ESET Latinoamérica.
¿Qué hacer antes de eliminar una aplicación sospechosa?
Si tiene certeza de que su teléfono está infectado, lo primero es dejar de abrir la aplicación y evitar seguir introduciendo contraseñas o información personal en su celular. También es recomendable revisar qué permisos recibió y, si continúa realizando alguna actividad extraña, desconectar temporalmente el teléfono de internet.
En Android, normalmente puede intentarse la eliminación desde Ajustes > Aplicaciones > (nombre de la app) > Desinstalar, aunque la ruta puede cambiar según la marca y la versión del sistema.
El inconveniente surge cuando una aplicación consigue permisos especiales de administrador y bloquea su propia eliminación. En esos casos es necesario retirar primero esos privilegios para después intentar desinstalarla o, si no lo consigue, puede iniciar su celular en modo seguro, que desactiva temporalmente las aplicaciones descargadas y puede facilitar el proceso.
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Por su parte, en iPhone una aplicación puede eliminarse manteniendo presionado su ícono y seleccionando "Eliminar app", pero antes debería comprobar qué permisos tenía concedidos.
Borrar una aplicación puede no ser suficiente
“El hecho de borrar una aplicación maliciosa representa un paso importante del proceso, pero no es el último porque una app pudo haber tenido acceso a nuestra información sensible”, señaló Micucci.
El especialista recomienda cambiar las contraseñas de cuentas importantes, especialmente correo electrónico, redes sociales, cuentas de Google y de Apple y servicios financieros, preferiblemente desde otro dispositivo confiable si aún existe la posibilidad de que el teléfono siga comprometido.
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También es necesario revisar sus sesiones abiertas, dispositivos vinculados y movimientos bancarios que no reconozca, además de activar la autenticación de dos factores en las cuentas que lo permitan.
¿Cómo eliminar una aplicación que no se deja borrar?
El restablecimiento de fábrica queda como último recurso cuando las alternativas anteriores no funcionan y el teléfono continúa comprometido. El procedimiento elimina aplicaciones, configuraciones y los datos almacenados, por lo que es necesario respaldar antes la información que se quiera conservar.
Para reducir el riesgo de repetir el problema, hay que recordar que solo se debe descargar aplicaciones desde tiendas oficiales, comprobar quién las desarrolló, revisar los permisos antes de instalarlas y mantener actualizado el sistema operativo.